La fiscalía pedirá 180 días de preventiva para el consultor libertario
Fernando Cerimedo, preso y con pocas chances de salir
La Justicia boliviana definirá mañana si mantiene detenido al acusado de tentativa de femicidio. La defensa a lo máximo que aspira es a conseguir la prisión domiciliaria.
Raul Kollmann
El juez de instrucción penal número 20 de Santa Cruz de la Sierra convocó a una audiencia decisiva para el caso Cerimedo, este jueves a las 14.30, hora de Bolivia (una hora menos que en Buenos Aires). En el encuentro, la fiscalía que lidera Roger Mariaca pedirá la prisión preventiva por 180 días de Fernando Cerimedo, en principio por el delito de tentativa de femicidio. La acusación por enriquecimiento ilícito se tramita en La Paz, donde tiene su domicilio el consultor, y será un proceso posterior. La base de la imputación son los cuatro proyectiles disparados por los sicarios, tres extraídos del cuerpo de Nadia Beller, y uno encontrado por los peritos en el frente del SwissHotel. La defensa pedirá que el consultor transite la investigación en libertad, pero tiene pocas esperanzas: “esto se mediatizó mucho”, admiten. En la audiencia pueden hablar Beller -obviamente, por Zoom desde la clínica- y el propio Cerimedo, aunque nadie quiere adelantar qué harán. El juez resuelve en la misma audiencia.
A lo largo de este miércoles se desarrolló una dura batalla mediática, protagonizada por la propia Beller y por los abogados de Cerimedo, Ernesto Giraldes y Margarita Arce. Estos últimos señalaron que Beller desató “un show político-mediático”, descreen de sus heridas –“supuestamente tiene cuatro impactos de bala y dio 15 conferencias de prensa”- y concluyeron que la abogada Beller es una especie de espía de Evo Morales, el más duro opositor al gobierno de Rodrigo Paz Pereira.
Beller, por su parte, reiteró que Cerimedo la mandó a matar y que la prueba son las agresiones anteriores, documentadas por ella en junio y julio. Además, fue el consultor quien le insistió en que fuera al SwissHotel a recibir a una chica de 13 años, con su familia, que denunciarían a Evo Morales por supuesto abuso sexual. O sea, una jugada del gobierno de derecha contra Evo. Según Beller, Cerimedo le insistió, le dijo que le pondría una especie de custodia, y al final aparecieron los dos sicarios vestidos de deliverys, uno de ellos disparándole a centímetros y el otro robando el celular y la cartera de la abogada. Beller afirmó que se trató de un intento de femicidio, pero también que se la quiso callar porque ella sabe de la participación de Cerimedo en oscuros negocios de combustibles y oro en Bolivia, así como su conocimiento de casos de corrupción en Argentina. El propio Evo Morales se sumó a las polémicas y aseguró que Cerimedo es un agente de la CIA trabajando para el gobierno derechista de Bolivia.
La fiscalía pareció mantenerse al margen de estos cruces. Mariaca detalló las heridas de Beller, precisando que tres proyectiles quedaron en el cuerpo y fueron extraídos por los cirujanos: uno en el tórax, otro en el cuello y uno en el brazo derecho. Los peritos del Instituto de Investigaciones Técnicas y Científicas de la Universidad Policial volvieron este miércoles a la escena de la tentativa de femicidio y encontraron un cuarto proyectil: es el que habría rozado también el cuello y le produjo un rasguño. “Los proyectiles tienen características de calibre 9 milímetros”, redondeó el jefe del equipo de fiscales. El Ministerio Público Fiscal de Bolivia le confirmó a Página/12 que el informe médico de este miércoles ratificó que la abogada cursa un embarazo.
Pese a que durante el día se habló de que en los allanamientos a dos domicilios de Cerimedo se había encontrado un millón de dólares, en moneda boliviana, la defensa retrucó afirmando que sólo había 40.000 pesos bolivianos, unos 4.000 dólares. Sin embargo, Beller posteó en su momento fotos de unos cajones de vestidor con una enorme cantidad de billetes. Efectivamente, esos cajones e incluso algún recoveco escondido sí estaban en uno de los domicilios, pero no había billetes. En cualquier caso, el enriquecimiento ilícito no se tratará en la audiencia de este jueves: todo el proceso por ese delito se va a hacer en La Paz y después de revisar las cuentas y las tarjetas de crédito del consultor.
El otro punto controvertido es parte de la acusación fiscal. El Ministerio Público pide que Cerimedo sea mantenido en prisión preventiva porque puede escaparse y porque tiene capacidad de incidir en la investigación, a partir de su poder en el Ejecutivo boliviano. Es más, están los que dicen que el consultor manejaba su propia policía y en los allanamientos se encontraron una placa y un uniforme policial, una sirena portátil, un teléfono satelital y una moto presuntamente preparada para la huida. Según la fiscalía, Cerimedo fue detenido cuando se aprestaba a tomar un vuelo a Buenos Aires desde el aeropuerto de Viru Viru: la defensa niega esa versión. Dice que el consultor había tomado un vuelo en La Paz y llegaba a Santa Cruz de la Sierra. Lo que pone las cosas en duda es que había un vuelo de Aerolíneas Argentinas, el 1369, desde Viru Viru a Aeroparque, a las 2 de la mañana de Bolivia.
Parece difícil que Cerimedo recupere la libertad a corto plazo, aunque no hay una prueba directa de que haya contratado a los sicarios. Sí existen indicios de máxima relevancia: sus agresiones anteriores y las comunicaciones telefónicas con Beller. También juegan los dos elementos de los que habla la fiscalía, el peligro de fuga y la posibilidad de incidir en el expediente a partir de su poder en el Estado del país vecino. Sea como sea, el juez decidirá este jueves, pero la defensa a lo máximo que aspira es a conseguir la prisión domiciliaria.
Por ahora, según la fiscalía, no hay rastros de los dos sicarios. Beller afirma que le parecieron policías. Otras versiones dicen que más bien podrían ser delincuentes que operan para los uniformados. Es una de las claves del caso.
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