El referéndum griego enfureció a Europa y desplomó las Bolsas
Publicado el 2 de Noviembre de 2011
La decisión del primer ministro griego, Georgios Papandreu, de someter a consulta popular el nuevo acuerdo europeo sobre la deuda griega generó ayer inquietud en los países de la Unión Europea (que se reunirán hoy en Cannes), provocó un crisis interna en el gobierno de Atenas e hizo caer en picada las Bolsas de todo el mundo.
La interpretación de los mercados fue clara: Grecia posterga unilateralmente la implementación del acuerdo con la UE, el FMI y el BCE para recibir 130 mil millones de euros a cambio de otro ajuste fiscal muy duro, que ya se sabe que es rechazado por la población. A esto se sumó la presión sobre la deuda soberana italiana, con Roma urgida para tomar medidas fiscales consistentes y la incertidumbre sobre la recapitalización de bancos europeos que tienen deuda griega.
La agencia de calificación de riesgo Fitch y el primer ministro de Luxemburgo y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, entre otros, advirtieron de las graves consecuencias que podría tener un resultado negativo del eventual referéndum.
Tras el anuncio, las peticiones de que Grecia mantenga el plan de rescate se sucedieron durante todo el día, y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y el de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, instaron a Atenas a cumplir sus compromisos con la Eurozona y con la comunidad internacional. En el frente interno, la diputada socialista Milena Apostolaki abandonó la bancada de su partido en protesta por el inesperado anuncio y dejó así al partido de gobierno con una mayoría de sólo dos escaños. Apostolaki se declaró independiente en una carta enviada al Parlamento. El gobernante Partido Socialista se queda así con 152 de los 300 escaños del Legislativo.
Poco después, otra legisladora instó al presidente a convocar a los líderes de los partidos políticos a la formación de un gobierno interpartidario. Seis miembros del máximo órgano del Partido Socialista, el Consejo Nacional, urgieron a la formación de un “gobierno de rescate nacional” e indicaron que este no debería ser liderado por Papandreu.
El líder de la oposición griega, el conservador Antonis Samaras, pidió además comicios adelantados tras el anuncio de Papandreu. “Las elecciones generales son una necesidad nacional”, dijo Samaras tras una reunión con el presidente Karolos Papulias. El lunes, Papandreu sorprendió al anunciar el referéndum para que la población se pronuncie a comienzos de 2012 sobre el acuerdo negociado con la UE, que prevé una quita de la deuda del 50% para los acreedores privados y ayudas a Atenas de 100 mil millones de euros en créditos adicionales. Además, someterá su gobierno a un voto de confianza que tendrá lugar en la medianoche del viernes.
La interpretación de los mercados fue clara: Grecia posterga unilateralmente la implementación del acuerdo con la UE, el FMI y el BCE para recibir 130 mil millones de euros a cambio de otro ajuste fiscal muy duro, que ya se sabe que es rechazado por la población. A esto se sumó la presión sobre la deuda soberana italiana, con Roma urgida para tomar medidas fiscales consistentes y la incertidumbre sobre la recapitalización de bancos europeos que tienen deuda griega.
La agencia de calificación de riesgo Fitch y el primer ministro de Luxemburgo y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, entre otros, advirtieron de las graves consecuencias que podría tener un resultado negativo del eventual referéndum.
Tras el anuncio, las peticiones de que Grecia mantenga el plan de rescate se sucedieron durante todo el día, y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y el de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, instaron a Atenas a cumplir sus compromisos con la Eurozona y con la comunidad internacional. En el frente interno, la diputada socialista Milena Apostolaki abandonó la bancada de su partido en protesta por el inesperado anuncio y dejó así al partido de gobierno con una mayoría de sólo dos escaños. Apostolaki se declaró independiente en una carta enviada al Parlamento. El gobernante Partido Socialista se queda así con 152 de los 300 escaños del Legislativo.
Poco después, otra legisladora instó al presidente a convocar a los líderes de los partidos políticos a la formación de un gobierno interpartidario. Seis miembros del máximo órgano del Partido Socialista, el Consejo Nacional, urgieron a la formación de un “gobierno de rescate nacional” e indicaron que este no debería ser liderado por Papandreu.
El líder de la oposición griega, el conservador Antonis Samaras, pidió además comicios adelantados tras el anuncio de Papandreu. “Las elecciones generales son una necesidad nacional”, dijo Samaras tras una reunión con el presidente Karolos Papulias. El lunes, Papandreu sorprendió al anunciar el referéndum para que la población se pronuncie a comienzos de 2012 sobre el acuerdo negociado con la UE, que prevé una quita de la deuda del 50% para los acreedores privados y ayudas a Atenas de 100 mil millones de euros en créditos adicionales. Además, someterá su gobierno a un voto de confianza que tendrá lugar en la medianoche del viernes.
Tiempo argentino
3 comentarios:
Tal como venía la mano, nos sorprendió a todos...
Abrazo, tal vez... una luz y Grecia se levanta y anda...
Aunque sea por algunas horas Papandreu tuvo a toda la zona euro en sus manos, una lastima que sean tan serviles, también dejo en claro que la democracia en estas decisiones no existe, en cuanto se hablo de plebiscito el rechazo fue unánime.
Si las "democracias" fueran peligrosas para el sistema capitalista, ya hubiesen dejado de existir...
Besos
Publicar un comentario