Creo que no es necesario presentarles a este cerebro privilegiado, destacado por su gran discurso y su terrible capacidad de convencimiento, fue una figura muy importante durante el gobierno de Adolfo Hitler y a pesar del tiempo transcurrido, hoy en día, estos principios siguen aplicándose y en muchos casos con la misma mentalidad diabólica de su creador. No es mi estilo generalizar, pero creo que su condición física (baja estatura, una pierna mucho más corta que la otra y atrofiada) lo obligó a descollar en otros aspectos. Todos debiéramos conocer estos principios así podríamos ver más allá de lo que dicen ciertos medios y aprender a darle la lectura que corresponde.
- Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo; Individualizar al adversario en un único enemigo.
- Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
- Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.
- Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
- Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.
- Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.
- Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
- Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
- Principio de la silenciación. Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
- Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
- Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad.

La diferencia entre este individuo y las manipulaciones hegemónicas, es que él difundía
ResponderEliminarpara una guerra, y los actuales solo defienden
a una corporación para unos pocos. No es el caso
defender a un criminal, pero por lo menos tenía
una ideología, estos no la tienen van detrás de
un carro que los descartará cuando sean estorbo.
Tal cual!! Estos son peores!!!, es mucho mas comprensible responder a una ideología (por más equivocada o perversa que sea)que a los intereses de las corporaciones que los manejan....
ResponderEliminarSe parece a mi mujer, si no la gana la empata.
ResponderEliminarNo estarás exagerando un poquito vos!!!!????
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