28 de abril de 2013


El millonario negocio inmobiliario que esconde el plan del Centro Cívico

 El proyecto para trasladar los edificios del gobierno porteño a la zona sur de la ciudad empujó el conflicto en el predio del Hospital Borda. Las denuncias sobre reactualización de precios de la licitación original en primer plano. 

La feroz represión que la Policía Metropolitana impartió el viernes contra médicos, pacientes y enfermeros del Hospital de Salud Mental Borda que intentaban impedir la demolición de un taller del neuropsiquiátrico tuvo un fundamento principal: garantizar el avance de un millonario desarrollo inmobiliario que impulsa el PRO en el sur de la Ciudad de Buenos Aires.
Se trata del proyecto para construir el "Nuevo Centro Cívico", un emprendimiento que contempla el traslado de los edificios vinculados a la Jefatura de Gobierno porteño del centro de la ciudad a una zona que incluye los terrenos linderos al Borda. 

El ministro de Desarrollo Urbano porteño, Daniel Chaín, había precisado dos años atrás que el futuro edificio ocuparía 50 mil metros cuadrados y costaría unos 250 millones de pesos. Se desprende que, como consecuencia de semejante obra, se revalorizaría el metro cuadrado del sector más humilde de la Capital Federal.
Así fue explicitado por el jefe de gobierno, Mauricio Macri, el 7 de septiembre de 2011: "Este viejo proyecto será para el barrio y la zona de influencia un generador de nuevas inversiones y empleos. Queremos que sea una política de Estado que continúen otros gobiernos", puntualizó.
Un año más tarde, el 8 de agosto de 2012, el Poder Ejecutivo local dio a conocer los números del proyecto: a partir del decreto 400/12 determinó que el presupuesto de la obra "Construcción de los edificios del Nuevo Distrito Gubernamental" sería de 271. 629.044 pesos. Para obtener otra vía de financiamiento también aprobó la venta del Edificio Del Plata. 
De acuerdo con la licitación, las autoridades porteñas le adjudicaron el trabajo a las empresas Teximco, EMA SA y Dal Construcciones, firmas que constituyen una Unión Transitoria de Empresas (UTE). "Al poco tiempo de ser adjudicada la obra, el gobierno porteño acordó una redeterminación de precios. Es decir: la construcción aún no comenzó pero los precios originales de la licitación ya sufrieron una reactualización. Se trata de una vieja costumbre del macrismo", dijo a Tiempo Argentino, el auditor general de la ciudad y ex legislador porteño Eduardo Epszteyn.
El legislador por Buenos Aires para Todos Fabio Basteiro –quien recibió dos impactos de bala de goma durante la feroz represión del viernes– afirmó a este diario: "Cuando se hace un emprendimiento de estas características se revalúan los alrededores. Si un amigo del poder tiene la posibilidad de saber que en un sitio se va a realizar un negocio de esta envergadura, puede direccionar sus inversiones a los efectos de comprar terrenos baratos para venderlos más caros. Por más que una empresa de (Nicolás) Caputo (constructor y amigo de Macri) pierda una licitación (como sucedió en la obra del Centro Cívico), eso no implica que pierda el negocio. No se puede mostrar, pero así es la lógica de funcionamiento del negocio inmobiliario", explicó. 
Por su parte, desde el equipo de trabajo del legislador Francisco "Tito" Nenna, resaltaron que "en la actualidad, los barrios de Barracas, La Boca y Parque Patricios se han revalorizado mucho. Se trata de los pocos barrios de la ciudad donde todavía hay tierras disponibles para construir: la cercanía con el microcentro es apetecible para fructíferos desarrollos inmobiliarios –abundaron–. Nosotros creemos que hay que regular eso para que las tierras no se vuelvan inalcanzables para los sectores populares." Basteiro, concluyó: "El negocio del Centro Cívico es un despropósito si no se realiza una planificación seria. Va a terminar siendo contraproducente si sólo se privilegian los negocios." Al menos, el viernes, eso fue lo único que se priorizó.
Yiempo argentino

No hay comentarios:

Publicar un comentario