Los milicianos que derrocaron a Khadafi exigen formar parte del gobierno libio
Publicado el 19 de Noviembre de 2011
Las milicias que derrocaron el gobierno de Muammar Khadafi que respondían al Consejo Nacional de Transición (CNT) están demandando ahora tener voz en la formación del nuevo gobierno interino de Libia. Varios miles de combatientes armados con fusiles automáticos y acompañados por camionetas equipadas con morteros y ametralladoras pesadas marcharon en Trípoli exigiendo una participación en la aprobación del nuevo gobierno.
Fue una significativa demostración de fuerza de los combatientes días antes de que el recién nombrado primer ministro Abdurrahim el-Keib anuncie su gabinete a inicios de la semana próxima. El-Keib y el Consejo Nacional de Transición, que gobernó el país desde la caída de Khadafi en agosto, tuvieron dificultades para controlar a las decenas de milicias que emergieron durante los meses de la sublevación contra el ex líder libio.
Las milicias están formadas por civiles que tomaron las armas y se organizaron a nivel local: muchos de los grupos llevan los nombres de las ciudades o regiones en que se formaron. Esas milicias superan por amplio margen a las unidades de las fuerzas armadas de Khadafi que desertaron para sumarse a la rebelión.
El CNT dijo que está trabajando para formar un ejército nacional, integrando a algunas de las milicias y desarmando a las otras. Mientras tanto, los antiguos rebeldes continúan patrullando las calles y comandando retenes, consolidando su poder en el terreno, y hubo reportes de combatientes que usan las armas para ajustar cuentas personales.
Un grupo de 30 comandantes de grupos revolucionarios se reunieron antes de la marcha para planear una coalición que consolide su influencia política. Hasta el momento no formularon demandas específicas, y la cohesión entre las diferentes milicias no es algo asegurado. Pero podrían convertirse en un grupo de presión sobre el gobierno de el-Keib.
En una declaración dijeron que quieren respaldar el nuevo gobierno, pero advirtieron que “no toleraremos ni perdonaremos que ningún oportunista obstaculice nuestra revolución”.
Los comandantes son mayormente del oriente de Libia, además de algunos de Trípoli.
Fue una significativa demostración de fuerza de los combatientes días antes de que el recién nombrado primer ministro Abdurrahim el-Keib anuncie su gabinete a inicios de la semana próxima. El-Keib y el Consejo Nacional de Transición, que gobernó el país desde la caída de Khadafi en agosto, tuvieron dificultades para controlar a las decenas de milicias que emergieron durante los meses de la sublevación contra el ex líder libio.
Las milicias están formadas por civiles que tomaron las armas y se organizaron a nivel local: muchos de los grupos llevan los nombres de las ciudades o regiones en que se formaron. Esas milicias superan por amplio margen a las unidades de las fuerzas armadas de Khadafi que desertaron para sumarse a la rebelión.
El CNT dijo que está trabajando para formar un ejército nacional, integrando a algunas de las milicias y desarmando a las otras. Mientras tanto, los antiguos rebeldes continúan patrullando las calles y comandando retenes, consolidando su poder en el terreno, y hubo reportes de combatientes que usan las armas para ajustar cuentas personales.
Un grupo de 30 comandantes de grupos revolucionarios se reunieron antes de la marcha para planear una coalición que consolide su influencia política. Hasta el momento no formularon demandas específicas, y la cohesión entre las diferentes milicias no es algo asegurado. Pero podrían convertirse en un grupo de presión sobre el gobierno de el-Keib.
En una declaración dijeron que quieren respaldar el nuevo gobierno, pero advirtieron que “no toleraremos ni perdonaremos que ningún oportunista obstaculice nuestra revolución”.
Los comandantes son mayormente del oriente de Libia, además de algunos de Trípoli.
Tiempo argentino
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Parece que los buenos se volvieron malos ¿o siempre fueron malos? En Libia impera el descontrol y el abuso , tratar de desarmar a los que antes los mandaron a combatir traerá muchas consecuencias graves.
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