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8 de octubre de 2026

“Buscan salvarlo de la forma más burda y ridícula"

Grave denuncia de Nadia Beller por la protección a Fernando Cerimedo

La abogada y activista Nadia Beller, expareja del asesor argentino detenido en Bolivia por el intento de femicidio, habló con Radio 750, denunció ataques y afirmó que el gobierno de Rodrigo Paz busca beneficiar al asesor de Javier Milei.

En medio de un tembladeral político que atraviesa todos los niveles del gobierno de Rodrigo Paz Pereira en Bolivia, la abogada y activista Nadia Beller denunció una campaña de persecución y desprestigio en su contra, tras las graves acusaciones contra su expareja, Fernando Cerimedo, detenido en Bolivia por el intento de femicidio de Beller. Además, reveló que buscan garantizar la protección política y judicial del exasesor de Javier Milei.

Las acusaciones de Beller tomaron mayor cuerpo en los últimos días, luego de que el gobierno del derechista Paz impulsara la detención del fiscal general de Estado Roger Mariaca, quien lideraba investigaciones sobre Cerimedo y la fuga del narco uruguayo Sebastián Marset, entre otros casos.

Beller se transformó en una de las principales voces que denuncian una red de corrupción vinculada al narcotráfico y a la DEA de Estados Unidos operando en Bolivia, donde el argentino cercano a Javier Milei, Cerimedo, tiene un rol central.

Por eso, ante la pregunta de Mejor que mañana, por Radio 750 Beller fue sumamente crítica con lo que está ocurriendo en su país. “Están tratando de salvarlo de la forma más burda y ridícula, cada vez peor. Anoche hicieron un programa con uno de los operadores del Gobierno y entrevistaron a tres personas, al ministro de Gobierno, a un viceministro que acaba de salir y a la abogada de Cerimedo”.

“Y acá con conjeturas, uno decía que tenía dos hipótesis: que yo era una mujer muy inteligente, lo que se le hacía muy raro, entonces que tenía alguien atrás de mí, con una misoginia a full, alguien que no tiene en sus círculos personas pensantes; y la otra era que yo era una agente cubana”, relató.

Frente a este panorama, Beller sostuvo que esas acusaciones son “ridículas”, a la que se sumó una acusación que partió del gobierno boliviano que asociaba a Beller con el fiscal Mariaca. “Yo lo voy a denunciar y sé que va a haber represalias. Yo sé que no hay ninguna foto con el fiscal”, remarcó.

Es más, sobre esta denuncia, Beller dijo: “Le preguntan dónde están las fotos y dice que le pareció verlas en una red social. Y para rematar la jugada de Cerimedo, que es lo más limitado que existe, dijo que había llamadas mías con el exfiscal, que lo llamé estando en el hospital”.

Sobre el tema de las llamadas, dijo, no hay forma de decir esto sin estar confesando un delito. “Al final le preguntan cómo obtuvo esos datos y qué legalidad tiene, y dice que pidieron favores. ¿Cuál es la forma de obtener un registro de llamadas? O que te lo de la telefonía o la justicia. Está confesando un uso indebido de las influencias”.

“Y es lo más estúpido que puede hacer. Ya no saben por dónde salir. El único que dijo que podría ser un autoatentado fue el ministro. Es vergonzoso que confiesen por dónde salir ni que tengan capacidad de análisis. Quieren construir una retórica. Ahora ya construyeron una retórica con lo que han dicho”, dijo.

Finalmente, cerró contando cómo vive todo este proceso de persecución. “La construcción que pueden hacer en redes pesa mucho sobre la opinión pública. Si son capaces de poner presidentes a raíz de guerras sucias, son capaces de cualquier cosa”.

“Más que mellar la dignidad y la credibilidad de una persona. Son capaces de cualquier cosa. Es inconcebible que dos autoridades del estado ejerzan esta violencia mediática tan flagrante en mi contra. Y que la policía, la fiscalía, el presidente, no les diga que paren un poco. Tenemos un ministerio de igualdad que se supone que tiene que defender a la mujer y están papando moscas”, cerró.

Pagina 12


1 de octubre de 2026

Una oscura trama que llega hasta Trump

Tras una acusación de Estados Unidos, detuvieron al fiscal que investiga a Cerimedo en Bolivia

El fiscal general Roger Mariaca fue arrestado durante un operativo sorpresivo cuando bajaba de un avión en Sucre. El Ministerio Público boliviano lo denunció como “un secuestro”. “No se está respetando la institucionalidad del Estado”, afirmaron.

En una sospechosa trama que envuelve al exconsultor argentino Fernando Cerimedo, al Departamento de Estado estadounidense y a las autoridades de investigaciones contra el narcotráfico en Bolivia, un sector de la policía de ese país detuvo al fiscal general Roger Mariaca durante un operativo sorpresivo al que el Ministerio Público boliviano calificó de “ilegal”.

Mariaca es quien acusó e investiga a Cerimedo, y fue privado de su libertad al pie de un avión en la ciudad de Sucre luego de que la Casa Blanca le revocara los visados bajo la imprecisa acusación de intentar “socavar gobiernos elegidos democráticamente”.

La maniobra fue informada ayer por Página/12 como un intento del gobierno de Donald Trump por proteger al exconsultor político de Javier Milei, del convicto Jair Bolsonaro y del ultraderechista mandatario boliviano Rodrigo Paz.

Cerimedo sigue con prisión preventiva en Bolivia por ser el principal acusado del intento de asesinato que sufrió su expareja Nadia Beller, en agosto último.

El arresto del fiscal

Fue Mariaca, como titular del Ministerio Público boliviano, quien se puso al frente de ese caso y desde entonces soportó presiones que escalaron a nivel internacional. En las últimas horas, el Departamento de Estado le revocó sorpresivamente la visa y lo incluyó en una lista de 21 altos funcionarios de Bolivia, Colombia y Perú acusados de “corruptos”.

Horas después de esa acusación, un sector de la Policía Boliviana lo aprehendió mientras aguardaba un vuelo para trasladarse de Sucre a Santa Cruz “para cumplir con su agenda institucional”.

Pero la turbiedad del caso continuó cuando funcionarios del Ministerio Público boliviano convocaron a una conferencia de prensa para denunciar el carácter “ilegal” del “secuestro” de Mariaca, y hombres encapuchados y con chalecos de la CEIP (Centro Especial de Inteligencia Policial) coparon la sede de esa institución para allanar y detener a todo el personal judicial.

“Queremos denunciar el secuestro del fiscal general del Estado y la vulneración de los derechos humanos”, dijo un funcionario de la Fiscalía mientras un grupo de uniformados interrumpió la conferencia de prensa.

“Se están vulnerando los derechos y no se está respetando la institucionalidad del Estado, luego de que de manera cobarde se procedió al secuestro de nuestro fiscal general”, insistió el funcionario mientras los hombres armados se desplegaban por los despachos oficiales desoyendo las exigencias de los fiscales.

Junto a Mariaca, también fue aprehendido el fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, sin que por ahora el gobierno boliviano ni la Policía tampoco hayan brindado alguna información oficial al respecto.

La trama detrás de la persecución a Mariaca

Si bien los motivos de la aprensión de Mariaca y Zeballos se desconocen, no pocos lo vinculan al caso Cerimedo, que además de estar acusado por tentativa de asesinato a Nadia Beller y enriquecimiento, también fue señalado como parte de una trama de protección y colaboración a narcotraficantes del departamento de Beni, fronterizo a Brasil.

Las pruebas de esta acusación son audios presentados por el vicepresidente de Bolivia, Edman Lara, cuya difusión fue previa a la decisión del Departamento de Estado de acusar a Mariaca de “poner en peligro los esfuerzos del presidente Trump para combatir el narcoterrorismo, al tiempo de socavar las instituciones democráticas que Bolivia, como participante del programa Escudo, busca fortalecer”.

Mariaca rechazó las acusaciones en su contra y vinculó la decisión de Washington con las “implicaciones” que tuvo dentro y fuera de Bolivia el caso Cerimedo. Hasta el Gobierno boliviano calificó de “graves” esas acusaciones y pidió a Estados Unidos la información correspondiente.

En octubre de 2024, Mariaca fue elegido fiscal general de Bolivia para un periodo de seis años, por el anterior Legislativo, en el que tenía la mayoría el entonces oficialista Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de los expresidentes Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025).

El Legislativo boliviano tiene prevista una sesión para analizar la información que envíe Estados Unidos y la posible conformación de una comisión que investigue esas acusaciones.

Pagina 12

30 de septiembre de 2026

Más pruebas en contra

Cerimedo complicado por casos de narcotráfico, pero también ayudado por Estados Unidos

Un audio exhibe al consultor de Milei y la extrema derecha regional pactando sobornos de 15.000 dólares para proteger vuelos que supuestamente traficaban droga. Lo había adelantado Nadia Beller. Estados Unidos le sacó la visa al fiscal que lo investiga.

Raul Kollmann

Fernando Cerimedo, el consultor de Javier Milei y de otros presidentes y candidatos de ultraderecha, sigue provocando conmociones en Bolivia. El vicepresidente de ese país, Edmand Lara, presentó el fulminante audio en el que se prueba lo denunciado por la abogada Nadia Beller en agosto: que su expareja, Cerimedo, protegía vuelos de narcotraficantes en el departamento de Beni, en la Amazonia. Según se escucha, cobraban 15.000 dólares por avión. Pero, en paralelo, el Departamento de Estado de Estados Unidos produjo otra conmoción relacionada con Cerimedo: hizo pública la cancelación de visas de 21 bolivianos, entre ellos el fiscal general Roger Mariaca, el que impulsó la investigación y el encarcelamiento de Cerimedo por tentativa de femicidio de Beller y por enriquecimiento ilícito. Según Beller, es una movida del equipo de Donald Trump para proteger a Cerimedo. Ya lo señaló esta semana el Washington Post: “Cerimedo es el hombre de MAGA (Make America Great Again, la consigna de Trump) en todo el continente”.

Un audio feroz

El diálogo que presentó el vicepresidente Lara es entre Cerimedo y una mujer no identificada, pero sobre la que ya hay pistas.

-Me tienes que decir. Ellos ya quieren hacer los arreglos. Pagan 15.000 (dólares) por carro (avión) —le dice la mujer a Cerimedo.

—Dame dos horas y te contesto —responde el consultor.

La mujer insiste:

—Ellos pueden llegar a San Lorenzo (de Moxos) y a Santa Rosa (de Yacuma). 10 carros (aviones) a cada uno. No se puede ir ahora a San Ramón (de Beni) porque mataron al hijo del alcalde y hay mucho ruido. Pero en total pueden mover 45 carros (aviones).

—Sí, sí. Lo arreglamos. Dejame hablar con (Franz) Cabrera y en dos horas hablamos otra vez —cierra el diálogo Cerimedo.

La trama de los vuelos

Los tres pequeños aeropuertos mencionados en el audio son del departamento de Beni, fronterizo con Brasil, en la Amazonia. Y cuando Cerimedo dice que tiene que hablar con Cabrera, se refiere a Franz William Cabrera, exjefe de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (FELCN), destituido recientemente.

En su momento, Nadia Beller dio a conocer chats en los que hay referencias a Beni y, en especial, al bloqueo de radares y a la no incautación de aeronaves capturadas en vuelos sospechosos. Según el fiscal Alexander Mendoza, se liberó a los aviones a cambio de la exigencia de que coloquen un transponder, una especie de GPS que automáticamente ubica al aparato. El fiscal dice que al final ni se colocaban los transpondedores, ni quedaban detenidos los tripulantes, ni se retenían los aviones.

De todas maneras, el audio impacta por la cantidad de vuelos, unos 45 mensuales, lo que implica sobornos de casi 700.000 dólares. En el diálogo se menciona que intervienen controladores que “están de nuestro lado” y que hay que designar a algunos otros que acompañen las maniobras. Según se escucha, intervienen también funcionarios de NAABOL (Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos) y de la DGAC (Dirección General de Aviación Civil).

En la investigación del fiscal Mendoza aparece otro hecho de relevancia: aparentemente, Cerimedo manejaba un campo en Beni, en Santa Rosa de Yacuma, en el que también aterrizaban vuelos sospechosos. Eso se está tratando de determinar.

Este mismo martes, Edmand Lara, el vicepresidente, presentó un segundo audio sobre las andanzas de Cerimedo. Tiene que ver con una interna por los sobornos. Sucede que en escena aparecieron dos abogados que decían hablar en nombre del presidente Rodrigo Paz y que pretendían cobrar coimas más baratas: 10.000 dólares por avión. En el audio se escucha a Cerimedo diciéndole al coronel Cabrera que habría que armarle una causa a los dos abogados para sacarlos de la cancha.

Mueve Estados Unidos

Durante la jornada del lunes se conoció que el Departamento de Estado canceló la visa para entrar a Estados Unidos a 21 bolivianos, entre ellos fiscales, jueces y un jefe policial. Pero en la resolución, transmitida por la embajada en La Paz, hay un apartado especial dedicado al fiscal general Roger Mariaca, al que acusan de “solicitar y aceptar sobornos para facilitar el narcotráfico y ayudar a personas involucradas en delitos violentos a evadir la justicia”. En la resolución de Washington no hay agregado alguno: no dicen en qué casos ni cuáles son las pruebas.

En verdad, Mariaca impulsó las investigaciones sobre tráfico de oro, nafta adulterada y fue fundamental también en el avance del expediente por el intento de femicidio contra Beller, el 17 de agosto pasado.

“¿Esta decisión de Estados Unidos es la lucha del Escudo de las Américas o la protección de la red MAGA?”, cuestionó Beller. La abogada dio a entender que con la quita de la visa a Mariaca, los funcionarios de Trump tratan de proteger a Cerimedo, hoy preso en el penal de Chonchocoro, en La Paz. “Si la explicación es corrupción y narcotráfico, hay que explicar por qué se retira la visa al fiscal general que está investigando una estructura de esas características. ¿Están persiguiendo al que investiga o están protegiendo a parte de la red?”, preguntó Beller.

El abogado de Cerimedo

El nuevo abogado del consultor en la Argentina, Yamil Castro Bianchi, hizo un pronóstico sorprendente: “Hay expectativas de que en noviembre Cerimedo recupere su libertad. Hay mucha gente que traicionó a Fernando. Diciembre es un mes muy complicado y más de uno va a tener que comprar pañales. Los que lo traicionaron”, le dijo al periodista Alfredo Scoccimarro en Radio del Plata.

Castro Bianchi apuntó a Javier y Karina Milei, los llamó “los hermanos macana” y mencionó que ambos traicionaron a Cerimedo. “Mucha gente en Argentina tiene temor de lo que puede contar Fernando. En diciembre van a intervenir la Derecha Diario y cuando Fernando esté en libertad, la recuperará”.

En Bolivia no creen en el diagnóstico de la posible libertad del consultor. “Hoy en día, Cerimedo tiene dos prisiones preventivas”, sintetizó Jerjes Justiniano, abogado de Nadia Beller. Una por la tentativa de femicidio y la otra por enriquecimiento ilícito. Está por caer una tercera prisión preventiva, por violencia de género, a raíz de una agresión contra Beller en junio. Pero, además, hay un cuarto expediente sobre la cuestión del narcotráfico: veremos si los fiscales piden también preventiva. No parece que Cerimedo consiga que se revoquen toda las prisiones preventivas. Recién este miércoles habrá una audiencia por la apelación en el caso de la tentativa de femicidio”.

Sea como sea, al menos en Bolivia, las acusaciones contra Cerimedo no parecen disminuir, sino, por el contrario, surgen imputaciones nuevas semana a semana. Aun así, nada está dicho. Habrá que ver el impacto de la intervención de Washington, que parece querer defender a quien fue su alfil en Bolivia, Argentina, Perú, Chile, Brasil, Honduras. No por nada a Cerimedo lo premiaron en la propia casa de Trump, en Mar-a-Lago, como el Mejor Consultor Hispano del Año. Y no fue hace siglos. Fue en febrero de 2026.

Pagina 12


29 de septiembre de 2026

Paz le abre la puerta a las privatizaciones y siembra el terreno para vender empresas de litio y petroleo

El presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira firmó un decreto de "reorganización, liquidación y/o disolución" de empresas públicas. Se basa en un informe reciente que sometió a revisión a 67 compañías estatales, el cual reporta supuestos números críticos en más de 20 de ellas.

Con su excusa eterna del déficit estatal, el gobierno de Rodrigo Paz Pereira avanzó el viernes pasado sobre el aparato de las empresas públicas de Bolivia y declaró como prioridad la reorganización, disolución y/o liquidación de las empresas públicas del nivel central del Estado. Justificándose en un decreto que impuso el jueves, sometió a revisión a 67 empresas estatales, las cuales todas ellas contarían con números negativos y algunas, incluso, estarían en “estado crítico”. Desde la oposición señalan que la medida abrirá un proceso de privatizaciones, asociaciones con capitales privados o transferencias de activos estratégicos, lo cual enfrenta limitaciones constitucionales.
Tras asumir el Gobierno a finales de 2025, el presidente Paz anunció que su primera misión como mandatario sería el reordenamiento económico del sector público, al que halló víctima de “una importante burocracia corrupta” tras dos décadas de gobierno e influencia del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido del ex presidente Evo Morales. Ordenó a la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública (OFEP) a investigar los balances de una amplia cantidad de empresas estatales y mixtas, cuyos resultados se conocieron la semana pasada.
El organismo informó que 15 compañías acumulan pérdidas por 2.655 millones de bolivianos y presentan un patrimonio negativo de 1.901 millones, a la par que el diagnóstico general elevó a más de 20 el número de empresas en estado crítico.

El decreto 5526, aprobado el jueves y promulgado el viernes, le otorga potestad al Ejecutivo boliviano a elegir qué empresas sostener, reorganizar o disolver. Y aunque no especificaron qué compañías aplicarán a cada caso, desde La Paz aseguraron que entre las empresas consideradas críticas aparecen Yacimientos del Litio Boliviano (YLB), Empresa Boliviana de Construcción (EBC), Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) y la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL), entre otras.

Desde la oposición advierten la probabilidad de que se quieran disolver determinadas empresas para luego privatizar la administración de los bienes de esas compañías.

El argumento central del Ejecutivo es fiscal. Creen que es necesario reducir el peso de compañías que generan pérdidas, evitar que el Estado continúe destinando recursos para sostenerlas y “ordenar las cuentas públicas”. La OFEP denuncia que, durante las últimas dos décadas, se utilizaron más de 73.000 millones de bolivianos en créditos para sostener el aparato empresarial estatal.

El sociólogo boliviano Francisco García, en diálogo con El Destape, advirtió sobre algunos detalles del informe de la OFEP. “Según este informe todas las empresas públicas son deficitarias. Y las más deficitarias, curiosamente, son las empresas estratégicas. Estamos hablando de Entel, que es la de telecomunicaciones; hablamos de YPFB, que sería el YPF boliviano; hablamos de ENDE; y hablamos del sistema minero que está alrededor de la Corporación Minera de Bolivia”.

Números irreales

Mientras que el pacismo insiste en su ofensiva sobre las empresas públicas, los números e informes que el Gobierno publicó no se condicen con los balances de los últimos años. El economista boliviano Omar Rilver Velasco Portillo publicó en agosto de este año un breve informe, acompañado de una serie de gráficos, que demuestra que la mayoría de las empresas consideradas estratégicas para la producción boliviana (de acuerdo a lo que dicta la Constitución boliviana desde 2009), dieron números positivos hasta y después del año 2019.

El economista las dividió en tres grupos: las que tienen su gráfica en verde son las que dieron números positivos, las amarillas las que tuvieron altibajos pronunciados en distintos contextos y, finalmente, las rojas son las que efectivamente presentaron problemas económicos reales.

El gráfico que publicó el economista Portillo Velasco en su informe de agosto 2026.

“Más allá de las diferencias particulares entre cada empresa, la evolución de las utilidades permite advertir tendencias comunes. Hasta antes de 2019, existía una tendencia positiva generalizada hacia la generación de utilidades en la mayoría de las empresas. Sin embargo, los conflictos sociales de 2019 -tanto antes como después del cambio de gobierno forzado- sumados a la mala gestión de la pandemia, provocaron una caída sustancial de las utilidades”, advirtió Velasco Portillo en su cuenta de Facebook, donde resumió la presentación de su informe.

“Curiosamente, las empresas críticas son las que siempre han mostrado números positivos y generaciones de renta”, agregó García a este portal, en referencia a la publicación de Velasco Portillo.

El decreto que ilusiona a empresarios extranjeros

El punto político del Decreto 5727 aparece cuando se lo observa junto con las declaraciones oficiales sobre el futuro de las empresas estatales. El propio procedimiento establecido por el decreto marca que cada caso deberá seguir el instrumento jurídico correspondiente. Si una empresa fue creada mediante un decreto supremo, su eventual disolución o liquidación podrá tramitarse mediante otro decreto. Si fue creada por una ley, el Ejecutivo deberá enviar un anteproyecto de ley a la Asamblea Legislativa.

Aunque no lo han hecho de manera explícita, ya hay algunos empresarios que ven con buenos ojos la medida de Paz. Ya en marzo de este año una misión de alto nivel de la Unión Europea visitó el complejo industrial de YLB en el salar de Uyuni, acompañada por representantes de empresas de Francia, Alemania, España e Italia y entidades bancarias europeas. El objetivo fue “explorar alianzas estratégicas, cooperación e inversiones para ampliar la producción de litio”, según explicaron desde el viejo continente.

Foto oficial de la delegación europea de funcionarios y empresarios que visitaron Bolivia en febrero 2026.

Litio y petróleo: el límite constitucional

El problema para Paz es que no todas las empresas pueden ser tratadas de la misma manera. La Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia establece límites específicos para sectores estratégicos y, en algunos casos, prohíbe directamente transferir determinados activos a empresas privadas.

El caso más claro es el petróleo. La Constitución establece que los hidrocarburos son “propiedad inalienable e imprescriptible del pueblo boliviano” y que el Estado ejerce la propiedad sobre toda la producción. Además, define a YPFB como el brazo operativo estatal y establece expresamente que la empresa no puede transferir sus derechos u obligaciones en ninguna forma o modalidad.

Sin embargo, esto no significa que los privados estén excluidos del negocio hidrocarburífero. La propia Constitución permite que YPFB firme contratos de prestación de servicios con empresas privadas y que participe en sociedades de economía mixta. Pero en estas últimas el Estado, a través de YPFB, debe conservar al menos el 51% del capital.

Algo similar ocurre con los activos mineros y de energía eléctrica. El artículo 372 establece que los grupos mineros nacionalizados, sus plantas industriales y sus fundiciones “pertenecen al patrimonio del pueblo” y no pueden ser transferidos o adjudicados en propiedad a empresas privadas. Mientras que en el caso de la luz pasa lo mismo que los hidrocarburos: la energía es catalogada estratégica y no puede ser sometida “a intereses privados ni por medio de la concesión”.

El litio presenta una situación similar. La Constitución reserva al Estado la administración y el control de los recursos naturales estratégicos, aunque permite mecanismos de asociación y participación privada. De hecho, Bolivia ya desarrolló estructuras de empresas mixtas en el negocio del litio con participación estatal mayoritaria, aunque con el Estado como su supervisor.

“Lo interesante del decreto de Paz es que te muestra tres figuras. Te propone por un lado la reorganización, por otro lado la disolución, pero también la liquidación de estas empresas. Éste último es un concepto interesante. ¿Qué es liquidar? Es vender por partes. Ese fue el sistema bajo el cual se privatizó aquí en Bolivia durante la década de los ‘90, bajo el principio de "capitalización" que terminó siendo una liquidación de los activos de las empresas estatales”, afirmó Francisco García a este medio, respondiéndole a los argumentos del Gobierno.

El Destape

11 de septiembre de 2026

Caso Cerimedo

Evo Morales pide protección internacional ante las amenazas del gobierno de Rodrigo Paz

Evo Morales solicitó a la CIDH medidas provisionales de protección ante amenazas y persecución por parte del actual gobierno boliviano. Presentó audios y testimonios que evidencian una estrategia estatal en su contra.

Irina Hauser-Raul Kollmann

El expresidente de Bolivia, Evo Morales, hizo una presentación formal para que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (IDH) dicte “medidas provisionales”, es decir, para que le dé protección, ya que considera que el gobierno de Rodrigo Paz pretende “atentar” contra su “vida y seguridad”. Sostiene que esta amenaza y la persecución en su contra son parte de un acuerdo entre el mandatario y el consultor argentino Fernando Cerimedo, preso por el intento de femicidio de su expareja, Nadia Beller. Es más, supone que buscan la forma de acusarlo a él por ese atentado –como ya informó Página/12--, como denotan los videos que difunde uno de los supuestos sicarios. Como respaldo entregó audios de las conversaciones entre Paz y Cerimedo que ya fueron judicializados, las declaraciones de funcionarios que blanquean que para ellos es prioridad detenerlo y el relato de Beller sobre la antesala del ataque del que fue víctima.

El pedido de Morales fue realizado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el organismo que vehiculiza el pedido ante la Corte. No tienen plazos para dar respuesta. Las medidas provisionales se dictan en casos de gravedad y urgencia para evitar situaciones que puedan afectar de manera irreparable a las personas.

El texto plantea que el expresidente de Bolivia es blanco de hostigamiento hace tiempo, pero advierte sobre el “agravamiento reciente bajo el gobierno de Rodrigo Paz Pereira, siendo atacado sistemáticamente por agentes estatales a través de acoso político, persecución judicial, hostigamiento, intimidación y calumnias, acciones que pueden ser evidenciadas en varias declaraciones públicas de autoridades del gobierno nacional”. El texto presentado, que firman el exjuez Raúl Zaffaroni y el constitucionalista Raúl Gustavo Ferreyra, señala que, dadas las circunstancias, Evo Morales, no puede acudir a ninguna fuerza estatal para solicitar protección.

Cerimedo-Paz

En un comienzo, frente a la detención de Cerimedo por el intento de femicidio de Beller, el presidente Paz intentó desligarse. Pero la aparición de fotos, conversaciones y relatos de allegados al Gobierno sobre la ascendencia del consultor, más los de la propia Beller dieron por tierra con esa teoría. El 3 de septiembre, el vicepresidente, Edmand Lara (que está enfrentado con el mandatario), presentó ante el Ministerio Público Fiscal una grabación de una conversación entre Paz y Cerimedo, donde hablaban de cómo hacer para declarar el estado de sitio y aplicar una intervención en la región de Cochabamba, que es el único departamento en Bolivia alineado por excelencia con Evo Morales.

Junto con la petición internacional se entregaron las transcripciones que dejan evidencia del vínculo de Paz con Cerimedo. El primero le dice que “la promulgación (del estado de sitio) tiene que ser un show”. El consultor le sugiere que: “Es que la gente va a tener expectativas de que declares algo”.

—La narrativa la armamos nosotros. Si yo la firmo a la noche y lo promulgo en la televisión, todo el mundo va a pensar que mañana hay estado de sitio. Pero estamos negociando (para que levanten los cortes de ruta). Tenemos que ser imaginativos y pensar adónde vamos a dar el primer golpe —insiste Paz. Cerimedo consiente.

—¿Qué tal si le sacamos la mierda primero a los chapareños? (en referencia a El Chapare, la región donde está Evo Morales) —continúa el mandatario.

—Me gusta, me gusta —es la respuesta.

La denuncia señala que el “audio evidencia una estrategia gubernamental, incluyendo una narrativa o plan comunicacional, dirigida contra la región del Trópico de Cochabamba”, y por ende contra Evo Morales, “quien reside en dicha zona”. “El propio beneficiario ha declarado públicamente que recibe advertencias reiteradas sobre un operativo policial en curso para su aprehensión, y que se han instalado puntos de vigilancia en la región para detectar movimientos con ese fin”, dice el texto al que accedió este diario. La solicitud ante la CIDH dice que lo que se escucha en ese diálogo “evidencia la predisposición del Gobierno Nacional a la cabeza de Rodrigo Paz, de atentar contra la vida y seguridad de Evo Morales, hecho que lo sitúa en extrema vulnerabilidad, no pudiendo acudir a ninguna fuerza estatal o jurisdiccional para solicitar protección”.

Línea de conducta

El documento presentado señala que no se trata de “actos aislados de hostigamiento político, sino a un patrón sostenido que incluiría, según se denuncia, la participación de agentes estatales en un atentado contra la vida del beneficiario, la construcción de elementos de incriminación en su contra” y recopila expresiones de “las más altas autoridades del Poder Ejecutivo”.

Como ejemplo citan que el 2 de agosto último, el entonces comandante de la Policía Boliviana, general Mirko Sokol, afirmó públicamente que “no es una prioridad para la Policía Boliviana detener a Evo Morales porque la causa no es sólida”. Pero el gobierno nacional reaccionó y el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, salió a desautorizarlo y afirmar: “Para el gobierno nacional, detener a Evo Morales es un asunto prioritario”. Sokol fue sustituido el 1 de septiembre por el coronel Álvarez, quien cambia de posición y afirma que es una prioridad aprehender a Evo Morales.

Por esa época se conoció también un audio de una aparente conversación entre Cerimedo y la esposa de Paz, es decir, la primera dama, María Elena “Bibi” Urquidi, donde había referencias a la continuidad de Sokol. Cerimedo decía: “Si no saca a Sokol no podemos avanzar”.

Desde los meses previos, los ministros de Gobierno y de Defensa amenazaban con ingresar la Trópico de Cochabamba y advertían que el expresidente tarde o temprano será detenido.

El ataque a Beller

Como informó Página/12, es sugestiva la aparición de dos videos de uno de los señalados como sicarios difundidos desde la clandestinidad. Se trata de Aldo Silva Peña, quien salió con teorías poco coherentes, como que el objetivo era matarlo a Cerimedo y herir a Beller, pero el primero ni siquiera estaba en Santa Cruz de la Sierra. El hombre decía que había tres personas arriba de él y, la clave de su mensaje: que le pagaron y le dieron celulares funcionarios del gobernador Leonardo Loza, de Cochabamba, aliado de Evo. Son videos para tratar de cargar la responsabilidad del intento de femicidio sobre Morales.

Beller ya dijo taxativamente que los sicarios fueron enviados por Cerimedo, quien la había golpeado antes. Ella publicó fotos con los golpes y mensajes de él pidiendo perdón. La denuncia internacional de Morales recuerda que Beller relató que había acudido al Swiss Hotel, donde quisieron matarla, porque una familia quería hablar con ella para denunciar a Evo Morales. Decían que su sobrina de 13 años había sido abusada por el exmandatario y luego falleció. Cerimedo alentó a Beller a conversar con el tío de la supuesta víctima en ese hotel. Cuando salió a la puerta a recibir a la familia, le dispararon. La abogada hizo una comparación de mensajes que le enviaba la supuesta familia (o sea, el sicario) y concluyó que se repetía el uso de frases que utilizaba o el modo en que las escribía Cerimedo: “ósea” todo junto; “nena” (que no es común entre los bolivianos, que dicen “niña”, pero sí lo decía su expareja); el sicario mandaba frases con puntos suspensivos, una costumbre de Cerimedo, y seguía con minúscula. Ella pidió una pericia lingüística; está convencida de que todo fue una trampa.

Evo Morales ve una trama compleja y se considera en riesgo, por eso ahora apuesta a una respuesta de organismos internacionales de derechos humanos.

Sus abogados señalan que “la rigurosidad de una investigación transparente y justa no existe” para él, “ya que, como se ha descrito, las prioridades políticas del gobierno se sobreponen a toda la institucionalidad estatal, todo con el fin de armar una novela en palabras del mismo presidente Paz para atentar contra vida y seguridad del expresidente, dejándolo en total indefensión y vulnerabilidad”.

Pagina 12

1 de septiembre de 2026

María Argentina Rojas Roca, una exfuncionaria de la Aduana

Ordenan la aprehensión de la mujer que habría pagado a los sicarios en el ataque a Beller

Señalada por la fiscalía como la persona que se reunió y le pagó a los sicarios colombianos. Estuvo presa en Brasil por tráfico de drogas. La vinculan al exjefe de la Aduana, que tenía estrecha relación con Cerimedo.

Raul Kollmann

Una exfuncionaria de la Aduana, María Argentina Rojas Roca, fue sindicada por la fiscalía como la persona que se reunió y le pagó a los sicarios colombianos que intentaron asesinar a la abogada Nadia Beller. La orden de aprehensión fue librada este lunes y tiene la firma de la fiscal del caso, Yolanda Aguilera, quien explícitamente califica el delito que se imputa a Rojas Roca como “asesinato en grado de tentativa”. En teoría, la mujer está vinculada al exjefe de la Aduana, Alberto Soto, y en teoría, también a Fernando Cerimedo. La razón de la sospecha es que Soto era un funcionario colocado en la Aduana por influencia del consultor argentino. Página/12 se comunicó con la fiscalía de Santa Cruz de la Sierra, pero no quisieron dar detalles de la investigación que los llevó hasta Rojas Roca: sí confirmaron la orden de aprehensión.

Los detalles

Rojas Roca fue destituida del cargo de jefa de la Aduana del aeropuerto de Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, porque un informe estableció que estuvo presa en Brasil y fue expulsada el 21 de enero de 2021 por haber sido condenada por violación de la ley brasileña 6.368 de tráfico de estupefacientes. A Rojas Roca se la deportó desde el aeropuerto de Río de Janeiro.

Pese a semejante antecedente, la mujer fue designada por Soto al frente de la Aduana del principal aeropuerto de Bolivia, Viru Viru, el 28 de abril pasado. La cuestión produjo un enorme escándalo porque no era el único elemento sospechoso de ilícitos en ese aeropuerto. Hace algo más de un mes, el 23 de julio, fue detenido un joven, Adrian Lema Roca, con 4 valijas, 189 kilos de oro por un valor de 25 millones de dólares. Según Nadia Beller, Lema Roca está relacionado con Catalina, una hija del presidente, y también tiene vínculo -y fotos- con Cerimedo. De ahí viene la acusación de Beller contra Cerimedo por haber estado mezclado en tráfico de oro.

Lo impactante es que el gobierno de Rodrigo Paz desplazó a Soto de la Aduana el 18 de agosto, o sea al día siguiente del ataque contra Beller. Y, según la letrada, Soto era una pieza del poder de Cerimedo. ¿Tenía el presidente información sobre el involucramiento de Soto y Rojas Roca en la tentativa de femicidio?

La acusación

En la orden de aprehensión firmada por la fiscal Yolanda Aguilera dice expresamente de qué se acusa a Rojas Roca: participación en la tentativa de asesinato. Según DTV de Bolivia, en el expediente de la fiscalía dice: “habría mantenido reuniones, coordinaciones y realizado transferencias de dinero a los presuntos sicarios señalados de participar en la planificación y ejecución del ataque contra Nadia Beller”.

La investigación de la fiscalía y la policía boliviana es insólita, por la increíble precariedad del plan de asesinato de Beller. Todo partió de la moto que los sicarios dejaron frente al SwissHotel. Sucede que los individuos tuvieron que robar otra moto porque la que usaron para llegar a la escena no arrancó. Para sorpresa de los investigadores, la moto que quedó abandonada cerca del hotel no era robada, sino prestada, y el sujeto que la prestó dijo que se la pidió un conocido, colombiano, “porque tengo un negocio grande”. Es más, el dueño, un tal Edson Vega Justiniano, El Fiti, y el colombiano, Aldúbar Henry Silva Peña, Juancho, subieron la moto a una camioneta, la llevaron a un taller y le cambiaron el color. Era blanca y la pintaron de rojo. Cuando fueron a detener a Silva Peña, éste estaba prófugo, pero sí encontraron a su esposa, Paola Vargas Arizpe. Ella le dijo a los policías que no tenía nada que ver, que un vecino Roger Aguilera, le había prestado un arma a su marido. Para la justicia boliviana los dos sicarios fueron Silva Peña, Juancho; y Widen Justiniano Sotelo, otro colombiano. Ambos están prófugos. La esposa de Juancho y Roger, el que prestó el arma, están presos.

Más allá de esos avances de la pesquisa, en la fiscalía no le quisieron decir a este diario cómo es que vincularon a los sicarios con Rojas Roca, la mujer que ahora buscan detener. Algún elemento aporto Beller, que ya conocía el vínculo entre Cerimedo y el jefe de Rojas Roca, Soto.

Teoría conspirativa

Desde la cárcel, la defensa de Cerimedo ha sido más que débil respecto a las pruebas concretas y trató de politizar lo ocurrido: “esta acusación en mi contra es parte de un golpe de estado”, argumentó. Cuando en Radio 10 se le preguntó el domingo a la defensora de Cerimedo, Margarita Arce, cuál era la hipótesis de su defendido sobre el ataque de los sicarios, la letrada contesto: “él no sabe nada, no sabe quién atacó a Beller”.

Su jugada consiste en afirmar que el intento de femicidio fue una maniobra para involucrar al presidente Rodrigo Paz o una estrategia para desplazarlo a él como asesor del presidente. No faltan los que sugieren que Cerimedo exhibía poder por todos lados y se estaba enriqueciendo de la mano de la familia presidencial -combustible, oro, pistas de aterrizaje- y que todo es parte de la interna del gobierno.

Respecto del intento de femicidio, Cerimedo se atiene a la insólita explicación que ya dio: “fue una cuestión personal que se me fue de las manos”. Este fin de semana agregó que “Nadia no era una esposa, era una aventura, una amante”, tratando de encajar con la hipótesis de la fiscalía: que la tentativa de femicidio fue porque “Cerimedo no quería asumir la paternidad, a raíz del embarazo de Beller”. En la causa de Santa Cruz de la Sierra parecen no moverse de ese móvil.

Es distinto al expediente de La Paz, por enriquecimiento ilícito. En la acusación que formula el fiscal Carlos Torrez se ve una trama distinta, de mezcla directa con el poder -el presidente, su esposa, su hija- y con negocios oscuros del poder. En esa investigación le encontraron el equivalente a 100.000 dólares en efectivo y comprobantes de transferencias al exterior de otros 400.000 dólares. Ante esas evidencias, las explicaciones también fueron un naufragio: en la declaración que le tomaron en la cárcel, afirmó que ganaba un millón de dólares por mes (se lo preguntaron dos veces) y que no tenía ningún ingreso en Bolivia. Después cambio: dijo que ganaba un millón de dólares, pero por año. Su abogada, en cambio, sostuvo que Cerimedo trajo 200.000 dólares de la Argentina y que vivía de ese dinero. Nada resulta creíble.

Por el contrario, todo encaja con el perfil de un mitómano de la derecha, ligado a Trump y su corriente, especialista en difundir e instalar, a través millones de mensajes, falsedades de todo tipo. Creador, junto con otros, de tremendas histerias -se viene el comunismo, se viene Satanás, todo es culpa de la casta, hay fraude electoral- para favorecer a Javier Milei, Jair y ahora Flavio Bolsonaro, José Antonio Kast en Chile, Abelardo de la Espriella en Colombia y todo el plantel de reaccionarios continentales.

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