Dilma calificó de "criminal" el rumor sobre el fin de un programa social
Una falsa noticia que circuló durante el fin de semana en los estados más pobres del nordeste, que aseguraba el final del plan Beca Familia, provocó una corrida bancaria por la desesperación de los beneficiarios para retirar los fondos.
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, reaccionó indignada ayer y calificó de "inhumano" y "criminal" el rumor sobre el supuesto fin del principal programa social del gobierno, el Beca Familia, lo que generó una verdadera estampida, con miles de beneficiarios del plan agolpados ante los cajeros automáticos de los bancos. En varias partes del país, especialmente en los ocho estados del empobrecido nordeste, las multitudes generaron situaciones dramáticas, y en algunos casos la estatal Caja Económica Federal optó por pagar anticipadamente el beneficio por temor a problemas más graves que podrían derivarse del caos imperante.
"Es algo absurdamente inhumano, el responsable de este rumor es criminal", dijo la presidenta durante un acto oficial celebrado en la localidad de Ipojuca, vecina a Recife, la capital del nororiental estado de Pernambuco, uno de los puntos donde el domingo se vivieron escenas de extrema tensión. Rousseff no dio ninguna pista sobre dónde podría encontrarse el origen de las falsas versiones, pero poco antes, su ministra de Derechos Humanos, María do Rosario, había dicho que "los rumores son probablemente originarios de la usina de noticias de la oposición".
La ministra –que horas después atemperó sus denuncias– no hizo precisiones pero pareció no referirse a la oposición política sino a los factores de poder. "La actitud revela la posición o el deseo de quienes nunca valorizaron la política", escribió en Twitter. Los únicos "perdedores" del plan Beca Familia son los grandes terratenientes que han visto cómo la ayuda oficial redujo las legiones de pordioseros que históricamente constituyeron la mano de obra barata de los "fazendeiros". Sin embargo, la única reacción contra la ministra llegó del derechista Partido Social Democrático Brasileño (PSDB).
El ministro de Justicia, José Eduardo Cardoso, ratificó ayer que la policía investigará los orígenes del rumor, y aseguró que los responsables serán castigados: "Hubo un delito, y vamos a investigar para que los responsables reciban la sanción penal que corresponda." A diferencia de Do Rosario, Cardoso sí insinuó que las falsas versiones podrían haber partido de las usinas de la oposición política. "Nuestra investigación tendrá en cuenta todas las hipótesis, incluida la motivación política. Los rumores apuntaron a un blanco muy sensible, al parecer esto no fue una simple casualidad."
Según el testimonio de cientos de beneficiarios de Beca Familia –un programa que llega a 13,8 millones de familias que reciben 35 dólares mensuales–, los rumores comenzaron el sábado. En algunos casos se afirmaba que el gobierno había suspendido el pago de la ayuda estatal y en otros se decía que la presidenta había firmado un decreto en el que concedía un beneficio extra a raíz de la celebración del Día de la Madre. Esa misma noche, los cajeros automáticos fueron vaciados, y el domingo hubo que recargarlos varias veces durante el día.
La calma empezó a imperar al anochecer del domingo, después de que la ministra de Desarrollo Social y Combate al Hambre, Tereza Campello, asegurara que el plan proseguirá sin cambios, para lo que está previsto un presupuesto de 12 mil millones de dólares. Sin embargo, la ministra evitó atribuir los rumores a una maniobra de la oposición, pero con cierta inocencia, o picardía, agregó que "confiamos en que sólo se haya tratado de un malentendido con dimensiones mucho más grandes que lo esperado". «
Dpa, Ansa
"Es algo absurdamente inhumano, el responsable de este rumor es criminal", dijo la presidenta durante un acto oficial celebrado en la localidad de Ipojuca, vecina a Recife, la capital del nororiental estado de Pernambuco, uno de los puntos donde el domingo se vivieron escenas de extrema tensión. Rousseff no dio ninguna pista sobre dónde podría encontrarse el origen de las falsas versiones, pero poco antes, su ministra de Derechos Humanos, María do Rosario, había dicho que "los rumores son probablemente originarios de la usina de noticias de la oposición".
La ministra –que horas después atemperó sus denuncias– no hizo precisiones pero pareció no referirse a la oposición política sino a los factores de poder. "La actitud revela la posición o el deseo de quienes nunca valorizaron la política", escribió en Twitter. Los únicos "perdedores" del plan Beca Familia son los grandes terratenientes que han visto cómo la ayuda oficial redujo las legiones de pordioseros que históricamente constituyeron la mano de obra barata de los "fazendeiros". Sin embargo, la única reacción contra la ministra llegó del derechista Partido Social Democrático Brasileño (PSDB).
El ministro de Justicia, José Eduardo Cardoso, ratificó ayer que la policía investigará los orígenes del rumor, y aseguró que los responsables serán castigados: "Hubo un delito, y vamos a investigar para que los responsables reciban la sanción penal que corresponda." A diferencia de Do Rosario, Cardoso sí insinuó que las falsas versiones podrían haber partido de las usinas de la oposición política. "Nuestra investigación tendrá en cuenta todas las hipótesis, incluida la motivación política. Los rumores apuntaron a un blanco muy sensible, al parecer esto no fue una simple casualidad."
Según el testimonio de cientos de beneficiarios de Beca Familia –un programa que llega a 13,8 millones de familias que reciben 35 dólares mensuales–, los rumores comenzaron el sábado. En algunos casos se afirmaba que el gobierno había suspendido el pago de la ayuda estatal y en otros se decía que la presidenta había firmado un decreto en el que concedía un beneficio extra a raíz de la celebración del Día de la Madre. Esa misma noche, los cajeros automáticos fueron vaciados, y el domingo hubo que recargarlos varias veces durante el día.
La calma empezó a imperar al anochecer del domingo, después de que la ministra de Desarrollo Social y Combate al Hambre, Tereza Campello, asegurara que el plan proseguirá sin cambios, para lo que está previsto un presupuesto de 12 mil millones de dólares. Sin embargo, la ministra evitó atribuir los rumores a una maniobra de la oposición, pero con cierta inocencia, o picardía, agregó que "confiamos en que sólo se haya tratado de un malentendido con dimensiones mucho más grandes que lo esperado". «
Dpa, Ansa
Brasil creó en dos años mas de 4 millones de puestos de trabajo
La presidenta brasileña Dilma Rousseff reveló ayer que en lo que va de su gobierno se crearon más de 4 millones de puestos de trabajo, y comparó esa cifra "extraordinaria" con los índices de desocupación que golpean a los países europeos. "En mi gobierno ya generamos 4 millones de empleos, todos formales, llegamos a esta marca histórica en este mes de abril, cuando creamos 200 mil nuevos puestos. La noticia es tan buena que vale la pena repetirla: entre enero de 2011 y abril de 2013 Brasil creó 4,139 millones de empleos", destacó.
La creación de esos nuevos empleos formales le permitió a Brasil reducir desigualdades, dijo Rousseff en su programa radial Café con la Presidenta. "Más empleo y salario en expansión son factores esenciales para la reducción de las desigualdades", agregó. El número incluye tanto nuevos empleos generados gracias a la expansión del país como a trabajadores que carecían de contrato y fueron formalizados por sus empleadores, lo que les permite ahora gozar de todos los beneficios y garantías laborales.
"El número de nuevos empleos es extraordinario y gana importancia si comparamos nuestra situación con la de los países desarrollados, en especial los europeos, donde el desempleo ha crecido hasta niveles estratosféricos", afirmó al aludir a la dramática situación de los otrora prósperos países de la Unión Europea. "La tasa de desempleo se mantiene en los niveles más bajos de nuestra historia. En marzo era del 5,7%, la menor para este mes en los últimos 11 años. Eso muestra que Brasil vive prácticamente en pleno empleo y que el desempleo tiende a mantenerse muy bajo", agregó.
La presidenta destacó que más de la mitad de los más de 4 millones de empleos creados fueron generados por el sector servicios, algo que, en su opinión, demuestra que el crecimiento está elevando la calidad de vida de la población. El nuevo perfil de consumo, con una demanda mayor y diversificada por servicios y no por productos básicos, es una muestra de esa mejor calidad de vida. La presidenta citó otros factores que ayudaron a reducir las desigualdades que históricamente caracterizaron a Brasil.
Rousseff explicó que la "creciente formalización del trabajo, la valorización del salario mínimo –cuyo poder de compra creció más del 70% en los últimos diez años–, los 19,5 millones de nuevos empleos formales generados en los diez últimos años y la extensión de las políticas sociales de combate a la pobreza son, entre otros, los grandes factores que han hecho que se redujera la desigualdad social en Brasil".
Ansa y Efe/Tiempo argentino
La creación de esos nuevos empleos formales le permitió a Brasil reducir desigualdades, dijo Rousseff en su programa radial Café con la Presidenta. "Más empleo y salario en expansión son factores esenciales para la reducción de las desigualdades", agregó. El número incluye tanto nuevos empleos generados gracias a la expansión del país como a trabajadores que carecían de contrato y fueron formalizados por sus empleadores, lo que les permite ahora gozar de todos los beneficios y garantías laborales.
"El número de nuevos empleos es extraordinario y gana importancia si comparamos nuestra situación con la de los países desarrollados, en especial los europeos, donde el desempleo ha crecido hasta niveles estratosféricos", afirmó al aludir a la dramática situación de los otrora prósperos países de la Unión Europea. "La tasa de desempleo se mantiene en los niveles más bajos de nuestra historia. En marzo era del 5,7%, la menor para este mes en los últimos 11 años. Eso muestra que Brasil vive prácticamente en pleno empleo y que el desempleo tiende a mantenerse muy bajo", agregó.
La presidenta destacó que más de la mitad de los más de 4 millones de empleos creados fueron generados por el sector servicios, algo que, en su opinión, demuestra que el crecimiento está elevando la calidad de vida de la población. El nuevo perfil de consumo, con una demanda mayor y diversificada por servicios y no por productos básicos, es una muestra de esa mejor calidad de vida. La presidenta citó otros factores que ayudaron a reducir las desigualdades que históricamente caracterizaron a Brasil.
Rousseff explicó que la "creciente formalización del trabajo, la valorización del salario mínimo –cuyo poder de compra creció más del 70% en los últimos diez años–, los 19,5 millones de nuevos empleos formales generados en los diez últimos años y la extensión de las políticas sociales de combate a la pobreza son, entre otros, los grandes factores que han hecho que se redujera la desigualdad social en Brasil".
Ansa y Efe/Tiempo argentino
1 comentario:
Sembrar el miedo es la estrategia habitual de los medios, sea Brasil o Argentina. Y no es coincidencia.
Publicar un comentario