Como se veía venir, la teoría de Manuel Adorni sobre el origen de los más de 400.000 dólares que gastó de repente desde que llegó a la Casa Rosada es insuficiente para el fiscal Gerardo Pollicita, que investiga su patrimonio. Por eso ordenó nuevas medidas de prueba para reconstruir sus ingresos y los bienes que tuvo desde que alcanzó la mayoría de edad, en 1998, pero además dispuso abrir las ocho billeteras virtuales que dice que maneja desde hace doce años, con las que se supone que logró multiplicar sus ahorros. El juez Ariel Lijo, anoche, hizo lugar a las medidas solicitadas. Para varios expertos en cripto, el hecho de que el exfuncionario tenga ahora las claves privadas para acceder a esas wallets no acredita que le hayan pertenecido en el pasado y que las operaciones que registran sean suyas.
Al presentar su justificación patrimonial, el exvocero de Javier Milei sostuvo la semana pasada que en 2014 contaba con 200.000 dólares, provenientes de su actividad profesional y de una herencia de su padre. Según explicó, los invirtió en Bitcoin y, gracias a la revalorización de esa criptomoneda, el monto creció hasta casi 600.000 dólares. En 2018 los canjeó por efectivo y los guardó en su casa. Junto con su esposa, Bettina Angeletti, dijo Adorni, decidieron vivir “como si no los tuvieran”. O sea: el planteo es que mantuvieron una vida austera hasta que él asumió como funcionario libertario.
A partir de entonces comenzó a gastar: por razones de seguridad —de acuerdo con su explicación— se mudó a Caballito y compró una casa en el country Indio Cuá, que mandó remodelar. Pagó los arreglos en efectivo: según el contratista, fueron 245.000 dólares, pero según Adorni fueron 175.000. También sumó viajes de lujo, pagados con billetes, y gastos millonarios con tarjeta.
Hasta ahora, Pollicita investigaba al matrimonio desde el año 2012, pero dado que Adorni sostuvo que sus ahorros comenzaron mucho antes, dispuso nuevas medidas para abarcar desde 1998 en el caso del exfuncionario y desde 2000 en el de Angeletti. Es el momento del inicio de la “vida económica activa” de cada uno. Como su argumento es que toda la fortuna la hizo con operaciones de criptomonedas, el análisis de las billeteras es clave, aunque no es para nada seguro que permita sacar conclusiones.
Sin secreto fiscal
La explicación de Adorni sobre el origen de su dinero fue imprecisa: habló de supuestos ingresos profesionales y una suma heredada muchos años antes de ser funcionario público. En la entrevista en LN+ donde se había referido por primera vez a su dinero en criptomonedas, argumentó que una parte provenía de dólares que encontró junto con su hermano en la casa del padre de ambos, después de su fallecimiento. Pero tampoco especificaba cuál era la cifra exacta. Señaló la suma global de 200.000 dólares, que es lo que, dijo, comenzó a invertir en Bitcoin en 2014. Es extraño porque era un momento en que eran inversiones de alto riesgo, que hacían unos pocos. Además de que en 2020 decía públicamente que no tenía mucha idea del tema.
Para reconstruir sus ingresos y movimientos, Pollicita le pidió al juez Ariel Lijo que levante el secreto fiscal del exvocero y su esposa entre el 28 de febrero de 1998 y el 31 de diciembre de 2011 para él y entre el 10 de octubre de 2000 y el 31 de diciembre de 2011 en el caso de ella. Es para que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) rastree: todas las declaraciones juradas presentadas de impuesto a las ganancias, bienes personales y otros; en qué regímenes y categorías estuvieron inscriptos y qué actividades declararon; información de terceros vinculados; adhesión a regímenes de exteriorización, blanqueo o moratoria (con el detalle de bienes y montos).
Pollicita quiere analizar también las operaciones de compra de moneda extranjera que tengan registradas (con el monto, la entidad que intervino y la finalidad). Hay que ver si Adorni compró dólar oficial (u otra moneda), ya que una de las cosas que sostuvo, cuando relató el cambio de Bitcoin por dólares, es que compró y ahorró en negro. Incluso dijo que hizo este tipo de operaciones (tanto para adquirir cripto como para comprar dólares) con desconocidos, personalmente, en forma anónima y en lugares públicos.
Billeteras dudosas
El otro gran pilar de la teoría de Adorni son ocho supuestas billeteras virtuales con las que habría operado, según señaló, desde el 21 de octubre de 2014 hasta el 10 de septiembre de 2018. A partir de la liquidación de lo que tenía, alega que obtuvo 591.544,61 dólares. Eso, según su planteo, demostraría que contaba con los 565.000 dólares en efectivo que incluyó en la última rectificación de su declaración jurada inicial de 2023, es decir, la que presentó al momento de asumir y que fueron consignados como “venta de activos”.
La defensa de Adorni, a cargo de Matías Ledesma, había presentado un informe técnico de análisis forense y una constancia ante el escribano Flavio Murruni de un procedimiento de firma de esas ocho wallets como forma de mostrar que él es el titular. A su vez, le dio a Ledesma en un sobre cerrado y lacrado las claves privadas de acceso a esas direcciones para que sean abiertas en caso de existir una orden judicial.
Pollicita pidió que el abogado se presente en su fiscalía con el perito de parte, que lleve el sobre con las claves y una computadora portátil. El objetivo es que el especialista pueda ingresar a las cuentas. La Policía le dará un mensaje que será encriptado con esas billeteras y verificarán que llegue. El procedimiento será grabado con preservación de las claves.
Es el modo de validar que Ledesma tiene las claves para las ocho billeteras que Adorni dice haber utilizado. ¿Qué puede demostrar esto? Que Adorni tiene hoy acceso a las billeteras. El acceso actual no explica que hayan sido suyas en el pasado ni que sean suyas ahora tampoco.
“Si vos tenés hoy la llave de un auto eso no prueba que sea tuyo y menos que lo haya sido hace 10 años. Pudieron haber comprado esas billeteras”, explica el programador Maximiliano Firtman. “Esta prueba, que seguramente va a dar positivo, no demuestra titularidad en las fecha en que se habrían usado esas billeteras para comprar y vender 8 o 12 años atrás. Si judicialmente le dan esa prueba como válida dejaría un precedente extraño en el mundo cripto y hasta no sé si no fomentaría el mercado de compra-venta de billeteras viejas para lavado de dinero”, alertó el experto en su cuenta de X.
La diputada Marcela Pagano hizo una presentación en la causa, en base a un análisis del especialista Martín Romeo sobre billeteras que Adorni se autoatribuye, donde señala y propone el chequeo de información, por ejemplo, con Migraciones.
¿Dónde estaba Adorni cuando dijo que compraba o vendía Bitcoin en forma presencial y personal con desconocidos? No solo eso. Todo parecería indicar que hay compra-ventas que en realidad podrían ser circulación de fondos por cuentas relacionadas.
“No es verosímil un relato de compras y ventas cara a cara, en efectivo y con anonimato, cuando el registro público muestra pases entre direcciones propias anotados como ventas, una compra realizada mientras el requerido anunciaba estar en el exterior (en Chile), nueve «encuentros» para adquirir sumas de entre uno y quinientos dólares, y una contraparte de USD 296.785 que comparte transacciones y calendario con las direcciones del propio requerido”, advierte la presentación de Pagano. “No es comprobable: la única parte verificable del relato es la que lo contradice, y la única prueba de titularidad —la firma de mensajes en 2026— no dice nada sobre 2014-2018. No es lícita por confesión de la propia defensa: el capital inicial son honorarios cobrados fuera del circuito formal y del ‘radar de ARCA’, y el planteo subsidiario pide que se investigue la evasión. Y no es proporcional en el sentido que el dictamen dio a esa exigencia: la cifra de USD 591.544,61 incluye doble cómputo, pases internos y un destino de 93 BTC que no puede tenerse por ajeno”, dice el documento.
Medidas básicas
Hay otros pedidos de información que sumó Pollicita a su dictamen:
A la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) le pidió la historia laboral de ambos “incluyendo aportes registrados, remuneraciones declaradas, empleadores, períodos trabajados, altas y bajas en el Sistema Integrado Previsional Argentino y actividad autónoma o monotributista, así como toda prestación, asignación o ingreso que conste a su nombre”.
Al Registro de la Propiedad Inmueble de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y al Registro de la Propiedad Inmueble de la provincia de Buenos Aires, todos los inmuebles que hayan registrado a su nombre (con fechas de adquisición y de transferencia, el porcentaje de titularidad, los gravámenes constituidos y los datos de las escrituras respectivas).
A la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor (DNRPA), le solicitó toda la información disponible sobre la totalidad de los automotores y motos que hayan registrado (con indicación de dominio, marca, modelo, año, fechas de alta y de baja de la titularidad y prendas inscriptas).
A la Inspección General de Justicia y a la Dirección Provincial de Personas Jurídicas de la Provincia de Buenos Aires les requiere que precisen si en el período ampliado de la pesquisa integraron sociedades, asociaciones y los porcentajes de participación y las fechas de ingreso y egreso.
Al Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad porteño y al de la Provincia de Buenos Aires les pide confirmar si Adorni y Angeletti están o estuvieron matriculados, con todos los detalles.
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