30 de octubre de 2011

"En el kirchnerismo encontré un espacio donde expresarme"

Pablo Echarri, el protagonista de El elegido, habló de la tira televisiva pero también de su compromiso político con el kirchnerismo, del que afirmó que "en este modelo me descubrí como hombre".





En una entrevista concedida a Página 12 y aparecida hoy sábado, el actor indicó que hacer públicas sus preferencias políticas por el kirchnerismo respondió a "una necesidad irrefrenable, que ni siquiera fue pensada intelectualmente, fue un hecho espontáneo. Pero después de haberme expresado espontáneamente, lo internalicé intelectualmente y me di cuenta del riesgo que estaba tomando. Cuando tomé conciencia de ese riesgo, me di cuenta de que la potencia del compromiso era mucho mayor a cualquier conveniencia. Agradezco haberme expresado políticamente. Sobre todo por lo que estamos viviendo los argentinos en este momento".

También dijo: "Saber que soy parte, y que cada vez más argentinos se suman a este proyecto “amoroso” que busca incluir –y no excluir, como durante mucho tiempo se hizo a lo largo de la historia argentina–, me enorgullece profundamente. En este camino de la evolución personal, sentía que a mis hijos les estaba demostrando que podía ser responsable de una profesión y de llevar el pan a casa. Pero descubrir un compromiso que se antepone a cualquier conveniencia laboral, y hacerlo prevalecer más allá del miedo, me hace sentir que ahora les estoy dejando algo verdaderamente grande. Más allá de los roles de padre y trabajador, siento que mostrarles que el miedo no tiene lugar cuando uno sigue sus convicciones es el legado más importante que les puedo brindar".

Sobre los orígenes de su compromiso social y político, relató: "Mi compromiso social, sobre todo con el colectivo de actores, surgió cuando en 2003 con un grupo de colegas armamos una comisión para negociar con el por entonces gobierno entrante la atrasada Ley de Propiedad Intelectual, que estaba implementada para todos los que estaban contenidos en esa ley, menos para los actores. Ese compromiso hizo que fuéramos a buscar como interlocutor a Néstor Kirchner, entonces un político desconocido que no sabía que posteriormente se iba a transformar en un padre ideológico para mí. Cuando nos sentamos con Kirchner para llevarle la carpeta para que de una vez y para siempre se aplicara la ley que a los actores se les fue vedada durante 74 años, y así resarcir una deuda histórica del Estado argentino, nos encontramos con un tipo que escuchó la exposición y nos dijo: “Es patético discutir lo indiscutible: me comprometo a reglamentar la ley y a publicarla en el Boletín Oficial, que es lo que corresponde”. Fue una actitud contraria a la que esperábamos encontrar de un “hombre de poder”, sobre todo por cómo los “hombres de poder” históricamente se ligaban a las corporaciones y a los poderes establecidos, a los que no se enfrentaban para no dañar esa unión, por miedo a hacer peligrar su propia existencia. Ese día me di cuenta de que estaba ante algo grande"

A lo que añadió: "Esa fue la punta del ovillo. A medida que se fue deshaciendo el ovillo me di cuenta de que había detrás mucho más que una simple actitud. Cuando con el tiempo descubrí ante qué persona estaba, ante qué modelo de político me encontraba y ante lo que iba a venir, sentí que para satisfacer mi deseo de evolución debía apoyar una gestión que encauzaba mis inquietudes ciudadanas. Era un modelo de político y de política que se iba a diversificar para que la idea más sobresaliente, la ganadora, pudiera ser llevada a cabo a toda costa. En ese momento sentí que el kirchnerismo representaba mis deseos más profundos, inclusive los menos intelectuales, lo más viscerales. Y cuando llegó la ley de medios me di cuenta de qué se trataba, fue el último empujón que necesitaba. Hoy vivo este momento con total emoción y con un compromiso profundo y personal. Ya dejé de seguir las ideas de mi viejo y mi abuela... En el kirchnerismo descubrí mi complemento como hombre. La aparición de este modelo político que será por lo menos de tres mandatos se manifestó paralelamente a mi adultez: se murió mi viejo y me transformé definitivamente en el padre de mi familia, vino mi hijo varón... Fue algo absolutamente natural. Tuve la posibilidad de conocer personalmente a Kirchner, de bromear entre Racing e Independiente, y creo que ese desparpajo con el que se manejaba nos acercó. Kirchner nos dio la posibilidad de exponer y defender nuestras ideas sin que nos temblaran las piernas, porque básicamente era un tipo que tenía corazón. Eso me hizo evolucionar como hombre y transformarme en uno de los kirchneristas más defensores de este modelo. En el kirchnerismo encontré una ideología y un espacio donde expresarme. Haber encontrado un espacio concreto en el cual poder soñar con un futuro mejor para todos me hace un tipo completo, mucho más feliz".

Diario Registrado.

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