Duro repudio de la Iglesia al operativo de la Metropolitana
El obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Vicente Bokalic Iglic, se pronunció por la "solución pacífica" de los conflictos. También expresó su preocupación por la situación en el Moyano.
La Iglesia Católica expresó su solidaridad con los pacientes, voluntarios y trabajadores del Hospital Borda, instó al "respeto y al cuidado de la vida" y reivindicó al diálogo como "única" manera de resolver conflictos, tras la represión brutal de la Policía Metropolitana en el nosocomio.
También el capellán del Hospital Moyano, Gonzalo Fernández, denunció la "locura" del maltrato a los pacientes y trabajadores.
El domingo pasado, el obispo auxiliar de Buenos Aires y vicario de la zona Centro, monseñor Vicente Bokalic Iglic, presidió una misa en la capilla del Borda, ante enfermos, voluntarios y personal sanitario.
"El objetivo fue acompañar y estar cerca de los internos. También para rezar por la búsqueda de una solución pacífica al conflicto y para que la vida sea cuidada entre hermanos, como nos pide nuestro Papa Francisco", explicó Bokalic en declaraciones periodísticas.
El servicio religioso se realizó en el mismo predio que el viernes fue transformado por la policía Metropolitana en campo de batalla, con el resultado de más de 50 heridos, entre pacientes, médicos y trabajadores de prensa y ocho detenidos, incluido el fotógrafo de Clarín, Pepe Mateos.
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, justificó la sangrienta represión a médicos y enfermeros con el argumento de que se trató de un grupo de militantes que atacaron a los oficiales de la Metropolitana. Como resultado del operativo fue interpelado en la Legislatura el ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro, y el propio alcalde fue denunciado ante la Justicia Penal (ver aparte).
Bokalic Iglic también consignó que en la celebración eucarística se rezó no sólo por la situación del Borda, sino también por el Hospital Moyano, contiguo al primero y que presta el mismo servicio médico.
La actividad religiosa fue "concelebrada" por los capellanes del Borda, presbítero Rubén Marcelo Tardío, y del Moyano, presbítero Gonzalo Carlos Fernández. Rezar para encontrar "una solución desde la oración" y para que se logre "el diálogo" fueron dos de los ejes que Bokalic Iglic marcó primero en la misa y después ante los medios.
Por su parte, Fernández narró en declaraciones radiales el panorama con el cual se encontró el viernes pasado cuando llegó al Borda.
"Lo primero que encontré al llegar al hospital fue a un paciente golpeado. Era como una película surrealista en un lugar donde hay mucho dolor y sufrimiento", precisó.
El capellán recordó que "en la mayoría de los casos, estos pacientes han sido abandonados por la familia y por el Estado", por lo que advirtió que "la locura el viernes fue ver cómo les pegaban a ellos".
La Iglesia se sumó al amplio repudio que recibió el gobierno porteño luego de la represión, que incluyó desde partidos políticos a movimientos sociales pasando por la La ONG Amnistía Internacional que pidió a Macri que inicie acciones judiciales y administrativas con el fin de investigar y sancionar a los responsables de la violenta represión registrada en el Hospital Borda el último viernes.
En la página web de la agencia católica AICA, en la nota correspondiente a este tema, puede verse una fotografía donde figura un grafitti en una de las paredes del hospital que dice "cuando lo demás falla lea la Biblia".
La situación del Hospital Moyano también es motivo de preocupación para las autoridades eclesiásticas ante la reciente represión macrista en la institución aledaña: "El Moyano y el Borda, más que nunca somos una sola cosa", subrayó González, el capellán del neuropsiquiátrico vecino.
También el capellán del Hospital Moyano, Gonzalo Fernández, denunció la "locura" del maltrato a los pacientes y trabajadores.
El domingo pasado, el obispo auxiliar de Buenos Aires y vicario de la zona Centro, monseñor Vicente Bokalic Iglic, presidió una misa en la capilla del Borda, ante enfermos, voluntarios y personal sanitario.
"El objetivo fue acompañar y estar cerca de los internos. También para rezar por la búsqueda de una solución pacífica al conflicto y para que la vida sea cuidada entre hermanos, como nos pide nuestro Papa Francisco", explicó Bokalic en declaraciones periodísticas.
El servicio religioso se realizó en el mismo predio que el viernes fue transformado por la policía Metropolitana en campo de batalla, con el resultado de más de 50 heridos, entre pacientes, médicos y trabajadores de prensa y ocho detenidos, incluido el fotógrafo de Clarín, Pepe Mateos.
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, justificó la sangrienta represión a médicos y enfermeros con el argumento de que se trató de un grupo de militantes que atacaron a los oficiales de la Metropolitana. Como resultado del operativo fue interpelado en la Legislatura el ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro, y el propio alcalde fue denunciado ante la Justicia Penal (ver aparte).
Bokalic Iglic también consignó que en la celebración eucarística se rezó no sólo por la situación del Borda, sino también por el Hospital Moyano, contiguo al primero y que presta el mismo servicio médico.
La actividad religiosa fue "concelebrada" por los capellanes del Borda, presbítero Rubén Marcelo Tardío, y del Moyano, presbítero Gonzalo Carlos Fernández. Rezar para encontrar "una solución desde la oración" y para que se logre "el diálogo" fueron dos de los ejes que Bokalic Iglic marcó primero en la misa y después ante los medios.
Por su parte, Fernández narró en declaraciones radiales el panorama con el cual se encontró el viernes pasado cuando llegó al Borda.
"Lo primero que encontré al llegar al hospital fue a un paciente golpeado. Era como una película surrealista en un lugar donde hay mucho dolor y sufrimiento", precisó.
El capellán recordó que "en la mayoría de los casos, estos pacientes han sido abandonados por la familia y por el Estado", por lo que advirtió que "la locura el viernes fue ver cómo les pegaban a ellos".
La Iglesia se sumó al amplio repudio que recibió el gobierno porteño luego de la represión, que incluyó desde partidos políticos a movimientos sociales pasando por la La ONG Amnistía Internacional que pidió a Macri que inicie acciones judiciales y administrativas con el fin de investigar y sancionar a los responsables de la violenta represión registrada en el Hospital Borda el último viernes.
En la página web de la agencia católica AICA, en la nota correspondiente a este tema, puede verse una fotografía donde figura un grafitti en una de las paredes del hospital que dice "cuando lo demás falla lea la Biblia".
La situación del Hospital Moyano también es motivo de preocupación para las autoridades eclesiásticas ante la reciente represión macrista en la institución aledaña: "El Moyano y el Borda, más que nunca somos una sola cosa", subrayó González, el capellán del neuropsiquiátrico vecino.
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