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4 de diciembre de 2025

Antes de la asunción de Carlos Presti en Defensa

Milei cambió la cúpula de las Fuerzas Armadas

Oscar Zarich reemplazará a Presti al frente del Ejército. Marcelo Dalle Nogare será el jefe del Estado Mayor Conjunto y Juan Carlos Romay fue nombrado al mando de la Armada. El único ratificado en su cargo es el Brigadier Mayor Gustavo Valverde en la Fuerza Aérea.



Fuerzas Armadas, que incluyó la designación del sucesor de Carlos Presti al frente del Ejército Argentino, luego de que el militar —hijo del represor Carlos Roque Presti— fuera elegido como nuevo ministro de Defensa.

El encargado de comunicar los movimientos fue el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que difundió los cambios a través de su cuenta de X en un anuncio oficial que buscó mostrarse como un simple trámite administrativo, pero que reconfigura el tablero militar en plena reorientación del Gobierno sobre el área de Defensa.

De esta manera, el exvocero presidencial confirmó que el General de División Oscar Santiago Zarich sucederá a Carlos Presti como Jefe del Ejército Argentino.

A su vez, el Vicealmirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare será el reemplazante del brigadier General Xavier Julián Isaac al frente del Estado Mayor Conjunto.

El lugar que dejará el almirante Carlos María Allievi en la Armada Argentina será ocupado por el Vicealmirante Juan Carlos Romay.

Por último, el gobierno ratificó al brigadier Mayor Gustavo Valverde como jefe de la Fuerza Aérea Argentina.

El flamante ministro de Defensa, Carlos Presti, utilizó su cuenta de X para decir que “el Presidente de la Nación Argentina Javier Milei, en su carácter de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, aceptó mis propuestas para designar” a la nueva conducción de las FFAA.

Así será la nueva cúpula de las Fuerzas Armadas

Jefe del Ejército Argentino: General de Division Oscar Santiago Zarich.

Jefe del Estado Mayor Conjunto: Vicealmirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare.

Jefe de la Armada: Vicealmirante Juan Carlos Romay.

Jefe de la Fuerza Aérea: se ratifica al Brigadier Mayor Gustavo Valverde.

Pagina 12

1 de diciembre de 2025

 

Guillermo Madero será jefe de gabinete de Defensa


Presti ascenderá a un funcionario que obstaculizó la búsqueda de los bebés robados y visitó represores

Es uno de los que sostiene que se “persiguió” a los militares y que hay una “industria del juicio de derechos humanos”.

Luciana Bertoia

Carlos Presti todavía no asumió al frente del Ministerio de Defensa, pero ya tiene decidido quién será su jefe de gabinete. Guillermo Madero, actual subsecretario de la cartera, ya agradeció en redes sociales las felicitaciones por su ascenso. La elección de Madero no despeja las dudas que sembró la designación de Presti, hijo de un represor que fue procesado y detenido por secuestros y desapariciones perpetrados durante la última dictadura. Madero tiene como antecedentes haber obstaculizado la búsqueda de bebés robados durante el terrorismo de Estado y haber ido a visitar a los represores que están presos en la Unidad 34 de Campo de Mayo.

“Gran responsabilidad, un orgullo acompañarlo”, escribió en X Madero después de que el periodista Eduardo Feinmann tuiteó que la primera decisión que había tomado Presti sería quién será su jefe de gabinete.

Madero proviene de Cambiemos. Durante la presidencia de Mauricio Macri, Patricia Bullrich lo designó director nacional de Seguridad de Espectáculos Futbolísticos. En ese momento, destacaban que era un hombre que venía del riñón de Guillermo Montenegro, actual intendente de General Pueyrredón y uno de los dirigentes del PRO que se calzaron el buzo violeta de La Libertad Avanza (LLA).

Su llegada al Ministerio de Defensa se dio de la mano de Luis Petri. Fue primero subsecretario de Planeamiento Estratégico y Política Militar. Luego, lo designaron subsecretario de Defensa Civil y Protección Humanitaria. En algún momento trascendió que un sector de retirados lo auspiciaba como reemplazo del mendocino.

Mientras estaba en la Subsecretaría de Planeamiento Estratégico, Madero fue el primero en dar una señal de cambio desde el Ministerio de Defensa. En febrero de 2024, rechazó enviar una historia clínica que había pedido la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi), el organismo que asiste a las Abuelas de Plaza de Mayo en la búsqueda de bebés robados durante el terrorismo de Estado.

La nota se difundió en redes vinculadas a los sectores pro-impunidad. Entre los argumentos que vertía Madero para rechazar la remisión de la documentación estaba que el Poder Ejecutivo no puede conducir investigaciones, algo que, a su entender, le correspondería únicamente al Ministerio Público Fiscal (MPF).

No fue el único embate contra la Conadi. En mayo del año pasado, Bullrich se plegó a la estrategia de negarle información y, a través de un comunicado oficial, la calificó como un “organismo militante”. Dos meses después, Javier Milei eliminó por decreto la Unidad Especial de Investigación (UEI) que funcionaba dentro de esa institución y que le permitía acceder a archivos en poder del Estado para encontrar a los nietos y a las nietas de las Abuelas de Plaza de Mayo.

El 7 de marzo de 2024, Madero fue uno de los dos funcionarios que visitó a los represores que están presos en la Unidad 34 de Campo de Mayo. Quien lo acompañó fue el entonces director nacional de Derechos Humanos, Género y Derecho Internacional Humanitario, Lucas Miles Erbes, quien luego salió eyectado de la gestión.

La visita fue confirmada a Página/12 a través de un pedido de acceso a la información. Allí, el Ministerio sostenía que la recorrida había sido para ver el estado de las instalaciones. Sin embargo, este diario recogió la versión de que los represores habían quedado muy esperanzados tras el encuentro con los funcionarios de Petri.

Pocas semanas después, Petri echó a los integrantes de los equipos de relevamiento y análisis (ERyA) documental, que funcionaban en Defensa desde 2010. Esos grupos, catalogados como “nefastos” por el ministro, se dedicaban a aportar información requerida por la justicia para el avance de las causas por crímenes de lesa humanidad.

Después de que este medio informó lo que había sucedido en Defensa, el fiscal general Miguel Palazzani –que interviene en las causas por lesa humanidad en Bahía Blanca y Neuquén– envió un oficio al ministerio pidiendo que preserve el acervo documental.

El oficio cayó mal en el edificio Libertador. Fue Madero quien respondió al requerimiento de Palazzani con una nota al procurador interino Eduardo Casal, recordando que no puede haber comunicación directa entre fiscales y el Poder Ejecutivo, sino que esta debe estar mediada por la Procuración General de la Nación. Acto seguido, Casal llamó la atención a Palazzani, cuyo único interés era evitar que se perdiera información clave para las causas.

A principios de mes, el fiscal Félix Crous denunció al director general del Estado Mayor de la Armada, Juan Carlos Coré, por el intento de destruir información almacenada en el Archivo General de esa fuerza. En su presentación, Crous sostuvo que había que leer la intentona dentro del contexto en el que ocurrió y enumeraba una serie de hechos que darían cuenta de un “esfuerzo persistente y coordinado dirigido a obstruir la preservación de la prueba de los delitos cometidos durante la última dictadura”. El primer hecho que mencionaba era la negativa de Madero de entregar los legajos que había solicitado la Conadi.

En una columna publicada en el portal Infobae en julio, Madero se refirió a una supuesta “doctrina Petri” en relación con las Fuerzas Armadas, que incluye su intervención en tareas de seguridad interior y que termina con la llamada “doctrina (Nilda) Garré”, que restringía su actuación únicamente como respuesta a ataques de otros Estados.

“A través de una visión ideológica restrictiva y una interpretación parcial de la memoria histórica —enfocada únicamente en la vertiente terrorista de los 70— se relegó a las Fuerzas Armadas a un papel meramente testimonial. Su subordinación se acentuó hacia políticas centradas exclusivamente en derechos humanos, perspectivas de género y actos de memoria, sin considerar la integralidad histórica a la que llamamos ‘memoria completa’”, se quejó, con amargura, Madero.

El funcionario no se privó de hablar de la “industria de los juicios de derechos humanos”, repitiendo una fórmula que ya había empleado Victoria Villarruel durante la campaña. “Este proceso de invisibilización incluyó una persecución, como lo fue el caso del grupo creado en el ámbito del Ministerio de Defensa, con acceso irrestricto a todos los antecedentes del personal militar, y que involucró revisiones discrecionales de legajos de personal militar con portación de apellido, hasta operaciones políticas en medios de comunicación oficialistas, actuando como un organismo parajudicial, que sirvió para la industria de los juicios de derechos humanos llevados a cabo durante esas dos décadas”, se quejó.

Treinta y seis fiscales subrayaron el valor de los ERyA para investigar crímenes de lesa humanidad, a contramano de la crítica que hace quien ocupará –de confirmarse– la jefatura de gabinete del Ministerio de Defensa.

Desde la Casa Rosada presentan mientras tanto la llegada de Presti, un militar en actividad, a la cartera como el fin de la “demonización” de las Fuerzas Armadas. Para otros, implica un mensaje contra la rendición de cuentas por parte de quienes secuestraron, torturaron y desaparecieron durante la última dictadura --algo que hizo de la Argentina un ejemplo en el mundo.

Pagina 12

31 de marzo de 2024

 

Todos contra todos

Cómo son los servicios secretos de Milei: las feroces internas en la AFI y el papel de la CIA y el Mossad

La sumisión hacia Estados Unidos e Israel. El rol de Nicolás Posse, la tarea de su subordinado, Silvestre Sívori y las silenciosas disputas con Patricia Bullrich y Victoria Villarruel.

Raul Kollmann

“Todo el poder a la CIA norteamericana y, en terrorismo, al Mossad israelí”. Esa es la síntesis de las instrucciones que el presidente Javier Milei le dio a su amigo y hombre de confianza, Nicolás Posse, jefe de gabinete, para aplicar en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Milei y Posse hicieron buenas migas en la Corporación América, el grupo Eurnekian, donde ambos eran los “perros apaleados”, los marginados. Por eso, Posse quedó a cargo de la AFI, aunque delegó la conducción cotidiana en un abogado administrativista de 39 años, Silvestre Sívori. Fue Posse el que viajó en enero a Virginia, cuartel central de la CIA, y hace diez días recibió en la Casa Rosada a William Burns, el director del espionaje norteamericano. Por supuesto que la hipótesis de conflicto son China y Rusia, en ese orden, señalados como el eje del mal. Pero no todo es un paseo por la alfombra roja. En el camino se cruzan feroces internas entre Posse y Patricia Bullrich; entre Posse, Bullrich y Victoria Villaruel, militares, policías, policías aeroportuarios y el caos que es la administración Milei en todas las áreas.

Viejos tiempos, no tan buenos

Posse -un lector ávido, ilustrado, de inglés fluido, pero más bien ineficiente- estuvo en la Corporación Eurnekian a cargo de un proyecto más que ambicioso: el túnel cordillerano medio, conocido como proyecto Aconcagua. Intervenían una enorme cantidad de empresas internacionales, como por ejemplo Mitsubishi en la parte ferroviaria. El gobierno de Mauricio Macri canceló el proyecto, pese a que el costo saldría de los peajes. Eurnekian -según dicen- perdió 60 millones de dólares y Posse tuvo que ser cambiado de área. Le dieron la conducción de los aeropuertos de la Patagonia, un puesto de bajo rango dentro del grupo. La realidad es que lo marginaron.

En paralelo, Javier Milei quería ser economista jefe del Grupo Eurnekian y no conseguía ascender en la escala. Su función nunca pasó de ser economista de evaluación de riesgos. En ese marco, entró en una especie de caída personal: no se bañaba, usaba siempre la misma ropa y tenía comportamientos que seguramente sus jefes consideraban como inadecuados.

Ambos, Posse y Milei, en situación de desplazados, “los perros apaleados” les decían, almorzaban juntos en los bodegones cercanos a la empresa. Se hicieron amigos y de confianza. Eso es lo que explica que Milei le haya dado el cargo de jefe de Gabinete y lo puso al frente de la inteligencia, siempre un tema espinoso para los presidentes, en especial los que tienen cierta paranoia. Mile entra en esta categoría.

El siguiente paso fue que Posse designara al frente de la AFI a un abogado joven, 39 años, Silvestre Sívori, sin experiencia en nada que tuviera que ver con inteligencia. Administrativista, con años de vinculación con el PRO, y con el exministro de Transportes, Guillermo Dietrich. Por los aeropuertos y también por aquel túnel, Posse tenía trato con quienes trabajaban en Transporte.

Todo el poder a la CIA y un poco al Mossad

Entregar la inteligencia a Estados Unidos y, en segundo plano a Israel, implica focalizar en los enemigos de Washington y en los movimientos radicales islámicos. La prioridad, como hipótesis de conflicto, pasaron a ser China y Rusia.

  • A la CIA le interesa la Hidrovía, con el argumento de que circula droga, pero con la mirada puesta en los dos puertos que administran empresas chinas en el Paraná.
  • A la CIA le interesa el observatorio espacial -chino-argentino- de Neuquén, porque insisten que desde allí se controla el movimiento de satélites de todos los países.
  • En Washington están atentos a que Argentina no compre aviones chinos, que se interrumpa el proyecto del cuarto reactor nuclear en la zona de Atucha, con tecnología Hualong, y objeta las centrales hidroeléctricas de Santa Cruz, ya muy avanzadas. La ofensiva general del gobierno de Milei respecto de China ya derivó en distintos papelones: el último, el vuelo pagado por el Ministerio de Defensa para perseguir a un buque chino que no estaba pescando.
  • Un tema que surge en forma permanente es el control de los hackers chinos y rusos. La CIA asegura que tiene tecnología para interceptar esos hackeos y dispone de contramedidas para anular todas esas intentonas. Pero no es que suministran la tecnología, suministran el servicio. Lo mismo con el resto de las tecnologías de intercepción de comunicaciones, traducciones instantáneas: ellos dan la información (cuando quieren), no la tecnología. Un ejemplo de esa maniobra se produjo en su momento con el suicidio de Alberto Nisman. Aquella mañana del 18 de enero de 2015, el fiscal entró a su correo electrónico. Por supuesto que lo hizo con su contraseña. Si se comprobaba ese ingreso, se caían todas las hipótesis de que alguien entró el departamento de Nisman en la noche del 17 y lo mató. El correo del fiscal era Yahoo. Se les pidió confirmación a los norteamericanos de aquel ingreso, pero transcurridos 9 años, nunca contestaron. Era una evidencia de que Nisman se suicidó: no quisieron aportarla a la causa judicial. También se menciona que el fiscal mandó algunos correos esa mañana. Pero a los norteamericanos les convenía seguir con la historia del comando iraní-venezolano-kirchnerista del que no encontraron ni una sola prueba.

Hay una cuestión adicional en el alineamiento con Estados Unidos e Israel en materia de inteligencia: cierto nivel de ruptura y fuerte desconfianza con Brasil. Según dicen, “con la Agencia Brasileña de Inteligencia se trabajaba bien”, pero la CIA y el Mossad sugieren que en la Triple Frontera de Argentina, Brasil y Paraguay, los brasileños permiten operar a grupos islámicos. Para colmo, en esa zona han surgido dos organizaciones brasileñas muy poderosas, el Comando Vermelho y el Primer Comando Capital, que dominan el narcotráfico y el contrabando, así como las cárceles tanto en Brasil como en Paraguay.

AFI verde oliva

Con la consigna de darle todo el poder a la CIA, el equipo Posse-Sívori empezó a llenar la AFI de militares. Este diario no publica los nombres para no violar la Ley de Inteligencia. Pero lo cierto es que las funciones operativas, casi todas, están a cargo de militares, que provienen de la inteligencia de cada una de las tres fuerzas. Lo que encaja con la mirada Milei-Posse es lo esencial: son anticomunistas, siguen viviendo hasta cierto punto el clima de la Guerra Fría y “compran” casi naturalmente la hipótesis de que los enemigos son chinos y rusos.

Quienes conocen la inteligencia militar desde hace décadas sostienen “que no tiene calle”. Esencialmente su labor consiste en evaluar a otras fuerzas armadas, su armamento, distinguir sus puntos fuertes, sus puntos débiles, trazar hipótesis de conflicto. Muchos lo sintetizan en la siguiente frase: “no tienen fuentes, no conocen a nadie”. Eso es así en la Triple Frontera, en la Hidrovía y en dónde sea. Por lo tanto, la información con la que contarán es la que viene de la CIA, no de informantes.

Como es obvio, están los que piensan que las propias fuerzas armadas son una hipótesis de conflicto por cuanto en su momento han surgido varios grupos pequeños proponiendo levantarse contra el gobierno de Alberto Fernández o contra las medidas tomadas en pandemia. También se vivieron insubordinaciones policiales y, antes, rebeliones de gendarmes y prefectos. Todo eso suele ser materia de Contrainteligencia. Parece poco probable que los militares produzcan informes sobre sus camaradas de uniforme.

Una pelea, entre varias peleas

Lo que apareció en los diarios en las últimas semanas, es que Posse quiere que toda la inteligencia pase a trabajar en el edificio central de la AFI, en la calle 25 de Mayo, frente a la Casa Rosada. Eso significa reunir allí a la AFI, la inteligencia criminal y la inteligencia de las fuerzas armadas. Las versiones indican que Patricia Bullrich se opone a la mudanza de quienes están bajo sus órdenes: los integrantes de las fuerzas de seguridad que hacen inteligencia criminal.

Es una pelea curiosa. En su anterior gestión como ministra, su número dos, Gerardo Milman, designó como directora de la Escuela de Inteligencia Criminal a Carolina Gómez Mónaco, una ex Miss Argentina, que no tenía la menor experiencia en nada. Se ve que en ese momento le importaba poco lo que pasaba con la inteligencia criminal. Ahora puso el grito en el cielo, seguramente por una pérdida de poder a favor de Posse, pero también de Victoria Villaruel, influyente en los militares.

En la gestión de Mauricio Macri, incursionaron en la utilización de policías en inteligencia. Llenaron la Secretaría de exintegrantes de la Federal y hasta de policías de la Ciudad. Todo fue catastrófico. Los policías suelen no guardar información, la usan rápido. No son profesionales de inteligencia. La prueba estuvo en el grupo que se autodenominó como Super Mario Bros, que espiaban a todos, incluyendo a la hermana de Macri. Pero luego, además, salieron a hacer denuncias y extorsiones.

Internas y recelos: todos contra todos

Más allá de que se intente reunir a toda la inteligencia en un solo edificio, los recelos afloran por distintos lados. Y las internas también. Como se sabe, Villarruel está en conflicto con Milei desde el primer día porque esperaba que pongan bajo su órbita a Seguridad y Defensa. Milei se la dio a Bullrich, entre otras cosas porque sospechó que la vicepresidenta y Macri se plantaban como una alternativa si se cae el gobierno de Milei. Eso está presente en el clima actual de los militares en la AFI: juegan del lado de Posse-Sívori, pero no se desmarcan para nada de Villarruel. Los canales están activos.

De manera que las tensiones operan a tres puntas. Bullrich vs Posse-Sívori; Villarruel vs Bullrich; Villarruel vs Posse-Sívori. Como sucede en toda la gestión Milei, nadie gestiona nada.

En paralelo, también las fuerzas juegan con las cartas marcadas. La Policía Federal, la Gendarmería, la Prefectura, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, el Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina, todos tienen su aparato de inteligencia y nadie le quiere dar información a otro. Ese clima explica la pifiada de la excursión mediática de Luis Petri sobre un barco chino que no pescaba y el grosero error de mencionar camiones chinos que eran hospitales de campaña y no camiones para combatir el Covid. No hay información seria.

Y si de conflictos se trata, en el mismo andarivel camina el despido del jefe de la Casa Militar, el coronel Alejandro Guglielmi, a quien se le adjudicó un vínculo con Villarruel. Por ejemplo, que le había puesto a disposición una oficina en Casa Rosada y que seguramente le pasaba información a la vicepresidenta. En este caso operó el dúo Karina Milei-Posse para bloquear a quien jugaba, según aseguraban, para la titular del Senado.

Las guerras internas de toda clase son apenas el escenario de fondo. El lugar protagónico es ocupado por las nuevas relaciones carnales con la CIA y el Mossad, con Estados Unidos e Israel. Después de años de cortocircuitos, los norteamericanos jugarán de locales, dueños de la información, y listos para apuntar contra “los rojos, los zurdos, los comunistas”, como diría el propio Milei. 

Pagina 12


30 de octubre de 2020

 

Agustín Rossi denunció "soberbia imperial"

Gran Bretaña frena una compra de aviones de la Argentina a Corea del Sur


El ministro de Defensa, Agustín Rossi, denunció que Gran Bretaña impidió la venta de aviones caza surcoreanos a la Argentina y acusó a Londres de dar muestra de su "soberbia imperial".

El funcionario explicó que su cartera no puede comprarle esas naves porque tienen componentes producidos por la nación europea, que, según la empresa fabricante, debe dar su aprobación. Y el Reino Unido "tiene un embargo de armas contra Argentina", afirmó.

"Veníamos dialogando con la empresa KAI, coreana, para la compra del avión caza FA 50 para la FAA (Fuerza Aérea)" pero "hoy nos comunican que Gran Bretaña, quien produce componentes del FA 50, prohíbe la venta a nuestro país", reveló el ministro a través de su cuenta de Twitter.

El ministro de Defensa, Agustín Rossi, denunció que Gran Bretaña impidió la venta de aviones caza surcoreanos a la Argentina y acusó a Londres de dar muestra de su "soberbia imperial".

El funcionario explicó que su cartera no puede comprarle esas naves porque tienen componentes producidos por la nación europea, que, según la empresa fabricante, debe dar su aprobación. Y el Reino Unido "tiene un embargo de armas contra Argentina", afirmó.

"Veníamos dialogando con la empresa KAI, coreana, para la compra del avión caza FA 50 para la FAA (Fuerza Aérea)" pero "hoy nos comunican que Gran Bretaña, quien produce componentes del FA 50, prohíbe la venta a nuestro país", reveló el ministro a través de su cuenta de tuiter

Esta actitud devela una "nueva muestra de soberbia imperial", cuestionó y publicó una copia de la carta de KAI (Korea Aerospace Industries).

A través del hashtag #MalvinasArgentinas que rememora el histórico reclamo por la soberanía de las islas, Rossi se mostró indignado por la nueva situación de confrontación generada por Londres.

La nota de Korea Aerospace Industries dirigida al embajador argentino en Corea, Alfredo Bascou, expresó "nuestro más sincero agradecimiento por su interés y atención en el programa FA 50".

Sin embargo, la empresa asiática aclaró que "como sabrá, la exportación de seis componentes principales producidos por suministros del Reino Unido para FA 50 está sujeta a la aprobación del gobierno del Reino Unido, que tiene un embargo de armas contra Argentina".

"Lamentamos informarle que el problema de la licencia de exportación del Reino Unido no se ha resuelto hasta la fecha. Aunque KAI aún no encontró una solución, KAI está haciendo un esfuerzo razonable para resolver este problema", concluyó la misiva, firmada por Martin Chun, gerente senior y jefe del Departamento de Estrategia de Negocios Internacionales de la empresa.

Pagina 12

3 de febrero de 2020

Mirta Iriondo, primera mujer al frente de la Fábrica Argentina de Aviones

"Es un orgullo para los sobrevivientes y un homenaje para los 30 mil"

Es doctora en Matemáticas y máster en Ingeniería Física en Suecia, donde estuvo exiliada. Estuvo desaparecida en El Vesubio y en La Perla, fue testigo en los juicios de la verdad, terminó trabajando a pocos metros del centro clandestino de detención donde estuvo secuestrada. En diálogo exclusivo con Página/12 habla de su condición de sobreviviente y de su trabajo rodeada de militares, del rol de las Fuerzas Armadas, de sus objetivos en la fábrica. Y cuenta cómo se recibió en el exilio, durmiendo cuatro horas por día. 
Por María Cafferata
Por primera vez desde su creación en 1927, la presidencia de la Fábrica Argentina de Aviones (Fadesa) estará ocupada por una mujer. Una mujer que, además, fue secuestrada y detenida durante la dictadura cívico militar. Mirta Iriondo es doctora en Matemáticas, tiene un máster en Ingeniería Física en Suecia -donde estuvo exiliada durante muchos años-, y cuenta con una extensa trayectoria académica y laboral: fue directora del área de Planificación Industrial para el Ministerio de Defensa, subdirectora de Investigación Científica y Desarrollo y Tecnológico y la primera decana de la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación en la historia de la Universidad de Córdoba. Desde el 20 de enero, es la titular de la empresa dependiente del Ministerio de Defensa que se encarga de la fabricación de aviones en el país. 
Si bien el cargo estuvo muy brevemente ocupado por la abogada Cristina Salzwedel durante el macrismo -que asumió de manera transitoria para llevar a cabo una auditoría interna-, Iriondo destaca la importancia de que haya más mujeres en espacios que, como el militar, cuentan con una cultura machista y autoritaria, y acarrean un pasado manchado por la experiencia de las dictaduras militares. En este sentido, analiza como "una reivindicación" para los sobrevivientes que haya otra sobreviviente ocupando un cargo de este tipo. "Es un orgullo para los sobrevivientes y un homenaje para los 30 mil desaparecidos", determina la flamante presidenta de Fadesa, en diálogo exclusivo con Página/12
-Desde su creación, la Fábrica Argentina de Aviones tuvo sólo presidentes varones, ¿qué importancia le da al hecho de ser la primera presidenta mujer?
-Primero quiero aclarar que técnicamente no soy la primera mujer presidenta porque, durante la gestión anterior, hubo una presidenta que estuvo un poquito para ver si podía armar alguna denuncia penal contra el gobierno anterior. Buscó si había algún caso de corrupción para denunciar, no lo encontró, y se fue. Pero de alguna manera sí, se puede decir que soy la primera presidenta porque yo no vine sólo para ver cómo puedo denunciar el gobierno anterior. Y eso que se hicieron cosas muy dañinas contra la empresa.
Pero sí, es un ambiente en el que hay muy pocas mujeres. Tiene una cultura que es producto de toda una historia en donde el autoritarismo estuvo siempre presente.  Algunas cosas han ido cambiando, especialmente a partir de la gestión de Nilda Garré: Antes de ella, por ejemplo, el Ministerio de Defensa obligaba a las mujeres embarazadas que entraban a la Fuerza a hacer guardias cuando ya estaban de varios meses. Estos cambios se han parado y hay que retomarlos, porque el rol de las mujeres en las Fuerzas Armadas es muy importante. Porque si vamos a hablar de equidad de género e igualdad de oportunidades, es necesario que esto incluya a las Fuerzas Armadas. 
Hay que entender también que las Fuerzas Armadas son una institución que está relacionada a la violencia institucional, son las encargadas de ejercer la violencia legítima para defender al país ante un agresor. Y ese es un rol que siempre se delegó a los hombres.
- Las Fuerzas Armadas son las encargadas de ejercer la fuerza ante agresores externos, pero históricamente en la Argentina han elegido aprovechar su fuerza para reprimir internamente. Usted fue víctima de ese uso indebido y, sin embargo, ha trabajo siempre rodeada de militares. ¿Cómo comenzó esa relación?
- Cuando en el 96' volví del exilio ingresé como docente en el Instituto Universitario Aeronáutico. Era el trabajo que había conseguido y volver fue un shock, porque el Instituto está justo enfrente del lugar al que me habían llevado detenida. Cuando a mí me traen detenida y vendada de Buenos Aires en el 77', me hacen bajar en la Escuela de Aviación para llevarme a La Perla. Para poder bajar los escalones del avión, me hacen sacarme la venda y lo primero que veo al levantar los ojos es el edificio del Instituto Universitario Aeronáutico. Diez años después fue muy duro ir a dar clases ahí. Porque encima no podía contárselo a nadie, si lo comentaba era probable que el rector, un militar retirado, no quisiera tomarme. Ese primer día que entré se me caían las lágrimas.
- ¿Cómo fue el vínculo con los militares en la institución?
-Me fui acostumbrando, me encontré con militares que actuaban muy bien. En un momento terminó saltando que yo había sido una detenida desaparecida y pensé: "soné, ahora me dicen que me vaya". Me llama entonces el secretario técnico del Instituto y me dice que le había llegado una carta denunciando que yo era una "subversiva", con ese término. En esa época estos motes todavía existían internamente, recién cambió realmente con la gestión de Nilda. Pero este militar me dice que no, que no lo va a elevar a la superioridad. Que teníamos "los mismos objetivos" para hacer crecer el instituto. Y ahí me dice: "Te pido perdón en nombre de la Fuerza Aérea”.
- ¿Nunca tuvo problemas con colegas?
- No, los problemas los tuve recién en el 2008 durante el primer juicio de La Perla, en donde yo era testigo principal. Durante un año, mis hijos y yo tuvimos que andar con custodia. Fue después de la desaparición de Julio López y la custodia a los testigos se había intensificado mucho. Yo en ese momento trabajaba en el Ministerio de Defensa y tenía custodia de personal especializado en Gendarmería en el Ministerio y custodia de la policía provincial de Córdoba.
- ¿Cuándo la secuestraron y la detuvieron en el centro clandestino de La Perla?
- Yo era muy jovencita, estaba en la escuela secundaria, cuando empecé a militar en el peronismo de base. Trabajaba también, así que tenía también una militancia sindical. Hubo un momento en el 77' que ya no se podía estar en Córdoba así que me fui con mi amigo (Luis Alberto) Fabbri, un dirigente sindical de una organización chiquita que se llamaba Poder Obrero, para Buenos Aires. Allá, el día que nos íbamos a juntar con un amigo en cuya casa nos íbamos a quedar, nos secuestran. Estaba con mi hijo, así que él también estuvo desaparecido unos meses.
Yo estuve desaparecida en el Vesubio durante ocho días, después me traen a Córdoba, a La Perla, en donde estuve desde abril del 77' a octubre del 78'. Me liberan con control domiciliario y, con ayuda de mi padre, nos vamos a Brasil, en donde pedimos asilo político para Suecia. En el 79' me lo dan, así que me voy allá con mis hijos, con el objetivo de estudiar. Ya me había separado de mi pareja de entonces, que era algo bastante común después de situaciones tan traumáticas. Empecé a estudiar sueco y entré a la facultad de Ingeniería.
- ¿Cómo fue la vida en el exilio?
- Fue un desafío y muy sanador. Me levantaba a las cinco de la mañana y le daba a mi hijo mayor- que todavía tenía edad para ir a la guardería- la mamadera para que se la diera a mi otro hijo de un año. Me preparaba, salía corriendo y los dejaba en la guardería a las 6.30, que era cuando abría. Me tomaba un colectivo, me bajaba y me tomaba el tren, me bajaba y me tomaba el subte, me bajaba e iba a la Tecnológica, donde estaba desde las 8 hasta las 17. Menos cinco me tomaba el subte, el tren, el colectivo, buscaba a los chicos justo antes de que la guardería cerrara, llegaba a casa, lavaba ropa, hacía la comida, acostaba a los chicos, les leía un cuento y me ponía a estudiar hasta la una de la mañana. Pasé años durmiendo 4 horas por día.
- ¿Qué pasó con Fabbri?
- Lo mataron. Emitieron un comunicado en el que decían que había muerto en un "enfrentamiento". Lo escuché por la radio mientras estaba en La Perla. Él también estaba detenido, así que fue un fusilamiento. Creo que nunca encontraron el cuerpo.
- ¿Qué opinan otros sobrevivientes sobre su trabajo en el Ministerio de Defensa?
- Les pareció una reivindicación. Como también fue una reivindicación cuando, durante el juicio a (Lucio Benjamín) Menéndez, me presentaron como la directora de Planificación Militar del Ministerio de Defensa y todos los que estaban ahí sentados reaccionaron exclamando "¡cómo puede ser!". En ese sentido, es una reivindicación para los sobrevivientes que haya una persona así en el Ministerio de Defensa, es un orgullo para los sobrevivientes ser parte. Es un orgullo para los sobrevivientes y un homenaje para los 30 mil desaparecidos. Ellos apuntaron a la destrucción de la persona, y con los sobrevivientes a veces sentimos que somos un accidente de la historia. Así que por eso es muy importante que yo haya logrado mostrar que se puede sobrevivir a todo eso, que se pueden hacer cosas constructivas y ser parte de un proyecto, desde un lugar no menor.

La presidenta

- Y ahora llegó a Fadea, ¿cuáles son sus objetivos al frente de la fábrica?
- En Fadea hay tres negocios diferentes: mantenimiento, producción y modernización. En materia de producción y mantenimiento, el objetivo es continuar con todos los proyectos que se estuvieron llevando adelante hasta el momento, que consisten sobre todo en afianzar la aviación comercial. Es importante distinguir entre el negocio de Defensa y Seguridad y el negocio comercial. Si bien el objetivo es trabajar para ambos negocios, me gustaría desarrollar todo lo que es la producción por fuera de Defensa. 
La fábrica tiene un convenio con la empresa brasilera Embraer desde 2009, me gustaría hacerlo más rentable, pero por supuesto también incorporar nuevos clientes a nivel nacional e internacional. También queremos ver cómo hacer para fortalecer lo que es modernización de aeronaves, que es algo importante para la región, ya que sus Fuerzas Armadas no tienen grandes recursos. 
A mí lo que me gustaría es que mi gestión fuera recordada por haber cumplido con transparencia y entusiasmo los objetivos políticos del gobierno. Me gustaría irme y saber que he sido una buena funcionaria pública.

Una sobreviviente en el Ministerio de Defensa

- ¿Cómo fue su primer acercamiento al kirchnerismo?
- Yo estoy con el Frente Para la Victoria desde 2002, cuando Néstor Kirchner sólo tenía un 2% de intención de voto. Cuando llegué de Suecia, empecé a militar sindicalmente en el gremio docente y comencé a trabajar con la Federación de Tierra, Vivienda y Hábitat de (Luis) D' Elía en Córdoba. Militaba con compañeros que venían de la Unión por Córdoba, hasta que en 2002 nos encontramos con el grupo todavía incipiente del Frente Para la Victoria. Siempre he sido una militante, nunca me había interesado tener algún cargo en la gestión.
Además, yo también militaba en organismos de Derechos Humanos, así que cuando, en 2007, Néstor Kirchner hace un acto de entrega de La Perla a los organismos, yo estaba ahí porque era sobreviviente. Entre los ministros que lo acompañaban estaba Nilda Garré, que no me conocía y que me pregunta cómo había superado toda la etapa en La Perla y el exilio. Yo le conté que, durante el exilio, había estudiado ingeniería y había hecho un doctorado en Matemática aplicada a la Tecnología y que, en ese momento, estaba trabajando en el Instituto Aeronáutico. “Así que algo en común tenemos porque yo también trabajo con Fuerza Aérea argentina”, le dije. 
Ella entonces me miró y me preguntó cuándo iba para Buenos Aires. Yo en ese entonces tenía como una doble vida: por un lado estaba como investigadora en la Facultad y, por el otro, hacía trabajo social desde la CTA. Como parte de mi trabajo territorial tenía que viajar en unos días y, cuando lo hago, fui a verla. Hablamos durante un rato largo y, al final, me preguntó si quería ser directora de Planificación en el Ministerio de Defensa. Ella no tenía idea de que yo estaba dentro del Frente Para la Victoria, sólo sabía que había estado en La Perla, que había estudiado ingeniería y que había trabajado en Fuerza Aérea. Y me ofreció el trabajo. Al día siguiente llegué a mi casa y le avisé a mi pareja y mis hijos: “Me voy a Buenos Aires”.
- Teniendo en cuenta su condición de sobreviviente, ¿cómo fue trabajar con militares?
- Soy un persona que no tiene preconceptos respecto a las personas. A mí me interesaba el proyecto, que giraba principalmente sobre la soberanía. Y se me acercaron integrantes de diferentes fuerzas con el mismo objetivo, con quienes tuve un trabajo muy dinámico y enriquecedor, a partir del cual generé muchas amistades que conservo aún hoy. 
Por supuesto que las Fuerzas Armadas no son una institución homogénea. Como parte de la política que Nilda tenía al frente del Ministerio, pude viajar mucho y así pude conocer un poco de la cultura que ellos tienen. Hay que entender que las Fuerzas Armadas se preparan para una guerra que nunca vendrá y para la cual tienen que desarrollarse en tiempos de paz y democracia. Entonces siempre hay una gran tensión interna. Si bien todavía siguen habiendo sectores que piensan en términos anti democráticos, hay toda una camada de militares tiene que soportar la historia que pesa sobre ellos.
- ¿Cree que las nuevas camadas de militares son más democráticas?
- Es fundamental la formación. Se hicieron cambios en los planes de estudio y, si bien es un proceso y falta profundizar, se ve que las nuevas camadas (que no tienen ninguna responsabilidad de lo que pasó en aquella época) comienzan a tener otra mirada. Podemos inscribirlo también en nuestra historia desde que las Madres de Plaza de Mayo empezaron a caminar en la Plaza. Mirá lo que pasó con el 2X1, por ejemplo, toda la población reaccionó en contra. Y eso también funciona como marco en el cual las Fuerzas Armadas comienzan a tener en claro que no pueden meterse en asuntos internos. Tenemos una ventaja respecto a otros países, en ese sentido.
Pero no hay que descuidarlo. Los cambios culturales llevan mucho tiempo y desde la política y la población hay que insistir con la democracia y los derechos humanos. A las Fuerzas Armadas hay que profesionalizarlas y tener en claro cuáles son sus objetivos para poder encuadrar a las nuevas camadas militares para que sean democráticas. Es un proceso y creo que vamos por buen camino.
Pagina 12

15 de febrero de 2018

Defensa hizo una compra de "material bélico" y la declaró confidencial
Las armas secretas
El Gobierno encargó la compra de armamento para “potenciar la capacidad disuasiva” e iniciar el “proceso de restablecimiento de la capacidad de Defensa Antiaérea”. La transacción se declaró secreta según el decreto publicado en el Boletín Oficial con las firmas de Macri, Aguad y Peña.
Tras delinear su "nueva doctrina" en materia de defensa y seguridad interior, y tras el acuerdo firmado por el Gobierno con el Comando Sur estadounidense, el Ministerio de Defensa anunció hoy la compra de material bélico para “potenciar la capacidad disuasiva” e iniciar el “proceso de restablecimiento de la capacidad de Defensa Antiaérea”. La adquisición fue oficializada esta mañana en el Boletín Oficial con la firmas del ministro Oscar Aguad y el presidente Mauricio Macri, en un decreto que la declaró “secreta”, por lo que no se podrá saber cuál es el armamento adquirido, a quién fue comprado ni su valor.
“Declárase secreta la operación contractual por razones de seguridad y defensa nacional para la adquisición del Material Bélico que tramita bajo el Expediente N° 6/2017 del Ministerio de Defensa, de conformidad al requerimiento consolidado y efectuado por el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas”, dice el decreto publicado en el Boletín Oficial con la firma de Aguad, Macri y el jefe de Gabinete Marcos Peña.
Según detalla la norma, el Gobierno considera necesario incorporar nuevo material bélico que “potencie la capacidad disuasiva, favorezca la normalización con los ya existentes a nivel conjunto y aporte nuevos desarrollos tecnológicos que posibiliten iniciar el proceso de restablecimiento de la capacidad de Defensa Antiaérea de baja y muy baja cobertura”.
Además de renovar el material considerado obsoleto, a partir de esta compra el Gobierno piensa constituir “el primer Sistema de Armas” de forma conjunta entre las tres fuerzas lo que llevaría a minimizar “la formación de personal y adiestramiento operacional”.
Pagina 12

4 de enero de 2018

Sigue el desguace en el área de Defensa
Con la medida quedaron en la calle los 219 empleados que estaban contratados. Desde los gremios estatales sostuvieron que el cierre de la planta representa “un desastre” para la economía de la localidad bonaerense de Azul.
Las autoridades alegaron “razones de mercado” para el cierre pero se desentendieron de la suerte de los empleados.
El interventor de la Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM), Luis Riva, reconoció ayer que la fábrica de explosivo Fanazul cerró sus puertas y, por lo tanto, dejó en la calle 219 empleados que estaban contratados. Alegó razones de mercado para justificar la decisión y se desentendió de la situación de los despedidos al sostener que “eso le corresponde a la sociedad azuleña”. De todas formas aseguró que los 25 trabajadores que permanecerán en la planta garantizan la seguridad del polvorín que allí existe. La visión de los trabajadores es contraria. Por caso, uno de los delegados de ATE y ahora desempleado, Omar Menchaca, aseguró a PáginaI12 que el cierre de la planta “representa un desastre para la economía local porque el gobierno aplica las mismas políticas de los años noventa”. A pesar del anuncio los trabajadores mantendrán la protesta que incluirá un apagón en la ciudad que acordaron con organizaciones sociales locales. 
Si bien Riva aseguró ayer durante una entrevista con una radio de Olavarría que no tiene previsto una reunión con ATE y sus delegados, los trabajadores despedidos indicaron que para hoy está acordada un encuentro con el intendente macrista de Azul, Hernán Bertelly, y con un representante del obispado católico. En rigor, el encuentro iba a concretarse ayer en las oficinas centrales de DGFM pero Riva durante la entrevista con LU32 la desconoció. Por el contrario, los delegados de ATE de la sede central de Fabricaciones Militares indicaron que se presentaron en las oficinas del interventor donde les informaron que se suspendía por cuestiones de agenda. Los dirigentes sindicales consideraron que Riva levantó el encuentro por orden del ministro de Defensa, Oscar Aguad.
Riva incluso dijo a la radio la decisión del cierre de la planta llegó luego de un largo estudio de las cinco plantas que tiene DGFM y que en función de la demanda y el costo de producción “que son altísimos comparado con otros países” se determinó lo que el funcionario definió como “una reorganización de las producciones”. Sin embargo, el martes pasado cuando los trabajadores se presentaron en la planta de Azul encontraron, además de un piquete de efectivos de la Policía Federal, un cartel que dice que las actividades retornarían el 14 de febrero próximo.
Uno de los puntos más críticos que tiene toda fábrica de explosivos es la seguridad del material allí almacenado. Según Riva “no hay ningún peligro porque los explosivos y la materia prima está controlada. No hay peligro ni riesgo porque todo se está refrigerando”. Los delegados de la planta ahora cerrada no comparten la confianza del funcionario porque afirman que la mayoría de los empleados del polvorín integran la lista de despedidos. Los delegados gremiales aseguraron que la intervención destinó a un grupo de los 35 que permanecen en la fábrica a custodiar el polvorín luego de darles una breve capacitación. No es para menos la preocupación de los desempleados porque sostienen que la planta tiene almacenada cerca de 180 mil kilos de dinamita sin contar con otros dispositivos que exigen un control de temperatura riguroso.
Para Manchaca es nula la posibilidad de que, tal como afirmó Riva, los despedidos sean “reabsorbidos” por la sociedad local o regional. El delegado indicó que las pocas fábricas e inclusos negocios que hay en la ciudad de Azul se está despidiendo personal. “Si esto sigue así Azul se transformará en una ciudad fantasma”, indicó.
Los despedidos de la planta de explosivos continuarán hoy con las protestas. Tienen previsto una concentración en el Concejo Deliberante y por la tarde una marcha por las calles de Azul y, fruto de la solidaridad de las organizaciones sociales e incluso comerciales de la ciudad, se realizará un apagón de media hora. Los empleados planean acampar frente a la sede municipal a la espera de un mayor compromiso del intendente Bertellys que llegó a ese cargo de mano del Frente para la Victoria pero que a poco de andar saltó a las filas de Cambiemos.
La crisis de Fanazul no es de estos días. Según los delegados de la planta el abandono comenzó hace meses cuando las autoridades dejaron de invertir en el mantenimiento de las instalaciones. “Lo que se rompía no se reemplazaba salvo que lo hiciéramos los propios trabajadores”, indicó Menchaca que supo trabajar en la empresa, que en los noventa fue despedido por el gobierno menemista y luego volvieron a contratarlo una vez que la DGFM recuperó su perfil industrial. Otra de las señales que para los trabajadores daban cuenta del cuál era el objetivo de la intervención fue la desaparición de los cinco colectivos que tenía la fábrica para trasladar a los trabajadores hasta la Azul. Habían sido adquiridos durante el anterior gobierno pero, según relatan los trabajadores, fueron trasladados durante un operativo nocturno que contó con presencia policial hasta la planta que Fabricaciones Militares tiene en Villa María, Córdoba.
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