7 de febrero de 2014

Los sindicatos panameños reclaman sus puestos de trabajo en las obras del canal

Los representantes gremiales piden por los 10 mil trabajadores que se quedan sin empleo y protestan por lo que consideran una extorsión de las constructoras. Puja con el gobierno, que rechaza un incremento en el presupuesto.

Los sindicatos panameños exigieron ayer respeto a los derechos laborales en el proyecto del tercer juego de esclusas en el canal interoceánico, luego de que el consorcio a cargo de la ampliación, encabezado por la española Sacyr, cumplió el miércoles la amenaza de suspender los trabajos por una supuesta falta de pagos por parte de las autoridades del Canal de Panamá. 

Saúl Méndez, dirigente del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), dijo ayer que más de 10 mil trabajadores esperan respuestas después de que el consorcio Grupo Unido por el Canal (Gupc) suspendiera labores en la vía acuática. Méndez afirmó que el miércoles los obreros fueron enviados a sus casas por los empleadores. Añadió que representantes del conglomerado aseguraron que mantendrían los puestos y cancelarían salarios y horas extraordinarias a los obreros mientras prosiga la paralización de los trabajos. Suntracs demanda respeto a los salarios, a los puestos de trabajo y a los convenios colectivos laborales firmados con el consorcio.
El Gupc, integrado por la empresa española Sacyr Vallhermoso, la italiana Salini Impregilo, la belga Jan de Nul y la panameña Constructora Urbana, S.A. (Cusa), divulgó en Madrid un comunicado en el que negó que hubiese paralizado las obras. Sin embargo, periodistas locales constataron en las áreas de construcción el cese de actividades. La suspensión de las obras ha sido duramente criticada por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), que exige al grupo empresario acatar el contrato de diseño y construcción adjudicado en 2009.
Gupc reclama a la ACP el pago de 1600 millones de dólares en sobrecostos por imprevistos, pero el administrador de la entidad canalera, Jorge Quijano, calificó la demanda de "exorbitante". 
Tras el último plazo fijado por el Gupc para concretar un acuerdo el miércoles, Quijano atribuyó al consorcio la responsabilidad en el fracaso del diálogo con la aseguradora Zurich International, para tratar de resolver el conflicto, que generó expectativa mundial, ya que la ampliación aumentaría considerablemente el tráfico de comercio mundial, que hoy asciende el 5 por ciento. 
El escenario que se ha venido anticipando es que la aseguradora, de origen estadounidense, que tiene la fianza que Grupo Unidos por el Canal (GUPC) depositó para emprender el trabajo en 2009, avale la ruptura del contrato por causales justificadas achacables al consorcio, como la suspensión arbitraria del trabajo. Pese a ello, el consorcio aseguró que mantienen abiertas las vías de comunicación entre las partes involucradas en el litigio.
El dirigente de la Central General de Trabajadores de Panamá (Cgtp), Abelardo Herrera, dijo que tras la suspensión del proyecto, la organización sindical "abre las puertas a cualquier reclamación" en materia de prestaciones laborales. Herrera aseveró que está planteada una crisis, debido a que más de 7000 trabajadores han quedado sin sus fuentes de empleo. En ese sentido, exigió a la ACP a que exija a quienes asuman las obras suspendidas, el cumplimiento de todos los derechos laborales. A su vez, Rafael Chavarría, del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (Conato), acusó a Gupc de "chantaje". 
Tiempo argentino

No hay comentarios: