Por presión popular desafueran a senador paraguayo para juzgarlo
El colorado Víctor Bogado, amigo del presidente Horacio Cartes, está acusado por casos de nepotismo y estafa contra el Estado, además de tráfico de influencia. Los escraches de toda la sociedad obligaron a sus pares a quitarle protección.
La fuerte presión popular, expresada en una sucesión de "escraches" y la declaración de persona no grata a todos los miembros del Senado por parte de comercios de los más diversos rubros, que desde hace 13 días les impiden el ingreso a sus negocios, logró que, por primera vez en la historia de Paraguay, un legislador haya sido despojado de sus fueros para poder ser juzgado por múltiples denuncias de corrupción. El desaforado es el senador Víctor Bogado, del gobernante Partido Colorado. Acorralado por la sanción social, el legislador optó por reconocer sus "errores" y pidió "disculpas", para finalmente reclamarles a sus pares que votaran el desafuero.
Bogado –un amigo personal del presidente Horacio Cartes– había sido acusado por la Fiscalía General de la Nación por casos de nepotismo y estafa contra el Estado, además de tráfico de influencia, al lograr que en 2012 la niñera de sus hijos fuese contratada como asesora de la Cámara de Diputados y posteriormente nombrada en un cargo técnico en la oficina asunceña de la hidroeléctrica paraguayo-brasileña de Itaipú. Según la documentación judicial, sumando los salarios que percibía como "asesora" del Legislativo y funcionaria de la binacional energética, la mujer ganaba unos 3500 dólares mensuales.
El pasado 14 de noviembre, el Senado había rechazado el desafuero de Bogado, lo que motivó ese mismo día una manifestación de repudio contra los 23 legisladores que votaron contra la pérdida de inmunidad. Sólo 22 habían votado por el desafuero de su par. Las protestas se repitieron en los días siguientes, acompañadas de una campaña de boicot de más de un centenar de restaurantes, bares, cines, comercios, estaciones de servicio y hasta locales de diversión nocturna que prohibieron la entrada a los senadores. Las dos sanatorios más importantes de Asunción anunciaron que los atenderían "sólo por razones humanitarias".
La decisión del Senado, que tras desandar el camino votó unánimemente por el desafuero, tiene efecto inmediato, por lo que Bogado ya quedó a disposición de la justicia y deberá afrontar el proceso por los delitos de cobro indebido de honorarios en calidad de cómplice y estafa en calidad de autor. Según trascendió, el senador y muchos de sus pares de ambas cámaras, se apropian de parte del salario de sus empleados, valiéndose del simple mecanismo de retenerles las tarjetas de cobro. De tal forma, el personal de despacho de los legisladores recibe una parte mínima del salario, pero se "beneficia" con los aportes jubilatorios y servicios médicos.
Ayer, y a manera de prólogo de su posterior pedido de desafuero, Bogado se había presentado sorpresivamente ante la Fiscalía de Delitos Económico y Anticorrupción, donde afirmó que es "inocente totalmente" y sólo es chivo expiatorio del descrédito en el que ha caído la dirigencia política. En el medio de la sesión de ayer el también colorado Silvio Ovelar se sumó a Bogado para pedir que él también sea desaforado para que se lo investigue por un caso ocurrido en abril pasado, en los días previos a las presidenciales, cuando fue filmado mientras compraba el voto a ciudadanos humildes de su feudo electoral, a quienes les ofrecía diez dólares para que votaran por Cartes.
Cuestionamientos al por mayor
Víctor Bogado se definió ayer como chivo expiatorio del descrédito en el que cayó la dirigencia partidaria. En cierto sentido tiene razón: ni es el único colorado corrupto ni los colorados son los únicos corruptos. El 20 de noviembre, cuando la marea popular ya era arrasadora, el liberal Pedro Duré pidió a sus pares que lo desaforaran. Sabe que la justicia lo citará para que explique la venta fraudulenta de miles de hectáreas originariamente destinadas al programa de reforma agraria.
Ayer fue el también colorado Silvio Ovelar el que siguió la senda de Bogado y Duré, y pidió que lo desaforaran. En abril fue filmado mientras compraba votos para Horacio Cartes y la Cámara de Senadores lo suspendió por dos meses sin goce de sueldo. El 24 de abril agregó otra cuenta a su rosario: su gente incendió el automóvil de quien lo había filmado. Lo que abunda, según parece, son los negocios como el de Bogado. Tal el caso de la diputada (colorada) Perla de Vázquez, que colocó a su hija "Perlita" en cinco cargos públicos –desde directora de hospital hasta experta energética– por los que cobra 7473 dólares al mes.
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