3 de agosto de 2015

Aníbal ya presentó la denuncia penal y civil por las acusaciones de Lanata

Tal como había anticipado, el jefe de Gabinete confirmó que fue presentada esta mañana y abarca a Canal 13, al periodista, a Martín Lanatta -condenado a perpetua por triple crimen de General Rodríguez, y al ex policía José Luis Salerno.

En el programa, emitido anoche acusaron al funcionario  "autor intelectual" de las muertes de Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón.

Así lo informó Fernández en un reportaje que brindó esta mañana en el piso de Radio Continental, entrevistado por los periodistas Víctor Hugo Morales y Nelson Castro.

"Por mis hijos, es 100 por ciento mentira. Y voy a seguir hasta las últimas consecuencias, hasta la puerta del cementerio, y voy a mostrar que fue una mierda lo que hicieron conmigo, una mugre", dijo el jefe de Gabinete y precandidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires por el Frente para la Victoria para las primarias que se disputarán el próximo domingo.

Fernández confirmó que mientras transcurría la entrevista en Continental se estaba presentando la denuncia penal y civil "por daños y perjuicios" contra su persona, y reiteró su desvinculación con el caso del triple crimen y la causa por el tráfico de efedrina.

"Es todo tan burdo que se agota rápidamente. Viene Osama Bin Laden, Saddam Hussein, yo y Hitler. Que un medio tan grande haga semejante mierda es imposible creerlo. Es una estupidez traída de los pelos", insistió el funcionario.

Por último, se quejó de que "hay complacencia hasta de mis propios compañeros, que hacen una campaña millonaria en Clarín y Clarín.com, con notas laudatorias que desbordan el diario" y agregó: "no puedo ser tan complaciente de poner plata en ese grupo".
Telam
EL RURALISTA VOLVIO A CRITICAR A SCIOLI Y AMENAZO CON PROTESTAS

Etchevehere sigue de campaña

Aseguró que el miércoles, a menos de una semana de las PASO, se movilizarán porque “la situación del sector es insostenible”.







El presidente de la Sociedad Rural, Luis Miguel Etchevehere, continúa metido de lleno en la campaña electoral. Ayer volvió a criticar al candidato oficialista Daniel Scioli, elogió las propuestas opositoras que prometen la eliminación de las retenciones al agro y aseguró que el miércoles, a menos de una semana de las PASO, habrá nuevas movilizaciones porque “la situación del sector es insostenible”. Por su parte, el ministro de Economía, Axel Kicillof, defendió las retenciones al asegurar que “esos impuestos se usan para pagar jubilaciones, incluso para sostener la propia infraestructura que el sector usa, porque ahora buena parte de eso va a las provincias para gasto de infraestructura.

En diálogo con los periodistas acreditados en la muestra de Palermo, Etchevehere le apuntó ayer directamente a Scioli al señalar que como gobernador “nunca se puso al frente de los reclamos de los productores”. Además, ratificó que considera que los dichos del precandidato oficial de “no dar un paso atrás” en la política económica del kirchnerismo resultaban una actitud “autoritaria y fascista”. “Este es un gobierno unitario. Con el kirchnerismo siempre se puede estar peor: año a año hemos estado peor”, acotó. Además, en diálogo con Radio Mitre, remarcó que desde la dirigencia rural “tenemos que decir con la mayor claridad posible que este modelo fundió al campo y que a la gente que impulse este tipo de cosas no hay que votarla”.
En el discurso de inauguración de la Rural, realizado el sábado, Etchevehere llamó a no votar por el oficialismo y se mostró con el principal candidato opositor, Mauricio Macri. Ayer, en su nueva crítica al Frente para la Victoria y a Scioli, dijo que “el pescado está sin vender todavía. Dónde está la plataforma, dónde está la propuesta por escrito del candidato del oficialismo”. “Es lamentable que el candidato del oficialismo no tenga una plataforma”, advirtió. Y, remarcó que “ni siquiera ellos están de acuerdo internamente, por lo que escuchamos, de lo que harían. Por un lado (el ministro de Economía Axel), Kicillof dice que van a hacer más o menos lo mismo. Por otro lado, Scioli y alguna gente de su equipo dice que van a haber algunos cambios”, aseguró Etchevehere luego de haber tildado de fascista a Scioli porque supuestamente no contempla la posibilidad de realizar ningún cambio en la política del sector. Incluso Kicillof dijo ayer que “toda política impositiva merece permanente estudio”, en referencia a las retenciones, las cuales el oficialismo ya modificó en varias ocasiones.
Pese a ello, Etchevehere continuó con sus críticas a Scioli y consideró que “no alcanza con decir `vamos a estar mejor, el campo va a estar mejor, hay que tener confianza`, porque sus competidores tienen una propuesta escrita, y en algunos casos están muy bien hechas”. “Todos los partidos de la oposición de cara a las elecciones han presentado por escrito con muchísimo nivel de detalle lo que harían en caso de ser gobierno”, comparó. Por último, Etchevehere ratificó que el miércoles los dirigentes de la Rural, CRA y Coninagro “salimos a la ruta nuevamente” y anunció que viajarán “a los pueblos, a diferentes lugares del país, a llevar el documento que se hizo en base a todas las propuestas de las asambleas que hubo el viernes 17 de julio”. “Se hizo un resumen de lo que piden (los productores) y vamos a llevar a todos los candidatos a todos los cargos electivos, legisladores, intendentes, gobernadores, los que nos quieran recibir, eso es lo que necesita el campo”, explicó.
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 EL CRECIMIENTO DE LA PRODUCCION DE GRANOS DURANTE LA ULTIMA DECADA

Un boom rural que no fue sólo soja

La producción de soja, maíz, girasol y cebada tuvo un incremento de 57 por ciento entre 2003 y 2014 al pasar de 65,2 a 102,4 millones de toneladas. Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe concentraron el 86,7 por ciento de la producción.






 Por Sebastián Premici

La producción de los granos tradicionales, soja, maíz, girasol y cebada, tuvo un incremento de 57 por ciento entre las cosechas de 2003 y 2014. El país pasó de generar 65.252.933 a 102.441.789 toneladas para la cosecha 2013/2014. Este crecimiento puede explicarse tanto por un incremento del área sembrada de 22 por ciento como del mayor rendimiento por hectárea que tuvo una suba de 28 por ciento. Si bien la expansión de la frontera agropecuaria es asociada casi exclusivamente con el avance de la soja, el área sembrada para las producciones de las economías regionales fue mayor, con un promedio de 52 por ciento. De hecho, el total de las producciones tradicionales redujo su participación en el total cosechado en un 0,5 por ciento. Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe concentraron el 86,7 por ciento de la producción de granos tradicionales.

La participación de la oleaginosa medida en hectáreas sobre el total del país pasó de 54 por ciento al 59 por ciento. Ganó 5 puntos porcentuales, pero el maíz ganó 6 puntos porcentuales y la cebada, dos puntos. El trigo pasó de presentar el 22 por ciento del área sembrada al 11 por ciento. Este no es un fenómeno reciente. La pérdida de superficie sembrada de este grano puede evidenciarse desde la década del ’80, cuando representaba el 35 por ciento del total del área sembrada. En los ’90 cayó al 29 por ciento, en la década de 2000 llegó al 21 por ciento hasta el actual piso. Sin embargo, esta merma no impidió que el trigo sea rentable, independientemente de los precios internacionales y de las regulaciones sobre el sector (ver aparte).
Desde hace varios años se habla casi exclusivamente de la sojización del país, lo que resulta cierto, en parte. No menos cierto es que la producción de maíz creció a un ritmo mucho más acelerado que la soja durante los tres gobiernos kirchneristas. Cuando la oleaginosa aumentó su producción en un 69 por ciento, con un ritmo de expansión del área sembrada de 35 por ciento y un aumento del rendimiento de 26 por ciento, el maíz tuvo un fenomenal aumento de 121 por ciento. El área cosechada también registró un avance de 107 por ciento. La diferencia entre ambos cultivos estuvo en el rendimiento, ya que el maíz sólo se expandió en un 7 por ciento. La explicación para este diferencial quizás radique en la incidencia de los paquetes tecnológicos aplicados para la soja.
En la cosecha 2003/04, la producción de maíz fue de 14,9 millones de toneladas. Luego de la crisis de 2008/09, bajó a 13,1 millones de toneladas y luego tuvo alzas y bajas hasta llegar a las 21,1 millones de toneladas en la cosecha 2011/12. Pero en los siguientes dos períodos alcanzó las 33,08 millones de toneladas. Los años que van desde 2011 hasta 2014 coinciden con la recuperación del stock ganadero y con un mayor consumo y producción de cerdo y pollos. Esto es relevante ya que el maíz es utilizado como forraje para la alimentación de estos animales.
- Buenos Aires. Tuvo un incremento en su producción de granos de 45 por ciento, con una expansión del área sembrada de 32 por ciento pero con un exiguo avance en su productividad (10 por ciento). La cosecha de soja pasó de 7.852.000 toneladas en 2003/04 a 17.143.373 en 2013/14 (118 por ciento). El área cosechada tuvo una expansión de 105 por ciento. Pero el rendimiento avanzó solo un 6 por ciento. El maíz, en cambio, tuvo una expansión de 44 por ciento que se logró a fuerza de aumentar el área sembrada, con una suba de 57 por ciento, aunque la productividad decreció un 8 por ciento. En los últimos años, los productores también se volcaron hacia la cebada, que de alguna manera reemplazó al trigo. El incremento de la producción de este cultivo fue de 361 por ciento, con una expansión de las hectáreas cosechadas de 252 por ciento. Si la provincia perdió 1,4 millón de hectáreas de trigo en diez años, 788.888 hectáreas de ese total migraron a la cebada.
- Córdoba. La producción de los cultivos analizados tuvo un incremento de 92 por ciento, con una expansión del área cosechada de 27 por ciento. También hubo un fuerte aumento de la productividad, calculada en un avance de 51,0 por ciento en toda la serie analizada (3,80 TN/ha). La oleaginosa saltó de las 8.376.200 toneladas a las 14.917.671 toneladas registradas en el período 2013/14 (78 por ciento). La expansión del área sembrada fue de 20 por ciento y el rendimiento por hectárea tuvo una expansión de 48 por ciento. En cuanto al maíz, el incremento de la producción fue de 200 por ciento, con una expansión del área de 175 por ciento. En términos nominales hay más hectáreas dedicadas a la soja, pero mientras que la oleaginosa incorporó en los diez años analizados 837.328 hectáreas, el maíz lo hizo en 1.068.085 hectáreas.
- Santa Fe. El caso de esta provincia es paradigmático por su bajo nivel de expansión. En 10 años sólo aumentó su producción es un 10 por ciento y redujo su área sembrada en un 4 por ciento. En relación al peso que tiene la provincia sobre el resto del país, retrocedió 6 puntos porcentuales. En cuanto a la producción de soja, la jurisdicción tuvo un incremento de 9 por ciento, con una retracción de 9 por ciento en el área sembrada. Fue la única jurisdicción que mostró una baja en el área cosechada de soja. Y en maíz avanzó en tonelaje en un 45 por ciento y la ampliación del área sembrada, en otro 41 por ciento.
- Entre Ríos. La producción aumentó un 39 por ciento, mientras que el área sembrada tuvo un incremento de 25 por ciento. El avance de la productividad fue de un 12 por ciento. La oleaginosa avanzó un 72 por ciento con una expansión del área sembrada de 26 por ciento. En el caso del maíz, si bien el área sembrada trepó un 32 por ciento, la producción cayó un 3 por ciento. Esto se explica porque el rendimiento por tonelada sufrió una baja de 27 por ciento al pasar de 7,45 TN/ha a 5,47 TN/ha.
Por fuera de las provincias “tradicionales”, hay que destacar el rol de Santiago del Estero en la producción de maíz, que pasó de producir 408.240 toneladas en 2003 a las 4.634.110 toneladas el año pasado, un incremento de 1035 por ciento. El área cosechada subió un 526 por ciento y la productividad, un 81 por ciento.
ENTREVISTA CON CARLOS CALLE, UN CIENTIFICO QUE TRABAJO EN LA CNEA HASTA QUE FUE SECUESTRADO EN 1976

El proyecto de energía que truncó el terror

Calle explica en qué consistía el plan de energía nuclear que se estaba desarrollando en el país hasta que el terrorismo de Estado lo desmanteló. Después de ser secuestrado y torturado, Calle se exilió en Italia.






 Por Alejandra Dandan


La carretilla con ruedas de goma era lo mejor que tenían para atravesar los pasillos del edificio central de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), ubicado sobre la Avenida del Libertador, justo frente a las sombras de la Escuela de Mecánica de la Armada. Sobre la carretilla viajaban tres largos años de trabajo, reunidos en un proyecto de 10 tomos, un proyecto de instalación nuclear para encarar el reprocesamiento de elementos combustibles irradiados o gastados de Atucha I y Embalse Río Tercero. El grupo de reprocesamiento integrado por Santiago Morazzo y Carlos Calle, entre otros, insistía con el proyecto. La CNEA se había convertido en la central de investigación y desarrollo de energía nuclear más prestigiosa de América Latina. Sus científicos habían logrado separar plutonio por primera vez en la región, sólo adelantados por Estados Unidos. Lo hacían con fines pacíficos y para la producción de energía eléctrica, pero era el mundo de la Guerra Fría: el plan nuclear molestaba a los países centrales. Los argentinos bregaban por la “independencia nuclear” que era una cuestión de soberanía tecnológica y se oponían al desarrollo “llave mano” impulsada por los países desarrollados sobre los países emergentes. Morazzo y Calle fueron secuestrados el 28 de marzo de 1976. Los liberaron siete meses más tarde. Ambos se exiliaron. Y pasaron sus años productivos a cargo de centrales de investigación nuclear en Europa.
“Seis de nosotros fuimos a parar a Italia. La Comisión de Energía Atómica italiana nos cobijó y distribuyó: dos al sur, dos al centro y dos al norte. A mí me tocó el Centro Nuclear de Saluggia, en Piamonte”, dice Carlos Calle, ya jubilado, que volvió a radicarse en Argentina. Ahora participa de Carta Abierta. Sobre la mesa, abre una carpeta con artículos del diario La Nación sobre los avances de la política nuclear de la dictadura. Mientras los recorre, discute con ellos como de cuestiones pendientes en el alma. ¿Qué pasó con aquel programa de reprocesamiento? La historia de su secuestro y el de sus compañeros se ventila en el juicio de la ESMA, donde la fiscalía comenzará a reconstruir los secuestros ya no en términos individuales, sino de las historias que estaban detrás.
–Vamos al comienzo. ¿Quién es usted?
–Mi padre era un docente que sostenía que las escuelas técnicas eran el futuro. Director de una escuela en Villa Dolores, donde pase mi infancia. En el año ’55 mi familia se traslado a Santiago del Estero donde me encuentro con una escuela industrial de primera generación, apenas hecha, fabulosa. Me recibí de técnico químico en 1962 y al año siguiente ingresé a la Facultad de Ingeniería Química de Santa Fe. Después de recibidos, hicimos un viaje de estudios muy importante. Yo nunca había salido del país y conocí Nueva York antes que Mar del Plata. Estuvimos en algunas plantas industriales de la Kodak, en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Vimos distintos países de Europa, hicimos cursos. Llegamos hasta Rusia. Seguimos a Polonia, Checoslovaquia, y demás. Después de ver cómo era el mundo, muy distinto a la Argentina, a mí se me abrió la cabeza. Volví. Tenía que encontrar trabajo. Me había casado. Y me enteré que había trabajo en la Comisión de Energía Atómica, había un concurso. Me presenté. En ese momento, me encontré a un querido amigo, Domingo Quilici, con el que habíamos estudiado. El ya estaba en la Comisión. Trabajaba en un proyecto. Cuando supo que me estaba presentado, me dijo que el proyecto era interesantísimo. Justo me estaba por salir otra cosa, pero dije, bueno. Y me eligieron.
–Quilici iba a ser otro de los secuestrados de su grupo. ¿Qué era lo interesantísimo?
–Era un proyecto de una planta radioquímica. La cosa es que nosotros habíamos estudiado la química, pero no la radioquímica. La radioquímica es una especialidad: es la química de los elementos radioactivos que tiene sus vueltitas. En Argentina, la Comisión había construido en Ezeiza una planta piloto, muy chiquita, tipo laboratorio llamada PR1 (planta de reprocesamiento 1) para tratar elementos combustibles irradiados o usados y gastados en los reactores de investigación de la CNEA. La planta PR1 se hizo funcionar un año y medio antes de que yo llegara. Tratando elementos combustibles irradiados del RA3 se separó una pequeñísima cantidad de plutonio, medio gramo, por primera vez en el hemisferio sur.
–¿De qué año hablamos?
–Creo que 1968.
–¿Y qué implicaba?
–Es que si bien se separó una pequeña cantidad, era importante porque se había logrado hacer el proceso de separación que es bastante complicado y se hacía en forma remota: en una instalación fuertemente blindada a las radiaciones.
–¿Hasta ahí sólo Estados Unidos lo había hecho a este lado del mundo?
–Estados Unidos y también lo habían hecho los rusos, los ingleses, los franceses. O sea, todos los países desarrollados que tenían armamento, porque el plutonio es un elemento que no existe en la naturaleza. El plutonio fue el primer elemento artificial producido masivamente por el hombre. En toneladas. Eso es muy importante. Se hacía con reactores diseñados especialmente. Las potencias del mundo se dedicaban al armamentismo nuclear. Y aquí, en Argentina, se había logrado hacer una experiencia cualitativa en definitiva a muy pequeña escala, pero habíamos logrado el método. A mí me contrataron en ese momento: para sumarle capacidad a la planta junto a otro grupo de jóvenes. Era un desafío científico.
–¿Se pensaba en la Argentina nuclear?
–Hoy todo el mundo habla de la cosa pacífica. Yo estoy completamente de acuerdo con eso. Sería una locura usar la energía atómica para otra cosa.
–Pero más allá de ustedes, ¿esto era para que Argentina sea potencia nuclear o se hablaba de independencia?
–Era un problema de independencia. La Argentina tenía gente capacitada. Acá hubo un proceso muy interesante dentro de la Comisión. Estamos hablando del período posbélico. Las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial capturaban a los científicos alemanes. Perón había creado la CNEA en 1950 porque se había dado cuenta de que en todos lados se estaban creando plantas de energía atómica. Esto era un problema muy importante y, como él tenía visión a largo plazo, decidió crear la Comisión y así, poco a poco, en un proceso de trasformación y desarrollo paulatino, se contrataron personas en el exterior. Vinieron técnicos alemanes que diseñaron los aviones a reacción Pulqui en Córdoba. Este fue también el caso del doctor SeelmannEggebert, un radioquímico alemán muy experto. Eso generó una bola de nieve muy positiva. Se formó a profesionales con un fuerte expertise en el campo de la radioquímica. Era un grupo importante, una base sobre la cual creció la CNEA y que estableció una estrecha relación institucional entre la CNEA y la tecnología nuclear alemana.
–¿Entonces qué pasó?
–Nuestro grupo de trabajo llegó a la conclusión de que esta planta de Ezeiza no podía ser ampliada: si queríamos aumentar la capacidad, había que hacer una nueva. No se la podía transformar: era un bloque de cemento, no había posibilidades físicas. La cuestión era tomar el ejemplo del proceso y diseñar la instalación a escala mayor.
–¿Ahí adentro era peligroso?
–No era peligroso, ¡no se podía! Había que cambiar todo. Cambiar la escala. El desarrollo tecnológico se basa en tres etapas: de laboratorio; de prototipo o semiindustrial y la etapa industrial. Vos probás primero la receta para ver si funciona. Había que hacer la etapa 2 y ahí nos metimos nosotros. Lo llamamos el proyecto de la planta PR2.
–¿Y qué pasó?
–Preparamos el proyecto. Hicimos un estudio durante algunos años. Ahí estamos entre el ’70 y ’74. Metidos en el caldo de cultivo de la Argentina. La CNEA no era una isla. Pasaba lo mismo que en el resto del país.
–Hable de eso.
–Había grupos de discusión, asambleas, reuniones. Una agrupación peronista. Participaba la gente de los centros atómicos de Ezeiza, de Constituyentes y el de la sede central. Coincidíamos en que había que adoptar para las centrales nucleares argentinas el uranio natural porque el combustible era más fácil de fabricar autónomamente. Nosotros estábamos con esto. Después de las cinco o seis de la tarde, íbamos a la sede de Libertador para activar documentos y reunirnos con los compañeros de la agrupación. Después nos íbamos a la Cámara de Diputados para discutir una Ley Nuclear. O sea que estábamos pensando la cosa nuclear en grande, a escala país.
–¿Cuál era el corazón del proyecto?
–El corazón era tener una cierta capacidad técnica propia. Nos negábamos a comprar.
–Usted habla en un viejo artículo del debate “llave en mano”. ¿Era eso?
–Es que todas estas cosas se venden como un auto. O sea, te vienen. ¿Querés el auto? Y es “llave en mano” porque te dan la llave; das vuelta la llave y salís con el auto. Pero nosotros queríamos otra cosa. Atucha I fue el primer reactor del país, se compró en 1968 con contrato llave en mano. Se hizo un contrato con la Siemens KWU, una compañía alemana y se le dijo: yo quiero esto. Obvio que Argentina participaba, pero como no tenía experiencia en el proyecto de reactores para generar electricidad, participaba de la obra civil: “dame hierro, cemento y arena”. Pero el diseño y la tecnología era totalmente extranjera. Alemana.
–¿Es bueno o malo?
–¿Qué te parece? Atucha I fue un prototipo, de 350 MW de potencia, que ha funcionado relativamente bien. Tuvo dos accidentes relevantes afortunadamente sin pérdida de radiactividad que provocaron la parada del reactor por períodos largos y exigieron un esfuerzo de capacidad de parte del personal. Porque una cosa es manejar el auto y otra cosa es llamar al mecánico: arreglarlo cuando una parte del motor se te rompe.
–¿Quién podía arreglarlo? ¿Sólo los alemanes?
–En gran parte sí, por eso digo que era un prototipo. No había a quién recurrir. Cuando vos tenés autos y tenés muchos del mismo tipo, si hay un problema tenés una línea de la que agarrarte. En este caso, no. Eso pasa con este tipo de tecnología. Se adoptó una tecnología porque había un vínculo técnico cultural muy fuerte con Alemania, que había venido a enseñarle a la gente. Habían hecho una cosa muy positiva porque formaron un grupo de profesionales, pero ellos no dudaron en aceptar esto, basada en un reactor construido en el centro de Karlsruhe, de 50 MW llamado MZFR operativo desde septiembre 1965. Y cuyo origen era un viejo proyecto militar. Obvio que lo construyeron para uso civil, pero venía de un proyecto para obtener plutonio. Esta tecnología usa como combustible uranio natural, es refrigerado y moderado con agua pesada y se adoptó para la primera central de potencia del país. Funcionó relativamente bien pero cuando se licita la segunda central, hubo una amplia aceptación en la CNEA para adoptar otra tecnología. Que también funcionaba con uranio natural, pero eso es un tema aparte.
–La segunda central se discutía mientras ustedes estaban con el proyecto.
–La segunda central era Embalse. Se eligió tecnología Candu, una tecnología canadiense que también funcionaba con uranio natural y es refrigerada y moderada con agua pesada. Pero esa tecnología es mas simple que la alemana. Había además una serie de reactores del tipo ya en Canadá. Había reactores de potencia considerable, o sea que la confiabilidad era superior. Eso permitía, además, mayor participación de la industria Argentina: había más componentes que se podían hacer acá y eso daba mayor participación nacional. Además el contrato venía atado a un acuerdo de intercambio de know how muy bien implementado por la CNEA. Y así fue que se hizo la firma de Río Tercero en 1974.
–¿Llegamos a las carretillas?
–Llegamos al ’73. Llega Cámpora. Nosotros estábamos en una discusión. Teníamos un proyecto de 10 tomos. Andábamos con la carretilla con ruedas de goma dentro de la Comisión. Llevándole al gerente el proyecto de la PR2 que nos habían encargado. ¿Lo vamos a hacer? ¿O no lo vamos a hacer? Era la ampliación del laboratorio PR1 a la escala prototipo. Estábamos en esa lucha. Impulsándolo. Y si no, le dijimos: ¿qué diablos tenemos que hacer? Porque nos han contratado para trabajar y el trabajo lo habíamos hecho. El problema es que nos habíamos metido en un problema que era estratégico. Eso fue lo que pasó.
–¿Por el tema nuclear?
–Porque se trataba de la separación de plutonio en mayor escala, de gramos a decenas de kilogramos. Nuestro objetivo sin embargo era conocer, ganar confianza con la tecnología y era totalmente civil. Para experimentar el reprocesamiento con elementos combustibles ya quemados por los reactores de Atucha I y Embalse, pero hacerlo a escala prototipo. No era para otra cosa. Pero los Estados Unidos habían decidido cerrar la provisión de tecnología para la extracción de materiales estratégicos a todo el mundo.
–¿Cómo lo supieron?
–Había un club exclusivo, el Club de Londres, que reunía a los países grandes productores de tecnología. Allí se decidió que estos países no podían vender o transferir tecnología o todo lo que fuera relativo al reprocesamiento a otros países.
–¿En ese contexto, el proyecto generó tensión en la Comisión?
–¡La carretilla generó un lío! En junio de 1973, la CNEA es tomada durante un día por la gente. La gente se rebela. Primero en Ezeiza. Al día siguiente en Constituyentes y al día siguiente en la sede central frente a la ESMA. Cuando creó la CNEA, Perón había nombrado a Pedro Iraolagoitía, un almirante, edecán naval de Perón. Creo que fue una cuestión de ejecutividad. Era muy activo, se dedicó a hacer infraestructura. En Córdoba, Buenos Aires, Constituyentes, Ezeiza, Mendoza. En 1955, la gente hubiera querido que se quede, pero se fue. Entró otro almirante, Oscar Quihillalt. La mayoría de su gente era antiperonista, tenía una mirada cientificista, la ciencia por ciencia pura. A nivel mundial, el interés de los países desarrollados era vender energía atómica propia a los países emergentes que debían comprar reactores. Ellos lo que querían era vender reactores ya hechos. Nosotros estábamos en las antípodas de esa política. Decíamos: tenemos que transitar la escala laboratorio, prototipo e industrial sucesivamente, no podemos hacer todo al mismo tiempo. Cuando se arma el lío, se produce la intervención de la CNEA. Cámpora llama a Quihillált. Renuncia y vuelve Iraolagoitía. Lo conocí siendo viejito pero muy activo. Llegamos con el proyecto en la carretilla: “¿Ustedes son bastante revoltosos?”, nos dijo en la primera reunión. Yo tenía 30 años. Le explicamos. Nos han pedido esto. Aquí está. Llamó a un asesor. Nos dijo, déjenme el proyecto. Se tomó un tiempo. Y dijo después: esto está bien. Y nos dijo: “Bueno, vamos a hacerlo”. Nos preguntó entonces: ¿a quién contratamos? Explicamos que queríamos hacerlo nosotros, ser los arquitectos ingenieros de la obra. La idea era hacer un contrato para la obra civil y otro para la construcción y el montaje mecánico.
–¿Finalmente cumplían el sueño?
–Era como un sueño, pero no tanto: teníamos el proyecto, pero requería de algunas cosas complejas. La mayor escala. No teníamos posibilidad de contratar mas personal. Así que fuimos a la UBA, a Química e Ingeniería. Hablamos con los profesores de los últimos cursos. Tenemos este problema, dijimos. Necesitamos alguien capaz de hacer las curvas de uranio, que son como un ejercicio de operaciones unitarias de química. Empezamos a contratar personal de las universidades para hacer el desarrollo de puntos críticos. Teníamos los libros que decían tal cosa, pero había que verificarlo. Inventamos el Centro de Investigación Proyectos y Aplicaciones Mecánicas, en realidad un acuerdo entre CNEA e Ingeniería donde habíamos detectado a un ingeniero muy bueno llamado Halperin. Cuando se empezó a desmadrar la situación política y nombraron a (Alberto) Ottalagano (como interventor de la UBA), tuve que ir a hablar con el ingeniero que dirigía la Facultad de Ingeniería que me recibió con una 38 arriba de la mesa. Yo iba a decirle que no fueran a sacar a Halperín del proyecto. Pero lo rajaron.
–¿Quiénes estaban en el proyecto?
–El responsable era Santiago Morazzo. El grupo estaba formado por ingenieros y técnicos, unas 40 personas.
–¿Qué pasó con el golpe cuando asume Castro Madero?
–Castro Madero estaba ahí, daba vueltas. Era un marino que había estudiado física. Cuando aterrizó en la CNEA se dedicó en primer lugar a realizar la domesticación del personal, mediante un programa de brutal represión ideológica.
–¿Ustedes eran militantes orgánicos?
–El tema es que nos tomaban como modelo mucha de la gente de la Comisión para preguntarnos cómo hacíamos para conseguir todo lo que conseguíamos. ¿Cómo era la cosa? “Vengan a Ezeiza”, les decíamos. Y Ezeiza se había trasformado en un refugio. La madrugada del 28 llegan a mi casa. Me golpean la puerta. Prácticamente me sacaron de ahí. La última visión que tengo es que bajaba en calzoncillos de la escalera. Y veía en el jardín de mi casa tipos que estaban bajando con palas. Haciendo agujeros en el jardín. Me llevaron encapuchado, esposado. Con una escopeta. Por el recorrido, como lo hacia todos los días, fui a parar a la Escuela de Mecánica. A la noche me interrogaron. Me preguntaban cómo era la organización de la célula.
–Insistían.
–Y para nosotros era al revés. A todos los que eran virulentos, les decíamos: muchachos, Perón esta diciendo que hay que desarmar los espíritus. Claro, teníamos poder y además la gente nos seguía. Después íbamos a la asamblea y proponíamos cosas. Habíamos elaborado el proyecto de Plan Nuclear tomando a la Secretaria de Energía como parte. Había un compañero que fue otro de los que pagó, Pedro Landeiro, un ingeniero brillante... En la ESMA, primero nos cagaron a patadas. “¿De qué célula me están hablando?”, les decía yo. Uno hacía de bueno y otro de malo. Dejámelo a este, decían, que lo meto a la parrilla. Me preguntaron por tres o cuatro nombres. Les decía que pregunten en la Comisión. Después del interrogatorio que duró una hora y media o dos, se fueron. Y a los tres días hubo un traslado. De noche, y en el camión reconozco la voz de Santiago Mora- zzo. Nos tocábamos los dedos. Tratábamos de darnos aliento. Era una angustia grande pero fue la primera señal de que no estaba solo. Después, con la reconstrucción de lo que sucedió, nos dimos cuenta que nos llevaron a un barco, el Bahía Aguirre. Ahí trajeron después a todos los demás compañeros de la Comisión, éramos once.
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EL MANDATARIO ESTADOUNIDENSE ANUNCIARA HOY UN PLAN QUE REDUCE LAS EMISIONES DE DIOXIDO DE CARBONO

Obama combate el cambio climático

El ambicioso plan de reducción de emisiones de carbono enfrentará con toda certeza la resistencia de la oposición republicana, de la industria del carbón y de los estados más dependientes de esa fuente de energía.






Estados Unidos lanzará hoy un plan de reducción de las emisiones de dióxido de carbono en centrales termoeléctricas norteamericanas que alcanza al 32 por ciento en 2030 respecto a niveles de 2005. Es el anuncio de la versión definitiva de la orden ejecutiva “Plan de Energía Limpia”, proyecto que Washington adelantó hace un año y que, después de un período destinado a comentarios y cambios respecto a su planificación y alcance, se transformó, de acuerdo con detalles obtenidos y filtrados ayer por el Washington Post y The Wall Street Journal, en un paquete de medidas más ambicioso. La norma presentada por la Agencia de Protección Medioambiental (EPA, por su sigla en inglés) ponía dentro de sus objetivos la reducción de las emisiones en un 30 por ciento para 2030 y su versión definitiva aumenta esa meta al 32 por ciento.

“El cambio climático no es un problema para otra generación. Ya no”, dijo el presidente estadounidense, Barack Obama, en un video difundido también ayer por la Casa Blanca en su página oficial de Facebook. Ayer, en dicho video el mandatario señaló: “Mi administración presentará la versión final del ‘Plan de Energía Limpia’ de Estados Unidos, el paso más grande y más importante que hemos tomado nunca para combatir el cambio climático”. El jefe de Estado reconoció que se negaba a “condenar a nuestros hijos y nietos a un planeta que ya no puede arreglarse”. El plan, considerado pieza clave en la agenda del líder demócrata contra el cambio climático, enfrentará con toda certeza una notable resistencia de la oposición republicana, de la industria del carbón y de los estados más dependientes de esa fuente de energía.
Cada estado debe elaborar planes para reducir sus emisiones con base en unas metas personalizadas que les otorgará la EPA y tendrán dos años para comenzar a avanzar hacia esas metas, de acuerdo con información publicada por el Washington Post. La norma complementa el objetivo general con el que Estados Unidos se comprometió ante Naciones Unidas con miras a la conferencia global sobre cambio climático que se celebrará en diciembre en París. Esa meta, formalizada en marzo, consiste en que Estados Unidos reduzca para 2025 sus emisiones de efecto invernadero –en total, no sólo las procedentes de centrales termoeléctricas– entre un 26 y un 28 por ciento respecto a los niveles de 2005.
La cumbre de París pretende cerrar un acuerdo global vinculante que evite que el calentamiento global sobrepase los dos grados centígrados con respecto a los valores preindustriales, y Estados Unidos busca con su paquete de medidas convertirse en un referente para otros países industrializados y emergentes. Además de combatir el cambio climático, la administración Obama argumenta que su nueva norma para reducir la dependencia del carbón impactará en facturas eléctricas más bajas para los consumidores en 2030 y en mejoras en la salud pública. No obstante, cuando se publicó la regla preliminar el año pasado, tanto la oposición republicana como la Cámara de Comercio estadounidense argumentaron que esas metas destruirían puestos de trabajo y ocasionarían gastos por miles de millones de dólares a la economía estadounidense.
La favorita en las primarias demócratas para ganar la candidatura para las presidenciales de 2016, Hillary Clinton, expresó ayer su respaldo al plan de Obama, al que definió como un significativo paso adelante a la hora de afrontar la amenaza urgente del cambio climático. “Es un buen plan, y cuando sea presidenta, lo defenderé”, aseguró Clinton en un comunicado, y pronosticó que los aspirantes republicanos a la Casa Blanca no ofrecerán una solución creíble.
En marzo, el mandatario norteamericano suscribió una orden ejecutiva para bajar las emisiones de gases de efecto invernadero hasta un 40 por ciento durante la próxima década. El texto, firmado por Obama en el Despacho Oval, fijó como objetivo que la electricidad que consume el gobierno federal provenga en un 30 por ciento de fuentes de energía renovables. En el documento se establecía que esos esfuerzos serían complementados con compromisos de empresas como IBM, GE, Honeywell y HP, que se encontraban entre los principales proveedores del gobierno y que reducirían también sus emisiones de gases responsables del efecto invernadero.
Obama no hizo declaraciones al firmar la orden, pero después se desplazó al Departamento de Energía, donde visitó una instalación de paneles solares ubicada en el tejado del edificio y destacó que Estados Unidos se estaba convirtiendo en un país líder en energía solar. “El año pasado fue el mejor para la energía solar en nuestra historia”, comentó Obama al apuntar que su gobierno estaba demostrando que era posible que la economía creciera y, a la vez, podían hacer lo correcto para luchar contra el cambio climático de una manera seria.
Las acciones presentadas el 20 de marzo venían a reforzar el compromiso anunciado por Obama en noviembre para que Washington redujera sus emisiones para 2025 entre un 26 y un 28 por ciento respecto a niveles de 2005, como parte de un ambicioso acuerdo firmado con China para promover un pacto a nivel global ante la conferencia sobre el cambio climático de París, que busca alcanzar un acuerdo global vinculante sobre cambio climático que pueda sustituir a partir de 2020 al Protocolo de Kioto.
De cumplirse esa meta, sería la primera vez en más de veinte años de historia de las negociaciones climáticas en la que todos los países sin excepción, desarrollados y en desarrollo, tendrán que comprometerse a acciones para combatir este problema global.
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Alguna vez debían empezar, espero que al fin dejen de contaminar el planeta.

2 de agosto de 2015

 BRUNO FAMIN, DIRECTOR DEPORTIVO DE PEUGEOT, Y LOS PLANES PARA LA EDICION 2016

“Este Dakar es más duro que en Africa”

El equipo francés se prepara para su segunda intervención en el Dakar sudamericano, al que consideran más desafiante que la versión original que ganaron en cuatro oportunidades. “Vamos con muchísima humildad”, asegura.






 Por Pablo Vignone

Desde París
Los talleres de Peugeot Sport se encuentran en Vélizy, al sudoeste de la capital francesa, un suburbio tecnológico en el que, por ejemplo, se fabricaban los misiles Exocet. Pocos equipos de competición en el mundo –algunos en Fórmula 1, en Endurance o en rally– poseen el despliegue y los medios del León galo, que el año pasado decidió recuperar la corona del Dakar que había hecho suya en los ’80, aunque su primera experiencia fue más aleccionadora que exitosa. Allí, Bruno Famin, el CEO de Peugeot Sport que vivió muchos años en nuestro país, explica los planes para tratar de conquistar la naturaleza sudamericana, aunque no se priva de hablar de los pilotos argentinos.

–¿Qué balance hace del rendimiento en el Dakar 2015?
–No podemos estar satisfechos con una undécima plaza final, nos hubiera gustado ganar un par de etapas, casi lo logramos, pero hubo algunas cositas que lo impidieron, pero éste es un programa de mediano plazo y el resultado del 2015 nos ayuda muchísimo para mejorar el auto, mejorar el equipo. El Dakar 2015 no tiene nada que ver con el Dakar de 1990, cuando Jean Todt luchaba contra las camionetas... Ya no hay más camionetas, son todos prototipos de escuadras con mucha experiencia, como el X-Raid que tiene 13 o 14 años de experiencia con un auto como el Mini que está muy bien hecho. Para ir a luchar contra ello, hay que tomar el programa realmente en serio, en 2016 esperamos hacer otro paso significativo.
–¿Lo decepcionó no estar más adelante?
–Por supuesto no se puede llamar un éxito, pero era el mejor resultado posible para la continuidad del programa. Tuvimos apenas un año para diseñar, hacer las piezas, armar el auto, y empezamos con el rally más duro del año. Y llegamos con dos de los tres coches.
–¿Qué problemas advirtió usted en el coche durante este primer Dakar?
–Los puntos débiles del auto fueron todos, porque el auto fue a correr con ningún desarrollo, o sea que había que mejorar todo: el peso, el trabajo de las suspensiones, el rendimiento del motor, la relación de caja. Los puntos más criticados por los pilotos fueron la inestabilidad del chasis, con la tendencia a volcar en dos ruedas y la falta de respuesta del motor especialmente en grandes altitudes. La gran virtud fue la confiabilidad. Una gran conclusión que hemos sacado es que el concepto que habíamos definido nos satisfizo: dos ruedas motrices, tracción trasera, motor turbodiésel, todo eso lo confirmamos, y seguimos creyendo que es una buena solución para ir a luchar contra los Mini.
–¿Qué le falta al 2008 DKR respecto del Mini?
–Los 15 años de experiencia que llevan corriendo el Dakar, lo que hace que todos los detalles estén muy bien pensados. Todo está muy optimizado. A nosotros nos falta.
–¿Habrá tres o cuatro autos en la largada de 2016? Se dice que la estrategia será correr dos coches nuevos y dos de los actuales.
–No se sabe todavía. Estoy seguro de que usted leyó que monsieur Sebastien Loeb estaba interesado en correr el Dakar. Es cierto, nunca lo negó, un día va a hacerlo, seguramente, cuándo será no se sabe. El probó dos días el auto en junio, le gustó bastante a pesar de que nos sacó todos los defectos del auto. Es un piloto extraordinario, con 10 kilómetros arriba del auto ya lo conoce. Pero lo que le faltará es la experiencia del terreno, el desierto, que no conoce para nada. Y la manera de conducir es totalmente distinta de lo que conoce en el Mundial de Rally.
–Entonces, de cero a cien, ¿cuántas posibilidades tiene Loeb de correr el Dakar 2016 con Peugeot?
–Entre cero y cien, más o menos... No quiero entrar en este tipo de juego porque si digo 99 y después no se sube, voy a quedar muy mal. Es el tipo de hombre que entra en una nueva disciplina únicamente si está seguro de que va a tener todas las luces verdes para hacer algo correcto. Tiene que estar satisfecho del auto, tiene que encontrar un copiloto, tiene que tener el tiempo para probar antes, tiene que estar libre de sus otras obligaciones...
–¿Quedó contento con sus pilotos? Se dijo que había tenido algún roce con Sainz por la manera de encarar el rally.
–Muy contento, sí, con Stephane Peterhanse, con Cyril Despres. Ellos irán ahora en septiembre a correr el Rally de China, con los autos que condujeron en el Dakar. No hubo roces, para nada. Sainz es el tipo de piloto que empuja realmente a un equipo. No lo conocí, pero me imagino que Schumacher era igual, lo mismo que Alonso, este tipo de personajes son muy exigentes, piden cosas con autoridad porque ellos están capacitados para ganar y por lo tanto quieren el mejor auto, el mejor equipo. Sus exigencias son muy positivas para el equipo. Sainz está a full en el proyecto.
–¿El 2008 del 2016 es una continuidad del modelo que corrió este año o algo radicalmente distinto? ¿Es cierto que será más ancho y más largo?
–Sí. El concepto sigue igual, pero el auto va a ser totalmente nuevo. No alcanza solo con sacar las ruedas 20 centímetros hacia afuera. Va a haber pocas piezas iguales. Estamos en un proceso de evolución normal.
–¿Van a ganar el Dakar 2016?
–Ganar el Dakar es muy complicado, porque la carrera es muy difícil, es aún más complicada desde que está en Sudamérica. Cuando se trataba de ir de París a Dakar, se sabía qué clima iba a haber, no temía a las lluvias o las inundaciones o el frío o la altitud... Por ejemplo, en 2016 vamos a estar tres días en Bolivia, a más de 4000 metros de altura, quizás con mucha lluvia y mucho barro, y nadie sabe qué condiciones vamos a enfrentar. Es realmente difícil estar preparado para todas las condiciones posibles. Estamos luchando contra rivales muy bien armados. Prefiero pensar el 2016 para dar un paso grande en términos de performance y estar mucho más competitivos que en 2015. Pero nunca vamos a decir que vamos a ganar en 2016. El objetivo del programa es ganar, por supuesto, pero vamos con muchísima humildad porque tenemos un montón de cosas que aprender.
–¿Qué le parece el Dakar en Sudamérica?
–Comunica mucho mejor. En el Sahara nunca había nadie... Aquí es una fiesta por cada pueblo por el que pasa, es muy agradable eso para la gente y para nosotros. Especialmente en la Argentina, se nota que la gente está apasionada, son tuercas. A mí habían dicho que había mucha gente en las calles, en las rutas, pero verlo fue realmente impactante.
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TRES MIL PERSONAS EN LA PLAZA RABIN DE TEL AVIV BAJO EL LEMA “EL ODIO ASESINO”

Marchas en Israel por el bebé quemado

Los asistentes guardaron un minuto de silencio para recordar al bebé Ali Dawabsha, quien fue asesinado el viernes tras un ataque a un asentamiento palestino en el que sus padres y su hermano de cuatro años resultaron heridos de gravedad.

Tras el asesinato de un bebé palestino a manos de colonos judíos de ultraderecha, miles de personas protestaron ayer para exigir al gobierno que cese la instigación extremista. En las distintas marchas, celebradas en las ciudades de Tel Aviv y Jerusalén, no sólo se recordó la muerte del pequeño, sino también los ataques con armas blancas contra seis jóvenes homosexuales en la marcha del orgullo gay celebrada el jueves. Además, durante la noche del viernes y la madrugada de ayer, dos policías israelíes resultaron heridos en distintos enfrentamientos con manifestantes palestinos.

La mayor de las concentraciones fue convocada por la ONG pacifista Paz Ahora (Shalom Ajshav), la cual reunió a cerca de tres mil personas en la plaza Rabin de Tel Aviv bajo el lema “El odio asesino”. Los presentes llevaron pancartas con mensajes como “La incitación de la derecha asesina”, “Este es el precio del terrorismo” o “Cuando no hay paz, viene la guerra”. Los asistentes guardaron un minuto de silencio para recordar al bebé Ali Dawabsha, quien fue asesinado el viernes tras un ataque que tuvo lugar en el asentamiento palestino de Duma, en el que sus padres y su hermano de cuatro años resultaron heridos de gravedad.
A la manifestación concurrió el jefe de la oposición israelí y líder laborista Isaac Herzog. “Lloramos por el bebé y lloramos por la familia y rezamos al Dios que todos compartimos. El terrorismo es terrorismo y punto. Los terroristas son terroristas y punto. Tiendo la mano al pueblo palestino y a sus dirigentes y les pido que hagamos la paz”, dijo frente a los presentes. Luego cambió su tono y dirigió su alocución a los sectores más extremistas. “No nos callaremos: los enviaremos a la cárcel. Desde hace años venimos escuchando este tipo de reacciones. No nos permitiremos arruinar el Estado”, afirmó. “Si yo estuviera en la posición del primer ministro le diría al Shabak (servicio de inteligencia interno) y los organismos de seguridad que luchen contra el terrorismo judío como lo hacen con el islamita”, opinó Herzog, antes de pedir la detención de los autores del ataque.
Tras las palabras del líder opositor, Nasser Dawasha, el tío del bebé fallecido, fue recibido con aplausos. Entre lágrimas, describió el incidente y narró cómo Rihan, la madre del pequeño, vio cómo su hijo se quemaba sin poder hacer nada para salvarlo. Además, pidió al gobierno israelí que el suceso de Duma no vuelva a ocurrir. “Somos un pueblo bajo ocupación, queremos que den con los responsables y los lleven ante la Justicia. Queremos seguridad para Duma y todas las aldeas palestinas”, dijo tras agradecer las muestras de apoyo recibidas. “Antes de Ali, también estuvo Mohamed Abu Jdeir (el adolescente palestino raptado y asesinado hace un año por tres radicales judíos), y no sabemos quién será la próxima víctima”, dijo.
Al finalizar el acto, en el que también intervinieron la líder del pacifista Meretz, Zehava Gal-On, y el ex ministro de Defensa, Amir Perez, los asistentes se unieron a otra manifestación que se llevó a cabo en el parque Meir. Esta protesta fue organizada a raíz del apuñalamiento de seis personas en la marcha del orgullo gay en Jerusalén el jueves y para conmemorar seis años del ataque contra el centro juvenil de la comunidad homosexual de Tel Aviv en el que murieron dos jóvenes y una quincena resultaron heridos. El principal orador fue el presidente israelí, Reuven Rivlin. “Las llamas se están extendiendo por nuestra tierra, llamas de violencia, de odio y de falsedad, creencias distorsionadas y retorcidas. Llamas que conducen al derramamiento de sangre en nombre de la Torá, de la ley, y en nombre del amor a la tierra de Israel”, señaló el mandatario. También se dirigió a los presentes el ex presidente israelí Shimon Peres. “Nos hemos concentrado aquí para salir a una guerra de independencia. La independencia de Israel de la enfermedad”, señaló.
El ataque en el asentamiento desató la furia de los palestinos. En el campo de refugiados de Shuafat, en el territorio ocupado de Jerusalén Este, decenas de palestinos lanzaron piedras y cócteles molotov contra agentes de la policía y la guardia fronteriza. El ataque dejó dos efectivos heridos, los cuales no pudieron zafarse del alcance de los proyectiles.
En un incidente separado, un joven judío de 13 años fue detenido por lanzar piedras contra un coche palestino cerca de la Línea Verde de armisticio de 1967, que divide el este del oeste de Jerusalén. La portavoz policial, Luba Samri, señaló que las fuerzas de seguridad tendrán tolerancia cero con cualquier incidente de violencia y detendrán y presentarán ante la Justicia a los alborotadores.
Sin embargo, el movimiento islamita Hamas llamó a los palestinos de Cisjordania a atacar a colonos y fuerzas de seguridad israelíes, que permanecen en alerta y movilizaron cuatro batallones de infantería del Ejército a ese territorio.
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Vientos







 Por Alfredo Zaiat

El contexto internacional es desfavorable para la economía a partir de los siguientes acontecimientos:
1 Los precios de las materias primas de exportación en el mercado internacional han descendido hasta el nivel que tenían en junio de 2002. El Banco Central elabora un índice específico de los productos de exportación de la economía argentina: el de junio de este año fue 20,6 por ciento inferior en comparación al de igual mes de 2014 por las mermas en los valores de los principales granos y sus derivados y del petróleo crudo.

2 El dólar se ha estado fortaleciendo en especial en relación al euro, moneda que se debilita al ritmo de una crisis que no tiene un horizonte de salida cercano, siendo el caso griego una referencia del fiasco de las políticas de austeridad dictadas por una Alemania que está ejerciendo un liderazgo avasallador como potencia regional.
3 La Reserva Federal adelantó que en el último trimestre de este año subirá la tasa de interés desde un piso de casi cero por ciento anual, marcando un cambio de tendencia monetaria que seguirá fortaleciendo al dólar y agudizará la guerra de monedas a través de devaluaciones competitivas.
4 Brasil está aplicando un tradicional ajuste fiscal y monetario con una devaluación de su moneda manejada por el mercado financiero, que profundiza la corriente recesiva de la economía ya no de estancamiento como en los tres años anteriores. El gobierno de Dilma Rousseff estima una caída del Producto Interno Bruto del 1,5 por ciento para este año.
5 La economía de China crece a tasas elevadas pero menores a las de dos dígitos de años pasados. La desaceleración china debilita aún más el mercado de materias primas impactado por un dólar fuerte.
6 El comercio internacional se ha estancado por el decaimiento de la demanda externa de una economía mundial de rendimiento mediocre.
El frente interno agrega otros factores que afectan las condiciones para el crecimiento: el menor dinamismo de la inversión privada, las tensiones inflacionarias, la restricción externa (escasez de divisas) y la restricción interna vinculada a la dolarización del excedente para su posterior fuga al exterior.
El último informe anual de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), difundido el miércoles pasado, observa esos dos frentes de tensión: el externo y el interno. En el primero destaca el lento crecimiento de la economía mundial, en particular la desaceleración de China y de otras economías emergentes (con excepción de India). El reporte señala que el comercio mundial se mantendrá estancado “en lo que ya se ha transformado en un problema estructural de la economía mundial”. Esta situación es muy relevante al momento de evaluar la cuestión cambiaria puesto que una brusca devaluación no aumentará las exportaciones debido a la fragilidad de la demanda externa. En ese sentido, la Cepal indica que a esa menor demanda externa se suma, por un lado, la tendencia a la baja de los precios de las materias primas, y por otro, la mayor volatilidad e incertidumbre en los mercados financieros internacionales (la semana pasada fue el turno de la Bolsa de Shanghai). En lo interno, apunta que la caída de la tasa de inversión privada y la menor contribución de la formación bruta de capital al crecimiento “son preocupantes, ya que no solo afectan el ciclo económico, sino también la capacidad y calidad del crecimiento de mediano y largo plazo”.
¿En este escenario internacional y local complejo cuál es la política económica que permite amortiguar los efectos negativos de esos vientos complicados? ¿El ajuste fiscal, monetario y cambiario que propone el elenco estable de economistas ortodoxos y heterodoxos conservadores o las medidas contracíclicas de expansión del gasto público, de fomento de la demanda interna y de administración del tipo de cambio instrumentadas por el gobierno de CFK?
El comportamiento de la economía argentina en los últimos doce meses de un leve crecimiento con preservación del empleo y el poder adquisitivo del salario y de las jubilaciones, revirtiendo la tendencia negativa, revela que la segunda opción tiene un efecto positivo sobre el bienestar general, lo opuesto al que existiría con el ajuste. Pese a los generadores de confusiones deliberadas, el aumento del gasto público y del déficit fiscal no son siempre negativos y que sólo responden a motivos políticos, como el de promover el empleo y las mejoras condiciones materiales de sectores vulnerables, considerados consecuencias del “populismo” por el conservadurismo. El déficit fiscal debe ser evaluado por su impacto en la economía y si sirve para impulsar el crecimiento económico y el empleo. Si es así, el déficit no sólo sería sostenible sino que también sería fundamental para lograr ese objetivo de estabilidad social y laboral.
Cuando los promotores del ajuste, ya sea mediante un shock o en forma gradual, lo justifican diciendo que es necesario intervenir sobre los desequilibrios de la economía, deberían ser interpelados acerca de cuáles serían los nuevos desequilibrios que provocarían las medidas que equilibrarían lo que dicen que está desequilibrado. ¿Equilibrar las cuentas públicas a cambio de desequilibrar el mercado laboral con aumento del desempleo y caída del poder adquisitivo del salario? ¿Equilibrar el mercado cambiario cuyo resultado sería desequilibrar la estabilidad con un shock inflacionario? ¿Equilibrar el frente monetario para desequilibrar el nivel de actividad con recesión? La respuesta que ofrecen a esos interrogantes es que el ajuste debe ser implementado como parte de un plan integral. Es el comentario vulgar de esos economistas. Atemorizan con que el gasto público y el déficit están desbordados lo que exigiría disminuir subsidios a las tarifas de servicios públicos y reducir la expansión fiscal en las cuentas referidas al empleo público, salarios, inversión pública y cobertura previsional. Es el recorrido conocido del programa de ajuste ortodoxo.
El empleo, el salario y el mercado interno hoy estable o en moderada expansión dejarían de estarlo tras el ilusorio objetivo de equilibrar las cuentas fiscales con reducción del gasto público. Como se sabe en base a la experiencia argentina de los noventa, la de los países europeos periféricos en los últimos seis años y, más cerca, con el actual ajuste recesivo brasileño, la reducción del gasto público tiene un impacto negativo sobre la demanda agregada y el cobro de impuestos, lo que reduce los ingresos tributarios y agudiza entonces el desequilibrio fiscal. Aunque parezca inicialmente ilógico, disminuir el gasto no reduce necesariamente el déficit fiscal. El resultado es peor: aumenta el déficit de las cuentas públicas pero con el agregado de desempleo y caída de la economía. El combo perfecto de la receta de la ortodoxia que se empecinan en postular pese al fiasco que ha significado para la estabilidad económica y social.
El saldo de esa estrategia de ajuste en Brasil es elocuente: anteayer la banca central de ese país informó que el déficit fiscal primario de 9323 millones de reales (unos 2825 millones de dólares) fue el peor resultado para ese mes en catorce años. Para el primer semestre las cuentas públicas también contabilizaron un saldo poco alentador, que obligó al gobierno de Dilma a anunciar la reducción en la meta de superávit primario desde el equivalente al 1,1 al 0,15 por ciento del PIB. En la primera mitad del año, luego del pago de intereses de la deuda, el déficit brasileño sumó 209.646 millones de reales (63.529 millones de dólares), que representa el 8,1 por ciento del PIB, su peor saldo histórico. La estrategia extorsiva de la ortodoxia es que exige el ajuste y, cuando el resultado es un previsible mayor déficit fiscal, reduce la calificación del país por la debilidad de las cuentas públicas. Es lo que ha informado el martes pasado la agencia Standard & Poors cuando modificó la perspectiva de la deuda brasileña a largo plazo de “estable” a “negativa”, agudizando así el ataque a la moneda y acelerando el círculo vicioso del ajuste recesivo.
Es lo mismo que sucede con las políticas de austeridad aplicadas en la Europa en crisis: reducir el gasto público e implementar reformas laborales para bajar el salario real, para de ese modo mejorar la competitividad de las empresas, con la meta de disminuir el déficit fiscal. El resultado europeo ha sido un fuerte aumento del desempleo. Aquí, para bajar el salario real, la propuesta es, además del ajuste fiscal, una brusca devaluación aun más perturbadora que la de enero de 2014.
En la actual fase del ciclo de incipiente recuperación económica, proponer medidas de austeridad fiscal con o sin una brusca devaluación sumergiría a la actividad económica en recesión. Sólo la habilidad para agitar el mar de confusiones en la comprensión de los fenómenos económicos ha permitido el retorno con intensidad de ese discurso regresivo en términos sociales. Que la economía argentina transite el 2015 con un leve signo positivo en un escenario internacional desfavorable, un contexto regional de estancamiento y la economía brasileña con signo negativo se explica exclusivamente por la implementación de una política económica expansiva de la demanda agregada (aliento del consumo en el mercado interno). Es un oportuno faro para no dejarse confundir por guías que proponen ajustes fiscales con la promesa de que serán suaves y que ya se sabe cómo terminan.
azaiat@pagina12.com.ar
LA POLEMICA POR LOS SPOTS DE MAURIZIO MACRÌ CON NENAS

La bajeza de las manos

La reproducción aquí de los spots de Maurizio Macrì con nenas desató una polémica sobre trabajo infantil, abuso de poder y pedofilia. Gracias a De la Sota, Macrì se salvó de una declaración de repudio de la convocatoria #Niunamenos, lo cual es un verdadero consuelo de tontos. No pudo eludir en cambio las de la CGT y la CTA.





 Por Horacio Verbitsky

Una postal que circuló en las redes, con un subtitulado humorístico.
Maurizio Macrì descalificó mi nota del domingo pasado sobre el spot de campaña en el que sienta sobre su falda a una prepúber que vende rosas para comprarse una bicicleta, la atrae con fuerza ante su resistencia, le palmea las piernas mientras ¡cinco veces! repite “Ya te vas a aflojar”. Luego la toma de la cabeza, exclama “Ayyy, qué trencitas que tenés”, mientras la apoya contra su cuerpo. También mencioné otro spot en el que les pide a dos nenas, que bajan la mirada con vergüenza, que jueguen una carrera de besos en las mejillas del candidato. En una radio del Grupo Clarín. Macrì dijo que era una bajeza motivada por mi temor a perder el poder y sus privilegios (sic). En verdad transcribí en forma textual las imágenes y el texto de su propio aviso y sólo agregué como comentario personal que ofrecen una simpática visión del trabajo infantil y no registran la sensibilidad contemporánea ante la pedofilia, que no admite este trato intrusivo con los niños ni la perturbadora ambigüedad de esos toqueteos a dos manos. Coincidió conmigo la CGT, quien solicitó a Macrì que retirara de su campaña “el spot publicitario en el que una niña de bajos recursos, según se percibe por la vivienda, menor de 16 años, es tratada amablemente, en situaciones por momentos incómodas y hasta tomada como ejemplo por cultivar y vender rosas para comprarse una bicicleta, lo cual constituye una apología del trabajo infantil”. La central de los trabajadores recordó que las normas vigentes prohíben el trabajo infantil por debajo de la edad mínima que es 16 años, o de 18 cuando se trata de trabajo peligroso. También menciona la Convención sobre los Derechos del Niño, los Convenios de la OIT Nª 138, sobre Edad Mínima para el Empleo, y 182, sobre las Peores Formas del Trabajo Infantil; las leyes 26.061 de Protección Integral de los Derechos del Niño y 26.390, que prohíbe el trabajo infantil y protege el trabajo adolescente y recuerda que el Código Penal en su artículo 148 bis establece penas de uno a cuatro años de prisión para quien aproveche económicamente el trabajo de un niño o niña. “Este producto de marketing contradice las leyes nacionales y los compromisos internacionales tomados por nuestro país y se enfrenta con los principios éticos y políticos del movimiento sindical que plantea desde los inicios de sus acciones trabajo digno para los adultos, educación de calidad, pública y gratuita para los niños y las niñas, no al trabajo infantil”, concluyó la CGT.

Sin protocolo

Los entrevistadores y columnistas obsecuentes sostuvieron que acusé de pedófilo a Macrì, lo cual no surge de la lectura de la nota, donde se le recrimina falta de sensibilidad y trato intrusivo. Tanto en ese como en el spot con las mellizas a las que propone una carrera de besos es ostensible el malestar de las niñas ante ese abuso de poder de un adulto, ante la mirada pasiva de las respectivas madres. Así lo entendieron Fabiana Tuñez, fundadora de la Casa del Encuentro, una Asociación Civil que lucha por erradicar toda forma de violencia, abuso y discriminación hacia las mujeres y que se garantice la igualdad de derechos, oportunidades y trato para mujeres y varones, y Estela Díaz, secretaria de Género de la CTA y coordinadora del Centro de Estudios de Mujeres y Trabajo. Entrevistada por Mariana Carbajal en la Televisión Pública, Tuñez dijo que veía dos cosas cuestionables. Por un lado el trabajo infantil. Por otro la actitud de “Vení, acercate, aflojate. El es un extraño. Esa nena estaba incómoda, se la notaba molesta. El le tocaba las piernas, se la quería sentar encima. Ese ‘ya te vas a aflojar’ es muy desagradable. Pero no me extraña que Macrì haga esa publicidad. Recordemos que apoyó a Del Sel con su misoginia y el maltrato verbal expreso hacia las mujeres y que cuando la discusión sobre los piropos dijo que hasta los groseros les gustaban. Esta cultura de tratar a la mujer como objeto, a ver, bonita, vení, es consecuente con algo que ha tenido el PRO y particularmente Macrì, que ha sido un retroceso respecto de los derechos sexuales y reproductivos. Pensemos que el protocolo de la Ciudad de Buenos Aires sobre aborto no punible es restrictivo. Tiene una mirada ultraconservadora en temas que hacen a los derechos de las mujeres. El colmo es esta publicidad de campaña de tan mal gusto.” Estela Díaz agregó que reproducía estereotipos sobre lo que es una mujer, “que tiene que cuidar a alguien y no es un sujeto pleno de derechos. Las comunicaciones deben ser mucho más cuidadosas para no reproducir una cultura machista”. Andrea D’Atri, fundadora de la agrupación de género Pan y Rosas, y una de las convocantes a la marcha #Niunamenos, escribió una nota publicada en La izquierda diario con el título “PROmoviendo el trabajo infantil”, en la que considera “una vergüenza estos spots del millonario empresario devenido en político, que le habla a las niñas con el tono de un patroncito de estancias, exigiéndoles el afecto que estarían obligadas a profesarle”. D’Atri afirma que “el nerviosismo y malestar de la niña es evidente en sus intentos de zafar del abrazo del actual jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Los intentos de éste porque se suba a su falda, besarla o abrazarla son invasivos, pretendiendo una confianza que no tiene con la criatura que, claramente, rechaza estos acercamientos de un adulto desconocido. No es menor que esta escena suceda en un spot de campaña presidencial en un país donde no existen datos oficiales, pero se estima que 1 de cada 5 niños y niñas son abusados antes de los 18 años. Según un estudio realizado por FEIM (Fundación para el Estudio e Investigación de la Mujer), AAMCJ (Asociación Argentina de Mujeres de Carreras Jurídica) y Salud Activa, el 70% de las víctimas son niñas, pero los niños también sufren estos agravios. El 55% de los abusos ocurren en el propio hogar o en casa de los abuelos. Además, de cada mil abusos cometidos, apenas uno solo llega a ser condenado en la justicia y, generalmente, las penas se aplican en aquellos casos en que el agresor es de bajos recursos económicos. La mayoría de los casos que suceden en la clase media y alta permanecen en la impunidad”. D’Atri también señala que “a pesar de estar penada la explotación de niñas y niños, el 6% de la población entre 5 y 17 años, realiza trabajos domésticos intensivos y el 10,4%, otros trabajos productivos; es decir, afecta a uno de cada diez niñas, niños o adolescentes”.

La peor política

En el portal de noticias Notas.org.ar, María Paula García escribió que aunque digan que Macrì no es un líder ideológico “reproduce las peores ideologías. En dos de sus casi cien spots puede vérselo con niñas, en actitudes francamente repudiables, contrarias absolutamente a los derechos de la infancia. A partir de la viralización de los mismos estalló la indignación en las redes sociales. Mauricio dice no hablar de política. Sin embargo celebra una de las peores políticas del sistema: el trabajo infantil o, al menos en este caso, la realización de una actividad económica por parte de una niña para comprarse algo que necesita. Mauricio dice no hablar de política. Sin embargo ejerce sobre niñas la peor de las políticas del sistema: la invasión de su intimidad. El obligarlas a besar a personas, ya sean conocidas o desconocidas, es una práctica habitual en los adultos; en realidad una práctica abusiva sobre el deseo y el cuerpo de los niños y niñas por parte de los adultos”. García menciona la Ley de Educación Sexual Integral que desde el nivel inicial promueve en los chicos y las chicas “hábitos relacionados con el cuidado del cuerpo y la autoprotección, la importancia de la privacidad y el respeto por el propio cuerpo y el cuerpo de los otros y las otras, así como identificar los contactos físicos apropiados e inapropiados”. Pero añade que en la Capital no está garantizada la aplicación de esa ley y sólo se destina el 0,001% del presupuesto a capacitación docente. “Si había algo que le faltaba a Macrì era utilizar niñas en su campaña y encima violentarlas con toqueteos, besos y un registro de voz sinceramente insoportable.” “Las niñas y los niños son sujetos de derecho: no son objetos de los adultos; tienen derecho a ser escuchados, no invadidos en su intimidad y respetados. Y ello incluye no volcar en ellos toda una serie de prejuicios y estereotipos que por demás inundan los spots del líder del PRO. En una campaña que hace loas al vacío ideológico y político, los spots mencionados tiran por tierra la construcción de la mentira. Sería auspicioso que, si no van a promover políticas públicas que fortalezcan los derechos de la infancia, tal como vienen haciendo en la Ciudad de Buenos Aires, al menos no los violen.”
En su blog “La Otra”, el filósofo Oscar Cuervo analizó el lenguaje corporal de Macrì “en su aproximación a los pobres, donde además quiere hacer aflorar, con muy poca suerte, su lado tierno. El spot es horroroso, porque en línea con una serie en la que se muestra como una especie de santurrón que hace imposición de manos para salvar a los morochos pobres, sin querer, su gestualidad lo muestra manoseando sin respeto a una nena que evidentemente se le resiste, ante la mirada absorta de sus padres. Macrì además le compra unas flores del vivero que ella cultiva para poder tener una bicicleta. La mirada del spot naturaliza el trabajo infantil, dejando su marca de clase más evidente”. En una atenta lectura de mi nota, señala que “está claro que no ‘acusa’ de pedofilia al candidato, sino que registra la falta de delicadeza de los realizadores del spot, o acaso su brutal sinceridad al poner en escena una situación que reúne al dominador con los dominados”. Como consecuencia de la viralización del artículo, que fue trending topic durante cuatro horas del domigo pasado, “el debate sufrió un insólito desvío, centrándose en la presunta pedofilia de Macri, a la que la nota de ninguna manera alude; se le criticó también la oportunidad de sacarla a relucir en medio de la campaña. Lo que hace Verbitsky no es una denuncia penal sino un análisis semiótico. Lo que la nota muestra no es nuevo desde el punto de vista político: ya sabemos que Macrì es la derecha desembozada. Verbitsky dispara un debate más interesante que esa obviedad: se refiere a la naturalización publicitaria de la opresión clasista, donde se cruzan temas sensibles, como el trabajo infantil y el abuso de menores, en sentido amplio. Por otro lado, gente del kirchnerismo más papista que el Papa sale a objetar la inoportunidad de plantear estos debates a dos semanas de las PASO. Como si la verdad tuviera épocas de veda. Y como si Verbitsky debiera pensar sus columnas alineado con las estrategias proselitistas del FpV. Desbordando esa función subsidiaria, Verbitsky como periodista no tiene por qué inhibirse de escribir de lo que se le ocurra, no es candidato a nada y los remilgos de campaña no le calzan en absoluto”. Agrego que no fue idea mía difundir ese spot como instrumento de campaña. También recibí referencias al origen del distanciamiento entre Macrì y el ex director técnico de Boca Carlos Bianchi, una postal humorística que circuló en las redes y una foto del precandidato del PRO con la protagonista de la serie Violetta, Martina Stoessel, que merece recordarse.
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