Allegados al juez buscan aquietar el escándalo
Su hija dijo que "está vivo", pero Fayt no aparece
"Su lucidez no puede ser puesta en duda", señaló Graciela Fayt. Aníbal F. tildó de "extraña anomalía" que el magistrado hable por terceros.

La insólita saga de desatinos en la que quedó envuelta la Corte Suprema de Justicia sumó un capítulo impensado: la hija del veterano juez Carlos Fayt decidió hablar públicamente sobre la salud de su padre y aseguró que "está vivo".
En un raid por varias radios porteñas, Graciela Fayt sostuvo que "la lucidez y brillantez" de su padre "no pueden ser puestas en duda", y aclaró que "está bien" de salud y "de ninguna manera está postrado". "Está trabajando", aseguró.
Mientras tanto, el decano integrante del máximo tribunal siguió sin hacer apariciones públicas, lo que redobló el reclamo de dirigentes del oficialismo sobre su capacidad para continuar en su cargo, y cosechó el apoyo de la oposición para defender su situación.
"Soy proteccionista de animales y me dedicó a que se cumplan las leyes. Le pido a la gente que me ayude, tengo 240 perros para dar en adopción", afirmó la hija del juez, abogada de profesión, en una curiosa mención que aprovechó para repetir en cada una de las entrevistas que concedió.
Además dijo que su padre "está trabajando", y desmintió las versiones que ponen en duda que su salud ya no le permita asistir a la Corte y cumplir sus funciones. "Se dicen tantas tonterías. Su lucidez y brillantez no pueden ser puestas en duda, y su responsabilidad tampoco", sostuvo Graciela. Y agregó: "está lucido, ejerciendo sus funciones, merece todo el respeto, y de ninguna manera está postrado".
"Él se siente bien y sigue con vida, se va a quedar diez años más en la Corte", aseveró por su parte otro de los exégetas de Fayt, el ex presidente del Colegio de Abogados de la Capital, Jorge Rizzo.
MÁS CRUCES. El misterio en torno a su real estado de salud del hombre de 97 años no pudo ser corroborado de forma directa, por lo que motivó cruces entre oficialistas y opositores. Así, desde la oposición volvieron a pronunciarse en favor de la permanencia de Fayt y acusaron al gobierno por la supuesta intención de "procurarse vacantes en la Corte". El ex diputado radical Ricardo Gil Lavedra consideró que "son la Corte y el propio ministro" los que deben definir una eventual salida de Fayt, en el caso de que no estuviera en condiciones de continuar en el cargo.
El diputado Pablo Tonelli (PRO), entendió que Fayt "tiene todo el derecho de permanecer en la Corte o de renunciar cuando él lo considere conveniente". "Creemos que lo que ocurre con Fayt forma parte de una embestida mayor contra la Corte y el Poder Judicial", aseveró el legislador. "Que me muestren un fallo que pruebe que el doctor Fayt tiene Alzheimer o alguna otra disminución", reclamó José Manuel de la Sota, quien sostuvo que "lo que busca el gobierno es hacer lo mismo que quería el menemismo: que los jueces fallen como ellos quieren".
En la otra vereda, el diputado Carlos Kunkel (FPV) instó a Fayt a que se "exprese" públicamente sin la intermediación de "terceros", y convocó al magistrado a la Comisión de Juicio Político para "demostrar que no son ciertas las afirmaciones de que no está en condiciones de ejercer" el cargo.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, negó ayer que exista una "persecución" por parte del gobierno contra el ministro decano de la Corte pero insistió en que se "exprese" él mismo a los medios y no su abogado o un familiar. "¿Les parece que es el Poder Ejecutivo el que está persiguiendo a alguien? ¿Está el interés público de por medio, y nadie va a decir algo?", planteó ante la posibilidad de que hubiera acordadas firmadas –como la de la re-reelección de Ricardo Lorenzetti– sin su consentimiento. En tanto, la titular de la Cámara de Casación Penal, María Laura Garrigós de Rébori, lamentó que los últimos "acontecimientos" de los que fue protagonista la Corte Suprema la estén dejando "en un lugar que no corresponde".
En un raid por varias radios porteñas, Graciela Fayt sostuvo que "la lucidez y brillantez" de su padre "no pueden ser puestas en duda", y aclaró que "está bien" de salud y "de ninguna manera está postrado". "Está trabajando", aseguró.
Mientras tanto, el decano integrante del máximo tribunal siguió sin hacer apariciones públicas, lo que redobló el reclamo de dirigentes del oficialismo sobre su capacidad para continuar en su cargo, y cosechó el apoyo de la oposición para defender su situación.
"Soy proteccionista de animales y me dedicó a que se cumplan las leyes. Le pido a la gente que me ayude, tengo 240 perros para dar en adopción", afirmó la hija del juez, abogada de profesión, en una curiosa mención que aprovechó para repetir en cada una de las entrevistas que concedió.
Además dijo que su padre "está trabajando", y desmintió las versiones que ponen en duda que su salud ya no le permita asistir a la Corte y cumplir sus funciones. "Se dicen tantas tonterías. Su lucidez y brillantez no pueden ser puestas en duda, y su responsabilidad tampoco", sostuvo Graciela. Y agregó: "está lucido, ejerciendo sus funciones, merece todo el respeto, y de ninguna manera está postrado".
"Él se siente bien y sigue con vida, se va a quedar diez años más en la Corte", aseveró por su parte otro de los exégetas de Fayt, el ex presidente del Colegio de Abogados de la Capital, Jorge Rizzo.
MÁS CRUCES. El misterio en torno a su real estado de salud del hombre de 97 años no pudo ser corroborado de forma directa, por lo que motivó cruces entre oficialistas y opositores. Así, desde la oposición volvieron a pronunciarse en favor de la permanencia de Fayt y acusaron al gobierno por la supuesta intención de "procurarse vacantes en la Corte". El ex diputado radical Ricardo Gil Lavedra consideró que "son la Corte y el propio ministro" los que deben definir una eventual salida de Fayt, en el caso de que no estuviera en condiciones de continuar en el cargo.
El diputado Pablo Tonelli (PRO), entendió que Fayt "tiene todo el derecho de permanecer en la Corte o de renunciar cuando él lo considere conveniente". "Creemos que lo que ocurre con Fayt forma parte de una embestida mayor contra la Corte y el Poder Judicial", aseveró el legislador. "Que me muestren un fallo que pruebe que el doctor Fayt tiene Alzheimer o alguna otra disminución", reclamó José Manuel de la Sota, quien sostuvo que "lo que busca el gobierno es hacer lo mismo que quería el menemismo: que los jueces fallen como ellos quieren".
En la otra vereda, el diputado Carlos Kunkel (FPV) instó a Fayt a que se "exprese" públicamente sin la intermediación de "terceros", y convocó al magistrado a la Comisión de Juicio Político para "demostrar que no son ciertas las afirmaciones de que no está en condiciones de ejercer" el cargo.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, negó ayer que exista una "persecución" por parte del gobierno contra el ministro decano de la Corte pero insistió en que se "exprese" él mismo a los medios y no su abogado o un familiar. "¿Les parece que es el Poder Ejecutivo el que está persiguiendo a alguien? ¿Está el interés público de por medio, y nadie va a decir algo?", planteó ante la posibilidad de que hubiera acordadas firmadas –como la de la re-reelección de Ricardo Lorenzetti– sin su consentimiento. En tanto, la titular de la Cámara de Casación Penal, María Laura Garrigós de Rébori, lamentó que los últimos "acontecimientos" de los que fue protagonista la Corte Suprema la estén dejando "en un lugar que no corresponde".
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