9 de agosto de 2026

 

Denuncian a autoridades políticas, policías de la Ciudad y agentes federales por la feroz represión

La CPM contabilizó más de 1.500 heridos y realizó una denuncia por la represión, el nuevo ataque a una fotógrafa que cubría la marcha y “la detención masiva de personas de forma arbitraria”. El Gobierno hizo una contradenuncia por “delitos contra el orden constitucional”.

Franco Misrahi

La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) realizó una denuncia penal para que se investigue a las autoridades políticas y a agentes de las fuerzas de seguridad federales y de la Policía de la Ciudad que participaron de la feroz represión que se desató este jueves en los alrededores del Congreso mientras se votaba en el Senado la “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”.

La denuncia de la CPM, que quedó radicada en el juzgado federal Nº 10 de Comodoro Py, hace foco en el gran despliegue que tuvo la represión, el nuevo ataque de las fuerzas de seguridad a una fotorreportera que cubría la marcha y en “la detención masiva de personas de forma arbitraria”.

Desde el organismo de derechos humanos, que monitoreó el operativo, contabilizaron más de 1.500 heridos, entre los que se cuentan integrantes de la propia CPM: “Ocho integrantes de nuestro equipo de monitoreo y 18 del Cuerpo de Evacuación y Primeros Auxilios que asistían a las víctimas también fueron alcanzados por los gases y los disparos con postas de goma”, se precisó en el escrito que ingresó este viernes a tribunales. En total hubo 28 detenidos de los cuales, al momento de escribirse esta nota, 15 habían sido liberados.

La presentación fue firmada por el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, Dora Barrancos y Roberto Cipriano García –los dos primeros, presidentes; el segundo secretario ejecutivo de la CPM-. Y apuntó contra los responsables del operativo y sus ejecutores por abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público.

En diálogo con El Destape, Roberto Cipriano García explicó: “La represión fue una de las más cruentas y salvajes de los últimos meses con un despliegue masivo de las fuerzas de seguridad, que incluyó a la Policía de la Ciudad, de la Federal, Prefectura y Gendarmería, que reprimieron en múltiples ámbitos de la Ciudad de Buenos Aires”. “Relevamos más de 1.500 personas heridas afectadas, entre las que se encuentra el caso muy grave de la fotoperiodista que aparentemente recibió un disparo de postas de la policía, cae y se golpea. Obviamente, la cifra de heridos es mayor porque desde la Comisión no estábamos en todos los frentes de la represión”, agregó. Y precisó que desde la CPM relevaron que durante el operativo se lanzaron “al menos 100 granadas de gas lacrimógenos, gas pimienta” y atendieron a “más de 40 personas con disparos de postas de gomas”. A su vez, contabilizaron 28 detenciones, 21 a cargo de fuerzas federales y las restantes 7 de la policía porteña.

El secretario ejecutivo de la CPM, que estaba presente en la marcha cuando se desató la represión, precisó que el avance de las fuerzas de seguridad “se inicia sin ninguna razón, las personas cantaban sobre las vallas, y frente a eso tiraron los hidrantes. Después, ante la represión, hubo gente que reaccionó y ahí salieron de atrás de las vallas y desplegaron todo el aparato represivo”.

Cipriano García también resaltó que detectaron infiltrados: “Observamos personas que se meten en la marcha, que tiran cosas y después los vemos con la policía, infiltrados de las fuerzas de seguridad, una práctica recurrente que vemos desde que empezó la política represiva con el protocolo antipiquete”.

La denuncia de la CPM que ingresó este viernes a Comodoro Py no es la única que realizarán por el operativo del jueves. Según pudo reconstruir El Destape, desde el organismo están elaborando una segunda presentación con detalles sobre la brutal represión.

Una feroz represión: 1.500 heridos y otra vez una fotógrafa herida de gravedad

La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) tiene carácter de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura, es parte del Sistema Nacional de Prevención de la Tortura y monitorea los operativos de seguridad de las manifestaciones. En ese rol, y como lo hizo en otras ocasiones, este jueves por la noche realizó una denuncia penal para que se investigue a los responsables de la feroz represión contra quienes se manifestaban para defender la soberanía nacional. El escrito fue asignado a un juzgado este viernes.

“Venimos a denunciar el accionar de efectivos de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, y fuerzas federales conjuntas, convocadas para el ‘operativo de seguridad’ desplegado sobre la manifestación pacífica en virtud de la denominada ‘ley de tierras y propiedad privada’ del día jueves 6 de agosto de 2026, por los hechos de represión sobre las personas, personal fotográfico, periodistas que provocaron lesiones y graves traumatismos, como asimismo la detención masiva de personas de forma arbitraria”, comienza la denuncia presentada por la CPM a la que accedió El Destape.

Desde la CPM apuntaron contra los agentes que “integran el comando unificado del Ministerio de Seguridad de la Nación”, quienes actuaron “de forma ilegal e ilegítima” y, según los denunciantes, impidieron o limitaron derechos constitucionales como la libertad de expresión y el “peticionar a las autoridades”.

“Hacemos saber que, en el marco de la presente manifestación, y en función de las tareas de monitoreo en función del organismo parte del mecanismo de contralor descrito, hemos verificado acciones y estrategias en el uso de la fuerza que se reiteran como prácticas a lo largo de las maniobras represivas de las fuerzas que actúan en comando conjunto en las manifestaciones llevadas adelante en la zona del Congreso de la Nación, como asimismo las detenciones masivas y arbitrarias, las cuales resultan al margen de los límites legales y constitucionales, resultando las mismas ilegítimas, desproporcionadas e infundadas”, resaltaron en el escrito.

En esta primera denuncia hicieron foco en el episodio que tuvo otra vez a una fotógrafa como víctima del desmedido accionar policial. El caso de esta fotorreportera, cuyo nombre se resguarda, recordó lo sucedido con Pablo Grillo, el fotógrafo que también fue víctima de la represión del gobierno de Milei y por el que en la actualidad el gendarme Héctor Guerrero deberá enfrentar un juicio oral, acusado de disparar y casi ocasionarle la muerte al joven durante la represión de la marcha de jubilados del 12 de marzo de 2025. La causa por ese episodio continúa abierta en pos de determinar responsabilidades en la cadena de mando del operativo. Entonces, la ministra de Seguridad era Patricia Bullrich. Hoy lo es Alejandra Monteoliva.

“Resaltamos que nuevamente resultó herida de gravedad, al menos, una de las personas que se encontraba efectuando labores de fotografía en una zona lateral y en la vereda, precisamente en la calle Lima y Av de Mayo, y que en razón de su función y tarea, integra el grupo de especial protección por normativa internacional, siendo el Estado el que debe garantizar su libertad de expresión y ejercicio de derechos de información y libre circulación, en lugar de reprimir y afectar su integridad psicofísica, circunstancia que ya fuera advertida por diversos organismos internacionales de protección de derechos humanos”, se destaca en la presentación de la CPM.

Otro ataque a un fotógrafo que retrataba la represión

De acuerdo a la denuncia de la comisión, la fotógrafa fue atacada por las fuerzas policiales a las 19:50, cuando estaba trabajando sobre la vereda de la calle Lima y Avenida de Mayo. La fotorreportera estaba intentando apartarse de la zona en la calle Lima cuando “ante la fuerte represión y disparos de goma indiscriminados, se cae al piso golpeándose la cabeza, ocasionando un traumatismo y sangrado”. Según narró Cipriano García a este medio, las fuerzas de seguridad continuaron disparando hacia esa zona donde él también estaba y resaltó que allí no había manifestantes, sino solo periodistas, fotógrafos e integrantes de las postas de la CPM.

En la denuncia se relata qué sucedió una vez que cae la fotógrafa producto de la represión. “Personal de esta CPM y luego del CEPA, que estaba cerca del lugar, la atendió” para “detener el sangrado, colocar un vendaje sobre su cabeza, en conjunto con la asistencia general primaria sobre la misma”. “Es dable expresar que antes de la asistencia referida, personal policial de CABA se acercó y logró acreditar el delicado estado de salud, pero no asistió a la misma, sino que solo modularon por radio sobre la situación y se alejaron del lugar”, se agregó en la presentación. “Ante la urgencia y gravedad de las lesiones y su estado de salud general, se decidió llamar a la ambulancia del SAME, pero en los primeros intentos no tomaba el llamado para aceptar la asistencia, sino luego de que una médica matriculada peticionara de forma urgente por el riesgo a la integridad de la misma, se logró la asistencia, cuya presencia del SAME para el traslado resultó luego de unos minutos. Luego del arribo de la ambulancia del SAME (dominio AD 255 VP) se decidió el traslado e ingreso al Hospital Argerich”, se abundó en pos de que se investigue lo sucedido.

Responsabilidad de autoridades políticas

En la denuncia penal se pidió que, además de investigar quiénes ejecutaron los disparos, se investigue también a los responsables políticos de la feroz represión. “Resulta deber del Estado abrir y efectuar una investigación que de forma exhaustiva, imparcial y efectiva determine, además de las responsabilidades de los autores materiales, la de quienes planificaron y ordenaron estos actos ilícitos, contrarios a las garantías de la Constitución Nacional y los Tratados Internacionales de Derechos Humanos”. Es que las fuerzas de seguridad no actuaron de forma azarosa. Para los denunciantes, "se trató de una represión programada y planificada por funcionarios responsables de las fuerzas de Seguridad, que formulan la orden de servicio y coordinan el comando conjunto de las fuerzas”.

“La verificación reiterada y conjunta del uso ilegal y desproporcionado de la violencia pública por medios diversos, como la utilización irregular de armas menos letales, así como la portación de armas reglamentarias en el marco de un escenario de protesta social, confiesan la orden y autorización por un mando jerárquico de las acciones”, añadió la comisión en su presentación.

Por tal motivo reclamó que “se investigue y esclarezca las conductas de los funcionarios políticos” que intervinieron, “quienes tienen responsabilidad penal por las consecuencias de la orden de reprimir”.

En esta línea, la CPM requirió a la Justicia que tome diversas medidas de prueba como que los ministerios de Seguridad de Nación y Ciudad informen la “nómina de las autoridades y personal policial asignado al cumplimento del operativo de seguridad” así como “copia de la capa de radio policial y órdenes de actuación de las autoridades de las fuerzas de seguridad”. También que el SAME de CABA, CEPA y el Hospital Argerich “remitan todas las constancias médicas y demás documentación de interés respecto de la atención” brindada a la fotorreportera atacada.

En la denuncia se recordó el antecedente de Enrique Mathov, el exsecretario de Seguridad del gobierno de la Alianza, quien terminó detenido por su responsabilidad política en la represión del 19 y 20 de diciembre de 2001. El accionar de las fuerzas de seguridad dejó como saldo en todo el país una treintena de muertos y derivó en el final de la presidencia de Fernando De la Rúa. En septiembre de 2024, la Corte Suprema dejó firme la condena contra Mathov a 4 años y 3 meses de prisión por el homicidio culposo de 3 personas en la causa en que se abordó la responsabilidad política y de las fuerzas de Seguridad en ese histórico operativo represivo.  

Por su parte, desde el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT) emitieron un comunicado este viernes en el que advirtieron sobre "el uso abusivo y desproporcionado de la fuerza" en el operativo del jueves "que incluyó balas de goma, gas pimienta, gas lacrimógeno y la utilización de camiones hidrantes que afectaron a manifestantes y transeúntes, de modo masivo". 

"La gravedad de los hechos incluyó la represión y persecución a manifestantes en un radio que excedió ampliamente los perímetros de corte vehicular, disparando por arriba de la cintura y apuntando a la cabeza a muy poca distancia. Asimismo, el uso desproporcionado de la fuerza se prolongó incluso  por casi cinco horas", se añadió. 

En el comunicado se informó que el Sistema Nacional de Prevención de la Tortura "intervino a través de los monitoreos realizados por el Mecanismo Local de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires -organismo que entrevistó a todos los detenidos-, la CPM y el CNPT".  

Los patrones represivos que se repiten

La represión de este jueves “se inscribe en la serie que estuvo marcando el gobierno de Milei desde diciembre de 2023 y que aparece cada vez que hay una discusión central para el Ejecutivo en el Congreso y un fuerte rechazo de la sociedad”, consideró ante El Destape Victoria Darraidou, coordinadora del equipo de Políticas de Seguridad y Violencia Institucional del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). Cada vez que se da ese escenario, “hay una represión absolutamente desbordada en las calles”, añadió Darraidou, quien recordó lo que sucedió durante el tratamiento legislativo de la Ley Bases, cuando se dio un accionar represivo similar.

A la hora de analizar lo sucedido, la especialista marcó “patrones que se repiten” y “emergentes”, es decir, elementos que no se veían en operativos anteriores.

“Están los patrones que se repiten: el uso abusivo de las armas menos letales; gases lacrimógenos al rostro; disparos de bala de goma al rostro, la zona del pecho, órganos vitales del cuerpo; los camiones hidrantes para dispersar la protesta”, enumeró Darraidou. También mencionó que se repitió “la represión especial a trabajadores de prensa”. No solo se refirió al ataque a la fotógrafa que terminó con una lesión seria en el cráneo, sino también al ataque con gas pimienta a fotorreporteros que registraban una detención arbitraria.

Luego resaltó que “también aparecieron situaciones como emergentes: camiones hidrantes hasta para apuntar a un colectivo que circulaba en la vía pública y policías levantando casquillos de los disparos producidos”, citó como ejemplo.

La contradenuncia del gobierno para criminalizar la protesta

El gobierno de Milei, a través del Ministerio de Seguridad de la Nación, realizó una contra-denuncia penal para defender la feroz represión que desató en las inmediaciones del Congreso: reclamó a la Justicia que investigue un atentado al orden constitucional y si hubo organizaciones participando en ese accionar.

Con las firmas de Germán Pugnaloni, Director Nacional de Normativa y Relaciones con los Poderes Judiciales y los Ministerios Públicos, y Lisandro Franco, Director de Normativa y Legislación de la Dirección Nacional, desde el Ejecutivo requirieron a la Justicia que abra una investigación por “atentado contra el orden constitucional” por los hechos sucedidos el jueves.

“Un cúmulo considerable de manifestantes arrojaron piedras, escombros y otros objetos contundentes contra los efectivos de las fuerzas federales de seguridad que se encontraban apostados en el lugar, en el marco de sus tareas de prevención y a fin de garantizar el orden, la seguridad y el ejercicio regular del derecho a manifestarse de aquellos ciudadanos que se apersonaran pacíficamente en el lugar”, resaltó la presentación que el gobierno utiliza para contrarrestar las acusaciones que suma en tribunales.

En la misma línea se indicó que “durante el transcurso de la jornada legislativa, la ciudadanía ha sido testigo de actos violentos y antidemocráticos que podrían haber tenido por fin establecer un escenario de estrépito en la comunidad, con el posible objetivo de inhibir y/u obturar, en forma parcial o plena, la actividad legislativa que se estaba llevando a cabo”. “Estos comportamientos antidemocráticos que colisionan contra la República podrían configurar la comisión de los delitos de Daño Agravado (art.184 en función del art.183 del CP); Atentado al Orden Constitucional y a la Vida Democrática (art.226 del CP); Atentado a la autoridad Agravada (art.238 en función del art.237 del CP); Resistencia a la Autoridad (art.239 del CP). Dichos ilícitos a su vez podrían encontrarse agravados por haber sido cometidos con la finalidad de compeler a las autoridades públicas nacionales a abstenerse de cumplir con sus cometidos funcionales y constitucionales”, agregaron en pos de sembrar miedo e intentar disuadir próximas manifestaciones.

En el escrito se pide a la Justicia que “individualice a los responsables y a las eventuales organizaciones que pudieran encontrarse detrás de los hechos denunciados”. Podría intentarse una "cacería judicial" si el gobierno logra que en esta causa intervenga un fiscal federal que actúe según sus intereses, como suele hacerlo Carlos Stornelli, por ejemplo.

El gobierno de la Ciudad también se posicionó en un rol de víctima y en un comunicado señalaron que hubo oficiales heridos y que “grupos violentos quemaron contenedores de basura y rompieron veredas”. ¿Qué dijo respecto al rol de su fuerza de seguridad? “Que la Policía de la Ciudad intervino para repeler las agresiones”.

Ante este escenario, Victoria Darraidou, del CELS, no dudó en afirmar a El Destape que la denuncia del gobierno nacional por atentado contra el orden constitucional “es una criminalización fuerte hacia quienes protestan”. “Se repite el patrón de criminalizar fuertemente a quienes se manifiestan en la calle con figuras delictuales desmedidas”, añadió.

Algunos de los interrogantes que se abren a partir de ahora son si el gobierno logrará que en Comodoro Py algún funcionario judicial le haga el juego a su insólita denuncia; y si podrá obstaculizar que avancen las presentaciones contra quienes ejecutaron la brutal represión.

El Destape

Una iniciativa clave para la astronomía argentina

Por qué se frenó la construcción del radiotelescopio argentino-chino

En el cuadro del alineamiento automático con los EE.UU., el gobierno libertario frenó el proyecto a pesar de estar muy cerca de comenzar a operar.

Javier Lewkowicz

Uno de los proyectos más ambiciosos para la astronomía argentina es el del radiotelescopio CART (China-Argentina Radio Telescope), una iniciativa conjunta entre la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), el Conicet, el Gobierno de San Juan y el Observatorio Astronómico Nacional de China (NAOC), lanzada en 2023.

La obra está paralizada desde junio de 2025 por la falta de renovación del convenio que la sostenía y por demoras en el ingreso de equipamiento. El Gobierno atribuye la situación a cuestiones administrativas, mientras que universidades y científicos sostienen que el proyecto quedó atravesado por las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y China. La comunidad científica y la Embajada de China niegan que el radiotelescopio tenga un posible uso militar.

Investigar el universo

El proyecto CART consiste en la construcción de un radiotelescopio con una antena parabólica de 40 metros de diámetro y unas 1.200 toneladas de peso, ubicado en el Complejo Astronómico “El Leoncito”, en Barreal (San Juan), uno de los mejores sitios de Sudamérica para la observación astronómica gracias a sus aproximadamente 270 noches despejadas por año.

Su finalidad es exclusivamente científica: captar ondas de radio provenientes del espacio profundo para estudiar la formación de estrellas, galaxias, agujeros negros y otros fenómenos astronómicos, además de realizar mediciones geodésicas de alta precisión en el hemisferio sur. La cooperación internacional es una práctica habitual en la astronomía argentina.

Un poco de historia

El primer memorándum de entendimiento entre Argentina y China se firmó en 2011. Desde entonces el proyecto continuó bajo administraciones de distintos signos políticos.

Durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se impulsaron los acuerdos bilaterales con China. En 2017, Mauricio Macri ratificó el proyecto durante una visita oficial a Beijing. En la gestión de Alberto Fernández avanzó la obra civil, comenzaron a llegar las piezas desde China y en 2023 se completó la primera etapa del montaje.

¿Por qué se frenó?

El 22 de junio de 2025 venció el convenio entre la UNSJ, el Gobierno de San Juan, el Conicet y la Academia China de Ciencias. Según la universidad, “una de las partes, Conicet, no aprobó su renovación”, lo que generó que “aguarden retenidos los embarques en la Aduana del Puerto de Buenos Aires con piezas e instrumentos que China envió para continuar con la instalación de la antena del radiotelescopio”.

Jorge Castro, decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNSJ, asegura que la universidad realizó, sin éxito, gestiones ante el Conicet, la Secretaría de Ciencia, la Subsecretaría de Políticas Universitarias, la Aduana y el Ministerio de Defensa.

Las autoridades del proyecto explican, además, que la empresa china cometió un error al confeccionar el packing list e incluyó bienes personales de los técnicos -como calzado, utensilios y alimentos- que no figuraban en la documentación.

Según Castro, los responsables del CART ofrecieron pagar la multa correspondiente, aceptar el decomiso de esos elementos o incluso devolver el contenedor a China, pero la situación sigue sin resolverse. “No tenemos idea por qué. Hemos preguntado la razón, pero no hay motivos, al menos que nosotros conozcamos, de por qué está sucediendo eso”, señaló.

Argumento oficial

La posición oficial fue expresada por el entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en su informe de abril de este año ante la Cámara de Diputados. Según esa respuesta, mientras el Conicet negociaba la renovación del convenio, la UNSJ y la Academia China de Ciencias firmaron un acuerdo bilateral, lo que -según el Ejecutivo- interrumpió el proceso de extensión del convenio original.

Desde la universidad rechazan esa interpretación. Castro explica que el acuerdo bilateral se firmó porque la renovación no avanzaba y con el objetivo de dar un marco institucional al cargamento que ya estaba en camino hacia la Argentina. Según indica, ese convenio no reemplazaba ni prorrogaba el acuerdo cuatripartito.

Ante las consultas al Conicet y a la Secretaría de Ciencia sobre la situación del proyecto, ambos organismos derivaron la consulta al Ministerio de Defensa, pese a que el Conicet fue uno de los firmantes del convenio original.

En abril de 2025, el Gobierno nacional dictó una resolución que estableció que la autorización para la instalación y el funcionamiento de estaciones, o la construcción terrestre de radares de observación aeroespacial y sistemas análogos, debe contar con la intervención previa del Ministerio de Defensa.

Trasfondo geopolítico

El Consejo Superior de la UNSJ expresó su preocupación por la paralización del proyecto y advirtió sobre lo que considera una “evidente injerencia de intereses extranjeros” que afecta la cooperación científica con China y, en consecuencia, al CART. En la misma línea, la revista Science describió al proyecto como una “víctima de las crecientes tensiones entre Estados Unidos y China”.

Entre los antecedentes, figuran las declaraciones del jefe del Comando Sur de Estados Unidos, Alvin Holsey, sobre la infraestructura china de “doble uso” (científico y militar) en América Latina, las manifestaciones del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, sobre la relación entre la Argentina y China, y declaraciones del gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, señalando que Estados Unidos sigue de cerca el proyecto.

La comunidad científica rechaza la hipótesis de que el radiotelescopio pueda tener un uso militar. La Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales sostuvo que el diseño del instrumento hace inviable ese supuesto.

Roberto Salvarezza, ex presidente del Conicet durante el gobierno de Alberto Fernández, asegura que el CART tiene objetivos científicos específicos y considera que la no renovación del convenio “parece más originada en una presión siguiendo el alineamiento ideológico con Estados Unidos”.

En los últimos meses, diversas instituciones reclamaron públicamente que el proyecto continúe. Entre ellas, la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA; la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires; la Asociación Argentina de Astronomía y legisladores nacionales que impulsaron pedidos de informes.

“Desconcierto”

Por su parte, la Embajada de China sostiene lo siguiente: “ante las reiteradas difamaciones que atribuyen fines militares al Proyecto Radiotelescopio Chino-Argentino (CART) en la provincia de San Juan, la Embajada de la República Popular China en Argentina rechaza en forma categórica este tipo de campañas de desinformación, además de expresar su desconcierto frente al hecho que iniciativas de colaboración análogas impulsadas por otros países jamás han sido objeto de semejantes acusaciones”.

Además, advierte que “politizar y militarizar las cuestiones científicas y tecnológicas puede intensificar los conflictos, la confrontación y la fragmentación en bloques”.

Este artículo fue publicado originalmente por Ruido.

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La interna peronista, entre el hartazgo de la militancia y la tregua en el corto plazo

El kirchnerismo en son de paz, Massa asoma la cabeza y Kicillof no quiere fotos

El espacio del expresidenta envía señales para bajar la tensión interna. En la gobernación bonaerense desconfían. El líder del Frente Renovador acelera su estrategia y despierta enojos en el Senado.


Un sentimiento de hartazgo atraviesa las venas de la militancia peronista. El desconcierto por el enfrentamiento público entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof se profundiza a la par del constante deterioro económico. Entre el ajuste libertario y la acefalía opositora, asoman las críticas sobre la “desconexión” con la sociedad. El contundente rechazo a la extranjerización de la tierra marcó los límites del Gobierno y dejó en evidencia el extendido descontento con el programa de Javier Milei, que sus adversarios no logran capitalizar. Desde el kirchnerismo, reconocen el creciente fastidio social y aseguran que se abrió una etapa de menor beligerancia interna. A la espera del fallo de la ONU sobre la condena de CFK, se muestran cada vez más cerca de Sergio Massa. En la gobernación bonaerense también reconocen la distancia entre “la política y la calle”. Hablan de “escuchar a la gente” y alejarse de las prácticas de construcción tradicionales. Así justifican que Kicillof esquive fotos como la de Máximo Kirchner y Ricardo Quintela en La Rioja. El horizonte de ambas facciones es ganar músculo de acá al año que viene para llegar en mejores condiciones a dirimir la conducción en unas eventuales PASO. El tigrense, en tanto, comenzó a asomar la cabeza: buscó atribuirse la victoria legislativa del jueves, muestra encuestas que lo dan ganador en 2027 y se presenta como “el candidato de la unidad”. “¡Déjense de hinchar la pelotas!”, reclamó José Mayans esta semana, en medio de las pujas sectoriales y en sintonía con el desamparo de su electorado.

La precampaña está en marcha, el desencanto también. Las encuestas, en su mayoría, revelan que alrededor de un 60 por ciento de los argentinos quiere un cambio. El hastío por el deterioro económico y el potencial volumen electoral, sin embargo, no encuentra aún una representación definida. El peronismo, sumergido en su disputa por el liderazgo opositor, no logra ordenarse ni transparentar su propuesta. “El mensaje que le manda a la población es contradictorio: señala la necesidad de salir juntos, pero al mismo tiempo se está peleando”, resume el consultor Gustavo Córdoba. El director de Zuban-Córdoba, no obstante, subraya que el peronismo es “altamente competitivo”, con un piso del 35 por ciento de votos, y pronostica que la próxima elección depende en gran medida del devenir del programa económico de Luis Caputo y apenas de la rosca justicialista. “No la va a ganar la oposición. La gana o pierde el oficialismo. El peronismo lo único que tiene que hacer es tratar de no pelear y emprolijarse un poco”, remata.

Las coordenadas de CFK

En el kirchnerismo no coinciden con la teoría de la decantación natural. Consideran que no cosecharán un triunfo por el efecto espejo de Milei. “No nos van a votar solo por putear”, indican y admiten que es momento de bajar las tensiones internas. La definición de Máximo Kirchner sobre Kicillof de la semana pasada abrió paso a una nueva etapa. “Estoy convencido de que no estamos en veredas opuestas”, dijo e intentó minimizar las diferencias. En el entorno del líder de La Cámpora, señalan que hay vocación de construir puentes y rescatan la cumbre peronista en La Rioja a la que no asistió el gobernador. “Esos son los espacios propicios para hablar, para de a poco ir recomponiendo el espacio”, señalan y remarcan que la presencia de Kicillof hubiera sido importante.

Respecto al clima en la militancia, remarcan que “la gente tiene todo el derecho a estar enojada” y reconocen que las idas y vueltas por el voto de Anabel Fernández Sagasti en el Senado profundizaron la bronca. El pedido de la mendocina de votar de manera virtual las modificaciones a la ley de Tierras enfureció a un sector del votante peronista y enardeció a otro que la defendió por estar cursando un embarazo de riesgo. El enojo y desconcierto de todos crecieron cuando, llegado el momento de discutirlo en el recinto, el propio peronismo evitó impulsar su habilitación. En la Cámara alta explicaron que el capítulo de tierra había quedado sepultado y que “no querían sentar ese precedente”. Más allá de la polémica, destacaron la articulación de los distintos sectores del peronismo para frenar la ley.

Sobre ese trabajo en equipo emergió el nombre de Sergio Tomás Massa. El exministro de Economía dejó trascender que su vínculo con los gobernadores había torcido la votación en el Congreso. La senadora Juliana Di Tullio lo destacó en sus redes sociales. A algunos compañeros de banca les molestó que el exintendente se quisiera colgar la medalla de un bloqueo legislativo que llevó meses. “Aparece como el salvador, pero nosotros veníamos trabajando hace meses. Y solo consiguió dos votos cuando el capítulo del Fuego ya estaba caído”, se quejan. Lo cierto es que Massa asoma la cabeza y quiere competir. Ostenta sus vínculos con el amplio espectro peronista y pretende erigirse, nuevamente, como el candidato de la unidad. La publicación de Di Tullio alimentó especulaciones sobre una posible venia de Cristina Kirchner para que enfrente a Kicillof. El exintendente comparte números que lo respaldan. Según un informe de Alaska y Tres Punto Zero, si hoy se repitiera el balotaje, el líder del Frente Renovador se impondría sobre Milei con el 53,7 por ciento de los votos frente a un 46,3 por ciento.

Para los próximos meses, en el kirchnerismo avizoran un panorama interno menos conflictivo y proyectan recorridas por el territorio: “Necesitamos el contacto cara a cara con la gente”. De acá a fin de año, Máximo Kirchner tiene agendado visitar entre cuatro y cinco provincias. Se sumarán a la gira que comenzó en abril e incluyó Santa Fe, Entre Ríos, Carmen de Areco y La Rioja. La mayor exposición del diputado encendió rumores sobre una posible postulación en la provincia de Buenos Aires. Él lo niega. Mientras tanto, insiste en presionar para “romper la proscripción” de Cristina Kirchner. Los abogados de la exmandataria esperan que la presentación ante la ONU sea tratada en la próxima sesión del Comité en octubre. Un fallo favorable, sea correspondido o no por la justicia argentina, impactaría en el tablero electoral. Hay quienes fantasean con una fórmula compartida con Massa.

Las ecuaciones de Kicillof

En La Plata, por su parte, desconfían de los movimientos balsámicos de Máximo Kirchner. Sostienen que el diputado cambió de estrategia y ahora “finge demencia” respecto de sus cuestionamientos al gobernador. “Hace un mes, usó todo el acto en Parque Lezama para putear a Axel y no hablar de Milei. No sé por qué cambió la estrategia. Es inentendible su juego”, responden. En aquel entonces, con un mensaje indirecto, el diputado le recriminó “hablar de la unidad” y “no ser capaz de ir a visitar a Cristina para ver cómo está”. Días después, el legislador Facundo Tignanelli lo comparó con el exsindicalista Augusto Vandor, símbolo de la traición. La disputa, así, no solo opera en el plano de la táctica política, sino también en una dimensión emocional de heridas, agravios y reproches cruzados.

Tomando como referencia el componente anticasta que expresó las urnas en 2023, el cálculo de Kicillof es que con las prácticas de la política tradicional en 2027 se pierde. Asume que existe una distancia creciente entre la sociedad y la dirigencia, y que el desafío es armar un proyecto con olor a nuevo. “La foto no suma. No es la forma de construir. Quedó viejo”, expresan sobre la ausencia en La Rioja. Además, ponen como ejemplo que Milei ganó las elecciones sin los aparatos provinciales. Para el gobernador, el vínculo que hay que recomponer no es el de los dirigentes peronistas, sino el de la sociedad con la política.

El objetivo es ganar músculo en el territorio. Proponen que cada sector se fortalezca para dar la discusión el año que viene. “Hay tiempo hasta marzo”, dicen en el oficialismo platense, donde confían en que las PASO serían la mejor instancia para ordenar el liderazgo opositor. Sobre ese escenario penden dos incógnitas que pueden cambiarlo todo: que la Casa Rosada logre suspender las Primarias y que Cristina Kirchner sea habilitada para competir. Sin las PASO, no descartan ir en espacios separados. Si Cristina vuelve a ser candidata, están dispuestos a la competencia: “Hace años que estamos esperando que sea candidata. Si ahora es el momento, que lo sea”.

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Encuestadores y consultores evalúan las chances de 2027

El enigma de Milei ante el balotaje

El impacto en la Casa Rosada del escándalo con Brasil y la Ley de Tierras en la intención de voto. Las PASO y las jugadas del peronismo.

Raul Kollmann

Antes del naufragio de la Ley de Tierras, antes incluso del papelón en Brasil o la humillante visita de Kristalina Georgieva, una mayoría de los encuestadores discutía dos cuestiones. Primero, si el Gobierno, por temas no económicos, puede seguir cayendo en su imagen y su intención de voto. Segundo, y más trascendental, si en caso de que las elecciones fueran ahora, es cierto que Javier Milei tendría pocas chances de ganar un balotaje porque más del 60 por ciento reclama un cambio. Eso sí, está instalado que tiene posibilidades de ganar en primera vuelta porque el 40 por ciento de los votos no le queda tan lejos y, si el peronismo va dividido, La Libertad Avanza (LLA), como requiere la Constitución, podría sacarle 10 puntos de diferencia a la fuerza que salga segunda. No se sabe demasiado lo que ocurre puertas adentro de la Casa Rosada, pero es posible que ya los hermanos Milei tengan ese diagnóstico y por eso se juegan la vida para que no haya PASO; o sea, quitarle al peronismo una herramienta para mantener la unidad. Página/12 habló con distintos consultores en campañas electorales sobre estas dos claves de la vida política.

Hasta hace un tiempo, casi la totalidad de los encuestadores sostenía que pocas cosas impactan en un gobierno fuera de la economía, llegar a fin de mes, estar o no endeudado. Es cierto que la gestión de Milei sufrió fuertes golpes, primero con el caso Andis y luego con el inexplicable enriquecimiento de Manuel Adorni. Pero incluso entonces se mencionaba que lo central era la economía. Habrá que ver si ese principio casi intocable se pone en duda ahora. O no.

Al mismo tiempo, frente a una especie de clima instalado de que Milei tiene la reelección asegurada, en una parte de los consultores empezó a surgir la postura de que difícilmente pueda ganar un balotaje, porque el 60 por ciento o más rechaza a su gobierno. Y alguno de los profesionales hasta pone en duda que pueda ganar en primera vuelta si no ocurren tres cosas: que el peronismo vaya dividido, que no surja una opción de derecha —Victoria Villarruel o el macrismo— o que mejore la economía en los hogares.

Este diario puso en debate todos esos diagnósticos, aun sabiendo que falta un año y que nada es decisivo hasta que se conozcan realmente las candidaturas y la evolución de la sociedad argentina y del Gobierno.

Un golpe inesperado

“El Gobierno no la vio venir —analiza Roberto Bacman, del CEOP—. Especuló con que el Mundial traería paz, pero ocurrió algo inesperado: la bandera de Malvinas, que cambió todo. Surgió el viejo sentimiento patriótico. Y en ese terreno naufraga Milei. Nada menos que el 66 por ciento considera que Milei no es patriota. El 60 por ciento, que el FMI es sinónimo de buitres y usureros. Y, además, hay un fuerte rechazo a la Ley de Tierras, que terminó siendo derrotada en los puntos centrales. Frente a la economía se puede pedir más paciencia, pero frente a la falta de patriotismo, no hay modelo por defender. Es un país donde lo nacional funciona como piso de legitimidad. Sí, se puede seguir cayendo”.

Está por verse

Para Federico Aurelio, de ARESCO, “es cierto que la gran preocupación es la economía y que lo que principalmente está regulando el humor de la gente es si mejora o no su situación económica, la dificultad de llegar a fin de mes y la gran preocupación que hay por la actividad económica y su consecuencia en el empleo, más aún que la inflación. Pero hay muchos hechos en 2026, más negativos que positivos para el Gobierno, que hacen que entren en duda los que apoyan a Milei. Los que están en contra, ya está, están en contra. Donde hay que poner el ojo es dentro de los que lo apoyan y que supeditan el apoyo a si la situación mejora. Pero hay una porción que está en duda y la acumulación de sucesos no diezmó su expectativa hasta ahora. Todavía no cambiaron la balanza. Pero si se siguen sumando los hechos, la balanza puede cambiar”.

Sí, el Gobierno sigue cayendo

“Hasta hace tres meses, el núcleo duro del Gobierno era un 30 por ciento del electorado. Hoy pasó a ser un 25 —dice, categórico, Santiago Giorgetta, de Proyección—. Y me parece que el tema Brasil, pero sobre todo el tema Ley de Tierras, puede seguir haciéndole perder apoyo. En general, el respaldo pasó de un 45 a un 40, pero insisto en que la pérdida se registra en ese grupo que quiere que Milei siga en 2027. ¿Tiene chances de remontar? Para remontar, claramente tiene que dar signos y, sobre todo, dar mensajes y acciones para mejorar la economía. Pero, bueno, el Presidente ya ha dicho que él de la micro no va a hacerse cargo, que de los endeudamientos tampoco va a hacerse cargo. Haciendo lo mismo no se pueden esperar resultados distintos. Ojo, la gente ya no exige estabilidad, exige mejoras”.

Juventud de espaldas

En reiterados posteos, el politólogo Mario Riorda viene advirtiendo que cae el respaldo al Gobierno principalmente en la juventud y en las mujeres. Tomó como medida cuatro encuestas distintas: la de Haime y Asociados, la de Zuban Córdoba, Management & Fit y AtlasIntel.

Considera que hay una “caída impactante del apoyo juvenil al Gobierno y su reversión agravada, con casi dos a uno en contra. Y el achicamiento de la brecha de rechazo que ya no solo se da en mujeres, sino también en hombres. En los sectores humildes, la desaprobación llega al 70 y en las mujeres al 67 por ciento. El cambio en la juventud es trascendente, porque era el gran respaldo de Milei al comienzo”.

Primera vuelta, balotaje

Para Hugo Haime, las cartas no están echadas. “Es difícil contestar cuando todavía no están los candidatos en el escenario. Pero de las simulaciones que tenemos podemos decir algo. Si el peronismo va unido, habrá segunda vuelta. Lo mismo sucedería si se presenta algún candidato de centro derecha como Villarruel o Macri o cualquier otro que esté vinculado a un pensamiento nacionalista, de derecha o liberal. La segunda vuelta, por ahora, la veo empatada. Hay un porcentaje cercano a los 20 puntos que no quiere votar ni a Milei ni al peronismo. Esos definen la elección. Es cierto que el 60 por ciento se manifiesta por un cambio. Yo creo que quieren un cambio de modelo, con estabilidad”.

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Panorama en contra

“Javier Milei tiene casi un 60 por ciento de personas que dicen que seguro no lo votarían —afirma Raúl Timerman, del Grupo de Opinión—. Es el 59,4 por ciento en la encuesta de Trespuntozero. Se hace muy difícil ganar un balotaje así. Ahora, cuando vos vas al voto espontáneo, Javier Milei tiene 27,1 por ciento de apoyo. O sea, tiene una cantidad de votos seguros importante”. Pero para el consultor hay un punto clave: nada menos que el 33 por ciento se manifiesta arrepentido de haber votado a Milei en 2023. “Es decir que si sacó el 56 y un tercio está arrepentido, significa que está por abajo del 40 por ciento. Segunda evidencia de que se le hace muy difícil ganar un balotaje”.

Considera que eso explica que apueste todo a la primera vuelta y para eso necesitan eliminar las PASO, “para evitar la unidad del peronismo. Al peronismo se le hará difícil la unidad sin PASO. O sea, Milei puede llegar al 40 por ciento, pero si el peronismo va unido, nunca sacó menos del 30; por lo tanto, Milei no gana”. El panorama es otro si el peronismo va dividido. Sostiene que “si Unidad Ciudadana, Cristina, va por un lado, y el Movimiento Derecho al Futuro, Axel, por el otro, Milei puede ganar en primera vuelta. En segunda vuelta posiblemente pierda en el balotaje. Le veo pocas chances de ser reelegido”.

El voto-cambio

Para Gustavo Córdoba, de Zuban Córdoba, “el Gobierno tiene el discurso de que enfrente no hay nadie votable. Es un argumento que no resiste. Todos los consultores coincidimos en el llamado voto-cambio. Los que quieren continuidad de este Gobierno van de un rango del 25 al 35 por ciento y los que quieren la ruptura van del 55 al 65 por ciento”.

El consultor sostiene que frente al Gobierno hay una mayoría consistente del 60 por ciento. “Necesita mantener controlados cuatro ejes: el dólar, la cuestión inflacionaria, la recuperación del poder adquisitivo de las familias y la fragmentación opositora. Puede ganar en primera vuelta con estas cuatro condiciones. Y hay una especie de máxima que se repite: en los años pares la oposición se pelea, en los años impares encuentra caminos de unidad. Tiendo a creer que Milei tiene dificultades para una segunda vuelta y tampoco lo veo ganador en la primera”, explica.

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