14 de noviembre de 2011

LOS CUARTELES GENERALES DE LOS NARCOS EN RÍO, PACIFICADOS POR EL GOBIERNO DE DILMA ROUSSEFF

El ejército brasileño ocupó la favela Rocinha sin disparar ni un solo tiro

Publicado el 14 de Noviembre de 2011



Tres mil militares y policías se desplegaron por los morros cariocas que abastecían de drogas ilegales a la zona sur de la “Cidade Maravilhosa”. Las autoridades se mostraron exultantes por su éxito en el operativo “Choque de Paz”.
 
Temían encontrarse con un campo minado y se toparon con piedras que apenas les dificultaron el paso. Ni un solo tiro tuvieron que disparar los 3000 militares y policías que ayer ocuparon las favelas Rocinha, Vidigal y Chácara do Céu. Estas comunidades, además de dar albergue a miles de trabajadores y excluidos, eran el cuartel general del tráfico de drogas que abastecía a la opulenta zona sur de “Cidade Maravilhosa”.
Las autoridades se mostraron exultantes por el “éxito” del operativo, al que llamaron “Choque de paz”. Y anunciaron el inicio de un rastrillaje de los morros en busca de delincuentes, armas y estupefacientes. Tras ello, implantarán la 19º Unidad de Policía Pacificadora (UPP). Todas ellas funcionan en áreas marginadas de la ciudad y tienen como objetivo erradicar la violencia y mejorar el “clima de negocios” que generan el Mundial 2014, las Olimpíadas 2016 y las reservas petroleras descubiertas en el mar, a escasos kilómetros de Copacabana e Ipanema.
Tras semanas de inteligencia aérea y de controles vehiculares en los accesos a las favelas, que permitió la detención del capo narco Antônio “Nem” Bonfim Lopes y algunos de sus secuaces, entre los que había policías, la segunda fase de la también llamada “Guerra de Río” empezó poco después de que despuntó el domingo. En menos de cinco horas, el territorio quedó en control de las fuerzas de seguridad. “Es un día emocionante e histórico para todo Brasil y principalmente para Río”, enfatizó el gobernador Sergio Cabral, quien agradeció el apoyo de la presidenta Dilma Rousseff.
Hacia el mediodía, las banderas brasileña y estadual ondearon en la Rocinha. Debajo de ellas, policías militares lucían su gesto marcial. Unos 300 efectivos y 18 tanques de la Marina y del Ejército prestaron apoyo como lo hicieron, hace casi un año, durante la ocupación de las comunidades del Complexo do Alemão. Más insignias “verdeamarelas” se asomaban tímidamente desde las ventanas de las humildes casas de la Rocinha. No había temor de mostrarlas en los edificios de los barrios aledaños de São Conrado, Leblon y Gávea, donde viven los cariocas de altos ingresos.
“Tuvimos excelentes resultados, detenciones importantes y aprehensiones de armas”, anticipó el secretario de Seguridad Pública, José Beltrame. “Lo que comenzó hoy no tiene fecha de finalización. Queremos liberar a la población del yugo narco.” Al menos, once fusiles, diez morteros, una ametralladora y una granada, además de 112 kilos de marihuana, fueron decomisados, hasta la tarde de ayer, por los uniformados.
A las tropas que rastrillaron viviendas de la Rocinha les fue prohibido usar mochilas. Serra se curó en salud luego de las denuncias de robo que se agolparon contra la policía durante otras incursiones en favelas. Organizaciones de Derechos Humanos advirtieron que no tolerarían invasiones de viviendas sin orden judicial, agresiones y ejecuciones sumarias, extorsiones y prisiones arbitrarias, como ocurrió –aseguraron– en el Complexo do Alemão. 
Tiempo argentino

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