2 de julio de 2026

“A la peruana”: a pedido del FMI, Milei quiere un BCRA blindado y sin una misión de equidad social

Milei adelató que buscará modificar la carta orgánica del Banco Central. El Fondo Monetario Internacional se lo pidió en la última revisión del programa económico, publicada el pasado 8 de mayo.

 
La pretensión de Milei de modificar la carta orgánica del Banco Central es un mandat

o del Fondo Monetario Internacional. De avanzar en esta línea, el mandatario abandonará sus intenciones incendiarias para con la autoridad monetaria y se encargará de devolverle el espíritu que tenía en 1992, en los albores del Consejo de Washington en el país.

Públicamente dirá que los cambios en la Carta Orgánica serán para limitar la emisión monetaria y los adelantos al Tesoro nacional. Pero en el fondo, apuntará contra el triple mandato instituido con la reforma de 2012: la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera y el empleo - desarrollo económico con equidad social.

“Probablemente quiera eliminar el doble mandato (empleo y desarrollo económico con equidad social) y la posibilidad de financiar al Tesoro con emisiones; eliminar la regulación formal de las tasas activas y pasivas. Hay que ver qué propuso el FMI en otros lugares pero para ellos el concepto de autonomía es clave”, explicó Miguel Ángel Pesce, ex titular del BCRA durante la gestión del Frente de Todos, en diálogo con El Destape.  

En su última revisión del programa económico de la administración Milei, el FMI abogó por una reforma de la carta orgánica.

“En consonancia con las mejores prácticas internacionales, la Carta Orgánica del BCRA debería modificarse con el tiempo para fortalecer la autonomía y el mandato del banco central. Dichas reformas deberían reforzar las salvaguardias institucionales que protegen la independencia en la formulación de políticas, clarificar los objetivos del banco central y mejorar la rendición de cuentas y la transparencia”, puede leerse en el informe de 136 páginas publicado por el organismo supranacional el pasado 8 de mayo.

“Clarificar los objetivos del banco central” debería leerse como la derogación de la reforma de 2012, y en particular sus lineamientos vinculados a la “economía real”. Hasta ese año, prevalecía la Carta Orgánica de 1992 que se había alineado con los intereses del Consenso de Washington en el país y el proceso de la Convertibilidad.

La modificación de 2012 incluyó, además de la estabilidad monetaria y la estabilidad financiera, la posibilidad de apuntalar “el empleo y el desarrollo económico con equidad social”, a través de la orientación del crédito que otorgan los bancos, estableciendo las condiciones en términos de plazos, tasas de interés, comisiones y cargos.

“La reforma de la Carta Orgánica del BCRA para poner como mandato único la estabilidad monetaria es un severo retroceso. Ya se intentó en 2018 y fue un factor de la crisis en 2001. EEUU y China son los países desarrollados que más crecieron y sus bancas centrales tienen el doble mandato de bajar la inflación y promover el empleo”, explicó Alejandro Vanoli a través de sus redes sociales.

Los intentos de 2018 mencionados por Vanoli también coincidieron con la injerencia del FMI, que mira la banca central de Perú como el estandarte del status quo de un poder económico al que no se le mueven los pelos ante las crisis sociales, políticas ni las desigualdades estructurales. La tan mentada estabilidad siempre es para “ellos”.

¿La Banca Simons?

“Una modificación podría ser de carácter conceptual, como la de procurar el pleno empleo. Después, el objetivo probablemente sea limitar la capacidad de asistencia al Tesoro nacional”, sostuvo Eduardo Hecker, ex titular del Banco Nación y actualmente al frente de la consultora Vectorial.

Antes de las elecciones de 2023, cuando Milei decía que quería destruir al Banco Central, en las huestes libertarias también se hablaba del concepto “Banca Simons” en referencia a Henry Calvert Simons, un financista de la Universidad de Chicago.

Por estas horas, un ex director del BCRA, con mandatos tanto en la administración presidencial de CFK y el Frente de Todos, sostuvo – en diálogo con El Destape- que “en la cabeza del equipo económico volvió a circular la idea Simons”.

De ser así, la administración Milei apostaría por dividir las operaciones bancarias en dos partes. Por un lado, estarían los depósitos a la vista o en cajas de ahorro con un encaje del 100%. Los bancos no podrían prestar por sobre la base de esos depósitos; en segundo lugar, habría un redireccionamiento hacia el mercado de capitales. “A lo sumo se le dejaría el tema cambiario al mercado de capitales”, interpretó un ex director del BCRA.

El Destape

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