15 de febrero de 2015


Cómo superar un déficit estructural de la Argentina y América Latina

Las medidas de largo plazo para dejar atrás la restricción externa regional

Más allá de las políticas de coyuntura para transitar 2015 con las divisas necesarias, proponen establecer una política de desarrollo estratégico capaz de superar la dependencia sobre la exportación primaria y la importación de bienes de capital.

Las medidas de largo plazo para dejar atrás la restricción externa regional
Contexto - El impacto de la crisis sobre el comercio mundial y las políticas monetarias de los países centrales afectará la región. Promover sectores clave es la tarea.
Los llamados "países en desarrollo" se encuentran históricamente con problemas de restricción externa, es decir de acceso a las divisas necesarias para formar parte de la competencia global y subsistir en el intento. Si bien es la dimensión política, cultural y social, muchas veces, la que se considera para su definición, en el fondo, es la escasez de divisas, la manifestación práctica de ser un país en desarrollo. O en otros términos, se trata del imperialismo como principal obstáculo a la acumulación capitalista local.
Deuda, exportaciones, privatizaciones, es el juego planteado en todo momento y lugar para el ingreso de moneda extranjera. Sus resultados, no serán los mismos. Lo que está claro es que como con cualquier política económica, hay intereses contrapuestos en juego, donde algunos pierden y otros ganan.
LA RESTRICCIÓN EXTERNA EN ARGENTINA. En el caso argentino, la balanza comercial, es decir la relación exportaciones-importaciones, es la variable que se presentó en estos últimos años como protagonista en este sentido. Pero el impacto de la crisis sobre el comercio mundial, a lo que se suman las políticas monetarias encaradas por los países centrales a ser profundizadas para este 2015, atentan con el devenir económico y político de un país fuertementedependiente de sus relaciones comerciales internacionales. Así, el tema será parte esencial de la agenda del devenir económico y político del país, y de la región. 
Como sustentan los datos oficiales, según el Indec en el mes de diciembre de 2014 la balanza comercial argentina marcó un superávit de 74 millones de dólares, cifra que representó una disminución del 31% con respecto al mismo mes del año anterior. En lo que respecta a la totalidad del año pasado, la balanza comercial fue superavitaria en 6686 millones de dólares, lo que significó su caída en un 17% con respecto a igual período del año anterior. 
Es en este sentido en que el debate sobre la cuestión de la sustitución de lasimportaciones, y de cómo también este escenario podría ser utilizado como un motor productivo local, será abordado como alternativa para una mayor competencia a través de la productividad, superando la dimensión monetaria y de guerra de monedas que está de todas formas planteada para este 2015. No está claro si es una cuestión de oportunidades, si éstas realmente existen, o si "no queda otra". Pero el tema es ver qué propuestas apuntan por lo menos a considerar un horizonte más lejano en términos de aumentar la capacidad productiva del país.
SECTOR POR SECTOR. En el trabajo preliminar coordinado por la economista Fernanda Vallejos "Hacia una Política de Desarrollo Económico Argentino, Situación actual y Desafíos de un Plan Integral", se plantean algunas de estas cuestiones, en donde en principio se destaca la relevancia de la composición de las canastas de exportación e importación. Es allí dónde las medidas de política sectoriales de industrialización, con eje en la sustitución de importaciones,podrían transformarse en herramientas importantes a tales fines. 
Según los especialistas "la sustitución de importaciones es parte del engranaje de un plan de desarrollo global, ya que sin planificación puede incluso agravarse el problema externo pari passu el avance del proceso de sustituciones y entonces regenerar las trabas que se buscaba eliminar." Por ello, remarcan, que la experiencia argentina, por la negativa, indicaría que se debe avanzar proporcionalmente en los tres tipos de bienes clasificados según diferencias de valor agregado y requerimientos tecnológicos (de consumo, intermedios, de capital), teniendo en cuenta que históricamente se habría encarado en principio la sustitución más fácil de hacer; esto es, sobre los bienes de consumo primero, acumulando para el final las más difíciles, bienes de capital, generando un "efecto embudo" en cuanto a requerimiento de divisas. "Sabido esto, el problema puede ser solucionada evitando realizar sustituciones de bienes de consumo primero, para pasar a bienes intermedios y de capital luego", indican.
Como dato a considerar en este aspecto, los datos del Indec revelan que en la estructura de las importaciones para el año 2014, un 29% correspondea los bienes intermedios,y le siguieron en importancia los bienes de capital y las piezas y accesorios para bienes de capital con el 19% del total en ambos casos. 
De aquí que, señalan en el informe, se trataría de "generar un dispositivo de datos cuyo procesamiento permita realizar un seguimiento de cuánto y en qué invierten los distintos sectores económicos, recreando un análisis tipo matriz insumo producto acotado a estas variables, pero en forma sistemática y con una frecuencia anual."
En términos sectoriales, por ejemplo, el informe revela que mientras que a nivel general entre 2002-2011 las importaciones crecieron un 826% y las exportaciones un 337%, cuando se analiza el sector alimentos, el mismo incrementa sus importaciones solamente un 493% y sus exportaciones un 367 por ciento. Por el contrario, el rubro correspondiente a vehículos automotores, remolques y semirremolques, incrementaron sus compras externas en un 1604% para el mismo período, mientras que sus exportaciones solo o hicieron en un 595%, reflejando que existe una gran cantidad de autopartes e insumos que todavía son fabricados en el extranjero y deben importarse para finalizar la producción, estimado ello en cerca del 70 por ciento.
Según analizan entonces los economistas que presentaron el estudio, "los procesos de sustitución observados en Argentina en la última década, se centraron principal y mayoritariamente en sectores no motorizantes, particularmente alimentos, productos textiles y algunos bienes de consumo duradero". 
El escaso desarrollo de bienes destinados a la producción, señalan "es la que convierte a la industria argentina a nivel agregado, en un sector incompleto y desequilibrado, dependiente mayormente de insumos y bienes de capital importados con bajos niveles de exportación relativa. En otras palabras, su subdesarrollo repercute negativamente en el balance de pagos, en el desarrollo del sector industrial e impide afrontar desafíos de demanda."
De esta manera, concluyen, "la formulación de una estrategia industrial para la gestión de los intereses industriales a largo plazo debe centrarse entonces en la identificación de sectores clave y/o pivote." Así, los sectores considerados como "motorizantes", es decir aquellos que demandan una gran cantidad de insumos de otros sectores y al mismo tiempo es un proveedor de insumos de muchos otros,serían: la industria automotriz, la petroquímica, la metalmecánica, la aeronáutica,la generación de energía (principalmente la de origen nuclear debido a su impacto en la industria metalúrgica), la industria de defensa, Internet y tecnologías de la información. Mientras que también remarcan los llamados "sectores estratégicos", que son aquellos con capacidad de afectar a la política industrial como ser construcción, generación de energía, producción de carne vacuna (dado el patrón cultural de la canasta alimentaria argentina), industria ferroviaria y servicios de transporte, extracción y producción de ciertos minerales y metales básicos como el hierro, acero, aluminio, petróleo y el uranio, industria química, medicamentos y biotecnología. «

Las lineas estratégicas
Los realizadores del informe "Hacia una Política de Desarrollo Económico Argentino, Situación actual y Desafíos de un Plan Integral", plantearon las estrategias a seguir para un plan de sustitución de importaciones integral. Así, remarcan la necesidad de constituir un banco de desarrollo que dirija el crédito industrial en moneda doméstica "articulándose con organismos y empresas del Estado que realizan compras y las coordinan con la inversión pública". Asimismo, remarcan la relevancia en las compras estatales que apunten "a generar un desarrollo de proveedores, englobando un proceso de aprendizaje a largo plazo y reconstruir el tejido industrial".
El punto sería "crear una demanda que el mercado por sí sólo no la desarrolla o bien, de ampliar la participación de la producción local estableciendo determinadas normas técnicas, márgenes de preferencia para los precios o reservas/cuotas de mercado". De aquí también la necesidad de profundizar el "compre nacional" o requisitos de "contenido nacional" donde dicen "existen amplios espacios para profundizar las políticas en este sentido". En este punto, remarcan, apremia la adecuación de la Ley de Compre Nacional vigente (25.551) ampliando su alcance a quienes reciben fondos del Tesoro Nacional, elevando el margen de preferencia para la industria nacional, que actualmente se ubica entre un 5-7%, ya que existen referencias internacionales más elevadas, y promover la adhesión de las provincias a la ley
También señalan la necesidad de la reformulación de la Ley de Inversiones Extranjeras (Nº 21.382) "a efectos de potenciar la participación de la industria nacional en las inversiones greenfield y las actividades posteriores".
Tiempo argentino

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