Mostrando entradas con la etiqueta Cristina.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cristina.. Mostrar todas las entradas

27 de octubre de 2026

Lula Da Silva le agradeció el saludo a Cristina Kirchner: “Celebramos una gran victoria de la democracia”

El mandatario brasileño respondió al mensaje de la expresidenta argentina tras imponerse en el balotaje frente a Flávio Bolsonaro y destacó la defensa compartida de una América Latina soberana.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, le agradeció a Cristina Fernández de Kirchner el saludo por su victoria en el balotaje y la llamó “querida amiga” en un mensaje publicado en la red social X. “Celebramos una gran victoria de la democracia, de la justicia social y de la paz”, expresó el mandatario.

“Muchas gracias, mi querida amiga Cristina Kirchner, por tu mensaje. Celebramos una gran victoria de la democracia, de la justicia social y de la paz”, escribió Lula. Y completó: “Un gran abrazo para ti, que siempre ha estado a nuestro lado en la defensa de una América Latina soberana y próspera”.

El intercambio. El saludo de CFK y la respuesta de Lula. Redes Sociales

En su respuesta, Lula puso el foco en la democracia, la justicia social y la paz, y agradeció el acompañamiento de la exmandataria argentina en la defensa de una región soberana y próspera.

El intercambio se produjo en medio de las tensiones y los rumores sobre la fuga y el paradero de Flávio Bolsonaro, rival de Lula en el balotaje.

El mensaje de Cristina Kirchner a Lula

La expresidenta argentina había felicitado al líder del Partido de los Trabajadores pocos minutos después de que el tribunal electoral confirmara matemáticamente su triunfo en la segunda vuelta frente a Flávio Bolsonaro.

En su publicación, Cristina Kirchner destacó primero la participación del pueblo brasileño en las elecciones y luego saludó al mandatario por su victoria.

“FELICITACIONES… primero al pueblo brasileño que hoy protagonizó un auténtico 17 de Octubre electoral y después… a usted, compañero presidente Lula, que en su séptima elección presidencial supo despertar en sus compatriotas sentimiento y sentido para ganar esta batalla”, escribió CFK.

Pagina 12

23 de octubre de 2026

Comenzó el juicio oral contra Cristina Kirchner por la causa Hotesur y Los Sauces

La ex presidenta y Máximo Kirchner presencian el inicio del juicio de forma virtual. Cuál es la acusación y quiénes son los denunciados. 

El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comienza hoy y abrirá un nuevo proceso judicial contra la expresidenta Cristina Kirchner, además de tener por primera vez en el banquillo de los acusados al diputado Máximo Kirchner. La primera audiencia en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py tendrá una modalidad mixta ya que los jueces del Tribunal Oral Federal (TOF) N°5 habilitaron la posibilidad de que los imputados participen de forma virtual, según pudo confirmar la Agencia Noticias Argentinas.

La Justicia autorizó a Cristina y Máximo Kirchner a presenciar la sesión de forma virtual. La resolución contó con el aval de los jueces José Michilini y Fernando Machado Pelloni, mientras que Adriana Palliotti votó en disidencia. En el caso del diputado, su defensa lo había pedido para compatibilizar el debate con sus labores parlamentarias; mientras que en el caso de la expresidenta buscaban evitar el operativo de seguridad para su traslado desde el departamento en San José 1111 donde cumple prisión domiciliaria.

Sin embargo, el TOF N° habilitó esta instancia solo para la primera audiencia en la que se leerá la acusación y la elevación a juicio. Esto debido a que la reciente unificación de las causas impuesta por la Cámara de Casación Penal dejó poco margen de tiempo para garantizar que todos los acusados puedan estar presentes como lo estableció el tribunal.

Las causas Hotesur y Los Sauces tienen 19 acusados, entre ellos Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa. El tribunal determinó que el debate tendrá audiencias tres veces por semana, los días lunes, viernes y sábados. Además, señalaron que se iba a reservar la primera semana de la feria judicial de enero de 2027, con posibilidad de sumar la segunda semana para asegurar la continuidad del juicio.

El TOF N°5 remarcó que las sesiones serán estrictamente presenciales y los acusados deberán presentarse en Comodoro Py en las instancias que se requiera. Solo se evaluará una participación virtual de forma particular por “cuestiones estrictamente específicas y justificadas”. Los abogados defensores si deberán concurrir de forma obligatoria.  En total, ambas causas reunían más de 300 testigos, pero las partes acordaron reducir la lista para darle celeridad al debate.

El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comienza hoy y abrirá un nuevo proceso judicial contra la expresidenta Cristina Kirchner, además de tener por primera vez en el banquillo de los acusados al diputado Máximo Kirchner. La primera audiencia en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py tendrá una modalidad mixta ya que los jueces del Tribunal Oral Federal (TOF) N°5 habilitaron la posibilidad de que los imputados participen de forma virtual, según pudo confirmar la Agencia Noticias Argentinas.

La Justicia autorizó a Cristina y Máximo Kirchner a presenciar la sesión de forma virtual. La resolución contó con el aval de los jueces José Michilini y Fernando Machado Pelloni, mientras que Adriana Palliotti votó en disidencia. En el caso del diputado, su defensa lo había pedido para compatibilizar el debate con sus labores parlamentarias; mientras que en el caso de la expresidenta buscaban evitar el operativo de seguridad para su traslado desde el departamento en San José 1111 donde cumple prisión domiciliaria.

Sin embargo, el TOF N° habilitó esta instancia solo para la primera audiencia en la que se leerá la acusación y la elevación a juicio. Esto debido a que la reciente unificación de las causas impuesta por la Cámara de Casación Penal dejó poco margen de tiempo para garantizar que todos los acusados puedan estar presentes como lo estableció el tribunal.

Las causas Hotesur y Los Sauces tienen 19 acusados, entre ellos Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa. El tribunal determinó que el debate tendrá audiencias tres veces por semana, los días lunes, viernes y sábados. Además, señalaron que se iba a reservar la primera semana de la feria judicial de enero de 2027, con posibilidad de sumar la segunda semana para asegurar la continuidad del juicio.

El TOF N°5 remarcó que las sesiones serán estrictamente presenciales y los acusados deberán presentarse en Comodoro Py en las instancias que se requiera. Solo se evaluará una participación virtual de forma particular por “cuestiones estrictamente específicas y justificadas”. Los abogados defensores si deberán concurrir de forma obligatoria.  En total, ambas causas reunían más de 300 testigos, pero las partes acordaron reducir la lista para darle celeridad al debate. debate.

El Destape

21 de octubre de 2026

Dispusieron unificar los juicios Hotesur-Los Sauces

Lawfare: La Casación ordenó apuntar rápido contra Cristina y Máximo Kirchner

Con presión política-judicial-mediática, los camaristas Diego Barroetaveña y Daniel Petrone le ordenaron al Tribunal Oral 5 juntar los dos expedientes y arrancar el viernes. Slokar votó en contra.

Raul Kollmann

En una decisión ya adelantada por la alianza político-judicial-mediática del mileísmo y el macrismo, dos magistrados de la Cámara de Casación --Diego Barroetaveña y Daniel Petrone-- resolvieron que los juicios por las causas Hotesur-Los Sauces se hagan de forma unificada y que las audiencias arranquen el viernes. Todo consiste en juzgar y condenar a Cristina y Máximo Kirchner cuanto antes. Nadie sabe cómo lo hará el Tribunal Oral, porque no se enviaron las citaciones de la causa Hotesur --el juicio iba a arrancar en marzo-- y, además, no está terminada la que sería la prueba clave: una pericia sobre los valores de los alquileres, para determinar si eran o no a precios de mercado. La cuestión es central, porque la acusación consiste en que los alquileres encerraban un blanqueo de supuestas coimas o sobreprecios por la obra pública. Si los valores de los alquileres eran normales, a precios de mercado, la conclusión sería que no encerraban nada ni blanqueaban nada. La presión política-mediática-judicial fue transmitida de manera grosera por la Corte Suprema a los magistrados de la Casación. El juez Alejandro Slokar votó en contra y señaló que la Casación no puede meterse en la organización de un juicio, que eso corresponde al tribunal y que la resolución es una “exorbitancia”, o sea, se sale de órbita.

Más de lo mismo

Pocos saben que el Tribunal Oral número 5 ya había sobreseído a Cristina, Máximo y demás imputados porque consideró que no existía posibilidad de lavado de dinero, la principal acusación. Los magistrados Adrián Grünberg y Daniel Obligado sostuvieron que la obra pública produce pagos en blanco y que los alquileres fueron todos en blanco, de manera que no existía el delito de convertir dinero negro en dinero blanco, que es el delito de blanqueo. Como es obvio, el aparato judicial de Comodoro Py, que acaba de sobreseer a Mauricio Macri, Luis Caputo y todos los que tomaron la mayor deuda de la historia de la Argentina, revirtió el sobreseimiento de los acusados en Hotesur-Los Sauces. La Casación dispuso apartar a los anteriores jueces y ordenó que el juicio contra Cristina y Máximo se haga.

La “orden” de unificar los juicios fue transmitida a los integrantes de la Casación en una reunión de jueces realizada en San Martín de los Andes. Fue público y notorio que se trató de un apriete de la Corte Suprema. La movida fue tan escandalosa que Barroetaveña y Petrone firmaron una resolución para tratar la unificación a las 20 horas de un viernes, en la propia localidad neuquina.

La clave de los alquileres

La causa Hotesur-Los Sauces fue instruida por el fallecido juez Claudio Bonadío con maniobras inusitadas, como la creación de un expediente paralelo para que ese magistrado siguiera a cargo. La base de la acusación es que la familia Kirchner les alquiló hoteles y departamentos a empresarios --en especial, Lázaro Báez-- que, al mismo tiempo, tenían contratos de obra pública con el Estado. El argumento de las defensas siempre fue que, mientras los precios de los alquileres fueran los de mercado, no había ningún delito ni se infería blanqueo o coima alguna.

Es más, es conocido que Donald Trump le alquila sus hoteles y resorts al Estado norteamericano, con valores declarados por encima de los de mercado, alegando que está en su derecho de cobrarle más caro al Estado. El caso más obvio es el de Mar-a-Lago, la residencia de Trump en la que pasó días y días Javier Milei. Un debate parecido se produjo en Chile con las propiedades y empresas del fallecido expresidente Sebastián Piñera. Lo impactante es que duermen en los cajones las causas en las que sí hubo gravísimas maniobras del presidente Mauricio Macri: aumento descomunal de los peajes y luego venta de las acciones de Macri de la concesionaria de la Panamericana, o adjudicación de parques eólicos que luego fueron vendidos a través de empresas de la familia Macri radicadas en Luxemburgo. A los Kirchner nunca se les encontró una cuenta o una sociedad escondida en el exterior. Eso se verifica --y parece no importar-- en los Macri, los Caputo y compañía.

Dos juicios

En Hotesur-Los Sauces, el Tribunal 5, integrado por José Michelini, Adriana Palliotti y Fernando Machado Pelloni, había resuelto hacer los 2 juicios por separado, en esencia porque la pericia sobre los alquileres de los hoteles no estaba --ni está-- terminada. Además, no se trata exactamente de los mismos imputados. Por lo tanto, el tribunal --que es el único facultado para organizar un juicio-- resolvió empezar con Los Sauces el viernes 23 de octubre y arrancar con Hotesur en marzo. Esto es lo que apeló el fiscal Diego Velazco, planteo luego sostenido por el fiscal ante la Casación, Mario Villar. Este último ni siquiera se presentó a argumentar en la audiencia convocada: ya sabía que la orden política era unificar.

De manera inédita, los dos jueces de la Casación no sugirieron acelerar los tiempos, sino que ordenaron unificar los juicios y, aún más insólito, ordenaron empezar el viernes. Es lo que señaló Slokar: “Se trata de una exorbitancia competencial”. Por lo que se sabe, nunca en la historia la Casación interfirió en la dirección de un proceso modificando cuestiones de ordenamiento de un juicio.

Al cierre de esta edición, nadie sabe cómo es que se citará a los imputados en Hotesur, cuando supuestamente faltan 3 días para el juicio y, además, se arrancará sin que esté terminada la prueba-pericia clave. En rigor, desde el punto de vista estrictamente judicial, el TOF 5 no tiene por qué acatar la “orden” ilegal de la Casación, aunque ya sabe que en Comodoro Py se toca una misma partitura.

Cristina y Máximo estarán

El defensor de Cristina y Máximo, Carlos Alberto Beraldi, pidió que ambos puedan seguir de manera remota las audiencias en las que se lee una acusación que, como es evidente, conocen desde hace rato y consideran falsa. Está claro que no reclamaron un privilegio, porque así sucede en la mayoría de los juicios que se están realizando. De hecho, una parte de los acusados vive en Santa Cruz, de manera que no estarán presentes. Sin embargo, rápidamente se puso en marcha la presión mediática, cuyo objetivo central es tener la foto de ambos sentados en el banquillo de los acusados. Lo que importa es la política.

La resolución de este martes reitera que lo que rige es el mandato de una especie de nueva mesa judicial-mediática-política. Si hubo sobreseimiento, se revoca. Y se hace un juicio a las apuradas con tal de incidir como sea en las batallas electorales. La independencia judicial queda para el mundo de la teoría.

Pagina 12

12 de octubre de 2026

“Cristina está presa porque saben que sin equidad de géneros no hay justicia social”, reclamaron

En el marco del 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades, Córdoba pidió por la libertad de Cristina

A la vera del Río Suquía, organizaciones sociales y políticas rechazaron la detención de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y reclamaron que su proscripción atenta contra la democracia. También hubo pedido de justicia por el intento de magnicidio y dardos contra Milei y la Corte Suprema.

La ciudad de Córdoba se encuentra este fin de semana desbordada por una gran multitudad que llegó para participar del 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries. Con gran cantidad de talleres, actividades culturales y debates, la construcción colectiva del movimiento feminista y plurinacional tiene como escenario este año a las escuelas y espacios públicos de La Docta.

En este marco, distintas agrupaciones sociales y políticas llevaron adelante la Plaza Kristina Libre, un nuevo grito desde Córdoba para rechazar la condena de la ex vice presidenta Cristina Fernández de Kirchner, exigir su liberación e impugnar su proscripción política.

Las militantes a la vera del Río Suquía. Córdoba12

Pasadas las 12 horas de este domingo, una multitud de militantes comenzó a copar la vera del Río Suquía al frente del Parque Las Heras, entre el puente Centenario y el puente Peatonal del parque, de donde colgaban gran cantidad de banderas de agrupaciones. “Volveremos a Kaminar juntas”, rezaba la más grande de ellas, de fondo blanco y letras rojas ricoteras.

Cristina libre: “A las mujeres de esta Patria nunca pudieron doblegarlas”

Flor Corazza, del Frente de Mujeres La Cámpora, inició la lectura del documento y pidió por la liberación de la primera presidenta electa del país y dos veces presidenta, “quien hace más de un año se encuentra injustamente detenida”. La dirigente enfatizó: “A Cristina la proscribieron y detuvieron porque nunca se doblegó ante el poder real y jamás se movió del lado del Pueblo”.

Luego fue el turno de Coti San Pedro, de Patria Grande, quien destacó “algunas de las leyes y políticas de los gobiernos de Cristina que nos dieron más igualdad”, mencionando la Asignación Universal por Hijo, la jubilación de Amas de Casa, la Ley de Matrimonio Igualitario, Ley de Identidad de Género, reconocimiento de derechos en el Código Civil y Comercial, entre otros. Ante una gran cantidad de militantes que ocupaban esa orilla de la Costanera cordobesa, San Pedro remarcó que “Cristina es ejemplo de que las mujeres podemos y debemos ocupar lugares de decisión política. Cristina está presa porque saben que sin equidad de géneros no hay justicia social”.

Las militantes coparon la orilla del Río Suquía. Córdoba12

Meli Brugge, de La Duarte, se refirió a la violencia simbólica y mediática de la que fue y sigue siendo principal sujeto la ex presidenta. “Se impuso el odio a través de mentiras sistemáticamente reiteradas en tapas de diarios y revistas”, sostuvo la militante, quien relacionó este clima de odio con el intento de magnicidio contra Cristina a manos de Sabag Montiel y Brenda Uliarte. Las dirigentes y la militancia renovaron el pedido de justicia por este hecho de violencia política: “Seguimos exigiendo saber ¿quiénes son los verdaderos responsables? ¿quiénes son los autores intelectuales?“.

“Este intento de magnicidio culminó con la ilegítima detención de Cristina”, continuó Brugge, alegando así que “los grupos concentrados de poder económico lograron su máximo objetivo: impedir que se presentara como candidata en las elecciones del 2027, privándola también de su libertad”. La representante de La Duarte cerró su alocuación advirtiendo que el sistema democrático está en peligro ante la proscripción de la ex vice presidenta: “¡Mientras Cristina permanezca detenida, no podemos hablar de democracia!“.

Las militantes coparon la vera del Río Suquía. Córdoba12

En ese sentido, párrafo aparte mereció en el acto la Corte Suprema, considerada por estas agrupaciones como la “responsable institucional directa de la proscripción y detención ilegítima de la máxima líder opositora y de consolidar la persecución política”, según leyó Pilar Gil, de La Cámpora.

“La quieren a Cristina fuera de escena y a una oposición disciplinada para avanzar con la quita de derechos y la entrega de nuestro país”, declaró la representante camporista, quien pidió por una reforma judicial que contemple una Corte y un “Poder Judicial al servicio del Pueblo y no de las corporaciones económicas”.

A continuación, María Cassani del Sindicato de Trabajadores Judiciales (SiTraJu) hizo un diagnóstico de la situación económica, política y social de estos últimos tres años y sostuvo que desde la gestión Milei en el Gobierno “vinieron a imponer un modelo de hambre y saqueo”. “La reforma laboral, la flexibilización, el FMI y la entrega de soberanía no generaron más trabajo. Vemos tendales de trabajadoras y trabajadores despedidos, vemos familias endeudadas y rotas, vemos pibes sin futuro hundidos en las apuestas, vemos aumentar los problemas de salud mental y las violencias, vemos exclusión y pobreza”, declaró Cassani, pero haciendo énfasis en que, ante tan sombrío panorama, “aquí estamos, organizadas y en lucha”.

Las militantes coparon la orilla del Río Suquía, al frente del Parque Las Heras. Córdoba12

Acto seguido fue el turno de Flor Grosso y Maxi Mejías de Patria Diversa, una organización que promueve y defiende los Derechos Humanos del colectivo disca y de la comunidad LGBT+. “Nos encontramos en la provincia del Cordobazo, la que salió a las calles por el regreso de Perón, la de las vigilias por el aborto legal, seguro y gratuito, donde gritamos Ni Una Menos y donde el 10 de junio de 2025 salimos movilizadas y movilizades a reclamar por la injusta condena de nuestra compañera. Córdoba, al igual que el resto del país también reclama por Cristina libre”, reclamaron.

La lectura del documento estuvo a cargo de Luciana Córdoba de SECASFPI, el sindicato que nuclea a los trabajadores y trabajadoras de la ANSES. “Con Cristina presa, no hay democracia”, aseguró la Secretaria de Derechos Humanos e Igualdad de Género de la Comisión Directiva Nacional del gremio, argumentando que esta proscripción impide también que el electorado vote de manera libre y soberana en pos de “una Argentina con trabajo, equidad de género, con salud, con ciencia y educación”.

“A las mujeres de esta Patria nunca pudieron doblegarlas. Por las compañeras detenidas desaparecidas, por las Madres y Abuelas, por Milagros Sala, por Evita, por comprensión histórica y por decisión política. Queremos a Cristina libre y presidenta para construir junto a ella una patria justa, libre y soberana”, finalizó la gremialista.

Pagina 12


18 de septiembre de 2026

Una sentencia arbitraria

La caída: causa “Vialidad”

Raul Gustavo Ferreira

Hace exactamente veintiséis meses, en abril de 2023, estuve reunido aquí, a menos de cincuenta metros, en el Aula Magna, con motivo del dictado de un fallo del Tribunal Oral Criminal que había condenado por mayoría a la pena de seis años de prisión e inhabilitación especial perpetua a Cristina Fernández de Kirchner y a otras personas. En esa ocasión dije dos cosas: primero, que me encontraba ante una sentencia arbitraria; segundo —y por eso insisto en la importancia de este encuentro— que, en el Derecho constitucional, todo lo que es contrario a la razón es arbitrario, y que la razón debe ser el instrumento constitucional.

La Constitución debe ser el lenguaje de la razón.

Por lo tanto, una ley, una sentencia o un reglamento arbitrarios son todo aquello que resulta contrario a una racional coexistencia comunitaria. Eso fue lo que dije entonces, cuando advertía que se estaba construyendo una sentencia arbitraria.

Conviene precisar qué significa esa categoría.

La arbitrariedad de sentencia es una construcción jurisprudencial que la Corte elaboró en 1909 y que se consolidó con el tiempo, al punto de que hoy entre el 85 y el 90 por ciento de las causas que llegan en la actualidad al Tribunal apelan por esa vía.

Ya entonces —en abril de 2023— advertía a la Cámara de Casación que había una sentencia arbitraria, porque no se había considerado la prueba existente, porque se había denegado la producción de prueba decisiva para resolver el litigio, y porque se aplicaba una solución ajena al Derecho vigente.

La defensa interpuso un recurso de casación de 340 páginas.

La Cámara de Casación no consideró ninguno de esos planteos y confirmó la sentencia dictada por mayoría por el Tribunal Oral Criminal.

La causa llegó con enorme celeridad a la Corte Suprema de Justicia, que en setenta días —sesenta y nueve noches, si se quiere ser exacto— resolvió un expediente que tiene, según entiendo, más de sesenta cuerpos y más de doscientas cajas de documentación.

Vale la pena una comparación.

Uno de los espejos de la Corte Suprema argentina es la Supreme Court de los Estados Unidos, que hace once meses resolvió una causa vinculada con la responsabilidad penal de los presidentes de la República —el caso “Trump”— y decidió, por seis votos contra tres, que existía inmunidad absoluta para los presidentes, en tanto se investigasen actos referidos a su tarea y que fuesen excluyentes, es decir, no compartidos en su ejecución con otro poder constituido del Estado. La minoría del tribunal estadounidense advirtió que, de decidirse así, se colocaría a un presidente por encima de la Constitución.

Apréciese que en la Corte argentina no puede haber minoría: el número de jueces necesario para dictar sentencia es tres, y como tres son los jueces de la Corte, resulta matemáticamente imposible que exista una voz disidente.

Así llegó esta causa “Vialidad” a la Corte Suprema de Justicia. Su fallo es obligatorio para las partes y debe cumplirse. Pero una sentencia arbitraria —repito— es aquella que adolece de vicios manifiestos que le impiden existir como acto jurisdiccional válido: es, en rigor, un acto anulable. Un acto anulable es, sin embargo, un acto existente. Cristina está presa y debe cumplir el fallo; esa autoridad rige para las partes, pero no me impide reflexionar en contra del decisorio.

Los principios constitucionales vulnerados

¿Cómo se llega a este fallo? A través de la violación de varios principios constitucionales. Me quiero referir en particular al considerando 13 —el último de los trece que tiene la sentencia, que ocupa 27 páginas, 26 sin las firmas—, donde la Corte invoca “la profusa prueba considerada” y “la aplicación del Código Penal”. Si efectivamente hubiera prueba profusa y aplicación correcta del Código Penal, no habría sentencia arbitraria; si no las hay, sí la hay. Ese considerando revela, en esta nueva integración de la Corte, ciertos gestos de soberbia litúrgica en la escritura de sus fundamentos.

Cuando se sostiene que el escrito de la defensa carecía de fundamentación autónoma, siendo que sí la tenía, se viola el propio principio de defensa en juicio. La defensa había solicitado una pericia sobre la totalidad de las obras realizadas —que se verificara si se acreditaron, cómo y cuándo se pagaron, cómo se ejecutaron—, y esa prueba fue denegada. En los términos de la propia jurisprudencia de la Corte, la denegación de prueba decisiva para la solución del litigio configura arbitrariedad. A esto se suma que se impidió a Cristina Fernández de Kirchner ampliar su declaración indagatoria, cuando desde el primer año de la facultad enseño que ese acto es el principal instrumento de defensa. Hubo, entonces, violación del principio de defensa en juicio.

También se vulneró el principio de imparcialidad: quedaron probadas relaciones entre quienes tuvieron a cargo el juzgamiento que afectaban seriamente esa neutralidad que tiene fundamentos y exigencias constitucionales. Esa alteración se produjo tanto en primera instancia como en la Cámara. No fue considerada por la Corte en su sentencia final.

Se vulneró asimismo el principio de legalidad, que exige que el Estado quede sometido al Derecho y que nadie pueda ser enjuiciado penalmente si no existe una ley previa que haya configurado la conducta que se pretende reprimir. La responsabilidad política de la administración del país es la principal responsabilidad del presidente de la República, según impone la Constitución desde la reforma de 1994, pero él carece de la responsabilidad jurídico-administrativa vinculada a la gestión cotidiana. Cuando los juzgadores sostienen que Cristina Fernández de Kirchner incurrió en una conducta por acción o por omisión, no queda siquiera claro si se trató de una omisión impropia o de una acción concreta. Esos deberes funcionales estaban a cargo de los jefes de gabinete, ninguno de los cuales fue procesado —no reclamo que lo sean—, aunque varios prestaron declaración en la causa penal. La responsabilidad sobre los procesos licitatorios y la ejecución presupuestaria corresponde, institucionalmente, al jefe de gabinete; basta con leer cómo está construida la institución.

Se violó, por último, el principio de ofensividad. Para que haya fraude contra la administración pública debe existir un daño concreto a esa administración. ¿Cuál fue ese daño? No lo sé. Existe una presunción construida por los medios de comunicación hegemónicos sobre el costo de las 51 obras en cuestión, a partir de la cual se estima un sobreprecio del veinte por ciento. Son especulaciones, hipótesis especulativas: la propia Cámara de Casación calificó así los argumentos de la defensa, y sin embargo, sobre esa misma base especulativa, condenó a seis años, negó la prueba que podría haberla confirmado o descartado, y dio por probado un sobreprecio del veinte por ciento sin comprobación alguna. Las obras fueron realizadas. Eso no se encuentra discutido. Ni tampoco que las cuentas de inversión, de los presupuestos del Estado que involucran a las obras, obtuvieron la respectiva aprobación del Congreso.

El estado de inocencia invertido

Julio Maier siempre consideró que no se trata de un “principio de inocencia” sino de un “estado de inocencia”. Así lo llama en su propia obra. Ello implica que es el Estado, el sujeto que debe acusar, acumular la prueba y, eventualmente, obtener una condena. Ese estado de inocencia, cuya primera manifestación puede rastrearse en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, fue completamente vulnerado en este proceso, que no arrancó como un estado de inocencia sino como un estado de culpabilidad: la persona juzgada era culpable desde el inicio, y todo lo que hiciera la defensa solo serviría para llegar a la consolidación de esa sentencia arbitraria.

Durante un tiempo no encontraba una palabra mejor que “acto” para nombrar lo ocurrido. Pero conviene llamar las cosas por su nombre: es una sentencia, y es una sentencia arbitraria. No es otra cosa. Un acto judicial que debería ser anulado.

No hay ofensividad ni lesividad.

Se violó el principio de legalidad: la conducta no encaja en el tipo penal invocado.

Se violó la imparcialidad.

Se violó la defensa en juicio.

Se negó la producción de prueba decisiva, porque los jueces rechazaron hacer una pericia global sobre toda la obra vial.

La pregunta que queda es cómo se puede llegar, con tantas violaciones, a una condena como la de este fallo.

Un fallo sin precedentes

Se han violado los principios capitales de la Constitución en materia de enjuiciamiento penal: los que rigen desde 1853 y los que, con igual jerarquía, rigen desde la reforma de 1994. El sistema constitucional argentino es, desde el punto de vista normativo, uno de los más completos del mundo en materia de garantías para quien es sometido a proceso penal. No faltan las normas. Aquí ha sucedido que se las fue violando una por una, como piezas de un rompecabezas armado para llegar a esta sentencia arbitraria.

Sinceramente, no sé cómo se sale de esta situación. Soy, además, pesimista por naturaleza, y me cuesta imaginar que esta cuestión pueda resolverse en el corto plazo. Sí sé que, repasando la historia de la Corte Suprema de Justicia argentina, entre sus miles de causas es difícil encontrar un acto jurisdiccional que implique una violación tan significativa de principios de raigambre constitucional, en especial, contra un expresidente. Sería difícil encontrar algo comparable incluso remontándome a los fallos anteriores a 1983.

La Constitución es, ante todo, un instrumento para unir: en la Argentina, como en cualquier país, se la dicta y se la desarrolla para sostener un pacto de unión. En este caso, avasallando esos principios constitucionales, se ha condenado injustamente, mediante una sentencia arbitraria, a quien fue presidenta y vicepresidenta de la República y hoy preside el Consejo Nacional del principal partido de la oposición.

Antes del fallo, como constitucionalista, dudaba de que la Corte Suprema fuera a dictar un acto de esta magnitud. Quien ha ejercido muchos años la profesión sabe que es prácticamente imposible arribar a una revisión exhaustiva de semejante cantidad de cuerpos y documentación en un plazo tan breve. Por eso pensé que el caso sería estudiado a fondo, revisado en detalle, e incluso llegué a considerar posible que la Corte absolviera a Cristina Fernández de Kirchner. En los medios de comunicación solo se discutía si habría condena o si esta sería agravada; nadie contemplaba la absolución, porque la causa ya había llegado “condenada” a la Corte.

Palabras finales

Para terminar, conmovido por el dictado de esta sentencia, lo digo como profesor titular regular de Derecho Constitucional en la Facultad de Derecho de esta Universidad: el Derecho constitucional es la rama fundamental del derecho y tiene un doble compromiso, uno cívico, vinculado a la formación de juristas, y otro —que los constitucionalistas debemos asumir con seriedad— vinculado al desarrollo, al sostenimiento y a la defensa de ese orden libre, fundamental y democrático.

Frente a sentencias de esta naturaleza, tan difíciles de aceptar y de digerir, que llevan a criticarlas con tanta fortaleza por la enorme cantidad de principios constitucionales violados y que derivan en el encierro efectivo de una persona —no de Cristina Fernández de Kirchner en particular, sino de cualquier persona: en este caso es ella, pero podría haber sido cualquiera—, me corresponde revisar de manera constante este compromiso con la ciudadanía y con la academia, para la enseñanza y práctica del Derecho constitucional, y para su desarrollo.

Quiero dirigir estas líneas, en particular, a mis colegas del Derecho constitucional, tan afectos a estudiar los fallos que dicta la Corte Suprema. Me pregunto cuántos simposios, seminarios y encuentros académicos se organizarán en torno a esta sentencia, porque es, en definitiva, el paradigma de la sentencia arbitraria: el paradigma de la negación arbitraria de la prueba y de la negación de la recta aplicación del derecho.

Quisiera agregar una última reflexión, antes de cerrar estas palabras. Una sentencia arbitraria no lesiona solamente a quien la sufre en su cuerpo y en su libertad: lesiona, sobre todo, la confianza que la ciudadanía deposita en sus tribunales, ese cemento invisible sin el cual ninguna convivencia democrática resulta posible. Cuando la más alta magistratura del país convalida vicios de esta magnitud, no está resolviendo un caso: está debilitando, para todos y no solo para Cristina Fernández de Kirchner, la garantía de que el proceso penal sea un límite al poder y no un instrumento del poder. Esa es, entiendo, la lección que deja esta sentencia para el porvenir: los derechos y las garantías constitucionales no se sostienen solos; exigen jueces dispuestos a aplicarlos incluso, y sobre todo, cuando resulta incómodo hacerlo. La historia constitucional argentina, con sus avances y sus graves retrocesos, enseña que ninguna conquista institucional está garantizada para siempre; se conquista, se pierde y, con esfuerzo, se recupera. Por eso no alcanza con lamentar lo ocurrido. Corresponde estudiarlo, enseñarlo y denunciarlo, una y otra vez, hasta que la arbitrariedad deje de ser moneda corriente en los tribunales de la República. Ese, y no otro, es el compromiso que asumo, como profesor y como constitucionalista, ante la comunidad universitaria y ante la ciudadanía que hoy me acompaña.

Para cerrar, parafraseo a un pensador nacido en Argelia en 1913, a quien muchos consideran francés, Albert Camus, quien dijo: quien adhiere a una Constitución no debe temer al juicio que lo devuelve y lo emplaza en el orden fundamental en el que cree y cumple. Sin embargo, una de las más altas aflicciones del ser humano es ser juzgado sin ley. Así se está: en “la caída”.

  • Doctor y Postdoctor en Derecho UBA. Disertación en el Salón de Actos, Facultad de Derecho, UBA, realizada el 26/6/2025.
  • Disertación completa: “La construcción de una sentencia arbitraria. Causa Vialidad”, Aula Magna, Facultad de Derecho, 26/4/2023. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=6Ejd2d4cL50
  • Pagina 12

Se vienen dos nuevos juicios

La persecución judicial contra Cristina Kirchner no se detiene

El tribunal 5 separó nuevamente las causas Hotesur y Los Sauces, expedientes que la Cámara Federal unificó para que, en su momento, la instruya Claudio Bonadio, que, por supuesto, procesó a todos, entre ellos a la expresidenta y el diputado Máximo Kirchner. El primer juicio comenzará el 23 de octubre. El otro está previsto para marzo, muy cerca de la campaña electoral.

Raul Kollmman

El tribunal oral número 5 -Adriana Pallioti, José Michilini y Fernando Machado Pelloni- decidió hacer dos juicios contra la familia Kirchner: uno por los alquileres de hoteles, llamado Hotesur, y otra causa por los alquileres de oficinas, llamada Los Sauces. Es casi un sketch de humor judicial.

Al principio de la historia, la causa era una sola, Hotesur. Se acusaba a los Kirchner de alquilarle hoteles a Lázaro Báez y, a través de lo que se pagaba, blanquear dinero proveniente de la construcción de rutas. Pero los Kirchner demostraron que los alquileres eran a precios de mercado, o sea que no encerraban ninguna coima. De esa causa fue expulsado el juez Claudio Bonadio porque, por ejemplo, le impedía ver la causa a los imputados.

Días después de esa exclusión, se armó una segunda causa, que incluso abarcaba a algunos alquileres ya incluidos en Hotesur. Era, además, sobre alquileres de departamentos y oficinas a Báez y al grupo Indalo. ¿Quién salió sorteado? Bonadio. O sea que entró por la ventana a un expediente del que fue apartado. Nuevamente, tanto Báez como Indalo demostraron que los alquileres -dos departamentos en Puerto Madero, una oficina en Catalinas- se hicieron al valor del metro cuadrado del mercado o un poco menos. Nada importó.

Lo asombroso es que luego la Cámara Federal M (por macrista) unificó ambos expedientes y se los apropió Bonadio. Como es obvio, el magistrado procesó a todos. Al final del procesamiento, Bonadío se declaró incompetente. Créase o no.

El Tribunal Oral Federal 5, con otra composición a la actual, sobreseyó a los Kirchner y todos los acusados, básicamente señalando que no podía haber lavado de dinero cuando todo se hizo en blanco, los alquileres se facturaron, se declararon en la entonces AFIP y, además, el supuesto origen del dinero, la obra pública, también fue pagada en blanco.

Ahora, la nueva composición del Tribunal Oral número 5 decidió este jueves que se harán dos juicios, separando otra vez ambas causas. El primer juicio, Hotesur, arrancará el 23 de octubre, y el segundo en marzo del año que viene, Los Sauces. Todo sea por extender los juicios lo máximo posible y llegar a la campaña electoral.

En estos expedientes intentaron acusar también a Florencia Kirchner, que cuando arrancó la causa era muy menor de edad y nunca firmó nada de nada. Acusarán a Cristina, Máximo, Báez y los dueños de Indalo. Los delitos, asociación ilícita -CFK ya fue absuelta por ese cargo en la causa Vialidad- y lavado de dinero. Está pendiente una pericia que justamente demuestra que los alquileres se hicieron a precios de mercado, que fueron reales, no simulados, y no implicaron ninguna transferencia ilegal. Seguramente la expresidenta dirá, con razón, que la condena ya está escrita.

Pagina 12