2 de mayo de 2013


Evo Morales expulsó de Bolivia a un organismo de los Estados Unidos

Desde 2006 el gobierno boliviano había aprovechado los 1º de Mayo para anunciar la nacionalización de algún sector de su economía. Esta vez, aseguró el presidente, la decisión se tomó para "nacionalizar nuestra dignidad"

Tras sucesivas denuncias por intromisión en los asuntos internos, y "para nacionalizar nuestra dignidad", Bolivia expulsó ayer a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por su sigla inglesa). El presidente Evo Morales hizo el anuncio en la Plaza Murillo de La Paz, durante el acto de celebración del Día de los Trabajadores, en el que empleados del Estado, obreros, campesinos e indígenas cantaron por primera vez La Internacional, el himno de los trabajadores del mundo desde finales del siglo XIX. 
La expulsión sorprendió a los bolivianos, que esperaban que en esta fecha, como cada año desde 2006, el gobierno anunciara la nacionalización de algún sector de la economía. "Me decía ayer nuestro ministro de la Presidencia que empresas y periodistas estaban dando vueltas y vueltas al Palacio, preguntando qué se iba a nacionalizar hoy. Pues, hoy en día sólo vamos a seguir profundizando la dignidad del pueblo boliviano”, dijo el presidente. El último país que expulsó a la Usaid fue Rusia, en setiembre pasado.
Fue entonces que Morales formalizó el anuncio. "Hemos decidido expulsar a la Usaid, se va la Usaid de Bolivia", señaló. La multitud respondió con vivas, agitando las dos banderas oficiales, la tricolor roja, amarilla y verde y la multicolor whipala propia de los pueblos originarios de Sudamérica. La embajada de Estados Unidos en La Paz no hizo comentarios y dejó el asunto en manos del Departamento de Estado que, horas después, lamentó "profundamente" la decisión y dijo que "Bolivia no está interesado en las relaciones bilaterales."
"Seguramente pensarán que aquí todavía se nos puede manipular, eso era en tiempos pasados", dijo el presidente, para pedirle luego al canciller David Choquehuanca que informe "inmediatamente" a la embajada estadounidense sobre su decisión. Cuando Morales llegó al gobierno, la Usaid destinaba anualmente unos 40 millones de dólares para diversos programas, casi la mitad de ellos para las dos principales zonas bolivianas productoras de hoja de coca, Las Yungas, en La Paz, y el Chapare, en Cochabamba.
Morales reiteró ayer que la Usaid "es un instrumento que todavía tiene una mentalidad de dominación", y la acusó de  desarrollar programas con fines políticos y no sociales. "Nunca más Usaid, que va manipulando, que va utilizando a nuestros hermanos dirigentes, que va usando a nuestros hermanos con limosnas", dijo el presidente en una clara alusión a la dirigencia indígena que el año pasado encabezó una protesta en rechazo a la construcción de una ruta que atravesará un parque nacional.
El mandatario volvió a condenar ayer las declaraciones que hizo hace unas semanas el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, en las que volvió a los peores años de las relaciones de su país con el hemisferio y se refirió a América Latina como "el patio trasero" de Washington. "Queremos relaciones de tú a tú, seremos un pequeño país, pero merecemos respeto, por eso a cualquier embajador, organismo o país le exigimos respeto al pueblo boliviano y al pueblo latinoamericano." «
Efe, Ap


una conflictiva relación bilateral
Las relaciones boliviano-estadounidenses se mantienen en alta tensión desde que el gobierno de La Paz denunciara en setiembre de 2008 la intromisión de Washington y expulsara al embajador Philip Goldberg por "confabulación" con los grupos de derecha de Santa Cruz y, dos meses después, tomara la misma medida con la DEA, acusada de realizar espionaje. EE UU negó los cargos, expulsó al embajador boliviano y sacó al país de una lista de beneficiarios de preferencias aduaneras.
En 2009 también fue expulsado el llamado Programa de Fortalecimiento de la Democracia de la Usaid, acusado de financiar a organizaciones (ONG) que promovían la secesión de los ricos departamentos orientales. El gobierno dijo que estas ONG actúan como espías estadounidenses y las acusa de intentar frenar proyectos de desarrollo, usando para ese fin a cierta dirigencia de los pueblos indígenas. A fines de 2010, ambos países acordaron una agenda para normalizar sus relaciones, pero hasta el momento no se ha producido el intercambio de embajadores.
Tiempo argentino

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