4 de septiembre de 2013

G-20: Cristina llega a San Petersburgo y prepara una intensa agenda bilateral

Mañana comenzarán las reuniones formales del foro internacional. Su estadía en Rusia se extenderá hasta el viernes.


La presidenta Cristina Fernández arribará hoy a la histórica ciudad rusa de San Petersburgo para participar de la reunión del G-20 en un momento clave para la Argentina, tras el fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York a favor de los fondos buitre, desafiado por el gobierno nacional con una oferta de reapertura del canje en condiciones similares a las de 2010. Cristina llegará a esta geografía con una intensa agenda bilateral bajo el brazo, que fue anticipada ayer desde la Secretaría General de la Presidencia, poco después de la partida del vuelo que la trasladó junto a una reducida comitiva oficial integrada por el canciller Héctor Timerman y el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro.
El ministro de Economía, Hernán Lorenzino, desistió a último momento de viajar para estar en Buenos Aires cuando hoy mismo comience a analizarse en el Parlamento la nueva propuesta de canje para holdouts.
 Durante su estadía en esta ciudad, que se extenderá hasta el viernes, se reunirá con el presidente anfitrión, Vladimir Putin,y los jefes de Estado de China, Xi Jinping; de Japón, Shinzo Abe; de la India, Manmonah Sing; y de Sudáfrica, Jacob Zuma. A excepción de Japón, todos países que integran con Brasil el poderoso grupo BRICS de las potencias emergentes.
Estos diálogos se producirán en un escenario particular: el entorno del Palacio de Constantino, a 30 kilómetros de San Petersburgo y la villa aledaña donde se alojarán los mandatarios de los 20 países miembros, a razón de un presidente y su comitiva por chalet, propiedad del gobierno ruso. Cristina ocupará el número tres, en el sector que tendrá, entre otros habitantes, al propio Putin y al estadounidense Barack Obama, con quien nunca estuvo previsto, protocolarmente, ningún encuentro bilateral.
Las deliberaciones formales del G-20 comenzarán mañana, pasado el mediodía, y culminarán entrada la tarde del viernes. Serán sin acceso a los medios de comunicación que, por miles, estarán cubriendo las alternativas del foro internacional más poderoso del mundo desde un impactante centro de prensa ubicado a orillas del Mar Báltico.
Ayer comenzaron las reuniones previas de los sherpas, es decir, los asesores de los presidentes para cuestiones económico-financieras, quienes tendrán a cargo la elaboración del borrador del documento final que, de no mediar inconvenientes, suscribirán luego los mandatarios. La Argentina estuvo representada por la embajadora en Estados Unidos, Cecilia Nahon; el delegado argentino ante el FMI, Sergio Chodos; el embajador argentino en Rusia, Juan Carlos Kreckler, y Víctor Fuentes Castillo, subsecretario de Servicios financieros del Ministerio de Economía.
Las deliberaciones de los presidentes del G-20 serán en un marco de tensiones cruzadas. En primer lugar, el conflicto en Siria y la decisión de los Estados Unidos de intervenir militarmente, fuertemente resistida por Putin y varios miembros del Grupo –la Argentina, entre ellos– que consideran imprescindible esperar el informe de la ONU sobre el presunto ataque con armas químicas contra la población civil antes de ir a un escenario militar. Luego, el pedido de explicaciones de Brasil a los Estados Unidos a partir de la revelación de nuevos documentos filtrados por el ex técnico de la CIA Edward Snowden sobre el espionaje del país del norte a los mails y conversaciones telefónicas de la presidenta Dilma Rousseff y a su par mexicano, Alfonso Peña Nieto. Y por último, las críticas de la  Unión Europea a los países emergentes –entre ellos Brasil,  Argentina, India, China, Sudáfrica, Indonesia y Ucrania–, a quienes en la previa del G-20 acusó de ejercer un fuerte proteccionismo de sus economías.
Si bien la cumbre discurrirá sobre la reforma del sistema financiero, los mecanismos para asegurar el crecimiento, las medidas contra los paraísos fiscales y la sustentabilidad de las deudas soberanas, nadie descarta que en medio de las deliberaciones se instalen las referencias a estos conflictos de carácter político. "Un jefe de Estado puede decir lo que quiera y nadie se lo va a impedir", graficó a Tiempo Argentino un conocedor de la dinámica de estos foros, a la hora de admitir la posibilidad de que se produzcan desviaciones de la agenda.
De las reuniones preparatorias surgieron algunos signos positivos y otros de preocupación. Entre los primeros, la decisión consensuada de procurar que cualquier medida financiera sea coordinada de manera que no afecte el empleo, algo en lo que viene trabajando la Argentina desde la reunión de ministros de finanzas y de trabajo que se realizó en Rusia en junio de este año, y que el propio Putin puso en escena como una de sus preocupaciones en su rol de anfitrión de la cumbre.
Entre los motivos de inquietud, se inscribe la creciente campaña de  los países europeos para instalar la idea de que los emergentes empiezan a ver debilitadas sus tasas de crecimiento, mientras los desarrollados dan señales de una supuesta salida de la crisis, algo que produjo malestar en esas delegaciones. «

Postales rusas
epicentro de mandatarios
-<dr Además de Cristina Fernández, Vladimir Putin y los mandatarios de China, Japón, India y Sudáfrica, llegarán a San Petersburgo la canciller de Alemania, Angela Merkel; el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama; el de Francia, François Hollande, y la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-Hye. También estarán presentes el presidente de México, Enrique Peña Nieto; de Indonesia, Susilo Bambang; y los primeros ministros de Italia, Enrico Letta; de Australia, Kevin Rudd; del Reino Unido, David Cameron; de Turquía, Recep Tayyip Erdogan y de Canadá, Stephen Harper. Anoche arribó al aeropuerto de Pulkovo la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. Además de la presencia el rey de Arabia Saudita, Abdala bin Abdelaziz, en la cumbre del G-20-2013 participarán representantes del Banco Mundial (Jim Yong Kim, presidente), del FMI (Christine Lagarde, presidenta) y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). La Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización Mundial de Comercio (OMC) y las Naciones Unidas (ONU), representada por su titular Ban Ki-Moon, también asistirán a la cumbre en Rusia.

de la hoz y el martillo al capitalismo aceitado 
-<dr San Petersburgo, la más europea de las ciudades rusas, encierra un pedazo de su riquísima historia en cada esquina. Imaginada y construida con criterio imperial bajo el reinado y los caprichos de Pedro I "El Grande" en 1703, guarda pocos vestigios de su conversión en la mítica Leningrado de la Rusia post revolucionaria. Apenas una gran estatua de Vladimir Lenin sobre la monumental avenida Moscú, y algún que otro edificio en cuya cúpula luce, desgastado, el ícono comunista de la hoz y el martillo. Sus elegantes avenidas, atravesadas por canales cortados por puentes levadizos y por el bellísimo río Neva, que separa el centro de la isla Vasilievsky, dan cuenta de un asentado modelo capitalista, a juzgar por las marcas exclusivas de automóviles, las vidrieras de las grandes casas de moda parisinas y las "cuevas" de cambio donde es posible conseguir una cotización del dólar y el euro hasta un 20% más conveniente que en el mercado oficial.

travesías por el báltico
-<dr Para evitar la congestión de tránsito o tal vez por medidas de seguridad, la organización del G-20 dispuso el traslado de los periodistas y funcionarios que deban llegar hasta el Palacio de Constantino por vía marítima. Cada media hora, habrá travesías a través del Mar Báltico, en el golfo de Finlandia, desde la Marina Facade, donde se instaló un enorme centro de acreditaciones. Aseguran que de esta manera, será posible hacer en media hora lo que por tierra lleva una.
Tiempo argentino

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