10 de diciembre de 2012


Cristina pidió que la Justicia no dependa de corporaciones

 La celebración por el Día de la Democracia y los DD HH fue el escenario multitudinario para que Cristina reivindicara los ejes de su gestión y pidiera a la justicia que garantice el cumplimiento de las leyes que vota el Parlamento. "Si no, ¿de qué democracia estamos hablando?", se preguntó.


La presidenta realizó anoche un discurso duro y emotivo, el más esperado de la última parte del año, en el que se valió de la historia argentina para cuestionar en público a sectores del Poder Judicial. Con el festejo por el Día de la Democracia y los Derechos Humanos como telón de fondo, Cristina Fernández subrayó ante cientos de miles de personas que la escuchaban en la Plaza de Mayo y alrededores (los organizadores calcularon 400 mil personas sólo en la Capital Federal y 800 mil en todo el país) que la sociedad debe avanzar hacia "una democratización de los tres poderes del Estado". Esa democratización, planteó la mandataria, debe profundizarse sobre el Poder Judicial. "Queremos que sea independiente, pero no sólo del poder político sino también de las corporaciones", subrayó. 

  Rodeada de figuras de la cultura y los Derechos Humanos, Cristina dedicó la mayor parte de su discurso a exigir cambios en la conducta de jueces y miembros del Poder Judicial. Aclaró que hacía ese planteo "no sólo por la Ley de Medios", sino como un reclamo general para construir "una democracia sin privilegios". Ante la multitud que rodeaba la plaza, la presidenta se preguntó: "Si no se respetan las leyes que se votan en el Parlamento, ¿de qué democracia estamos hablando?" También se quejó por el trato diferencial que suelen recibir los jueces y magistrados, a los que no se les exige el mismo "decoro" y "comportamiento" que a los políticos que integran los otros poderes del Estado: el Ejecutivo y el Legislativo. 
En un párrafo cargado, la presidenta recordó una escena de la película Néstor Kirchner, de Paula de Luque, en la que su esposo hablaba sobre el uso de "fierros mediáticos" como nuevas estrategias desestabilizadoras. "Me voy a permitir parafrasearlo para hablar de fierros judiciales. Y quiero decir que cuando a algunos les fallan los fierros mediáticos, intentan construir fierros judiciales. Sé que alguien anda diciendo por ahí que con cuatro fallos se cae el gobierno. Se equivoca. Porque nosotros somos como la cigarra de María Elena Walsh, nos mataron mil veces y mil veces resucitamos", contestó.
El discurso de la mandataria comenzó a las 20:55. Vestida de negro, de visible buen humor, Cristina tomó aire y se acercó a la tarima con el micrófono. La jefa de Estado repasó los 100 años de la Ley Sáenz Peña con una revisión crítica que le permitió detenerse en un aspecto fundamental, muchas veces soslayado, de la historia argentina. Recordó que en 1930, tras el golpe de Estado contra Hipólito Yrigoyen,  la Corte Suprema de entonces "declaró legítimo y legal" al nuevo gobierno, la dictadura de Pedro Eugenio Uriburu. "La historia no recuerda a esos oscuros personajes que inauguraron una etapa negra de nuestro país", remarcó Cristina. Se refería a los miembros del máximo tribunal de 1930, pero la alusión sonó a indirecta hacia otra Corte Suprema, la actual. La mandataria también cuestionó a un juez en particular, aunque no lo nombró: Luis Herrero, de la Sala II de la Cámara de Seguridad Social, un magistrado recusado por ANSES. "Se le paga a quien no trabaja", dijo Herrero hace unos días al cuestionar la Asignación Universal por Hijo.
 Las palabras presidenciales fueron seguidas por una multitud enfervorizada, que se asfixiaba por la presión de los que habían llegado tarde y querían acercarse a las primeras filas, como el Partido Justicialista de José C. Paz y los afiliados del Sindicato Luz y Fuerza. Transpirados, mojados por mangueras en las primeras horas de la tarde, apretados y quejándose por las avalanchas, los miles de argentinos que escucharon a Cristina mostraban señales de identidad bastante diversas. Había gente suelta de las provincias así como familias y jóvenes que no formaban parte de ninguna organización y que pasearon por las avenidas de la zona para comprar comida y ver stands. También dieron el presente todas las agrupaciones que forman parte de la coalición oficialista. 
  La multitud se impactó por la parafernalia que desplegó el gobierno alrededor del escenario. En las primeras horas, la pregunta de muchos era qué significaban dos gigantescas grúas amarillas de tipo pluma. Cargaban con cables de acero y una especie de jaula de hierro. El misterio se resolvió cuando terminó el discurso de la presidenta: las grúas levantaron los cubos a más de 15 metros del suelo y de ellos se descolgaron los actores del grupo de teatro Prix D’Ami. Los actores bailaron boca abajo sobre la muchedumbre, que no disimulaba su asombro.   
La presidenta también puso su cuota de temeridad. En otra muestra del ADN que tantas veces le dio éxito al kirchnerismo, Cristina se refirió al freno judicial a la aplicación de la Ley de Medios. Dijo que su esposo reaccionó del mismo modo cuando la Corte menemista intentó dolarizar la economía a través de un fallo, y recordó que la pulseada terminó con el cambio completo de aquella Corte y la elección de sus actuales miembros.
  El discurso de Cristina incluyó guiños a los miembros de la Unión Cívica Radical (elogió a Yrigoyen al definirlo como "el primer presidente democrático y popular" y recordó el homenaje a Raúl Alfonsín) y además dejó un párrafo muy emotivo para el presidente de Venezuela, Hugo Chávez: "Quiero pedirle a Dios por un querido amigo y compañero que ayudó tanto a la Argentina". También hizo algunas advertencias, sobre las "miles de provocaciones" que deberá enfrentar el gobierno. Su mensaje se completó con un pedido para ella y otro para las personas que la escuchaban. Para ella pidió "serenidad, templanza y que Dios le de fuerza" para atravesar todos los problemas. Y a los argentinos que la veían en vivo o por televisión les pidió que cuidaran "la unidad del pueblo, la unidad popular". «
 
"El pueblo se está movilizando en defensa de la democracia al celebrar 29 años de democracia, Derechos Humanos y 100 de la Ley Sáenz Peña.”
Andrés Larroque
Diputado nacional
 
 
"Es la plaza de las convicciones, la que Néstor nos dejó como bandera y Cristina lleva a la victoria con más democracia, igualdad y libertad."
Julián Domínguez
Diputado 
nacional
 
 
"Celebramos una democracia que consolidamos y fortalecemos día a día, ampliando los derechos de los ciudadanos, y no los intereses de las corporaciones.”
Alberto Sileoni
Ministro 
de Salud
 
 
"Este día nos encuentra militando con decisión junto al gobierno por la plena vigencia de la Ley de Medios que los poderes fácticos buscan impedir."
Jorge Rivas
Diputado nacional
 
 
"La fiesta respalda el esfuerzo del gobierno nacional por la democratización de los medios, que encabeza nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner."
Miguel Pichetto
Senador nacional
 
 
"Estamos saliendo a favor de la profundización de un proyecto que ha modificado para bien la vida de los argentinos como nunca había ocurrido."
Jorge Coscia
Secretario de Cultura
 
 
 “Es una Argentina distinta de la mano de nuestra presidenta. Los argentinos somos reconocidos por la política de DD HH.”
Fernando Espinoza
Intendente
 
 
“Con la asunción a la presidencia de Néstor Kirchner y la continuidad de la presidenta Cristina Fernández, hay una democracia con inclusión.”
Julio Pereyra
Intendente
Tiempo argentino
 

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