27 de febrero de 2013


El oficialismo firmó dictamen de mayoría del Memorándum con Irán

El Frente para la Victoria logró el pronunciamiento tras una reunión plenaria en Diputados que incluyó duros cruces. Timerman defendió el entendimiento y descartó por "falaces" los argumentos de la oposición. Cálculos de votación.

En una extensa y batallada reunión plenaria de comisiones de la que participaron el canciller Héctor Timerman junto a dirigentes de las organizaciones judías y familiares de las víctimas de la AMIA, el bloque de diputados del Frente para la Victoria firmó el dictamen de mayoría que propone la aprobación del Memorándum alcanzado con Irán y con el que se pretende destrabar la causa que investiga el atentado a la mutual judía en 1994. La sesión de hoy se prevé disputada y cuestionada por la oposición que demostró, una vez más, su decisión de transformar este debate en una oportunidad “para sacar rédito político”, como les dijo Gerardo Beer, familiar de una de las víctimas del ataque que dejó 85 muertos.
La inmensa sala del nuevo anexo de Diputados, ubicada sobre la calle Bartolomé Mitre, quedó rápidamente colmada por legisladores, asesores, los invitados especiales y gran cantidad periodistas. El presidente de la Cámara Baja, Julián Domínguez, abrió el encuentro anunciando que la presencia del canciller se debía "a una decisión de la presidenta Cristina Kirchner, con el objetivo de cumplir con el deber republicano de informar, de cara a la sociedad, los alcances del memorando de entendimiento". A esa altura, los opositores ya estaban listos para saltarle al cuello a Timerman, pero no eran los únicos.
El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Guillermo Carmona (FPV-Mendoza), le dio la palabra al canciller, quien leyó su exposición. Allí, se repetían buena parte de los argumentos esgrimidos ante los senadores 15 días antes. Eso sí, el ministro se anticipó a algunas críticas, como la de Laura Ginsberg, al afirmar que el acuerdo no representaba "un Punto Final" porque, según afirmó, el gobierno demostró desde 2003 su decisión de desarrollar una política sobre Memoria, Verdad y Justicia. "Afirmar que estamos ante un Punto Final es estar muy alejada de la realidad de los intereses que impulsaron al Estado argentino a llevar adelante este acuerdo", advirtió. Luego consideró como "maniqueo y falaz" el discurso de los opositores cuando dicen que la causa no está detenida. En ese sentido, indicó que, si bien los funcionarios judiciales siguen recolectando pruebas, la causa seguirá estancada si no se hace la indagatoria: "De ningún modo permitiremos que se nos juzgue por rehuir a intentar un camino para avanzar", dijo para luego levantar su mirada y, dirigiéndose al sector donde estaban sentados los opositores, afirmó: "Serán ustedes los que decidan si la causa avanza o continúa paralizada."
A partir de allí siguieron una serie interminable de discursos de los jefes de las bancadas de la oposición. Repitieron conceptos e incluso chicanas. Por caso, el radical Ricardo Gil Lavedra afirmó que "los principios y valores" de la Argentina en este tema tuvieron un giro de 180 grados y advirtió que el memorando para nada destrabará la causa. Es más, el radical se preguntó si tiene objeto buscar la verdad "cuando las dos partes van hacia puntos totalmente diferentes". Fue por lo menos extraño que el ex juez haya olvidado que esto es lo que habitualmente sucede cuando se sustancia un juicio penal donde la fiscalía busca demostrar la responsabilidad del acusado y la defensa desbaratar esos argumentos.
A esta particular lectura de un proceso penal se le sumaron los dichos de otros jefes de bloques. Enrique Thomas, del peronismo disidente, afirmó que "esto es un apabullante triunfo iraní". Su colega Gustavo Ferrari sorprendió al exigirle a Timerman garantía de que el acuerdo se cumpla. Patricia Bullrich, del unipersonal bloque Unión por Todos, cuestionó que sólo se tome declaración a los iraníes que están incluidos en las cédulas roja, sin importarle que gracias a que Interpol las emitiera, luego de ser justificadas por el fiscal Alberto Nisman, fuera un paso necesario para conseguir el acuerdo. Timerman respondió con firmeza y tranquilidad. Sólo se permitió levantar la voz en dos oportunidades durante las ocho horas que duró la reunión. Se cruzó primero con Gil Lavedra y luego con el macrista Federico Pinedo (ver aparte) y evitó brindarle un escenario de frases polémicas a Elisa Carrió, quien en su discurso se consideró, además de cristiana, "una judía espiritual" y que, por lo tanto, se sentía "traicionada" por el canciller al rubricar el convenio con Irán.
Los representantes de la AMIA, Guillermo Borger, y de la DAIA, Julio Schlosser, no anduvieron con vueltas y pidieron que no dieran quórum o, en todo caso, que no se vote el acuerdo. Es más, utilizaron argumentos que luego los opositores repitieron con devota disciplina, al sostener que voten en contra "por conciencia y no por obediencia debida".
Sin propuestas alternativas, la oposición decidió que no sólo pondrá el grito en el cielo por este acuerdo sino que además puso en marcha, junto a los directivos de la DAIA y la AMIA, un operativo para convencer a diputados, sobre todo del FPV, para que no bajen a dar quórum a la sesión de hoy. Estas conversaciones, que incluyeron cartas de las organizaciones judías, son reconocidas por la conducción del bloque kirchnerista y allí reside la razón por la que regresan al recinto diputados que están con licencia como Carlos Eliceche de Chubut y la tucumana Beatriz Mirkin. En el bloque del FPV reconocen que en los últimos años la oposición siempre dejó que el quórum lo consiguiera el oficialismo, pero ahora todo cambió: "Ellos trabajan decididamente para bajarnos diputados. Entonces nosotros debemos recurrir a esta estrategia. Así de sencillo, así de fácil", afirmó un integrante de la jefatura del FPV.
Cuando la reunión había concluido y el FPV ya contaba con el dictamen de mayoría, los diputados Pinedo y Eduardo Amadeo (PJ disidente) reconocieron que será complejo evitar la sanción: "Ellos tiene una mayoría muy amplia. Hay que convencer a varios diputados para que voten con la conciencia y no con la obediencia debida." En tren de frenar el tratamiento del convenio a lo que dé lugar, la diputada del GEN Margarita Stolbizer y el dirigente radical Rodolfo Terragno ya habían recurrido a la vieja estrategia de suplicar a la justicia y presentaron un amparo para que no se pueda sesionar.  «



Por:   Felipe Yapur y Agustín Alvarez Rey/Tiempo argentino

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