La campaña electoral de 2027 será pro Milei o anti Milei.
Las elecciones presidenciales más polarizadas que nunca
Los especialistas pronostican que será LLA o el peronismo y que habrá poco o ningún espacio para terceras fuerzas. Resaltan la necesidad de las PASO para que el PJ dispute el liderazgo sin rupturas. El peligro del dinero narco con la reforma electoral que propone la Casa Rosada.
Será Boca o River, blanco o negro. La mayoría de los expertos en campañas electorales pronostica que la pelea por la presidencia de 2027 será polarizada, sin espacio para un centro o lo que se llamó “la avenida del medio”. Y todo focalizado en la economía, con el oficialismo esgrimiendo el déficit cero y la oposición -principalmente el peronismo- plantándose en lo que sucede en los hogares: no se llega a fin de mes, no hay trabajo, crece el endeudamiento.
¿Favorito? Nadie arriesga un pronóstico porque faltan 12 meses: exactamente en un año, en junio 2027, arrancará la campaña presidencial. ¿PASO sí o PASO no? Los especialistas no se ponen de acuerdo. Están los que creen que hasta Javier Milei las necesita para ordenar a la derecha y los que sostienen que son esenciales para que el peronismo logre la unidad y dirima los liderazgos. En lo que sí hay coincidencia es en lo peligroso que resultan algunos puntos de la reforma electoral, en especial, permitir el financiamiento ilimitado, sin control, de los partidos y candidatos. Oscurece el sistema, le abre las puertas a dinero proveniente del delito y perjudica a las fuerzas opositoras, sobre todo a las más chicas.
Página/12 dialogó con un grupo de expertos en campañas electorales y comunicación política sobre el panorama que se presenta a un año del inicio de la batalla por la presidencia. Hay unanimidad en dos aspectos: todo estará polarizado, a favor o en contra de Milei, y el centro será la cuestión económica.
Mario Riorda, consultor en estrategia y comunicación, sostiene que “es muy difícil hacer pronósticos cuando no conocemos ni las reglas del juego electorales ni las candidaturas. Sí es evidente que están tan, pero tan en los extremos las valoraciones del gobierno, que será la materia prima de una campaña de contraste inédita en intensidad. La incógnita es lo que pueda hacer un centro que viene desorientado y sigue igual”. En otras palabras, será una campaña pro Milei o anti Milei.
Juan Courel, titular de Alaska Comunicación y asesor en numerosas campañas, tiene el mismo diagnóstico: “va a volver a mandar la polarización. Va a haber ballotage y a ese ballotage llegarán dos opciones antagónicas y nítidas. Muy diferentes una de la otra. Los contenidos serán eminentemente negativos y será menor el rol de los comandos centralizados de campaña”. Es decir, que la batalla será más de crítica que de propuesta, muchas redes sociales e iniciativas que no partirán de los jefes de campaña.
Federico Aurelio, de ARESCO, es aún más contundente: “veo dos protagonistas, que son el mileísmo y el peronismo. Y hará eje en la cuestión económica, donde el gobierno nacional, tal como viene haciendo hasta ahora, va a hacer eje en el crecimiento en datos macroeconómicos, en datos de la mejora de la inflación, en que este esfuerzo realizado es el que va a permitir un mejor futuro. Y el peronismo va a destacar las problemáticas de la microeconomía, las problemáticas vinculadas con el empleo y todo lo que hace a que la gente no sienta que tiene un mejor bolsillo que antes. Si alguno de los dos tiene fragmentación, divisiones, o si el gobierno tiene mayor deterioro, tal vez aparezca la posibilidad para un tercer espacio. Pero, de entrada, la veo difícil para un tercer espacio”.
También Facundo Nejamkis, de Opina Argentina, sostiene que “es difícil que no se produzca un escenario de polarización. ¿Por qué? Porque lo veo al peronismo en niveles de intención de voto superiores al 30 por ciento y el gobierno en niveles superiores al 30 por ciento, entonces, me cuesta pensar quién se puede meter en el medio". En relación a las figuras del peronismo, sostuvo: “Cristina y Axel, las dos principales, arriba de 40 puntos de imagen positiva. Cristina no puede ser candidata, pero Axel sí. Será un polo contra el otro. Creo que ahí el candidato del peronismo debe ser un candidato atractivo, que logre emocionar, que logre construir una imagen de futuro, que pueda transmitir la idea de que los errores del pasado no se van a volver a cometer, pero no en el sentido de que te vas a convertir en una imitación con sensibilidad social de Milei, sino en algo con una identidad más clara para los votantes del centro hacia la izquierda”.
Para Roberto Bacman, del CEOP, “todo estará centrado en el tema económico, relegando la corrupción y otras cuestiones. Para el gobierno es clave mejorar la situación de la gente. Para el peronismo, en primer lugar, llegar unido. Y en segundo, trazar un modelo alternativo. Algunos dicen que es una elección parecida a la de 2003, cuando el peronismo tuvo tres candidatos. No es así. La historia no se repite. En ese momento no existía ni el PRO ni, mucho menos, La Libertad Avanza. Hoy la derecha y la centro derecha tienen muchísima más fuerza y una división en el peronismo desalienta”.
Como se ve, la mirada de los consultores es casi unánime. Habrá poco espacio para terceras fuerzas, sean de centro derecha o de centro izquierda o de izquierda. Es una tendencia que se produce no sólo en la Argentina. Se vio y se ve en Brasil, será a favor de Lula o de Bolsonaro; fue en Hungría, con el hijo adoptivo de Donald Trump, Viktor Orban, e incluso será así con el propio Trump en Estados Unidos.
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