26 de febrero de 2013









Estados Unidos evitó formalizar un apoyo al referendo de los kelpers

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry,

 afirmó que su país "no toma posición" con respecto 


a la soberanía en Malvinas.

El flamante secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry,
 no cumplió con las expectativas que tenía su par británico William Hague.
















 De acuerdo a la prensa británica, el canciller del Reino Unido iba a
 aprovechar el encuentro de ayer para presionar un apoyo del gobierno
 de Barack Obama al referendo sobre el status político que se realizará
 en las Islas Malvinas el 10 y 11 de marzo. Kerry, en su primera gira
 oficial, lo dejó con las manos vacías. Insistió en que su país "no toma
 una posición respecto a la soberanía" de las Islas Malvinas.
 Su respuesta fue recibida con decepción en Londres.
En una conferencia conjunta, Kerry explicó que Washington no cambió 
su postura: "Reconocemos la administración 'de facto' del Reino Unido,
 pero no tomamos posición respecto a la cuestión de los dos reclamos
 de soberanía."  "Apoyamos la cooperación entre el Reino Unido y
 Argentina e instamos a una resolución pacífica en este tema crítico", 
agregó, ante la incómoda mirada de Hague. 
La Cuestión Malvinas fue el primer tema que se tocó en la breve
 conferencia de prensa, donde solamente pudieron preguntar los
 medios británicos y estadounidenses, que tuvieron reservadas las
 primeras tres filas de asientos. En un salón del primer piso del
 imponente edificio del Foreign Office, ubicado entre el Parlamento y
 Downing Street, en el centro de la capital inglesa, un periodista del
 canal ITN interrogó a Kerry: "¿No piensa que debe ser respetada la 
expresión democrática de los isleños en el referendo?" 
"No voy a hacer comentarios sobre un referendo que todavía no
tuvo lugar", dijo el remplazante de Hillary Clinton, respuesta que no
 cayó bien en la prensa británica, que en los primeros titulares que
 aparecieron en los sitios de Internet dijeron que "esquivó" el tema.
Para no mostrar divisiones, Kerry señaló en otro pasaje de su 
intervención que el Reino Unido y Estados Unidos tienen "una relación
 especial", y prefirió profundizar sobre los puntos donde ambos países
 concuerdan: la violencia en Siria, la guerra en Afganistán y el proceso
 de paz entre Israel y Palestina. Hague también habló sobre la
"inseparable alianza" y decidió no realizar comentarios sobre la 
Cuestión Malvinas. 
El revés de la diplomacia británica en no lograr el apoyo de su principal 
socio se hizo evidente en el comunicado de prensa que emitió el Foreign
 Office tras la conferencia, donde en ningún lugar menciona a las islas. 
Antes de reunirse con Hague, Kerry se entrevistó con el primer ministro 
británico, David Cameron, con quien trató en especial sobre el futuro 
TLC y el papel que el Reino Unido puede ejercer como nuevo
 presidente del G-8.
John Kerry, que asumió su cargo a principios de este mes en sustitución
 de Hillary Clinton, visita el Reino Unido como parte de una gira de once 
días que le llevará hasta el próximo 6 de marzo por las principales
 capitales europeas, Turquía y Oriente Medio. 
Tiempo argentino

No hay comentarios: