11 de febrero de 2026

 

Inflación: un índice que no mide el costo de vida y le ahorra miles de millones al Gobierno

Con una canasta basada en consumos de hace veinte años atrás, la inflación desde que asumió la actual gestión nacional pero calculada con ponderadores actualizados se ubicaría 20 puntos por arriba del dato oficial, traccionada sobre todo por la suba de servicios. Así, el Gobierno se permite licuar salarios, jubilaciones y ajustar aún más el gasto público.

Eugenia Rodriguez

El dato de inflación de enero volvió a exhibir la distancia entre el índice oficial y el aumento efectivo del costo de vida. El IPC del INDEC marcó un 2,9% y encadenó siete meses consecutivos de aceleración. Se trata de la suba más alta desde marzo del año pasado en tanto que el dato interanual (+32,4%) reflejó su tercer incremento ininterrumpido. No es menor, el número se conoció tras polémica por la postergación indefinida de la actualización metodológica, es decir que actualmente el indicador se sigue midiendo con patrones de consumo de hace veinte años atrás. 

La decisión no es neutral. Con la canasta vigente —basada en los hábitos de consumo de 2004/2005— la inflación acumulada desde el cambio de gestión asciende al 269%. Con ponderadores actualizados, que reflejan el mayor peso de tarifas y servicios en el gasto de los hogares, ese guarismo treparía unos 20 puntos, explicado en gran medida por el menor peso que la medición oficial les asigna actualmente a los servicios en el gasto familiar pese a que se trata de uno de los componentes que más se encareció tras la quita de subsidios.

En efecto, la decisión del Gobierno excede el plano estadístico. Al mantener un IPC que subestima la situación de los hogares, el Estado reduce automáticamente la indexación de jubilaciones, salarios públicos, asignaciones sociales y títulos ajustados por CER, generando un ajuste fiscal significativo. Según estimaciones privadas, la continuidad de la canasta 2004/2005 le permiten al oficialismo evitar actualizaciones por casi 5 billones de pesos, equivalentes a cerca de 0,5% del PBI.

La divergencia queda expuesta al comparar con mediciones que sí actualizaron sus ponderadores. En enero, la inflación en la Ciudad de Buenos Aires fue del 3,1%, calculada con una canasta basada en la Encuesta de Hogares 2017/2018, donde los servicios tienen un peso sustancialmente mayor. No se trata de una excepción local: en la región, las canastas de consumo utilizadas para medir inflación no son anteriores a 2017 y llegan a 2022 en Uruguay y 2023 en Chile. Argentina, en cambio, optó por sostener un indicador que desacopla el dato oficial del aumento efectivo del costo de vida.

 

El IPC oficial, debajo del costo de vida real

El Gobierno nacional decidió en estos días postergar -indefinidamente- la publicación del nuevo IPC-INDEC que implicaba una actualización de la metodología de medición y estaba programada para enero de este año. Al respecto, la canasta de bienes y servicios con la que se mide la inflación hace tiempo dejó de ser representativa de los gastos familiares ya que se basa datos de consumo de 2004/2005, es decir, de hace dos décadas atrás. En dicha canasta (basada en la Encuesta de Gastos de los  Hogares- ENGHo) se asigna -por ejemplo- una menor ponderación a Servicios y una mayor incidencia para Alimentos y bebidas no alcohólicas, lo que se modificaría con la nueva metodología (Encuesta de Gastos de 2017/2018).

Sin embargo, en un año donde el oficialismo busca recortar aún más los subsidios a servicios públicos (con el consecuente aumento de las tarifas) el índice mensual terminaría por reflejar un dato estadístico mucho más cercano al costo de vida real de las familias, ya que el impacto de los aumentos de precios depende de la importancia relativa de cada bien y servicio en el gasto total. 

En concreto, si la inflación acumulada desde noviembre de 2023 -inicio de la actual gestión nacional- es del 269,4% según el IPC actual, escala al 286,7% con ponderadores actualizados. Así lo señaló un informe del Instituto Argentina Grande (IAG): “la diferencia fuerte que se dio a comienzos del cambio de gestión, sobre todo producto del aumento abrupto de las tarifas de servicios públicos regulados por la quita de subsidios, hace que la inflación acumulada desde el cambio de gestión sí varíe según la metodología aplicada”, explicaron. 

En ese sentido, los especialistas consideraron que “es probable que a intención de avanzar con la disminución de los subsidios a la energía en el 2026 sea uno de los motivos que expliquen la decisión del gobierno, ya que la diferencia entre los indicadores podría ser levemente más alta este año, traccionada por un aumento de los servicios públicos”. 

En cuanto al impacto mes a mes se evidenció que la diferencia de la variación mensual entre períodos de menor inflación se ubicaría entre 0,1 y 0,2 puntos, pero en momentos de alza inflacionaria (fines del 2023/comienzos del 2024, y en la actualidad) puede haber grandes diferencias. Por ejemplo: en abril de 2024 el IPC fue de 8,8% y con ponderadores actualizados hubiese sido de 9,9%. De hecho, aunque la diferencia se presente algo más moderada en términos mensuales, su impacto adquiere mayor relevancia cuando se analiza la evolución de los precios relativos dentro de la economía.

Si se pone la lupa en la actualización metodológica por rubro, se observa que de los 6 rubros que ganarían peso en el cálculo del IPC, unos 5 aumentaron por encima de la inflación desde el cambio de gestión (es decir, traccionaron para arriba el IPC-INDEC). El caso más claro es el de las tarifas de servicios públicos (agua, gas y electricidad) que es el rubro que más peso gana (5,3 puntos porcentuales más que en el actual cálculo de la inflación) y el que más aumentó desde el cambio de gestión (478% contra una inflación que subió 269%).  Los otros rubros serían Transporte, Comunicación, Educación, y Bienes y servicios.

En otras palabras, el cambio metodológico tiene como principal consecuencia el aumento significativo en el peso de los servicios a la hora de medir la inflación. Según la consultora 1816, los servicios pasarían a tener un peso de alrededor de 45% versus el 33% que ponderaban hasta ahora.  “En todo 2025 la inflación anual hubiera dado alrededor de 2 puntos más con la nueva metodología (es decir, hubiera dado alrededor de 33,5% en lugar del 31,5% que informó el INDEC), pero en 2024 (año de fuerte ajuste de tarifas) la diferencia hubiese sido bastante más relevante”, señalaron.

Asimismo, los especialistas coinciden en que el mayor peso relativo de los servicios que preveía la actualización del IPC se hubiese sentido con fuerza, sobre todo, en el dato de este mes. “Con el avance en la quita de subsidios y la actualización de los precios mayoristas, las tarifas de luz y gas serán relevantes en la inflación de febrero”, indicaron desde Equilibra. Según precisaron, en gas se registrará un aumento promedio nacional del 16,9% en la factura final de los usuarios, y en luz el Precio Estacional de la Energía Eléctrica (representa el costo de generación de la energía) subió un 21% a nivel nacional con un traslado final a la boleta promedio del 4,8%.

“En base a este escenario, estimamos que el alza del rubro electricidad y gas sería alrededor de 12% en febrero, impulsado por el aumento del gas”, anticiparon. Esto incidiría en 0,5 puntos porcentuales en la estimación del IPC vigente y pasaría a 0,7 puntos si se actualiza el IPC con los nuevos ponderadores de la ENGHo 2017/18. Es decir, “estos incrementos tarifarios implicarían un aumento de 0,2 puntos mayor en el IPC actualizado que en el IPC vigente”, subrayaron.

Por otro lado, desde el Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO) advirtieron que “a más de dos años del inicio del gobierno, la inflación registra una tendencia levemente creciente manteniéndose en niveles similares a los de un año atrás, en torno al 2–3% mensual”. Según los economistas, entre abr-24 y abr-25 la inflación dejó de caer y desde mediados de 2025 volvió a acelerarse, en simultáneo con el abandono del ancla cambiaria y su sustitución por el sistema de bandas. De esa manera es posible que “tienda a estabilizarse en los elevados niveles actuales durante un período prolongado tal como ocurrió con el caso chileno durante la década de los ochenta del siglo pasado”, recordaron.

Por qué el Gobierno frenó la actualización

El costo político de dar marcha atrás con la nueva medición a una semana de la nueva publicación solo se entiende si se piensa más allá del número final de inflación mensual. En concreto, la decisión impacta sobre salarios, jubilaciones, pensiones y asignaciones que ajustan de manera automática por el dato de IPC.

Una posible razónes, de hecho, que el programa necesita reforzar el ancla salarial. Así lo analizó el economista Federico Machado quien indicó que descartada el ancla cambiaria con el nuevo esquema de bandas asi como el ancla monetaria (con el esquema de compra de RRII), “sin el salario deflactado por el IPC original, no hay ancla salarial”. ¿Qué significa? “Los registrados se mantienen aproximadamente en niveles de noviembre 2023, los no registrados están un 16% por encima y sólo el sector público pierde, pero si ajustamos por el IPC 'reponderado' el panorama cambia bastante: los registrados pierden 7,8% de su ingreso real, los no registrados ganan un 7% menos y los trabajadores públicos pierden 5,6% adicional”. 

En sintonía, un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia precisó que la marcha atrás en la actualización de la metodología del IPC no solo afecta al “dato” de inflación, sino también a las partidas del gasto público que actualizan con esta variable como referencia. “En base a nuestros cálculos, mantener la canasta de 2004-2005 para el cálculo del IPC le permitiría al Gobierno Nacional ahorrarse casi 5 billones de pesos entre “no aumentos” de prestaciones sociales y títulos capitalizables por CER”, detallaron. Para dimensionar, en el año, esto representa casi 0,5% del PBI y es más que el total del saldo de los depósitos del Sector Público Nacional en el Banco Central (4,3 billones de pesos).

Esto impacta además de forma directa en los salarios: la caída del salario real privado registrado entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 pasa de -1,2% a -7,7% con la actualización de canastas. “Se entiende así porque, aun cuando el “salario sobre IPC” cayó poco más de 1% en el período, la cantidad de horas trabajadas, el pluriempleo y la irregularidad de cartera de las familias están en máximos de los últimos veinte años”, explicaron los especialistas.

Para cerrar, vale destacar que la vuelta atrás en la actualización de la canasta de inflación aleja a la estadística de la realidad: el aumento del costo de vida de las familias es diferente que el dato de inflación. En definitiva, la postergación indefinida de la actualización del IPC institucionaliza una brecha entre la inflación medida y el costo de vida real. El resultado es un esquema en el que los salarios, jubilaciones y transferencias sociales pierden poder de compra aun cuando el excel muestre otra cosa, mientras el ajuste fiscal se apoya en una estadística desactualizada.

El Destape

 Usando la fórmula vieja, los precios igual subieron 2,9 por ciento en enero

Ni la crisis ni el IPC tocado frenan la inflación

Se dispararon casi 5 por ciento los Alimentos y hay ocho meses seguidos de alza general de precios. El rebrote confirma el fracaso del plan de desestabilización.

Leandro Renou

Con crisis, dólar intervenido con la ayuda de Donald Trump, salarios perdiendo contra 2023, el consumo caído y la manipulación estadística del Indec que hizo el gobierno de Javier Milei, la inflación subió por octavo mes consecutivo en enero, exponiendo un dato central: el plan de estabilización que el Gobierno intentó vía el congelamiento de la economía y con todas las variables atadas fracasó. Es decir, se forzó una recesión brutal sin conseguir el objetivo y metiendo al país en el mal más temido de los economistas: la estanflación, una economía frenada con alta inflación. En paralelo, la inflación más sensible, la de los Alimentos, se disparó, y el gremio ATE Indec denunció la “intervención en la estadística pública” que hicieron los libertarios.

Estos cinco meses consecutivos de suba de precios deben ser mirados, hacia adelante, como un problema en varios frentes: según supo este diario, el IPC de febrero, por los números que hay de las primeras dos semanas, estará por encima del 3 por ciento. En segundo lugar, con esta inflación ya habrá tres meses consecutivos de caída de ingresos contra el IPC. Todo esto pegará, además, en algo que ya se sospechaba y se veía en la calle: en próximos períodos quedará formalizada en la estadística la suba de la pobreza que generó la recesión con la que Milei intentó bajar la inflación.

Sólo unos días después de que Marco Lavagna renunciara al Indec al enterarse de que Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, no le permitían aplicar el IPC con la fórmula actualizada, el ente publicó la inflación de enero, que dio un 2,9 por ciento aún medida con la fórmula vieja. Eso fue mayor al 2,8 de diciembre y confirmó otro dato que PáginaI12 adelantó en su edición del 24 de enero: que la fórmula nueva de IPC, validada por el FMI y con mayor ponderación de servicios, habría dado un número superior al 3 por ciento. Razón por la cual decidió publicarse la vieja, con un 2,9 por ciento.

Sólo una de las consultoras del mercado, PxQ, se animó a decir que, con la nueva medición, enero daría 3 por ciento de IPC. El cálculo que adelantó este diario era aún mayor, dado que nadie esperaba un reporte tan alto de la inflación de Alimentos. De todos modos, esa lectura es casi un jugueteo informativo, dado que la intervención política del Indec puso la cifra dada a conocer ayer en un marco de irrelevancia casi total, en un organismo que quedó desacreditado cuando venía de dos gestiones (las del PRO y del Frente de Todos) en las que se había iniciado un proceso de normalización de cifras importante. El consenso político, luego de la destrucción de la estadística del Indec que denuncian los mismos trabajadores, es que el índice más confiable para saber una inflación estimada es el IPC CABA, que trabaja con una fórmula actual, con base de canasta de gasto de hogares 2018. Parecida a la que Milei rechazó aplicar en Indec.

El 2,9 por ciento de enero quedó lejos, incluso, de los cálculos de las consultoras privadas, que midieron entre 2,3 y 2,5 por ciento, subestimando un rubro clave. Alimentos y Bebidas sin alcohol aumentaron 4,7 por ciento, cuando ya el Índice de Precios de CABA había reflejado una suba de 4 y, según Indec, ese rubro subió 5,5 por ciento en provincia de Buenos Aires en enero. Hasta ahora, ese rubro no subía más de 2 o 2,5 por ciento. Allí se abre otra pregunta: cómo es que con un dólar cada vez más barato y el apoyo político y financiero de Estados Unidos, la inflación no se controla. Hay dos posibilidades: hay desconfianza en el plan del Gobierno o, también, es un fenómeno más complejo de resolver que un simple freno en la emisión monetaria. Un poco de ambas.

Ahora le dicen “reacomodamiento de precios”

En este marco, la explicación que intentó dar Caputo para justificar el fracaso del número es inédita. En su cuenta de X, el ministro no se hizo cargo del problema y hasta utilizó un eufemismo para nombrar a la inflación disparada.

Dijo que “esta dinámica de precios se da en un contexto de reacomodamiento de precios relativos y a pocos meses de que operara una fuerte caída en la demanda de dinero, que se reflejó en una dolarización acumulada en los seis meses previos a las elecciones de octubre equivalente a más de 50% del m2”.

Asimismo, agregó que el ajuste y el orden fiscal, según su visión, “permitirá que la inflación converja a niveles internacionales en nuestro país por primera vez en más de dos décadas”.

Sector por sector

En este orden de cosas, y mirando los números finos, la división de mayor aumento en el mes fue Alimentos y bebidas no alcohólicas (4,7%), seguida de Restaurantes y hoteles (4,1%). También, la división con mayor incidencia en la variación mensual regional fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, principalmente por las subas en Carnes y derivados y Verduras, tubérculos y legumbres.

Por otra parte, las dos divisiones que registraron las menores variaciones en enero de 2026 fueron Educación (0,6%) y Prendas de vestir y calzado (-0,5%). A nivel de las categorías, los precios Estacionales (5,7%) lideraron el incremento, seguidos de IPC núcleo (2,6%) y Regulados (2,4%).

Vale decir que esta medición vieja del IPC, debió cambiarse hace al menos dos años. Fue el propio Fondo Monetario el que le pidió al Gobierno que actualizara la medición. Lavagna insistió en hacerlo y hasta validó la fórmula nueva con el banco JP Morgan, que elabora el Riesgo País, pero el Gobierno se negó.

Dos denuncias

Dos denuncias se presentaron en la víspera por la intervención política al Indec. Por un lado, los trabajadores de ATE, reclamando la independencia del organismo. Otra, del diputado Esteban Paulón, que denunció penalmente a Caputo.

“Una vez más, es imperioso defender la independencia del Indec con respecto al poder político. La negativa del gobierno nacional a publicar el IPC con la actualización en base al uso de la ENGHo 2017/2018 constituye una intromisión en las estadísticas públicas que rechazamos de plano. Más aún, en un contexto donde el indicador no deja de crecer desde hace ya 8 meses”. Destacó ATE.

Agregaron que “los argumentos esgrimidos por los funcionarios gubernamentales van desde la difamación a quienes trabajamos en el instituto, hasta malabares argumentativos para defender lo indefendible. Hablan de “espías kirchneristas” frente a una metodología que fue definida bajo la supervisión del Fondo Monetario Internacional. Sostienen una “ruptura de la comparabilidad” cuando cualquier ponderador permitiría medir si existe o no una reducción de la variación de precios”.

Los trabajadores del Indec van incluso más allá. Dicen que “lo que realmente le preocupa al gobierno es que el IPC se utiliza para actualizar jubilaciones y asignaciones familiares, es una referencia en las negociaciones paritarias e inclusive está indexado a las bandas de flotación del dólar. Mediante esta medida el gobierno pretende seguir ajustando a la baja los ingresos de los sectores populares”.

A su turno, el diputado Paulón presentó una denuncia penal contra el Ministro de Economía, Luis Caputo, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y las autoridades del Indec, Pedro Lines y Josefina Rim. La presentación judicial los acusa de abuso de autoridad y destrucción o inutilización de registros públicos, basándose en la suspensión arbitraria del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) que ya se encontraba técnicamente finalizado y listo para su implementación desde marzo de 2025.

Según la denuncia, la decisión de frenar un proyecto que costó 5 millones de dólares y cinco años de trabajo técnico repite el esquema de intervención del año 2007 que recientemente recibió sentencia firme contra exfuncionarios.

Pagina 12



Los cambios que el Gobierno negoció con la oposición para aprobar la Reforma Laboral en el Senado

Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara Alta, anunció un acuerdo para aprobar la ley, pero con algunos cambios.

Vardan Bleyan
La senadora nacional Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en la Cámara Alta, aseguró en conferencia de prensa que llegó a un acuerdo con algunos sectores de la oposición “dialoguista” para sancionar la Reforma Laboral en el Senado. Pero advirtió que habrá cambios en el proyecto.

Según la exministra de Seguridad, entre La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y algunos senadores de partidos provinciales llegarían al menos a 40 votos, por lo que podrían aprobar la reforma laboral en el Senado. El debate en el recinto comienza este miércoles a las 11. ¿Cuáles son los puntos que se modificaron para garantizar la aprobación?

Fondo de Asistencia Laboral

El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) es un sistema de cese laboral que se va a financiar con un aporte que hace el empleador. El proyecto original establecía una cuota del 3% de la remuneración que se toma como base para calcular las contribuciones patronales del trabajador.

Con ese dinero se financiarán los futuros despidos. Al mismo tiempo las empresas van a recibir ese mismo monto que ponen en el Fondo de Asistencia Laboral como descuento en las cargas patronales.

El costo fiscal con ese proyecto sería de casi 4 billones de pesos, o sea unos 2.700 millones de dólares, que dejarían de llegar a la caja previsional de jubilados.

Ahora, por lo que anunció Bullrich, el sistema se dividirá en 2 categorías: las empresas grandes ponen 1% y las PYMES y miniPYMES 2,5%. Pueden llegar al 1,5% y al 3% respectivamente con autorización del Poder Ejecutivo y la Cámara de Diputados.

El texto original permitía el pago de sentencias judiciales de indemnizaciones en 12 cuotas: esto seguirá igual para micro, pequeñas y medianas empresas, pero las grandes podrán hacerlo en hasta 6 pagos.

Se eliminó la baja de Ganancias

El proyecto original establecía una baja en las alícuotas del Impuesto a las Ganancias del 35% al 31,5% y del 30% al 27%. Esto iba a beneficiar a más de 15 mil empresas, las más grandes que pagan las alícuotas altas.

Finalmente, ante la oposición de los gobernadores, este artículo se dio de baja. Lo más probable es que el Gobierno insista con este punto en la reforma tributaria que buscará aprobar en marzo.

Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) advierte que el costo fiscal de esta reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias para Sociedades era de casi 2.300 millones de dólares, unos 3 billones 200 mil pesos.

Al ser coparticipable, más del 50% del 0,22% del PBI que se iba a resignar iba a recaer en las provincias, sobre todo las de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe que iban a ser las más perjudicadas.

Aportes a sindicatos y cámaras empresariales

Los empleadores van a seguir siendo agentes de retención. Es decir, van a poder seguir cobrando la cuota solidaria y los aportes sindicales. El proyecto decía que necesitaban la expresa aprobación del trabajador y de la Secretaría de Trabajo.

Las cuotas solidarias son los aportes que los no afiliados al sindicato hacen al mismo, porque a pesar de no estar afiliados se ven beneficiados por las paritarias o derechos que consiga el sindicato.

Son dos fuentes claves del financiamiento de los sindicatos, a los que el Gobierno busca asfixiar económicamente. Bullrich se encargó de aclarar que esto va a seguir así por dos años y después pasan a ser con consentimiento con un tope del 2%.

Al mismo tiempo, la senadora aseguró que “entendieron” la importancia de la salud. Por eso, también se dio marcha atrás con la baja del 6% al 5% en los aportes que los empleadores hacen a las obras sociales. Ese ítem iba a generar un ahorro de 680 millones de dólares para las empresas, según el CEPA.

Por otro lado el Gobierno buscaba que los aportes que las empresas hacen a las cámaras que las nuclean fueran voluntarios. Finalmente esto se pateó para 2028 ante la queja de algunas cámaras empresarias, pero sí se establece un tope el 0,5%.

Un centro a los bancos

El proyecto original habilitaba a cobrar el sueldo en billeteras virtuales, pero eso ya no estaría en el texto que se va a debatir este miércoles. Las cuentas sueldo seguirían siendo exclusivas de los bancos tradicionales.

Estatutos

Por último, en lugar de derogarse los estatutos profesionales, Bullrich explicó que tendrán un plazo de 180 días para que su contenido se plasme en un convenio colectivo de trabajo.

Cambio en las licencias por enfermedad o lesión

Si un trabajador se lesiona o se enferma fuera de su empleo en una actividad voluntaria solo recibirá el 50% de su sueldo y en el caso de que fuera involuntaria un 75%. Hasta ahora la Ley establece que se le abone salario completo.

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Qué pasará con los subtes y colectivos


Marcha al Congreso contra la reforma laboral: el mapa de los cortes en CABA

Los principales accesos a la Ciudad se verán interrumpidos por el operativo policial. Los sindicatos y las agrupaciones sociales partirán desde Plaza de Mayo.

El proyecto de ley de reforma laboral, impulsado por el presidente Javier Milei en obediente respuesta a las demandas del Fondo Monetario Internacional, llega este miércoles a la Cámara Alta con los votos asegurados de los senadores del partido ultraderechista y los dialoguistas. Mientras en el interior del Congreso se debata el documento, en las inmediaciones desplegará un enorme operativo policial para frenar la avalancha de manifestantes y sindicatos que marcharán desde este mediodía para protestar contra los artículos que avalan una precarización laboral.

En este marco, la CGT convocó a una movilización contra la reforma laboral para este miércoles desde las 14.30. No obstante, otros gremios, agrupaciones de izquierda y movimientos sociales anunciaron que empezarán a marchar desde las 11.

Qué calles y avenidas estarán cortadas por el operativo policial

El Congreso de la Nación amaneció completamente rodeado este miércoles por un importante operativo de fuerzas de seguridad y federales, con vallado y camiones hidrantes.

Plaza de Mayo es el punto de partida del recorrido habilitado para sumarse a la protesta. Desde allí, los manifestantes avanzarán por la avenida de Mayo, que estará cortada por agentes de tránsito y efectivos policiales, hacia el Palacio Legislativo.

En rigor, las avenidas que se verán afectadas por la movilización serán Av. Entre Ríos, Av. CallaoAv. RivadaviaAv. 9 de JulioAv. de Mayo, junto con la Diagonal Norte y la Diagonal Sur. En cuanto a las calles, se mencionaron, principalmente, Hipólito YrigoyenUruguaySan JoséParanáSáenz PeñaMontevideoVirrey CisnerosRodríguez PeñaSolísRiobamba Combate de los Pozos.

Protestas contra la reforma laboral: cómo funciona el transporte hoy

Este martes por la tarde el Gobierno dictó la conciliación obligatoria en el conflicto salarial con la UTA, por lo que se desactivó el paro previsto de colectiveros previsto para esta tarde. Es decir, el servicio de colectivos funcionará con normalidad en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), aunque las líneas que circulan por las inmediaciones del Congreso modificarán sus recorridos.

Por otro lado, esta tarde no funcionará el servicio de subtes porteños. La Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP - Metrodelegados) confirmó su adhesión total al reclamo popular, y en consecuencia, todas las líneas de subte y el Premetro interrumpirán su servicio a partir de las 13 horas.

Los sindicatos que representan a los trabajadores ferroviarios anunciaron su adhesión al reclamo y su adhesión a la movilización de esta tarde frente al Congreso, pero no así la ejecución de una huelga. Por este motivo, los trenes -en principio- circularán con normalidad.

En el ámbito aéreo, la adhesión de los pilotos de APLA y de los tripulantes de cabina de Aeronavegantes provocará la interrupción de vuelos.

El sector portuario y de navegación enfrentará una paralización por el cese de actividades del SOMU (Sindicato de Obreros Marítimos Unidos, Obreros Navales, Dragado y Balizamiento, y el gremio de Guincheros, que afectarán desde el mantenimiento de canales hasta la operación de grúas. También se suman los trabajadores Viales y se interrumpirán trabajos de obra y mantenimiento.

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