La ilusión de querer ser de “clase media” en un país cada vez más pauperizado
¿Qué es ser clase media? La consultora Focus Market sostuvo que no se puede hablar de un todo homogéneo. La clase media baja requiere ingresos por 2,4 millones de pesos y la alta, 11 millones. Estos datos contrastan con los ingresos por hogar. Según el Indec, la media del país es de 1,7 millón de pesos.
Sebastián Premici
La consultora Focus Market aplicó el bisturí para diseccionar las diferentes clases medias en el país, en base a un tipo de consumo estereotipado y aspiracional. De acuerdo a su último informe, para ser de clase media baja una familia necesitó reunir 2,4 millones de pesos –con un resto de capacidad de ahorro ínfimo – mientras que lo que sería clase media alta –escuelas privadas, prepagas, viajes familiares, tecnología en el hogar- requirió un poco más de 11 millones de pesos.
El tema es que la Argentina se encuentra cada vez más precarizada, en todo sentido. Según el último documento de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec sobre la distribución del ingreso al tercer trimestre del año pasado, la media de ingresos por hogar en la Ciudad de Buenos Aires no superó los 2,5 millones de pesos y la media de ingresos por hogar en todo el país se ubicó en 1,7 millón de pesos. La movilidad social ascendente mutó en mito.
“Existe un deterioro real de las condiciones de vida. Pero no todos está mal. Aquellos que integran el quinto quintil – en términos estadísticos -, poseen empleo registrado con un alto promedio salarial. Estos ejemplos los encontramos en el sector petrolero, finanzas y la industria del conocimiento. Después están los grandes empresarios. Pero el conjunto de la población que se encuentra en una informalidad estructural tuvo que autogestionarse el empleo. Y esto no es nuevo. En Argentina se podía pensar en cierto ascenso social, una mirada que ya es bastante oscura para muchos”.
Así reflexionaba la investigadora Sandra Giménez, doctora en Ciencias Sociales por la UBA e integrante del Observatorio de Economía Política de Ciencias Sociales, durante un reportaje publicado por El Destape en junio de 2023. Desde entonces, las diferentes realidades sociales se fueron pauperizando.
¿La reforma laboral impulsada por La Libertad Avanza mejorará la situación estructural de los trabajadores? En el plexo normativo enviado por el Poder Ejecutivo no existe ni un solo artículo que permita pensar en una mejora del poder adquisitivo y social para los trabajadores y trabajadoras. Es más, las promesas de “formalización” se realizan sobre la base de una quita concreta de derechos laborales. El ascenso social es un mito cada vez más lejano.
En este escenario, la pregunta por la clase media también redunda en una aspiración cada vez más lejana. “El análisis muestra con claridad que la clase media argentina ya no es un territorio uniforme, sino un mapa fragmentado con realidades que casi no se tocan. Esta brecha es más que un dato estadístico: es un desafío estructural”, sostuvo Damián Di Pace, director de la Consultora Focus Market.
En la dispersión vinculada a la calidad de vida del heterogéneo mundo de la clase media conviven hogares que necesitan 2,4 millones de pesos por mes para sostener lo que se supone que es el nivel de vida de la “clase media baja”, mientras que otros deben reunir más de 11 millones de pesos mensuales para ser considerados de “clase media alta”.
“En la Media Baja (MB), la vida cotidiana está definida por la restricción. Alimentos y Hogar explican el 50% de todo el gasto mensual, incluso bajo supuestos moderados. Un departamento de dos ambientes en Zona Sur, expensas básicas y un equipamiento tecnológico mínimo (un Smart TV y dos celulares de gama media baja)”, puede leerse en el trabajo firmado por Di Pace.
La clase media baja –dice Focus Market- no gasta dinero en salud porque depende del sistema público. ¿Tampoco tienen obra social? En este sentido, la consultora debe asumir que todos aquellos a los que les cabe la definición de “clase media baja” carecen de un trabajo formal. Alerta Spoiler: su condición económica no va a mejorar con la nueva reforma laboral libertaria.
“En la Clase Media Media (MM) aparece una canasta más diversa y exigente. Educación y Salud crecen con fuerza: los hijos asisten a un colegio semiprivado, y el hogar cuenta con obra social sindical o una prepaga de costo medio. Hogar y Tecnología y Recreación ganan peso”, puede leerse en el trabajo. Para pertenecer a este grupo aspiracional se necesitarían ingresos por 5,7 millones de pesos.
¿Qué decir, entonces, de la clase media alta? “El salto se produce en casi todos los rubros. La educación es completamente privada, la salud se cubre con planes más completos y costosos, la movilidad diaria requiere dos autos, la vivienda es más amplia o con mejor ubicación y la tecnología del hogar es de gama superior. La Recreación incluye actividades extracurriculares varias y un viaje al exterior al menos una vez al año para toda la familia”, explica Focus Market.
Para pertenecer a este club, la familia tipo (que en la gráfica de su informe está compuesta por cuatro personas, dos adultos y dos menores, blancos, rubios, de ojos celestes y con cara de mucha felicidad) debería reunir 11,6 millones de pesos. El lujo es vulgaridad.
La pregunta que subyace al recorrer el informe de Focus Market apunta de lleno al actual programa económico de la administración Milei: ¿puede haber un incremento de las llamadas clases medias?
“Desde una perspectiva económica, el crecimiento sostenido es la principal condición para que la clase media pueda progresar. Sin expansión de la economía no se generan suficientes empleos formales, aumentos salariales reales ni oportunidades de inversión en capital humano. La movilidad social no surge solo de políticas redistributivas, sino de un entorno macroeconómico dinámico que premie el esfuerzo, la productividad y la innovación. Cuando la economía crece, la clase media no solo se protege: asciende”, concluyó Di Pace.
Los ingresos por hogar según el Indec
Al tercer trimestre del año pasado (último dato consolidado por el Indec), la media del ingreso total familiar era de 1,7 millones de pesos (muy lejos de la estructura social descripta por el informe de Focus Market para ser considerados de clase media).
En la Ciudad de Buenos Aires, la media de los ingresos familiares fue de 2,5 millones de pesos mientras que la provincia de Buenos Aires se ubicó en los 1,7 millones, dato similar al promedio de todo el país.
La administración de Javier Milei ejecuta un programa de disciplinamiento social en el que los trabajadores y trabajadoras son cada vez más precarizados, al mismo tiempo en que los sectores productivos vinculados al mercado interno son enviados a la lona. No existe artículo alguno dentro de la llamada reforma laboral que permita pensar en un cambio de escenario.
Durante el tercer trimestre del año pasado, la remuneración de los asalariados en relación al valor agregado bruto (la riqueza generada por la actividad económica) registró un descenso de 1,74 puntos porcentuales respecto del tercer trimestre de 2023 explicado por un aumento del desempleo en el sector formal y una mayor cantidad de personas ocupadas sin protección social.
El Destape

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