22 de noviembre de 2013

Capitanich y Kicillof descartaron cambios bruscos en la economía

El jefe de Gabinete y el ministro de Economía desestimaron el desdoblamiento del tipo de cambio y pusieron el acento en la producción, el empleo y el cuidado de las reservas. Destacaron la importancia de un rol protagónico del Estado.

Ayer, el jefe de Gabinete de Ministros, Jorge Capitanich, y el ministro de Economía, Axel Kicillof, mostraron la nueva sintonía que prima dentro del gobierno. Hubo dos frases que resonaron en las conferencias de prensa que ambos funcionarios ofrecieron, cada uno desde su ámbito de trabajo. Primero, cuando Capitanich en la Casa de Gobierno indicó que "la instrucción concreta de la presidenta es analizar la cadena de valor". Tres horas después, Kicillof en el Palacio de Hacienda sentenció: "El objetivo es defender el trabajo y la mesa de los argentinos." Además, los dos enviaron un mensaje tranquilizador a la población: "No habrá cambios bruscos en la economía." 

De esta manera, desestimaron uno de los cucos que se instaló en los últimos días respecto de la posibilidad de que el gobierno avance en un desdoblamiento del tipo de cambio. Continuará el tipo de cambio administrado. "No se tomará ninguna medida que genere cambios bruscos en la economía, ni que perjudique a los trabajadores, a los sectores de menores ingresos ni a los empresarios", puntualizó Kicillof.
Atrás parecen haber quedado las diferencias de criterios que separaron en su momento a los ahora renunciantes Hernán Lorenzino (Economía), Mercedes Marcó del Pont (Banco Central) y Guillermo Moreno (Comercio Interior). 
En el comienzo de esta nueva etapa, Capitanich y Kicillof consensuaron un discurso y marcaron lineamientos comunes para los próximos dos años de gobierno. Los dos funcionarios coincidieron en la necesidad de poner en el centro del debate la competitividad como herramienta clave para atacar "las variaciones de precios". 

Cada uno con sus formas destacó la necesidad de atacar la inflación colocando el acento en las distorsiones que se producen en los precios en el proceso de intermediación productiva. 
En medio de un enjambre de periodistas gráficos, movileros y cámaras de televisión, Kicillof destacó que se va a defender al productor, que en muchos casos es el que menos beneficios obtiene dentro de la cadena de valor, y al consumidor, que es el gran damnificado cuando se remarcan los precios. Esta, sin lugar a dudas, va a ser una de las claves de esta etapa del la sintonía fina del programa económico, analizar de cerca el sistema de costos de todos los eslabones de la producción para saber en qué lugares se producen las "distorsiones".  
Sin embargo, tal como indicó Capitanich a los periodistas, tampoco se perderá de vista la necesidad de recuperar y afianzar la "coherencia entre lo fiscal, lo monetario y lo cambiario". 
En otras palabras, aunque la fórmula Capitanich-Kicillof-Fábrega (este último en su condición de presidente del Banco Central) aún no hizo ningún anuncio formal, sí dio algunas pistas precisas sobre el camino que seguirá. No habrá ajuste, ni giro a la ortodoxia sino que, por el contrario, se fortalecerán el empleo y la producción. El jefe de Ministros remarcó que el gobierno nacional utilizará "todos los instrumentos necesarios y los elementos en materia de política económica a los efectos de llevar tranquilidad a todos los argentinos".   
No obstante, todo parece indicar que en esta nueva etapa del plan económico las decisiones tendrán condiciones más selectivas.

Capitanich y Kicillof se conocen desde hace muchos años e incluso tienen un libro que firmaron juntos. Por eso, no extrañó que coincidieran en la importancia de llevar adelante "un programa de metas de gobierno, con objetivos clarísimos que dio la presidenta (Cristina Fernández de Kirchner)". 
Una de la principales preocupaciones del trío Capitanich-Kicillof-Fábrega será cómo robustecer el nivel de reservas del Banco Central, cuyas arcas volvieron a perder U$S 180 millones y cerraron en U$S 31.656 millones. 
Kicillof explicó que, a pesar de tener presente esa realidad, las divisas de la autoridad monetaria todavía "están en niveles consistentes". Pero también admitió que el gobierno nacional no ignora que es necesario generar una mayor oferta de dólares, contexto en el que subrayó que el tipo de cambio forma parte de un programa más integral de la política económica. 
"En este momento, tenemos manejo de la cuestión cambiaria. En períodos electorales o cuando hay campañas muy intensas, históricamente, hay fuertes presiones sobre el dólar con el objetivo de generar incertidumbre", indicó el debutante ministro de Economía. 
Además, Kicillof le guiñó un ojo al sector privado al indicar que el modelo "busca que las empresas tengan buenos resultados, y es por eso que se vieron las tasas de inversión que tuvo el país". 
Capitanich, por su parte, recordó que las divisas de la autoridad monetaria contarán con "protección", evitándose la utilización con fines "de carácter suntuario".  
Con respecto a los precios, Kicillof indicó que se continuará trabajando "fuertemente en las cadenas de valor", haciendo eje en los "costos", con la premisa de defender "el trabajo y la mesa de los argentinos". 
En tanto, Capitanich se pronunció en la misma línea, al afirmar que el gobierno "va a estimular el sistema de negociación con todos los actores de la cadena de valor para que ningún vivo se apropie del excedente ajeno". El objetivo, dijo, "será buscar precios razonables y justos para el consumidor".
Las tarifas de los servicios públicos es otro de los temas sensibles de los que se habla mucho ante los cambios de nombres en el manejo de la política económica. Kicillof reconoció que "en algunas regiones del país no hay gas de red y el precio de las garrafas es más alto que el pagado por quienes reciben el servicio por red, por lo tanto tenemos la inequidad de que las regiones menos favorecidas pagan tarifas más altas", recordó Kicillof. 
El discurso de Capitanich mostró en todo momento que tendrá una participación protagónica en el diseño de la política económica y que trabajará codo a codo con Kicillof. 
Con respecto al rol del Estado, el jefe de Gabinete dijo que "debe tener capacidad regulatoria para gobernar para todos" frente a los interses corporativos de cualquier naturaleza, sean económicos o financieros". 
En uno de los tramos de su presentación, Capitanich sintetizó las bases de la nueva etapa de la política económica al señalar que "será muy coherente desde el punto de vista fiscal, monetario y cambiario", lo que implica la continuidad de la flotación administrada del valor del dólar. Y, por último, coronó su mensaje: "No vamos a hacer anuncios grandilocuentes, pero vamos a dar condiciones de previsibilidad y certidumbre." «


Capitanich
-<dr "La instrucción concreta de la presidenta es analizar la cadena de valor."
-<dr "El gobierno nacional utilizará todos los instrumentos y los elementos necesarios en materia de política económica a los efectos de llevar tranquilidad a todos los argentinos."
-<dr "El tipo de cambio es flotante, con flotación administrada y, en 
ese contexto, 
uno dispone de múltiples opciones. 
Lo importante es 
cómo tener la coherencia entre política fiscal, monetaria y cambiaria".


Kicillof
-<dr "El objetivo es defender el trabajo y la mesa de los argentinos." 
-<dr "Este gobierno no va a hacer nada que perjudique a los trabajadores ni a los empresarios."
-<dr "Tenemos reservas que han sufrido alguna baja pero que están en niveles consistentes, muy fuertes; el tipo de cambio forma parte de un programa y tenemos que lograr más oferta de dólares." 

-<dr "'Este es un modelo que busca que las empresas tengan buenos resultados, por eso hemos tenido las tasas de inversión que hemos tenido."



Fábrega debutó en el Directorio
El flamante presidente del Banco Central de la República Argentina, Juan Carlos Fábrega debutó ayer formalmente en la reunión del Directorio de la entidad con el quórum mínimo de cinco representantes del directorio. Durante la reunión que tuvo más bien un carácter formal, Pese a que es un hombre de larga trayectoria en el sector bancario, Fábrega, se presentó antes los cinco directores que permanecen en funciones. "No se trató ningún tema en particular sólo se cumplió con la formalidad", indicó a Tiempo Argentino una persona allegada al funcionario. Antes de monitorear e interiorizarse más en las operaciones financieras, apenas se conoció su designación Fábrega mantuvo el lunes último una conversación de más de dos horas con la saliente Mercedes Marcó del Pont para interiorizarse del cuadro de situación. A partir de hoy empezará el trabajo más duro y los profusos desafios que tiene por delante. El más importante, como evitar que se sigan perdiendo reservas.
Tiempo argentino

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