28 de agosto de 2014

Confirmado el funcionamiento de los colectivos, los cortes de calles y rutas serán ejes centrales de la medida de fuerza del camionero

Moyano apuesta a los piquetes para aumentar la adhesión al paro

La medida de fuerza es una apuesta política del dirigente camionero. Se extenderá por 24 horas. El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, acusó a los sectores gremiales y de izquierda que la promueven de ser "funcionales" a los buitres.

Moyano apuesta a los piquetes para aumentar la adhesión al paro
Cercanía - El éxito del paro que encabezan el dirigente camionero Hugo Moyano y el gastronómico Luis Barrionuevo depende de los piquetes.
La Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) disidente y organizaciones de izquierda llevaron adelante ayer una serie de cortes en diversos accesos a la Ciudad de Buenos Aires. Fue apenas la antesala de lo que será la jornada de hoy, cuando tenga lugar el segundo paro nacional convocado por Hugo Moyano y Luis Barrionuevo contra el gobierno nacional y que, ante la falta de adhesión de los colectiveros de la UTA, tendrá como protagonistas destacados a los piquetes y movilizaciones que diferentes sectores combativos desarrollarán alrededor de la ciudad y distintos puntos del país.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, aseguró ayer que la proliferación de piquetes evidencia la "debilidad" de quienes convocan a la huelga. "Movilizaciones y cortes de ruta muestran la debilidad de los que quieren hacerse sentir. ¿Por qué no se movilizan políticamente y se manifiestan sin interrumpir el tránsito a terceros, sin molestar a los demás?", se preguntó el funcionario, quien además volvió a relacionar a los sectores opositores que promueven la huelga con los fondos buitre. "Los fondos buitre trabajan con el arco opositor político, parte del arco sindical y los grupos mediáticos concentrados para minar la credibilidad y confianza del gobierno en forma sistémica", dijo el jefe de ministros.
Fundado en la necesidad de que el paro se haga sentir lo máximo posible con los recursos disponibles, el propio Hugo Moyano dio señales de un notable pragmatismo y, a diferencia de otras oportunidades, le dio la bienvenida a los cortes y piquetes  que llevará adelante la izquierda. Así, en declaraciones a la prensa expresó que él "no autoriza ni desautoriza" esa metodología de protesta, y que "somos respetuosos de las decisiones de otros sectores". Cabe recordar que el 10 de abril pasado, ocasión del último paro general, Moyano y Barrionuevo minimizaron los efectos de los cortes que habían tenido lugar esa jornada.  
La CTA que encabeza el estatal Pablo Micheli comenzó ayer al mediodía de manera anticipada un paro de 36 horas que incluyó una movilización al Congreso. Los manifestantes cortaron ayer al mediodía el Puente Pueyrredón, Puente Saavedra y la Avenida General Paz a la altura de Constituyentes.
Más allá de las posibles dificultades que presente hoy el servicio de colectivos o incluso que alguna línea se pliegue al paro, lo cierto es que el rechazo de la UTA a la medida de fuerza fue un revés político difícil de digerir para el jefe de los Camioneros, quien volvió a sugerir que la decisión del gremio de conductores obedeció a presiones del gobierno.
Más tarde, en conferencia de prensa junto a Barrionuevo, Moyano se refirió a la no adhesión de la UTA y aseveró que "ellos coinciden con el reclamo, pero no los han dejado que participen".  A su turno, Barrionuevo anticipó  que "a mediados de septiembre vamos a realizar una marcha al Ministerio de Trabajo y Ministerio de Economía como parte del plan de lucha".
Acompañado además por el presidente de la Federación Agraria Argentina e integrante de la Mesa de Enlace Eduardo Buzzi, el jefe de Camioneros no renegó del respaldo al paro que le darán las fuerzas de izquierda. Mientras que Buzzi destacó que "por hacer este paro no le estamos haciendo el caldo gordo a los fondos buitre". La respuesta fue a las críticas a la medida de fuerza realizadas en plena disputa de deuda con los holdouts. Entre quienes rodeaban a Moyano estuvo el presidente de la Federación Universitaria Argentina.  
"Que Moyano se meta en su gremio. Cuando uno piensa distinto da la sensación que hay que desprestigiarlo, inventar historias sólo por pensar diferente. Hemos decidido no compartir la medida de acción que presentó Moyano y todo su conjunto", fustigó Mario Calegari, secretario de prensa de la UTA, en declaraciones a Nacional Rock. El sindicalista reclamó además medidas de seguridad para garantizar la seguridad de los conductores. "No llamemos ni le demos letra a nadie para que produzca alguna picardía o algún atentado; para eso van a estar el Estado provincial o el Estado nacional garantizando la libertad de trabajo", advirtió.
Al respecto, desde la Secretaría de Seguridad que conduce Sergio Berni confirmaron a Tiempo Argentino que habrá un operativo de "contención" con participación de Gendarmería, Prefectura, Seguridad Aeroportuaria y Policía Federal, pero "semejante a los operativos de rutina que se despliegan a diario".
Tal como informó Tiempo, entre los servicios y actividades que hoy se verán paralizados se encuentran el transporte ferroviario y aéreo (cabotaje e internacional), la Línea B del subterráneo (que recorre las estaciones Juan Manuel de Rosas y Leandro Alem), el transporte de cargas terrestre en todas sus ramas, la recolección de residuos, la atención pública en los bancos, las estaciones de servicio, los municipales porteños, alimentación (seccional capital y Gran Buenos Aires), los judiciales nacionales, los puertos,  el correo, los peajes y los espectáculos deportivos.
En tanto, acatarán parcialmente los  estatales (adhieren los sectores de ATE que responden Micheli, pero no los afiliados a UPCN, el gremio más importante), los hospitales (se suma la CICOP, dirigida por sectores vinculados a Micheli), los canillitas y los bares y restaurantes, donde el acatamiento de los gastronómicos suele ser sumamente dispar.
Por el contrario, sí trabajarán los colectivos, taxis, supermercados y comercios, trabajadores de clínicas (el gremio de Sanidad no adhiere), la construcción y los colegios privados, entre otros sectores. De manera contraria a la aspiración de sus impulsores, la convocatoria no logró arrastrar tras de sí a organizaciones enroladas en la CGT del metalúrgico Antonio Caló. SMATA, Luz y Fuerza, Obras Sanitarias, Comercio, Textiles, Sanidad, entre muchos otros sindicatos, no participarán del paro.
En el sector educativo, SUTEBA, el gremio más importante de la provincia de Buenos Aires anticipó que no participará del paro de Moyano y que incluso en las 9 seccionales donde es fuerte la izquierda (Quilmes, Berazategui, Escobar, Marcos Paz, Bahía Blanca, Tigre, La Plata, La Matanza y Ensenada) la convocatoria al paro no ha sido compartida en su totalidad por la dirigencia de esas jurisdicciones. En la provincia de Buenos Aires adhiere Udocba (moyanista), de escasa representatividad, mientras que en el ámbito porteño solamente se suma Ademys (dirigido por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores).
El paro de hoy suscitó cuestionamientos por parte de gremios que no participan de la medida. La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), el gremio educativo de mayor representatividad a nivel nacional, señaló que la protesta "parece hecha a medida de los sectores concentrados de poder".
Por su parte, el diputado del Frente para la Victoria (FPV) y ex abogado de la CGT, Héctor Recalde, señaló ayer que "todos los paros son políticos y es muy bueno que así sea", aunque sostuvo que "hay dirigentes que tienen actitud política partidaria e incluso algunos han sido candidatos". «



Rechazo de los industriales y los constructores

El empresariado argentino criticó ayer la medida de fuerza impulsada por el camionero Hugo Moyano, el gastronómico Luis Barrionuevo y sectores de izquierda vinculados al trotskismo y pidió que se ejerza el derecho a huelga con el respeto al derecho de los que no adhieren al paro a circular y trabajar.
El vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Sacco, sostuvo que el paro "es una locura en el momento que vive el país".
"La gente quiere trabajar, no quiere perder una sola hora, porque hay que gente que si mañana no va, pierde un premio y estamos a un día de terminar el mes", planteó el líder de los empresarios gráficos, quien comentó que si fuera por él "haría un paro a la japonesa, trabajaría 24 horas y le donaría 12 al país", expresó el referente del sector gráfico. Sin embargo, Sacco admitió que "los reclamos son más que justos".
El dirigente industrial indicó que "el año que viene el país va a volver a crecer, por una cuestión de expectativas", y que el gobierno, al que calificó como "el más industrialista que tuvo la historia argentina", debería "tomar medidas proactivas" para contrarrestar los efectos del dólar blue, que son los que "marcan desconfianza" en el país.
Sacco –que preside la Federación de Industriales Gráficos– destacó que la Ley de Abastecimiento actual "funciona" y que "el espíritu" de las modificaciones que propone el gobierno "afecta a la industria, el comercio, la construcción y la Bolsa", porque "es como meterse en la vida privada" de las personas para saber "qué hace, cuánto gana y en qué invierte lo que gana".
Por su parte, el titular de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Carlos De La Vega, explicó a Tiempo Argentino que "el paro es uno de los derechos, pero no estamos de acuerdo. Queremos que cualquiera ejercite su derecho a huelga pero sin cortar calles y sin coartar los derechos del resto de la sociedad que no decide parar".

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