“Tenemos derecho a saber quién nos informa”
Director y productor de Clarín, un invento argentino anticipan la serie que documenta el interés político del diario a lo largo de su historia.
El 28 de agosto de 1945, Clarín publicó su primer ejemplar. "Inician la ocupación" fue el título central. La bomba atómica ya había sido lanzada sobre Nagasaki, se aproximaba el desenlace de la Segunda Guerra Mundial y en Argentina había un gobierno de facto, el de Edelmiro Farrel. El tabloide salió a la venta aquel martes a un precio con intención de conquistar al mercado: su valor fue de cinco centavos, cuando el resto de los diarios costaba diez.
Para entender cómo y además por qué el "gran" diario argentino se convirtió en el conglomerado que es hoy, los realizadores de Clarín, un invento argentino, serie de ocho capítulos que se estrena hoy por La TV Pública, descubrieron que era imposible recorrer el camino que hizo la empresa mediática desde su nacimiento sin repasar además quién fue su fundador.
"El personaje es el diario, pero el diario no se entendía sin los personajes centrales que son Roberto Noble, Ernestina Herrera de Noble y Héctor Magnetto. Y atravesando a todos ellos, hay un testimonio central de la serie que es Guadalupe Noble, la única hija biológica de Noble, heredera legítima del diario y despojada del diario gracias a un entramado judicial organizado por Ernestina, Rogelio Frigerio y Bernardo Sofovich, y luego por Magnetto", cuenta Ari Lijalad, director de la serie que contó con la producción de Zafra, la empresa de David Blaustein dedicada a la realización de documentales. "Acá, le dimos forma para la presentación al concurso, el contenido es todo suyo", afirma Blaustein. "Así que va a hablar más el señor que yo", advierte, y seguido resalta: "Tiene 28 años y ¡recién cumplidos!".
El envión que posibilitó la realización de la serie se basa, según admite el propio Lijalad, en que "Conocer la historia de Clarín es un derecho básico que tienen todos los argentinos de saber quién los informa y quién les dice determinada cantidad de cosas porque en función de esas cosas que dicen cada uno se construye sus valores y sus conocimientos simbólicos sobre el lugar donde vive. La serie valoriza ese derecho, millones de personas tenemos acceso y somos permeables a los medios de Clarín, sean diarios, radios, canales de TV y todas las plataformas que forman al grupo."
Sentado a un lado del escritorio de "Coco" Blaustein, en la oficina de su productora en Palermo, Lijalad habla con tono firme, sostenido y a la vez reflexivo. Desde agosto del año pasado, estuvo totalmente abocado a este proyecto. Comenzó primero con la investigación (realizada junto con Eduardo Blaustein), luego le siguió la presentación en tiempo y forma al concurso de nuevo contenido para la TV digital, promocionado entre el INCAA, el Ministerio de Planificación y la UNSAM, y más tarde se encargó de la dirección de la serie, cuya idea nació antes de que la Corte fijara al 7D como plazo de adecuación a la nueva Ley de Medios. "Era en sí mismo una locura plantearse hacer la historia de Clarín cuando todavía no estaba el 7D, ya estaba la Ley de Medios y la película de Coco: La cocina, estrenada en octubre de 2011. Pero estábamos muy lejos del nivel actual de discusión que hay hoy sobre Clarín."
Los ocho capítulos reúnen un relato coral convocado con el objetivo de sumar pluralidad y rigor histórico. Entre los entrevistados están Oscar Camilión, secretario de redacción del '65 al '72, y Octavio Frigerio, hijo de Rogelio Frigerio, que remplazó a Camilion del '72 al '75. "La fortaleza y el blindaje que tiene la serie es justamente haber buscado una paleta de entrevistados enorme que incluye especialistas en medios, periodistas que pasaron por el diario, y personal jerárquico que formó parte del diario hasta determinada época, porque la cúpula actual ya no quiso darnos entrevista. Incluso, en un principio, Kirchbaum aceptó, pero cuando el día anterior llamamos para confirmar dijo que se le había complicado y después no pudimos volver a concretar encuentro. Y en el caso de directivos, desde Ernestina a sus otros socios hasta Magnetto, Aranda y Plagiario, también les pedimos entrevistas y no aceptaron. También a los directivos de las empresas del grupo Clarín, de Cablevisión, de El Trece, Radio Mitre y tampoco aceptaron."
–¿Qué fuentes usaron en la investigación?
–Hicimos mucho trabajo de hemeroteca, compramos una serie de Clarín viejos de todas las épocas. Hay mucho material fílmico y fotográfico de reuniones y aniversarios del diario. Hay fotos que hemos mostrado a los entrevistados y nunca las habían visto. Más allá de la investigación que hicimos con Edu (por Eduardo Blaustein), lo que nos sorprendió fue descubrir que teníamos muchas cosas por descubrir, lo que nos señaló que íbamos por el buen camino, porque si nosotros, que ya estamos absolutamente metidos en este tema, seguimos descubriendo cosas, aquellos que no conocen tanto esta historia van a descubrir esas y todas las otras que contamos.
–David, ¿esta serie es la continuación de La cocina, tu película anterior?
–Puede ser, pero es un producto independiente. En todo caso, muestra el enorme peso que tienen hoy los medios en la política argentina. Lo que sí creo es que, en relación a las películas anteriores, lo formidable que tiene este trabajo es que volvemos a mostrar un proceso histórico. Acá tenés cien años de historia de un país con cien años de historia de un grupo, y eso se repite en Cazadores de utopías, Botín de guerra y Hacer Patria. Nunca el héroe individual, siempre el héroe en grupo. Y con el archivo, pasa lo mismo: es fundamental el antecedente histórico para que nada se tenga que explicar por sí mismo. En Un invento argentino, el primer capítulo es muy importante, aparece la relación entre Noble y Fresco, y empezás a entender el resto. O cuando Alejandro Horowicz dice en determinado momento: "El 6 de septiembre del '30 detienen a conspiradores y entre los cómplices civiles esta Roberto Noble", se entiende cómo siguió todo.
–¿El relato se estructuró cronológicamente?
AL: –Arranca por la biografía de Roberto Noble, que es extremadamente interesante, desde sus orígenes socialistas hasta llegar a ser ministro de Gobierno de Manuel Fresco en la provincia de Buenos Aires, hasta volver a desmentir el mito fundacional de Clarín, porque el único conocido es la historia oficial que siempre contó Noble, y en la serie logramos desmentirlo gracias a uno de los entrevistados que es Martín Sivak, un profundo conocedor de esta historia. Y a partir del verdadero hecho fundacional arranca, y cada capítulo se estructura en función de la relación de Clarín con las fuerzas políticas y el gobierno de ese momento, sean civiles o militares. Hay un eje que recorre toda la serie y es qué logra obtener Clarín de cada uno de los gobiernos sean civiles o militares.
–Ideológicamente, ¿que punto de vista eligieron?
–Una puesta de cámara es una decisión política. Nuestro límite está en el periodismo. El desafío fue hacer un trabajo periodístico, sólido como es, donde se van a sorprender los que buscan esas visiones anti o pro; la serie es cinematográficamente sólida y periodísticamente también. No hay nada que hayamos puesto que no podamos fundamentar y chequear. Cuando uno dice por ejemplo: "Noble fue cómplice del derrocamiento de Perón en el año '55", tiene que tener con qué justificarlo y en este caso fue muy sencillo porque hay una carta abierta del mismo Norberto Noble a Pedro Eugenio Aramburu que publica Clarín, donde el mismo Noble dice: "Usted sabe que nosotros fuimos parte de reuniones previas a la organización del golpe." No es lo mismo decir Clarín estuvo con todos los golpes que decir Clarín estuvo con todos los golpes y tener cómo comprobarlo.
–Sin la discusión que planteó la Ley de Medios, ¿hubiera sido imposible realizar esta investigación?
–Hay alguna razón de por qué no se hizo esto antes. Hubo dos o tres intentos muy valientes de poner este tema en público, como Pablo Llonto con su libro sobre Ernestina o como algunas partes del libro de Julio Ramos, Los cerrojos la prensa. Pero cuando uno empieza a bucear en la producción, tanto de televisión como de cine, tanto periodística e incluso académica, no encontramos una historia del diario Clarín, siendo un tema tan interesante. Más allá de la discusión actual, si uno se pone a pensar en los años '90, también hubiera sido interesante hacer esta historia. Contar el detrás de escena de Clarín es un derecho humano de millones de personas que tiene contacto con Clarín todos los días. Clarín, un invento argentino, si bien cuenta toda la historia de Clarín, lo contamos hoy porque es el momento para contarlo, se nos dio la coyuntura para hacerlo y se nos ocurrió porque hay un país avanzando en función a una pluralidad de voces, y Clarín es el mayor límite a la pluralidad. «
Para entender cómo y además por qué el "gran" diario argentino se convirtió en el conglomerado que es hoy, los realizadores de Clarín, un invento argentino, serie de ocho capítulos que se estrena hoy por La TV Pública, descubrieron que era imposible recorrer el camino que hizo la empresa mediática desde su nacimiento sin repasar además quién fue su fundador.
"El personaje es el diario, pero el diario no se entendía sin los personajes centrales que son Roberto Noble, Ernestina Herrera de Noble y Héctor Magnetto. Y atravesando a todos ellos, hay un testimonio central de la serie que es Guadalupe Noble, la única hija biológica de Noble, heredera legítima del diario y despojada del diario gracias a un entramado judicial organizado por Ernestina, Rogelio Frigerio y Bernardo Sofovich, y luego por Magnetto", cuenta Ari Lijalad, director de la serie que contó con la producción de Zafra, la empresa de David Blaustein dedicada a la realización de documentales. "Acá, le dimos forma para la presentación al concurso, el contenido es todo suyo", afirma Blaustein. "Así que va a hablar más el señor que yo", advierte, y seguido resalta: "Tiene 28 años y ¡recién cumplidos!".
El envión que posibilitó la realización de la serie se basa, según admite el propio Lijalad, en que "Conocer la historia de Clarín es un derecho básico que tienen todos los argentinos de saber quién los informa y quién les dice determinada cantidad de cosas porque en función de esas cosas que dicen cada uno se construye sus valores y sus conocimientos simbólicos sobre el lugar donde vive. La serie valoriza ese derecho, millones de personas tenemos acceso y somos permeables a los medios de Clarín, sean diarios, radios, canales de TV y todas las plataformas que forman al grupo."
Sentado a un lado del escritorio de "Coco" Blaustein, en la oficina de su productora en Palermo, Lijalad habla con tono firme, sostenido y a la vez reflexivo. Desde agosto del año pasado, estuvo totalmente abocado a este proyecto. Comenzó primero con la investigación (realizada junto con Eduardo Blaustein), luego le siguió la presentación en tiempo y forma al concurso de nuevo contenido para la TV digital, promocionado entre el INCAA, el Ministerio de Planificación y la UNSAM, y más tarde se encargó de la dirección de la serie, cuya idea nació antes de que la Corte fijara al 7D como plazo de adecuación a la nueva Ley de Medios. "Era en sí mismo una locura plantearse hacer la historia de Clarín cuando todavía no estaba el 7D, ya estaba la Ley de Medios y la película de Coco: La cocina, estrenada en octubre de 2011. Pero estábamos muy lejos del nivel actual de discusión que hay hoy sobre Clarín."
Los ocho capítulos reúnen un relato coral convocado con el objetivo de sumar pluralidad y rigor histórico. Entre los entrevistados están Oscar Camilión, secretario de redacción del '65 al '72, y Octavio Frigerio, hijo de Rogelio Frigerio, que remplazó a Camilion del '72 al '75. "La fortaleza y el blindaje que tiene la serie es justamente haber buscado una paleta de entrevistados enorme que incluye especialistas en medios, periodistas que pasaron por el diario, y personal jerárquico que formó parte del diario hasta determinada época, porque la cúpula actual ya no quiso darnos entrevista. Incluso, en un principio, Kirchbaum aceptó, pero cuando el día anterior llamamos para confirmar dijo que se le había complicado y después no pudimos volver a concretar encuentro. Y en el caso de directivos, desde Ernestina a sus otros socios hasta Magnetto, Aranda y Plagiario, también les pedimos entrevistas y no aceptaron. También a los directivos de las empresas del grupo Clarín, de Cablevisión, de El Trece, Radio Mitre y tampoco aceptaron."
–¿Qué fuentes usaron en la investigación?
–Hicimos mucho trabajo de hemeroteca, compramos una serie de Clarín viejos de todas las épocas. Hay mucho material fílmico y fotográfico de reuniones y aniversarios del diario. Hay fotos que hemos mostrado a los entrevistados y nunca las habían visto. Más allá de la investigación que hicimos con Edu (por Eduardo Blaustein), lo que nos sorprendió fue descubrir que teníamos muchas cosas por descubrir, lo que nos señaló que íbamos por el buen camino, porque si nosotros, que ya estamos absolutamente metidos en este tema, seguimos descubriendo cosas, aquellos que no conocen tanto esta historia van a descubrir esas y todas las otras que contamos.
–David, ¿esta serie es la continuación de La cocina, tu película anterior?
–Puede ser, pero es un producto independiente. En todo caso, muestra el enorme peso que tienen hoy los medios en la política argentina. Lo que sí creo es que, en relación a las películas anteriores, lo formidable que tiene este trabajo es que volvemos a mostrar un proceso histórico. Acá tenés cien años de historia de un país con cien años de historia de un grupo, y eso se repite en Cazadores de utopías, Botín de guerra y Hacer Patria. Nunca el héroe individual, siempre el héroe en grupo. Y con el archivo, pasa lo mismo: es fundamental el antecedente histórico para que nada se tenga que explicar por sí mismo. En Un invento argentino, el primer capítulo es muy importante, aparece la relación entre Noble y Fresco, y empezás a entender el resto. O cuando Alejandro Horowicz dice en determinado momento: "El 6 de septiembre del '30 detienen a conspiradores y entre los cómplices civiles esta Roberto Noble", se entiende cómo siguió todo.
–¿El relato se estructuró cronológicamente?
AL: –Arranca por la biografía de Roberto Noble, que es extremadamente interesante, desde sus orígenes socialistas hasta llegar a ser ministro de Gobierno de Manuel Fresco en la provincia de Buenos Aires, hasta volver a desmentir el mito fundacional de Clarín, porque el único conocido es la historia oficial que siempre contó Noble, y en la serie logramos desmentirlo gracias a uno de los entrevistados que es Martín Sivak, un profundo conocedor de esta historia. Y a partir del verdadero hecho fundacional arranca, y cada capítulo se estructura en función de la relación de Clarín con las fuerzas políticas y el gobierno de ese momento, sean civiles o militares. Hay un eje que recorre toda la serie y es qué logra obtener Clarín de cada uno de los gobiernos sean civiles o militares.
–Ideológicamente, ¿que punto de vista eligieron?
–Una puesta de cámara es una decisión política. Nuestro límite está en el periodismo. El desafío fue hacer un trabajo periodístico, sólido como es, donde se van a sorprender los que buscan esas visiones anti o pro; la serie es cinematográficamente sólida y periodísticamente también. No hay nada que hayamos puesto que no podamos fundamentar y chequear. Cuando uno dice por ejemplo: "Noble fue cómplice del derrocamiento de Perón en el año '55", tiene que tener con qué justificarlo y en este caso fue muy sencillo porque hay una carta abierta del mismo Norberto Noble a Pedro Eugenio Aramburu que publica Clarín, donde el mismo Noble dice: "Usted sabe que nosotros fuimos parte de reuniones previas a la organización del golpe." No es lo mismo decir Clarín estuvo con todos los golpes que decir Clarín estuvo con todos los golpes y tener cómo comprobarlo.
–Sin la discusión que planteó la Ley de Medios, ¿hubiera sido imposible realizar esta investigación?
–Hay alguna razón de por qué no se hizo esto antes. Hubo dos o tres intentos muy valientes de poner este tema en público, como Pablo Llonto con su libro sobre Ernestina o como algunas partes del libro de Julio Ramos, Los cerrojos la prensa. Pero cuando uno empieza a bucear en la producción, tanto de televisión como de cine, tanto periodística e incluso académica, no encontramos una historia del diario Clarín, siendo un tema tan interesante. Más allá de la discusión actual, si uno se pone a pensar en los años '90, también hubiera sido interesante hacer esta historia. Contar el detrás de escena de Clarín es un derecho humano de millones de personas que tiene contacto con Clarín todos los días. Clarín, un invento argentino, si bien cuenta toda la historia de Clarín, lo contamos hoy porque es el momento para contarlo, se nos dio la coyuntura para hacerlo y se nos ocurrió porque hay un país avanzando en función a una pluralidad de voces, y Clarín es el mayor límite a la pluralidad. «
voces que demuestran el invento
La lista de los entrevistados. A lo largo de los ocho capítulos, que desde hoy se verán a razón de dos por sábado, los entrevistados cuyos testimonios recrean la historia de Clarín son: Guadalupe Noble, Horacio Verbitsky, Carlos Ulanovsky, Oscar Martinez Zemborain, Graciela Mochkofsky, Pablo Llonto (foto), Juan Sasturain, Oscar Camilion, Blanca Rebori, María Dolores Bejar, Hector Valle, Gonzalo D´Hers, Martin Becerra, Jorge Halperin, José Garcia (canillita), José Sbatella, Olga Viglieca, Julio Tapia, Martin Sivak, Oscar González, Rodolfo Terragno, Alejandro Horowicz, Horacio González, Osvaldo Papaleo, Osvaldo Bayer, Jose Carbonelli, Emir Reitano, Octavio Frigerio, Guillermo Mastrini, Damian Loreti, Daniel Cecchini.
campaña "más es menos"
En respuesta al 7D, Clarín lanzó una campaña como intento de justificación de su proceder. Quienes vean esta serie, explica Lijalad, "Van a poder comprender qué está diciendo la campaña ,porque se van a enterar que Clarín no creció simplemente porque se animó a crecer. No es un canal, solo porque millones de personas lo eligen, o que es simple que no sea grande como cambiar de canal, no. Es mucho más complejo, el grupo está construido sobre 70 años de lobby, 70 años de construcción comunicacional, económica y financiera.”
Imágenes inéditas
La cercanía del 7D. Cuando surgió la idea de la realización de la serie aún no estaba fijada la fecha límite para adecuación a la Ley de Medios. Su estreno en capítulos dobles tan próximo al 7D no es pura coincidencia. "La decisión del 7D nos agarró al final del rodaje; íbamos a entrevistar a Damián Loreti y primero para nosotros fue 'Mirá la Corte nos está dando una mano', comparte Lijalad.
"Teníamos el delirio de emitir un capítulo por semana y empezar el 17 de octubre para terminar el 7D. No llegamos, pero por suerte, La TV Pública pudo programarlo ahora", agrega Blaustein.
–¿Qué aporta Un invento argentino al periodo que comienza a partir del 8D?
AJ: –Nosotros discutimos medios de comunicación, pero Clarín no es solo un medio de comunicación, tiene intereses en sectores económicos que nada tienen que ver con la comunicación, y ahí se presenta un conflicto de intereses. Cuando uno tiene, pongamos por ejemplo, una fábrica de camiones, si los frenos de los camiones que uno vende andan mal, nunca va a publicar en su propio diario esa información. Esa es la explicación de por qué Clarín opera en función de sus intereses económicos y no como un medio de comunicación, y cómo oculta que tiene intereses económicos es algo que se terminó de develar con la discusión de la Ley de Medios. A los empresarios no les interesa la libre expresión, les interesa la impresión en todo caso que por otro lado Clarín tiene totalmente garantizada. No son ellos los que tienen que juzgar si hay libertad de expresión o no. El aporte de Clarín, un invento argentino tiene que ver con eso de ponerle nombre, apellido, cara e historia a los poderosos y en este caso al vocero de los poderosos que además integra el grupo de los poderosos.
–Van dos capítulos por sábado. ¿Al 7D hasta dónde llegará la historia?
AJ: –Se estrena hoy y se verán los dos primeros capítulos. El 1 de diciembre, el 3 y 4. El 8D, y esto es una casualidad, vamos a pasar el capítulo que incluye la dictadura del '76 al '83, y el radicalismo y la primera parte del menemismo. El 8D se verá del '76 al '95, que son años claves; ahí van a ver imágenes de Papel Prensa realmente inéditas.
"Teníamos el delirio de emitir un capítulo por semana y empezar el 17 de octubre para terminar el 7D. No llegamos, pero por suerte, La TV Pública pudo programarlo ahora", agrega Blaustein.
–¿Qué aporta Un invento argentino al periodo que comienza a partir del 8D?
AJ: –Nosotros discutimos medios de comunicación, pero Clarín no es solo un medio de comunicación, tiene intereses en sectores económicos que nada tienen que ver con la comunicación, y ahí se presenta un conflicto de intereses. Cuando uno tiene, pongamos por ejemplo, una fábrica de camiones, si los frenos de los camiones que uno vende andan mal, nunca va a publicar en su propio diario esa información. Esa es la explicación de por qué Clarín opera en función de sus intereses económicos y no como un medio de comunicación, y cómo oculta que tiene intereses económicos es algo que se terminó de develar con la discusión de la Ley de Medios. A los empresarios no les interesa la libre expresión, les interesa la impresión en todo caso que por otro lado Clarín tiene totalmente garantizada. No son ellos los que tienen que juzgar si hay libertad de expresión o no. El aporte de Clarín, un invento argentino tiene que ver con eso de ponerle nombre, apellido, cara e historia a los poderosos y en este caso al vocero de los poderosos que además integra el grupo de los poderosos.
–Van dos capítulos por sábado. ¿Al 7D hasta dónde llegará la historia?
AJ: –Se estrena hoy y se verán los dos primeros capítulos. El 1 de diciembre, el 3 y 4. El 8D, y esto es una casualidad, vamos a pasar el capítulo que incluye la dictadura del '76 al '83, y el radicalismo y la primera parte del menemismo. El 8D se verá del '76 al '95, que son años claves; ahí van a ver imágenes de Papel Prensa realmente inéditas.
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