Con eje en el transporte, Moyano y Barrionuevo lanzaron su paro
La medida de fuerza se hará sentir por la adhesión de los conductores de colectivos y trenes, y por los 40 piquetes en los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires. Hubo cortocircuitos internos sobre el día después.
Encabezado por Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, el sindicalismo opositor lanzará desde las cero hora de hoy el paro general convocado contra el gobierno de Cristina Fernández, una medida de fuerza que se hará sentir con fuerza en el área metropolitana por la adhesión de los principales gremios del transporte de pasajeros, y por los más de 40 cortes prometidos por organizaciones sociales. Exultante, el líder de los camioneros brindó ayer una conferencia de prensa en el salón Felipe Vallese de la CGT durante la cual adelantó un acatamiento "importantísimo a pesar de los esfuerzos del gobierno por evitarlo".
Acompañado por Barrionuevo y algunos de los principales dirigentes que apoyan la huelga –entre ellos el titular de la Federación Agraria y representante de la Mesa de Enlace Eduardo Buzzi y Pablo Micheli, de la CTA disidente– Moyano pasó lista a una agenda de reclamos, entre los cuales citó las paritarias libres, el mínimo no imponible de Ganancias, las asignaciones familiares y el pago de los reintegros a las obras sociales. También se quejó de la inseguridad y hasta relativizó la influencia de los cortes a la hora de medir el impacto de la huelga. "El paro es tradicional, con inasistencia al trabajo. El corte no va a ser necesario porque no va a pasar nadie. Cortar la calle donde no pasa nadie no tiene sentido", aseguró Moyano, quien además de criticar al gobierno, también disparó contra el jefe de gobierno porteño Mauricio Macri. "Nunca trabajó, siempre estuvo de paro", dijo sobre el líder del PRO.
"Las penas son de nosotros las vaquitas son ajenas. Los chacareros, campesinos y pueblos originarios entendemos esto como una alianza estratégica camino a un país que incluya en serio", justificó Buzzi al explicar el apoyo de la Federación Agraria, en sintonía con el respaldo brindado desde la Sociedad Rural.
"Hay temas puntuales de la sociedad argentina como el narcotráfico, que lo debe solucionar el gobierno. El narcotráfico trae todo lo colateral, los robos, asesinatos, y que realmente también se mete en los hogares con el paco", se quejó Barrionuevo, quien hizo hincapié en la falta de seguridad. "Somos la voz de los que no pueden expresarse y tienen necesidad. Estamos haciendo lo que nos pide la sociedad", sentenció.
Horas antes, Moyano y Barrionuevo dejaron entrever un desacuerdo programático: mientras el gastronómico aseveró que ya estaban aprobadas nuevas medidas de fuerza, el camionero dejó en claro que no hay en el horizonte, por el momento, ningún otro paro programado.
El paro alcanzará distintas actividades, si bien tendrá su fuerte en el transporte público de pasajeros, ya que no habrá colectivos en el área metropolitana y solamente un servicio mínimo que deberán garantizar por ley los maquinistas de La Fraternidad. Desde la cámara que nuclea a las empresas de transporte urbano, CEAP, rechazaron el anuncio del gobierno sobre los subsidios que no se pagarán mañana a las empresas que no trabajen al señalar "la inexistencia" de esos beneficios a las empresas del sector. Mediante un comunicado, los empresarios garantizaron que hoy habrá transporte mínimo: "las empresas ponen a disposición las unidades para que el personal pueda cumplir normalmente sus funciones".
También habrá complicaciones en la actividad aeronáutica, ya que el acompañamiento de algunos sindicatos –el Personal Técnico Aeronáutico, entre ellos– afectará los vuelos de cabotaje e internacionales. En lo que respecta a la red subterránea, las distintas líneas funcionarán con normalidad a excepción de la B, cuyo delegado, Claudio Dellecarbonara, del PTS, acompañará la huelga. La actividad comercial en los principales puertos del país también se verá alcanzada, ya que el gremio de recibidores de granos (URGARA) acompaña la medida de fuerza, lo mismo que el sindicato de Dragado y Balizamiento.
Entre los servicios que sí funcionarán se cuentan los supermercados y bancos. Las entidades financieras atenderán al público si bien no habrá clearing y la falta de transporte de caudales podría afectar el normal abastecimiento de cajeros automáticos.
Por su parte, diversas organizaciones políticas y sociales ratificaron la realización de cortes en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires, el Conurbano bonaerense y el interior del país, sumándose así a la protesta de Moyano y Barrionuevo. No obstante, a diferencia de la modalidad dispuesta por los sindicalistas de la CGT, el Frente de Izquierda compuesto por el Partido Obrero, el Partido de los Trabajadores Sociales y la Izquierda Socialista convocó a un paro "activo", con asambleas y movilizaciones. Otras de las organizaciones que participarán son Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa.
Los cortes se realizarán en el Puente Pueyrredón, en la Avenida General Paz a la altura de Constituyentes, en la Plaza Houssay (ubicada en la Avenida Córdoba y Junín, en la zona porteña de facultades), y en las zonas industriales de Pompeya y Parque Patricios. En tanto, se dispondrán cortes en Henry Ford y Panamericana; mientras que en la zona oeste harán lo propio frente a Pirelli, en las vías de la estación Castelar y en la autopista, a la altura del Hospital Posadas. También, según anunció el Partido Obrero, se realizarán piquetes en los parques industriales de Zárate, Tortuguitas, Pilar, Almirante Brown y Garín. «
El massista Acuña frena la venta de nafta
El diputado provincial del Frente Renovador (FR) y secretario general del gremio de los empleados de estaciones de servicio, garages y lavaderos, Carlos Acuña, se sumó al paro de hoy, con lo que amenaza con dejar sin provisión de combustibles a la Ciudad y a la provincia de Buenos Aires.
El legislador massista de la provincia de Buenos Aires es la mano derecha del gastronómico Luis Barrionuevo y una pieza clave en el armado de la mesa sindical "Massa Presidente" que impulsa la huelga general de hoy.
El legislador massista de la provincia de Buenos Aires es la mano derecha del gastronómico Luis Barrionuevo y una pieza clave en el armado de la mesa sindical "Massa Presidente" que impulsa la huelga general de hoy.
empresarios: "es político"
En la víspera de la medida de fuerza, el empresariado coincidió con el gobierno y los gremios de la CGT oficial en la condena del paro, al que calificaron de "político". En tanto, reclamaron también que, al margen del derecho a huelga, se garanticen los servicios mínimos de transporte.
El secretario de la Unión Industrial (UIA), José Urtubey, evaluó que la decisión del moyanismo y de Barrionuevo, más el agregado de la CTA de Pablo Micheli "es inoportuna por el nivel de avance adecuado que están teniendo las paritarias". El directivo de Celulosa Argentina apeló a la no adhesión de los gremios transportistas y cuando reclamó que "no compulsen los derechos constitucionales a huelga y de libertad de tránsito".
El titular de la Cámara de la Construcción, Gustavo Weiss, reconoció la vigencia "del derecho de huelga constitucional" pero reclamó a los sindicatos que llamaron a la protesta a "permitir que quienes quieran ir vayan, sin cortes de ruta ni falta de medios". El dirigente se sumó a la definición de la medida de fuerza como "política en lugar de gremial".
Por su parte, Marcelo Fernandez, actual titular de la confederación empresaria CGERA, consideró ante la consulta de este diario que se trata de "un paro contra la industria, que necesita producir y para eso tiene que trabajar".
El presidente de la cámara de pymes industriales lamentó que la situación se produzca en el marco de las paritarias: "Muchos ya acordamos y nos vamos a perjudicar igual", señaló.
El secretario de la Unión Industrial (UIA), José Urtubey, evaluó que la decisión del moyanismo y de Barrionuevo, más el agregado de la CTA de Pablo Micheli "es inoportuna por el nivel de avance adecuado que están teniendo las paritarias". El directivo de Celulosa Argentina apeló a la no adhesión de los gremios transportistas y cuando reclamó que "no compulsen los derechos constitucionales a huelga y de libertad de tránsito".
El titular de la Cámara de la Construcción, Gustavo Weiss, reconoció la vigencia "del derecho de huelga constitucional" pero reclamó a los sindicatos que llamaron a la protesta a "permitir que quienes quieran ir vayan, sin cortes de ruta ni falta de medios". El dirigente se sumó a la definición de la medida de fuerza como "política en lugar de gremial".
Por su parte, Marcelo Fernandez, actual titular de la confederación empresaria CGERA, consideró ante la consulta de este diario que se trata de "un paro contra la industria, que necesita producir y para eso tiene que trabajar".
El presidente de la cámara de pymes industriales lamentó que la situación se produzca en el marco de las paritarias: "Muchos ya acordamos y nos vamos a perjudicar igual", señaló.
Tiempo argentino

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