20 de diciembre de 2012


Marita: para justificar su fallo, los jueces culparon a la investigación

Se tomaron cuatro horas para leer los argumentos del escandaloso veredicto ante la prensa. Y aunque dieron por probada la existencia de una red de prostitución en La Rioja, restaron valor a los testimonios de víctimas de trata.



A ocho días del polémico veredicto y luego de una insólita postergación por cuestiones "técnicas", el tribunal tucumano presidido por Alberto Piedrabuena decidió dar a publicidad los fundamentos del fallo absolutorio a favor de los 13 imputados por la desaparición de María de los Ángeles Verón, ocurrida en abril de 2002.
Tampoco ayer obraron los jueces como dijeron que harían. Si bien entregaron una copia a cada una de las partes, sobre la marcha decidieron realizar un resumen del fallo para leerlo ante los periodistas acreditados durante el juicio, a quienes no se les entregó copias porque, según los magistrados, el texto del fallo "contenía información de las víctimas que declararon" frente a ellos y que no podía ser difundida. De ese pequeño detalle se habían percatado recién el martes, antes de dilatar la entrega de los fundamentos.
La tediosa lectura frente a un puñado de periodistas (la audiencia no era pública) duró más de cuatro horas, terminando en plena siesta tucumana. 
En el resumen expuesto, los magistrados fueron críticos del accionar de los comisarios Miguel Ángel Sánchez y Jorge Tobar, quienes estuvieron al frente de las investigaciones desde el principio. "Tobar hizo un trabajo confuso, defectuoso e inducido con ciertos testigos a quienes interrogó. Su modo de interrogar era insistente y grosero", explicaron Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y Eduardo Romero Lascano. En la línea de desechar testimoniales, sostuvieron que "la policía no indagó a otros empleados de la Maternidad de Tucumán, sobre la posibilidad de que María de los Ángeles Verón haya ido al jardín Semillitas, el día del hecho". Ambos lugares quedan muy cerca uno del otro, por lo que los magistrados dudaron de los testimonios de las personas que contaron cómo había sido subida Marita a un Fiat Duna Rojo, en las inmediaciones de la Maternidad, el 3 de abril de 2002. Por las dudas, los jueces aclararon que tampoco está claro cómo era el vehículo en el que se llevaron a Marita. "No hay coincidencias en el auto", sostuvieron. 
También en el apartado policial, los funcionarios destacaron que se adjuntaron muchas actas con toma de declaraciones en cuyos encabezados figuraba el nombre de un policía pero al pie firmaba otro, y en muchos casos "la víctima no firmaba su declaración".
El tribunal hizo en los fundamentos del fallo una evaluación subjetiva acerca de las relaciones entre los testigos, los imputados y la propia Susana Trimarco, la madre de Marita, y aseguró que no quedó demostrado en las audiencias "la relación y la ruptura de vínculos", al señalar que "no se demostró que Nieva (un testigo clave) estuviera enemistado con María Jesús Rivero (imputada), su declaración es inverosímil. La señora Trimarco tuvo contacto personal con Rivero, y no resulta clara la ruptura de esa relación", agregaron los jueces. 
Para Piedrabuena, Herrera Molina y Romero Lascano, la casa de otra de las imputadas, Daniela Milhein, no era un lugar de detención de personas en situación de trata, sino todo lo contrario. "Los indicios indicaban que en la casa de Milhein se reclutaban chicas bajo la modalidad de que trabajen como niñeras (baby sister)", explicaron en los no menos polémicos argumentos del polémico fallo del pasado martes 11.
Por último, y en relación a los imputados que regenteaban prostíbulos en La Rioja en los que varios testigos dijeron haber visto a Marita, aseguraron que "no hay pruebas científicas o ténicas (pelos, ADN, ropa) que demuestren la presencia de Marita Verón en la provincia de La Rioja".
Y para justificar la inclusión como prueba de las declaraciones de la jóvenes rescatadas por Trimarco de los prostíbulos de diversos lugares del país, la conclusión de los tres jueces fue clara: "Lorena, además de haber ocultado su verdadera identidad durante diez años, da versiones distintas en 2002 y 2012. Existen versiones distintas de cómo Blanca V. llegó a la provincia de La Rioja y cómo se fue de ahí", dijeron, y también dudaron de la declaración de Blanca, quien dijo que habían empezado a prostituirla a los 13 años. Para los jueces, "a esa edad no hay voluntad". 
En síntesis, los jueces no redactaron una sola línea sobre las complicidades políticas y judiciales que habrían estorbado la investigación. Sólo cargaron tintas sobre el accionar de la policía durante todo el proceso de instrucción y, en general, en el combate a la trata. "La policía uso a una mujer analfabeta y con una vida difícil para plantar pruebas. No cabe otro razonamiento. La policía tiene un sistema permeable y de aprovechamiento de la explotación sexual", explicaron. Nadie más tuvo que ver con la trata de personas, y menos que nadie los 13 imputados.
Lo llamativo es que aceptaron que en La Rioja existía una red de prostitución, y hasta detallaron cómo eran captadas las jóvenes en cada caso, "bajo falsa promesa laboral, como mozas o coperas. El grupo de los riojanos integraba una red de explotación sexual con conexiones nacionales e internacionales. No hay dudas de que funcionaba una red de trata de personas, perversa, con ritos satánicos", resaltaron.
Pero sostuvieron el fallo absolutorio, en palabras de Piedrabuena, al decir que "las únicas pruebas que trajeron, fueron las testigos". Casi nada.
Una de las partes más llamativas de los fundamentos leídos ayer fue cuando los jueces analizaron el cuadro de situación de la causa desde sus inicios, preguntándose, paradójicamente: "¿Qué pasó durante estos diez años? ¿Qué falló?"   «


la gran desilusión de micaela
Micaela Catalán, hija de Marita Verón, dijo que está “súper desilusionada” con el fallo que absolvió a los 13 imputados por el secuestro y la explotación sexual de su madre 
desaparecida en 2002.
En diálogo con Radio 9, ayer por la mañana Micaela señaló que no imaginó que el tribunal pudiera absolver a todos los imputados, aunque luego confesó que sí contemplaba que podía haber alguna absolución: “La complicidad por parte de los jueces hacia los acusados no me sorprende”, declaró.
Sobre la suspensión  de la lectura de los fundamentos del fallo, que estaba prevista para el martes pero finalmente ocurrió ayer, Catalán dijo: “Existe la posibilidad de que estuvieran cambiando los argumentos a último momento. Si hicieron lo mismo con la sentencia, ¿por qué no lo harían con los fundamentos?” De esa manera dejó clara también su posición sobre lo que ocurrió al demorarse la lectura del fallo, la semana pasada. "Creo que el veredicto era totalmente diferente unas horas antes de conocerse el fallo. En su momento, cuando el fiscal leyó parte de los alegatos, dijo que iban a pedir entre 25 y 15 años de condena a cada acusado. No podemos pasar de eso a que los absuelvan a todos, es ridículo", analizó.
En el reportaje, la adolescente, de 14 años, reveló que su abuela, Susana Trimarco, "no es exigente con las notas del colegio", pero que ella misma sí lo es. Además, adelantó que, al terminar el secundario, le gustaría dedicarse al arte, y contó que, junto a su grupo de amigos, realizó murales referidos al tema de la trata. "Quedaron bastante bien", dijo, y mencionó: "Desde muy chica vivo para esta lucha."
Tiempo argentino

No hay comentarios: