Millones de personas participaron de las protestas contra Trump en EE.UU y en el mundo
Masivas movilizaciones en más de 30 ciudades de Estados Unidos y Europa para rechazar la deriva autoritaria de Donald Trump y su intervención en Irán. Los organizadores calculan que participaron más de 8 millones de personas.
Las protestas, la tercera desde el 2025, no solo cuestionaron el liderazgo de Trump, sino que también expresaron un rotundo repudio a la guerra en Irán, conflicto que el mandatario lanzó junto con Israel y que sigue generando incertidumbre por sus objetivos y tiempos cambiantes. En ciudades como Washington, Boston y Atlanta, miles se congregaron en parques y espacios públicos para denunciar el autoritarismo y la erosión de la Constitución. Las manifestaciones, que según los cálculos de los organizadores superaron los 8 millones de personas, también se dieron en bastiones republicanos.
El movimiento "No Kings" ya había convocado a millones en dos ocasiones anteriores, en junio y octubre del año pasado, y se esperaba que esta tercera marcha sea aún más numerosa, especialmente en un contexto donde el índice de aprobación de Trump se sitúa alrededor del 40% y se acercan las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre, que podrían cambiar el control del Congreso.
Los críticos de Trump lo acusan de gobernar mediante decretos ejecutivos, instrumentalizar el Departamento de Justicia contra opositores, negar el cambio climático y atacar programas de diversidad racial y de género. Además, su reciente exhibición del poder militar estadounidense genera preocupación entre sus detractores, que ven una contradicción con su imagen de hombre de paz.
Naveed Shah, de Common Defense y parte del movimiento "No Kings", denunció: "Desde la última vez que marchamos, esta administración nos ha arrastrado aún más profundamente hacia la guerra. En casa, hemos sido testigos de cómo ciudadanos fueron asesinados en las calles por fuerzas militarizadas. Hemos visto familias destrozadas y comunidades de inmigrantes convertidas en blanco de ataques. Todo en nombre de un solo hombre que intenta gobernar como un rey".
Los organizadores destacaron que más de 3.000 manifestaciones se planificaron en todo el país, incluso en zonas rurales y en lugares remotos como Kotzebue, Alaska, dentro del círculo polar ártico. Curiosamente, dos tercios de quienes se movilizaron no viven en las grandes ciudades, tradicionalmente bastiones demócratas, lo que indica un alcance más amplio del malestar social.
Marc McCaughey, veterano militar de 36 años en Atlanta, resumió el sentir de muchos: "Ningún país puede gobernar sin el consentimiento del pueblo. Estamos aquí porque sentimos que la Constitución está bajo amenaza de múltiples maneras distintas. Las cosas no son normales. No están bien".
Además, la manifestación no se limitó a Estados Unidos. En Europa, ciudades como Ámsterdam, Madrid y Roma vieron a miles salir a las calles bajo una fuerte vigilancia policial. Andrea Nossa, investigadora de 29 años, afirmó: "No queremos un mundo gobernado por reyes... que toman decisiones desde las alturas".
Minnesota, el epicentro de las protestas contra Trump
Antes que el cantante subiera al escenario, los organizadores proyectaron un video en que el actor Robert De Niro dijo que se despierta cada mañana deprimido por Trump, pero que el sábado estaba más feliz porque millones de personas protestaban. También felicitó a los habitantes de Minnesota por sacar al ICE de la ciudad.
La concentración en St. Paul, capital del estado, también contó con la cantante Joan Baez, la actriz Jane Fonda, el senador Bernie Sanders y una larga lista de activistas, líderes sindicales y funcionarios electos.
Los manifestantes levantaron un enorme cartel en las escalinatas del Capitolio que decía: “We had whistles, they had guns. The revolution starts in Minneapolis” (“Nosotros teníamos silbatos, ellos tenían armas. La revolución empieza en Minneapolis”).
“Donald Trump puede fingir que no escucha, pero no puede ignorar a los millones de personas en las calles hoy”, remarcó Randi Weingarten, presidenta de la Federación Estadounidense de Maestros.
Por su parte, Springsteen calificó a Minnesota como “una inspiración para todo el país": "Su fortaleza y su compromiso nos dijeron que esto sigue siendo Estados Unidos, y que esta pesadilla reaccionaria y estas invasiones de ciudades estadounidenses no prevalecerán”.
El Destape
"No fue mi decisión", dijo el embaador Roccatagliata cuestionado por Africa
Las graves consecuencias del voto sobre la esclavitud
Los países africanos, aliados en la cuestión de Malvinas, le reclamaron al embajador argentino ante la Unión Africana por el insólito voto respecto de la esclavitud. Sólo tres países votaron en contra: Argentina, Estados Unidos e Israel. Es el tema prioritario de Africa.
Raul Kollmann
El embajador Juan Ignacio Roccatagliata enrojeció. No sabía que decir. Finalmente, sólo atinó a pedir disculpas y, agregar, “no fue mi decisión”. Quien lo increpó fue Mahamoud Alí Youssouf, presidente de la Comisión de la Unión Africana, algo así como la Unión Europea, pero de Africa, y agrupa a 54 países. El lugar, fue Adis Abeba, Etiopía, el jueves pasado. El embajador Roccatagliata no podía explicar que Argentina fue uno de los tres países del mundo -junto a Estados Unidos e Israel- que había votado en contra de Africa en su reivindicación de que la esclavitud fue crimen de lesa humanidad por duración, brutalidad y escala, un paso previo a pedir a los países centrales, esclavistas, algún tipo de reparación económica económica por los siglos de expoliación. Lo más grave es que los africanos votaron siempre a favor de la Argentina en el litigio de Malvinas y ahora ese respaldo, histórico e imprescindible, está en peligro porque la cuestión de la esclavitud es el tema de los temas en Africa. Es más, el canciller Pablo Quirno, ordenó que Argentina votara con Estados Unidos e Israel pese a la advertencia de la Dirección de Malvinas de Cancillería sobre las consecuencias multilaterales de votar en contra de Africa y el afroCaribe. Quirno respondió: “nuestros socios son Estados Unidos e Israel, no Africa ni el Tercer Mundo”. El voto en Naciones Unidas también golpea la candidatura de Rafael Grossi, el argentino que se postula para ser secretario general de la ONU.
¿Qué se votó?
La moción presentada por Ghana declara que “la trata y esclavización de africanos fue el crimen más grave contra la humanidad, que, por escala, duración, naturaleza sistemática, brutalidad y consecuencias duraderas, continúa afectando las estructuras sociales actuales en cuanto a racismo y desigualdad”. La resolución llama a los países a iniciar procesos de justicia reparatoria y considerar medidas como disculpas formales, restitución de bienes culturales y compensaciones económicas”.
El tema es el tema prioritario, número 1, no sólo para Africa sino también para los países afro-caribeños como Jamaica, República Dominicana, Cuba, Haití, Bahamas, Trinidad y Tobago, en un listado que suele sumar unos 18 estados del Caribe. Todos ellos se consideran víctimas del esclavismo porque en su suelo viven, justamente, las generaciones posteriores a los que fueron traídos a América por los tratantes de esclavos.
La votación salió 123 a favor de la resolución propuesta por Ghana, 52 abstenciones y 3 votos en contra, Estados Unidos, Israel, Argentina. En el recinto, sólo hablaron Dan Negrea, embajador de Estados Unidos ante la ONU y el de Argentina, Francisco Tropepi. Argumentaron que la resolución era “altamente problemática” y se opusieron a un “intento de clasificar los crímenes contra la humanidad en cualquier tipo de jerarquía”. Sostuvieron que la propuesta era “parcial”.
En verdad, la Casa Blanca votó en contra porque Estados Unidos fue uno de los principales beneficiarios del esclavismo y le tocaría pagar reparaciones económicas, mientras que la Cancillería hizo lo que viene haciendo: seguir a Donald Trump en lo que diga y vote. En el trasfondo se considera que el reclamo africano es parte de la agenda woke, progresista, en la que se batalla contra las desigualdades.
Por supuesto que la mayoría de los que se abstuvieron fueron los países europeos que tuvieron el protagonismo en la trata de esclavos: Países Bajos, España, Portugal, Reino Unido, Francia, o sea fundamentalmente las naciones europeas y Estados Unidos.
Golpe a Malvinas y a Grossi
En el Comité de Descolonización, que siempre vota a favor de la Argentina en el conflicto por Malvinas, hay actualmente 29 países. De esos, nada menos que 13 son africanos o afrocaribeños: Antigua, Congo, Costa de Marfil, Cuba, Dominica, Etiopía, Grenada, Malí, Saint Kitts, Santa Lucía, Saint Vincent y Granadinas, Sierra Leona y Tanzania. Todos esos se sintieron agraviados porque el gobierno de Javier Milei votó en contra de su principal reivindicación. Pero, además, hoy en día, la Casa Rosada, con su alineamiento indiscriminado con Trump, se ganó la enemistad de otros cuatro países, en este caso islámicos: Irak, Siria, Túnez e Irán.
Es decir que en el Comité de Descolonización la Argentina enfrenta serias dificultades con 17 de los 29 países.
A esto se agrega que el país y el gobierno de Milei respaldan la candidatura para secretario general de Naciones Unidas de Rafael Grossi, el titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Por estas votaciones, su postulación queda prácticamente herida de muerte. Hay bastante consenso en que la secretaría general debería salir de América, porque desde hace 35 años que el cargo es para representantes de Corea, Ghana, Egipto y Europa. El actual es el portugués Antonio Guterres, cuyo mandato vence a fin de año.
En el listado de candidatos está Michelle Bachelet, que tiene la dificultad que el gobierno de derecha de Chile no la respalda; Grossi, con buen prestigio por el manejo de la cuestión nuclear, y quien aparece como favorita, la costarricense Rebeca Grynspan, exvicepresidenta de su país.
El problema de Grossi es, sin dudas, el gobierno de Milei, con políticas y votos que lo alejan de buena parte de los países representados en Naciones Unidas, una institución que está evidentemente en una crisis casi inédita.
Esclavitud y desigualdad
El reclamo de los países africanos y afrocaribeños es que la trata de esclavos significó la deportación forzada de millones de africanos, la explotación económica extrema y la desestructuración de las sociedades. Y los beneficiarios fueron los países esclavistas de Europa y América.
Página/12 consultó al reconocido historiador Felipe Pigna sobre las responsabilidades en cuanto a la esclavitud en lo que hoy es el territorio argentino, entonces Provincias Unidas.
“La responsabilidad y el beneficio fue de los países esclavistas, no sólo en nuestro territorio, sino en toda América. Estados Unidos se benefició de la esclavitud durante 150 años por lo menos. El motor de su economía fue la esclavitud. O el uso que hizo España en Cuba, en las colonias de América, en Perú, Bolivia, en Antillas. Portugal fue gran tratante de esclavos, igual que Holanda, Inglaterra en su momento tuvo a Liverpool como uno de los más grandes puertos esclavistas, hasta que en la Revolución Industrial se dieron cuenta que les convenía generar un mercado de consumo. En nuestro territorio, la etapa colonial fue tremenda. Eso es un reclamo hacia España, porque fueron los grandes importadores de esclavos. A la mayoría los llevaban a Potosí, a las minas, y después un remanente quedaba en Buenos Aires, como trabajo doméstico en las casas. Venían principalmente de Angola. Juan Manuel de Rosas empezó a dar libertades, pero recién se abolió en 1853. La Asamblea del año XIII otorgó la libertad de vientres, los hijos de esclavos nacían libres, pero fue difícil de implementar. En 1853 no hubo más esclavos. Insisto en que las responsabilidades fueron de los principales países esclavistas”.
En algunos de los planteos de las naciones africanas o afrocaribeñas no se exigen reparaciones en dinero sino en alivio de la deuda, inversiones en desarrollo y en educación. Los países europeos argumentan que el sistema era legal y que ya han pasado generaciones por lo que no se puede hablar de una responsabilidad directa.
En cualquier caso, el debate merecía algo más que el brutal alineamiento con la Casa Blanca. En especial, porque golpea en lo que ha sido una de las principales causas de los sucesivos gobiernos del país: la reivindicación de la soberanía en las Islas Malvinas. Repetir en espejo lo que dice Trump, sin mirada estratégica, sin evaluar siquiera si era mejor abstenerse o ausentarse, es seguramente uno de los peores caminos para cualquier política de relaciones exteriores.
España cierra su espacio aéreo a los aviones estadounidenses que participan de la guerra en Irán
El veto ratifica la postura del gobierno español contra las acciones militares unilaterales en Medio Oriente. Tiene una única excepción: en situaciones de emergencia sí se autorizará el aterrizaje.
El Gobierno de España mantiene cerrado su espacio aéreo a los vuelos relacionados con la, así llamada, operación Furia Épica, lanzada por EE UU e Israel contra Irán. No permite el uso de las bases e Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) por parte de aviones de combate o reabastecimiento en vuelo que cooperen en el ataque y tampoco autoriza el uso de su espacio aéreo a las aeronaves estadounidenses destacadas en terceros países, como el Reino Unido y Francia, según publicó el diario El País y luego confirmaron desde el Ministerio de Defensa.
El presidente Pedro Sánchez ya lo había señalado el pasado miércoles en el pleno del Congreso: "Hemos denegado a Estados Unidos el uso de las bases de Rota y Morón para esta guerra ilegal. Todos los planes de vuelo que contemplan acciones relacionadas con la operación en Irán han sido rechazados. Todos, incluidos los de aviones de repostaje", indicó. El veto español tiene una única excepción: en situaciones de emergencia sí se autorizará el tránsito o aterrizaje de la aeronave implicada, recoge el rotativo madrileño.
El cierre del espacio aéreo español a los vuelos militares de EEUU no afectará, sin embargo, a los vuelos comerciales, según han indicado a EFE fuentes del gestor de navegación aérea Enaire.
Ya a principios de marzo, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, había asegurado que las bases de EEUU situadas en Rota y Morón no se habían utilizado para nada relacionado con la operación militar emprendida por Donald Trump en Irán. “No se van a usar las bases de soberanía española para nada que no esté dentro del convenio con EEUU y la Carta de Naciones Unidas, las bases no se están utilizando para esta operación militar”. En este contexto, EEUU retiró entonces una quincena de aviones de las bases.
Además, Albares destacó entonces que el Gobierno “no va a autorizar el uso de las bases para nada que no tenga encaje en la Carta de Naciones Unidas“, si se diera el caso. “Son bases de uso conjunto pero de soberanía española”, ha insistido Albares. El resto de actividades habituales en las bases sí se produce.
El presidente de EEUU, Donald Trump, respaldó en su momento una propuesta del senador republicano Lindsey Graham el pasado 10 de marzo, para que el ejército norteamericano abandonase las bases militares de Rota y Morón, y del resto de países de la OTAN que no estén colaborando en proteger el estrecho de Ormuz.
Ante ello, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ya afirmó que “no” contempla que Estados Unidos se retire de las bases militares españolas. “Nosotros pedimos que se respete la posición de España, que es firme, clara e inequívoca en contra de cualquier guerra”, aseveró.
Preguntado por si la decisión de cerrar el espacio aéreo puede deteriorar las relaciones con EEUU, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha indicado este lunes que esta decisión forma parte de la postura adoptada por el Gobierno de España de no participar ni contribuir a una guerra iniciada de manera “unilateral” y en contra del Derecho internacional.
Ha subrayado, además, que las empresas españolas operan a día de hoy en las mismas condiciones que otras europeas en EEUU y que el objetivo del Gobierno es intentar mejorar las relaciones también a nivel bilateral, entre España y EEUU.
Por ello, ha anunciado en una entrevista en la Cadena Ser la apertura de dos nuevas oficinas económicas en Boston y Houston, cuyo cometido es ayudar a las empresas a establecerse en EEUU “de manera efectiva y exitosa”.
Por su parte, Trump ha subrayado este domingo que su Administración está negociando con Irán “tanto directa como indirectamente”, al tiempo que ha asegurado que, como “muestra de respeto”, Teherán dejará pasar a “20 grandes petroleros” por el estrecho de Ormuz pese al bloqueo de facto impuesto por la República Islámica en represalia a la ofensiva lanzada el 28 de febrero por estadounidenses e israelíes.
Pagina 12
29 de marzo de 2026
La confesión de Trump: "Me gusta rodearme de perdedores, me hace sentir mejor"
El líder republicano admitió que no le gusta estar con personas "muy exitosas" porque prefiere ser él el centro de las historias. "Me gusta la gente a la que le gusta escuchar mis éxitos", deslizó.
Mientras el presidente Javier Milei hace alarde de su amistad y lo visita cada vez que puede, el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que le gusta "rodearse de perdedores" porque lo hacen "sentir mejor".
"En realidad, siempre me gusta estar rodeado de perdedores porque me hace sentir mejor. Odio a los tipos que son muy, muy exitosos y a los que hay que escuchar sus historias de éxito. Me gusta la gente a la que le gusta escuchar mis éxitos", dijo Trump durante una conferencia en un evento en Miami.
Al Presidente estadounidense se le preguntó qué naciones consideraba "ganadoras" o "perdedoras" y contestó que "respetaba enormemente a China" por su poderío económico. "Hay que tener un gran respeto por China por el trabajo que hacen Te gusten o no, hay que respetarlos", planteó durante el segundo día del Fill Priority, un evento organizado por empresarios de Arabia Saudita.
Hace apenas veinte días, Trump recibió en Miami a presidentes de 11 países latinoamericanos para anunciar una nueva coalición militar de derecha en la región. "A algunos los acabo de conocer, pero la mayoría son amigos", dijo el republicano, y luego resaltó la figura de Milei: "El presidente de Argenitna está acá, Javier Milei, gracias por venir".
Desde que llegó a la Casa Rosada, Milei viajó unas 16 veces a Estados Unidos y en muchas de esas visitas participó de eventos en los que se reunió o se mostró con Trump. Hace pocos días, durante su participación en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) de Budapest, el libertario volvió a llenar de elogios al estadounidense. "Seguramente, antes de mitad de año, con el liderazgo de ese gran hombre que es Donald Trump, veamos a Cuba libre", dijo el líder de La Libertad Avanza.
Qué más dijo Trump
En plena escalada en Medio Oriente, el estadounidense mencionó al estrecho de Ormuz como "el estrecho de Trump" y tuvo que rectificarse. Ocurrió mientras hablaba en un discurso en Miami frente a inversores saudíes. Pidió disculpas inmediatamente y describió a su comentario como "un error terrible".
"Estamos negociando y sería importante que pudiéramos hacer algo para abrirlo, pero son los iraníes quienes deben abrir el estrecho de Trump, quiero decir el estrecho de Ormuz", afirmó Trump.
"Perdón, fue un error terrible", continuó el magnate republicano intentando pasar página y zafar rápido de su comentario.
Distintos medios estadounidenses como The Daily Beast y el New York Post levantaron la noticia, afirmando que no fue un accidente del mandatario sino un comentario deliberado. Lo que alimentó esa conclusión fue lo que dijo el propio Trump minutos después: "Las fake news dirán que fue accidental. No hay accidentes conmigo".
El Destape
Investigado por Lavado
Quién es el diputado libertario que fue abogado de los fondos buitres detrás del juicio por YPF
Se trata de Alejandro Fargosi. Su estudio, Fargosi & Asociados, fue representante en la Argentina del fondo buitre Burford. Pese a todo, se sumó ayer al coro de oficialistas que pretendieron adjudicarse como propia la victoria en la causa por la expropiación de la petrolera.
El diputado nacional Alejandro Fargosi, que encabezó el año pasado la lista de candidatos de La Libertad Avanza por la ciudad de Buenos Aires, se sumó ayer al coro de oficialistas que pretendieron adjudicarse como propia la victoria judicial del Estado argentino en la causa por la expropiación de YPF, impulsada por los fondos buitres Burford Capital y Eton Park. Si esa actitud es contradictoria en boca del presidente Javier Milei, quien se cansó de insultar a quienes protagonizaron aquella expropiación, con los mismos argumentos que los demandantes, el caso del abogado Fargosi es todavía más patético: su estudio, Fargosi & Asociados, fue representante en la Argentina del fondo buitre Burford, denunciado en 2015 por la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) y por la Procuración del Tesoro por defraudar a la administración pública en el marco del arbitraje ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) por la expropiación del paquete accionario controlante de Aerolíneas Argentinas y Austral.
Fargosi compartió ayer el posteo en el que Milei, en primera persona del plural, celebra que “GANAMOS EL JUICIO DE YPF…!!!”. Media hora después compartió un tuit de un tal “Gordo Leyes”, quien se esmera en interpretar el fallo de modo de cuestionar la expropiación y para lograrlo carga las tintas contra el ex cliente de Fargosi: fueron “los errores formales en la presentación de Burford” y “en la forma de instrumentar su reclamo en la órbita judicial” los que derivaron en el traspié de los fondos buitre, sugiere el ignoto gordo y replica el diputado libertario.
Los servicios de Fargosi al fondo buitre forman parte de una larga trayectoria profesional, siempre en la vereda opuesta a los intereses de la Argentina. A través de Fargosi & Asociados, el abogado fue asesor de las empresas privatizadas o en proceso de privatización durante los años ´90: Aerolíneas Argentinas, Entel y Telefónica de Argentina (fue su director jurídico entre 1990 y 1995). Formó parte del entorno técnico-legal que gestionó la transición de empresas estatales hacia el control privado.
En el ejercicio de la profesión en su estudio corporativo, se desempeñó como abogado de Aerolíneas Argentinas y Austral cuando las presidió su padre, Horacio Fargosi, durante la gestión de la empresa española Marsans. En aquel tiempo también su hermano fue gerente de la compañía. Así, los Marsans fueron parte de la entrega al grupo de capitales españoles Marsans y el vaciamiento de la aerolínea de bandera. Fue el propio Fargosi quien, según publicaciones de la época, firmó dando conformidad a los balances de la empresa correspondientes a los años 2002,2003 y 2004.
En 2015 la Procelac y la Procuración del Tesoro incluyeron al estudio del libertario en su denuncia por “estafa procesal” por haber litigado contra el Estado con el grupo Marsans y luego haber vendido el litigio al fondo buitre Burford. La denuncia penal apuntó a Burford Capital y a Marsans por un presunto fraude multimillonario vinculado al arbitraje ante el CIADI por la expropiación de Aerolíneas Argentinas. La acusación sostiene que Burford compró a Marsans los derechos sobre una eventual condena contra la Argentina, con documentación posiblemente apócrifa, de modo que el fondo reclamaría el pago de la indemnización antes que los verdaderos acreedores de las sociedades españolas que demandaron al Estado. El perjuicio estimado para el erario público alcanza más de mil millones de dólares.
Antes de desembarcar en la banda de Milei, Fargosi estuvo ligado a la UCR, al PRO y también fue parte del partido conservador evangélico “Valores para mi País” de Cynthia Hotton. También fue fundador del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (CELTYV), junto a Victoria Villarruel, asociación creada para luchar por la impunidad de los represores condenados por delitos de lesa humanidad.
Pagina 12
Entrevista a Baltasar Garzón, invitado a los actos por la semana de la memoria
Baltasar Garzón: “No hubo nada imparcial ni independiente en la condena a Cristina”
El exjuez español cuyo rol fue clave para abrir una vía internacional de justicia por lesa humanidad en tiempos de impunidad en Argentina, cuenta cómo vivió la marcha del 24 y su encuentro con Cristina Kirchner.
Karina Michelletto
La Semana de la Memoria trajo a Buenos Aires a Baltasar Garzón, en días intensos que incluyeron una agenda cargada de encuentros, abrazos y homenajes, además de su presencia en la marcha del 24, un día que dice haber “sobrepasado absolutamente todo lo que habría podido imaginar”. En esa agenda que en el repaso parece haberle dado escaso respiro, un momento destacado fue el de su visita a la expresidenta Cristina Kirchner,
El exjuez sale del encuentro directo a la entrevista con Página/12 en el bar que queda enfrente de San José 1111, un cafetín como tantos del barrio de Constitución. Todo lo que rodea la escena se evidencia entonces como liturgia doméstica, un día cualquiera en esta esquina de Buenos Aires: los carteles que piden por Cristina libre, los dibujitos y las notitas hechas a mano y pegadas en las paredes del edificio -Cristina Gracias, Cristina Te amo-, los que se paran mirando hacia el balcón para ver si divisan alguna silueta, los autos que tocan bocina, los que pasan y gritan Cristina Gracias, Cristina Te amo.
Todo contrasta con la pinta impoluta del magistrado que levanta en Europa la campaña “Cristina Libre”, que en tiempos de impunidad logró la histórica aplicación del derecho internacional a delitos de lesa humanidad cometidos en Argentina, y que ahora comenzará a presidir en España la Comisión por la Verdad que buscará avanzar sobre los crímenes cometidos por el franquismo.
“No se ve tan opulento como dicen los diarios sobre ella, ¿verdad?”, concluye mirando alrededor con una sonrisa.
Baltasar Garzón (guadalupe lombardo)
“A Cristina la he visto firme y entera. Muy preocupada también por las posiciones extremas en algunos países, la situación de conflictividad y de guerra en el mundo, las consecuencias locales. Hemos hablado, por supuesto, de los temas concurrentes con la fecha en la que estamos, los 50 años del golpe de estado. Y de las causas que se siguen contra ella; también de esta petición del fiscal Luciani de agravamiento de su situación de prisión”, cuenta.
-¿Cómo analiza, jurídicamente, que hayan querido prohibirle salir al balcón?
- Desde el punto de vista jurídico no es solo impropio de un fiscal, también de cualquier persona que esté iniciando la carrera universitaria. No tiene lógica solicitar ese agravamiento de la pena -que ya de por sí es extrema, como prisión domiciliaria- por unos hechos externos que no dependen de la voluntad de la persona. Por tanto la respuesta que se le ha dado creo que es la que corresponde: rechazar ese pedido.
- Parece haber entonces un componente extra jurídico en planteos de este tipo.
- Sin lugar a dudas. Jurídicamente, no se entiende. Creo honestamente que hay que denunciar esta persecución, esta fijación contra una persona que ha hecho mucho bien a la Argentina. Con políticas cuyas consecuencias hoy se están viendo, como la decisión en Nueva York del tribunal en el tema de YPF.
Lo que a mí me rechina, lo que me hace considerar que algo extraño pasa aquí cuando se refiere a Cristina, es ese odio íntimo que hay por parte de algunos estamentos que, curiosamente, antes estaban virados, y cuando el poder giró el torno de la política, algunos operadores judiciales se viraron también. Es llamativo.
No hubo nada imparcial ni independiente en la condena a Cristina. El memorándum de Irán es de auténtica locura. Me tocó vivir en Argentina durante alguno de los periodos donde esta historia se armaba y nunca pensé que se pudiera avanzar como lo hicieron contra Héctor Timerman, o contra la Presidenta. Es una cosa tremenda. Y el caso Cuadernos... Fotocopias de fotocopias, historias cruzadas, testigos colaboradores que se desdicen...
En fin, si alguna experiencia tengo en el curso de mi vida como juez de instrucción, es en estos temas. Así he analizado otros casos, como el de Rafael Correa en Ecuador, el caso Sobornos, donde lo condenan ¡por influjo psíquico! Y eso, desde mi punto de vista, se llama lawfare.
Baltasar Garzón (guadalupe lombardo)
- Mientras tanto, a Milei se lo ve cimentando un corredor con Vox, por ejemplo.
- Bueno, hay un refrán en en mi tierra, y aquí también: “Dios los cría y ellos se juntan”. A mí me produce vergüenza ajena, como ciudadano español y como ciudadano del mundo que quiere a este país como el suyo propio.
Y este señor Milei ha ido a un país y le falta el respeto al presidente del Gobierno, con el que ni siquiera se ha reunido; y le falta el respeto al pueblo español en general.
- Escribió el libro Los disfraces del fascismo. ¿Cómo lo continuaría en este presente?
- Bueno, de hecho tango otro libro ya está terminado, saldrá en mayo, de alguna forma es la continuación: La democracia amenazada. Con un subtítulo: Cómo el fascismo influye en la convivencia. Y va en esta línea, es decir: ¿qué está pasando en el mundo con este tipo de líderes que van surgiendo como saetas, de la izquierda a la derecha, que reivindican una dinámica antidemocrática con métodos democráticos? Una especie de democracia recitativa. Es decir, aprovechándose de las estructuras democráticas para negar derechos que son los que dan esencia y forma a esa democracia.
Y creo que el presidente Milei es un ejemplo de esto. Aprovecha todos y cada uno de los derechos que aporta la democracia para horadar principios básicos que sustentan esa democracia.
Por ejemplo, adoptar una postura negacionista, no ya sobre el cambio climático, sino sobre hechos que en Argentina son esenciales, como es la lucha contra la impunidad, como son las conquistas que se han hecho judicialmente de crímenes masivos, de lesa humanidad.
Yo respeto todas las ideologías, salvo aquellas que participan de principios fascistas o proto fascistas. Pero en esa aceptación de la diversidad, de la pluralidad, hay unos principios básicos inalterables, que son los que garantizan la convivencia democrática. Lo que no puede aceptar es que de forma sistemática, día a día, se estén poniendo palos de las ruedas hasta que se caiga la carreta de este sistema. Y eso es lo que yo observo.
Jóvenes con memoria
- ¿Cómo vivió el Día de la Memoria?
-Fue un gran impacto esa movilización que, si bien fue embanderada por organismos, Abuelas, Madres, tuvo mucho de espontánea: toda la sociedad ha participado, de una forma muy transversal. Y algo que a mí me ha llamado la atención: el volumen de gente joven que ha salido a las calles y que se ha manifestado contra la impunidad, por la exigencia de la defensa de los derechos humanos y sin un paso atrás en esa defensa irrestricta.
-Eso en tiempos en los que se dice muy livianamente que la juventud no le interesa la memora.
-Yo hablo influenciado por el ejemplo de otras partes del mundo, incluso de mi propio país: yo no he visto participación masiva de jóvenes en estos temas como lo que vi aquí. No solamente en Buenos Aires o en La Plata, donde estuve el 23, sino en muchas otras ciudades. Esa presencia joven indica la fortaleza del mensaje, es decir: no somos los viejos, los grandes, los que seguimos diciendo que es necesaria la defensa de la democracia, la lucha contra la indignidad, sino que son las generaciones más jóvenes. Y eso te da no solo esperanza, sino una tranquilidad en que el camino que se sigue es el correcto. Más allá del negacionismo del Ejecutivo, el planteo de la sociedad es otro.
La verdad en España
- Actualmente preside la Comisión de la Verdad creada en españa. ¿Qué avances hay?
- Bueno, realmente la Comisión de la Verdad se ha constituido hace solo un par de días. El Consejo de la Memoria Democrática decidió la creación de su mecanismo, que está previsto en la Ley de Memoria Democrática y Derechos Humanos. Para mí es un honor que me haya incluido como uno de los comisionados, y como responsable de presidirla. Estamos ansiosos por comenzar los trabajos, porque el tiempo no pasa en balde.
- ¿Y qué expectativa, qué impulso social percibe en la España de hoy?
- Creo que tenemos una labor pedagógica por delante, dar a conocer qué es la Ley de Memoria Democrática. Siguen, más mal que bien, avanzando algunos procesos judiciales, porque tenemos el tiempo transcurrido y la propia supervivencia de algunos de los perpetradores. Pero también con el banco de ADN se está avanzando, la movilización de las organizaciones es muy potente, las exhumaciones continúan avanzando... es decir, hay una serie de focos muy importantes. Pero sobre todo creo que hay un aspecto pedagógico en el que avanzar. Para contrarrestar esa tendencia negacionista y de “dulcificación” de la dictadura, que es falsa. Puedes tener el planteamiento que consideres respecto de lo que significa o lo que significó esa dictadura, pero lo que no se debe de hacer es manipular o falsear los datos y los hechos.
Hemos perdido demasiado tiempo y ahora tenemos una premura grande: si en las próximas elecciones no se mantiene el curso progresista en el Gobierno, pues muy probablemente va a entrar la motosierra negacionista también en España. Ya lo han intentado en algunas comunidades autónomas. Por tanto, hay que avanzar, y hay que avanzar ya.
Días intensos en Buenos Aires
Cuesta encontrar un momento para la nota en la agenda cargadísima de los pocos días de estadía de Baltasar Garzón en Buenos Aires. Fue menos de una semana que incluyó una seguidilla de reconocimientos y homenajes de distintas organizaciones al exjuez.
Entre ellos, el de las dos CTA, recordando los 25 años del día en que, en plena impunidad en Argentina, la central obrera le presentó en Madrid la denuncia que permitiría la condena a Alfredo Scilingo, y luego la extradición del represor de la ESMA Ricardo Cavallo.
Hubo homenajes también de la APDH; de la provincia de Buenos Aires, en el teatro Argentino de La Plata; de la Comisión Provincial de la Memoria; de Wado de Pedro y Horacio Pietragalla en un encuentro en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, que compartió con Taty Almeida, Adolfo Pérez Esquivel y el excónsul Enrico Calamai, otro invitado por la semana de la memoria.
Se sumó una visita a Estela de Carlotto, una recorrida al Pozo de Arana junto a sobrevivientes y el gobernador Axel Kicillof, un encuentro con juristas en el Instituto Fray Bartolomé de las Casas, más la enorme movilización del 23 de marzo en La Plata, y del 24 en Buenos Aires, en su caso desde la ex Esma.
Y apenas momentos libres para lo que dice que extraña de Argentina: un choripán en la Costanera, una visita a Los Laureles, en Barracas, el bodegón milonguero que supo tener de habitué a Julio Sosa y que hoy recibe a quien quiera animarse a cantar, en zapada tanguera. “Me voy cargado de emociones”, concluye Garzón.