Matan a un testigo clave de un caso de gatillo fácil en Neuquén
El sábado a la mañana fue baleado desde un auto y antes de morir le habría mencionado a su suegra el nombre del asesino. Para el fiscal, el homicidio no estaría relacionado con el debate en el que están juzgando a un policía.
El viernes declaró como testigo en un caso de gatillo fácil. El sábado a la mañana fue ejecutado de seis tiros en el barrio Almafuerte de la ciudad de Neuquén.
El fiscal a cargo de la investigación señaló que el tirador ya fue identificado y que el homicidio no estaría relacionado con el juicio, sino que habría sido por motivos personales. Sin embargo, aún quedan dudas entre los familiares y amigos de la víctima con respecto al móvil y apuntaron contra el ministro de Coordinación, Gabinete y Seguridad provincial, Gabriel Gastaminza.
La víctima es Gustavo Guillermo "Willy" Gutiérrez, de 25 años, quien prestó declaración el viernes en el juicio que se le sigue al policía Claudio Salas por el asesinato de Braian Hernández, de 14, ocurrido el 19 de diciembre de 2012.
"No hay indicios que vinculen este hecho (por el crimen de Gutiérrez) con la causa Braian Hernández", sostuvo ayer el fiscal de la causa, Maximiliano Breide Obeid.
El funcionario también estuvo cargo de la investigación del hecho de gatillo fácil, por lo que conocía a Gutiérrez ya que era un testigo
suyo.
"En este contexto, donde (el testigo asesinado) ya había declarado, tuve la misma sensación que todo el mundo. Pero con el avanzar de la investigación y la misma víctima que da el nombre (de su agresor), en principio tendría que ver con una cuestión personal", afirmó.
Ayer se dieron a conocer los resultados de la autopsia realizada al cuerpo de Gutiérrez, la cual reveló que el joven murió tras recibir seis tiros calibre 9 milímetros.
Fuentes de la investigación revelaron que, según los datos recabados por los peritos y de testimonios de allegados de la víctima, se determinó que el presunto tirador "es un hombre que en febrero pasado habría sido baleado por Gutiérrez, según consta en una denuncia efectuada por quien hoy es sospechoso del ataque".
El testigo fue asesinado cerca de las 8 del sábado. Cuando volvía de la casa de su pareja en el barrio Almafuerte. Le dispararon desde un vehículo y Gutiérrez fue socorrido por su suegra, a quien le dijo, con su último aliento, el nombre del supuesto asesino.
"Otro chico muerto, siempre los nuestros, siempre los pobres siempre los hijos de los trabajadores. El responsable del asesinato de Willy Gutiérrez es el mismo ministro Gastaminza. Él y su policía. Que se vayan de los barrios, que se vayan todos", expresó el sábado a la tarde durante una marcha en reclamo de justicia Ely Hernández, madre de Braian.
La mujer sostuvo que "no queremos ni un pibe menos. Queremos a nuestros hijos vivos. Que tengan educación, trabajo, que hagan deportes, que tengan centros culturales. No los queremos en los cementerios ni en las cárceles. Los queremos vivos, con un futuro lleno de sueños, como tenían Braian, Matías Casas (otra vícitima de gatillo fácil) y Willy."
"Ayer a la mañana (por el viernes) le prometí a Willy que lo íbamos a cuidar, yo se lo prometí, porque él tenía miedo de que lo maten y me lo dijo, y lo mataron nomás", comentó la mujer entre lágrimas.
El caso por el que había prestado declaración Gutiérrez ocurrió el 19 de diciembre de 2012. Durante la madrugada de ese día el joven iba en un Renault Fuego cupé junto a Hernández y otros muchachos, cuando a la altura de la calle Casimiro Gómez un patrullero quiso interceptarlos para su identificación. Gutiérrez aceleró y el agente Salas bajó del móvil y efectuó un disparo que ingresó por la luneta trasera y le pegó en la cabeza a Hernández, quien murió al día siguiente.
Salas reconoció el hecho y adujo que disparó porque supuestamente vio que desde dentro del auto le apuntaban con un arma. «++
un testimonio extenso y con muchos detalles
El primer testimonio que escucharon los jueces de la Cámara Criminal II de Neuquén el viernes en el juicio al policía Claudio Salas fue el de Gustavo Guillermo Gutiérrez.
Al sentarse en el banquillo lo primero que dijo fue que siempre le tuvo miedo a la policía neuquina y que varías veces había sido víctima de la misma. "Siempre que me veían me llevaban y me pegaban", señaló.
"Willy" contó que la noche del 18 de diciembre del año pasado estaba en su casa cuando lo fueron a buscar los seis menores, entre ellos Braian Hernández, en la cupé Fuego Renault del padre de uno de ellos.
Los muchachos se quedaron sentados en la vereda tomando cerveza y luego se dirigieron en el auto hacia la casa de su hermana en el barrio Cuenca XV.
Cuando iban por la calle Casimiro Gómez se cruzaron con un patrullero que "dio la vuelta y prendió la baliza. Los chicos me pidieron que acelere y aceleré, porque siempre que me agarran me pegan en la (comisaría) 18". Pero al avanzar vio otro móvil en la calle sin luces.
"Iba a frenar cuando sentí el disparo", sostuvo. Al darse vuelta vio un agujero en la luneta trasera y el vidrio destruido, y al advertir que los policías se acercaban al auto se bajó rápidamente y se escondió en el patio de una casa cercana.
En relación a la existencia de un arma dentro de la cupé Fuego, lo cual fue prácticamente desestimado durante la investigación, el muchacho dijo: "Yo ya tenía problemas con la policía, por eso les pregunté antes de subirme si tenían algo. Si tenían un arma yo no me hubiera subido."
Hacía el final de su declaración, que duró cerca de dos horas, Gutiérrez insistió en que tenía una relación muy conflictiva con los agentes de la comisaría 18, con jurisdicción en la zona en que ocurrió el asesinato de Braian. Willy incluso relató que había sido amenazado en varias ocasiones: "Si me volvían a ver otra vez en la calle, me iban a matar."
El dato
Sentencia
La fiscalía y la querella pidieron perpetua para Salas. El viernes se conocerá el veredicto.
Tiempo argentino

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