8 de abril de 2026

Evasivas de Nechevenko y cuentas que no cierran

Los detalles de la declaración de la escribana que escrituró el departamento de Adorni

La escribana que intervino en la compra de las propiedades del jefe de Gabinete y visitó siete veces la Casa Rosada, declaró este miércoles en Comodoro Py. Qué dijo sobre los préstamos que habría recibido el funcionario.

La escribana Adriana Nechevenko declaró durante tres horas este miércoles como testigo ante el fiscal Gerardo Pollicita, titular de la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal N° 11, en la causa que investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito. A la salida de Comodoro Py, evitó dar precisiones clave y se limitó a responder: “Pregúntele a él”.

Según la declaración de Nechevenko, Adorni habría pagado solo 30.000 dólares al momento de firmar por el departamento de Caballito y dejó los 200.000 restantes para pagarlos recién en noviembre de este año. Un esquema de pago, al menos, poco habitual.

Al mismo tiempo, durante el allanamiento a la inmobiliaria se constató que esa misma propiedad se ofrecía a 350.000 dólares, muy por encima de los 230.000 que figuran en la escritura.

La diferencia no es menor. En el mercado inmobiliario porteño, operadores del sector aseguran que un departamento de esas características difícilmente se consiga por menos de 3.000 dólares el metro cuadrado.

A eso se suma otro dato. El inmueble estaba en malas condiciones, por lo que se presume que hubo gastos de refacción que no aparecen en los registros que hoy analiza la Justicia.

El rol de la escribana bajo la lupa

Nechevenko, quien visitó siete veces a Adorni en la Casa Rosada entre 2024 y 2025, llegó a Tribunales antes de las 9 de la mañana y una hora más tarde ingresó a la fiscalía con una carpeta cargada de documentación.

Tras su declaración, confirmó que intervino en varias operaciones inmobiliarias del funcionario y su entorno, pero evitó profundizar sobre aspectos sensibles. Negó que Adorni hubiera recibido un préstamo y sostuvo que “todas las operaciones están explicadas” ante la fiscalía.

Tampoco dio detalles sobre las visitas a la Casa de Gobierno. “No lo puedo decir, a mi cliente no le gustaría que yo lo diga”, argumentó.

En este contexto, también queda bajo la lupa su actuación. La normativa vigente obliga a los escribanos, como “sujetos obligados”, a requerir y conservar documentación que acredite el origen de los fondos en cada operación. El incumplimiento de ese deber puede derivar en sanciones que van desde multas hasta la pérdida de la matrícula profesional.

Operaciones repetidas y esquemas similares

La escribana participó en casi todas las operaciones inmobiliarias de la familia Adorni: el departamento de la calle Asamblea al 1100, en Parque Chacabuco; el de Miró al 500, en Caballito; y la casa en el country Indio Cuá de Exaltación de la Cruz, a nombre de su esposa, Bettina Angeletti.

En esas operaciones aparecen varios puntos a esclarecer. En el caso del departamento de Caballito, la escritura consigna que fue adquirido por 230.000 dólares. Para financiar la compra, se registró que dos mujeres -Beatriz Viega, de 72 años, y Claudia Sbabo, de 64- habrían aportado 100.000 dólares cada una mediante una hipoteca, mientras que el funcionario habría puesto los 30.000 restantes.

Un esquema similar se detectó en la propiedad anterior de Adorni, en la avenida Asamblea: también fue hipotecada por 100.000 dólares con intervención de dos jubiladas, Graciela Isael Molina de Cancio y Victoria María José Cancio.

La investigación judicial

El fiscal Pollicita citó a las cuatro mujeres como testigos. Deberán declarar bajo juramento y explicar cómo se realizaron esas operaciones. La investigación apunta a determinar si los préstamos fueron reales o si se trató de maniobras simuladas para justificar fondos cuyo origen no puede acreditarse.

Las cuentas de Adorni no cierran. Desde que asumió el gobierno de Javier Milei, el funcionario incorporó propiedades que fueron escrituradas a valores bajos y bajo esquemas de financiamiento llamativos, sin una explicación consistente. Para la investigación judicial, esos movimientos configuran indicios de un posible enriquecimiento ilícito.

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