29 de septiembre de 2026

Estados Unidos abandona sus últimas bases en Irak tras más de 20 años

La salida definitiva de las tropas norteamericanas fue festejada como una victoria por las milicias proiraníes. Dirigentes sunitas y analistas advierten por el riesgo de un peligroso vacío de seguridad.

Las fuerzas militares de Estados Unidos concretarán a más tardar este miércoles la retirada total de sus últimas bases en Irak, poniendo fin a una intervención militar de más de dos décadas que dejó un saldo de 4.500 soldados norteamericanos muertos. La salida de las tropas fue celebrada como un triunfo estratégico por Irán y sus facciones aliadas, quienes ejercen un profundo peso político en el país árabe y se alistan para ocupar el espacio vacante en medio del conflicto que enfrenta a Washington con Teherán.

Pese a que el cronograma de repliegue fue acordado en 2024 bajo la presidencia de Joe Biden y ejecutado por el gobierno de Donald Trump, analistas de seguridad advierten que la medida elimina el principal contrapeso a la influencia iraní en la zona y podría propiciar el resurgimiento de grupos extremistas como Estado Islámico. Al respecto, el especialista iraquí en grupos armados chiitas, Yasim al-Bahadli, explicó que "Irán se beneficiará previsiblemente en términos estratégicos de la salida de la coalición, porque elimina una presencia militar que durante años actuó como contrapeso a la influencia de Teherán en Irak", al tiempo que anticipó que las milicias buscarán "traducir ese impulso en una mayor influencia sobre la toma de decisiones políticas y de seguridad".

Desde la cúpula de las facciones armadas alineadas con el régimen iraní, el repliegue norteamericano fue calificado como un hecho bisagra en la historia reciente de Oriente Medio. El comandante de la Resistencia Islámica en Irak, Abú Moytaba al-Yasiri, celebró la partida de las tropas estadounidenses al definirla como "una victoria histórica de los grupos de la resistencia islámica iraquí y de los honorables iraquíes, y una derrota aplastante del proyecto estadounidense". Asimismo, el dirigente sostuvo que "el 30 de septiembre celebraremos el cierre de una página negra en la historia de Irak y el fracaso de la ocupación a la hora de imponer su voluntad a nuestro país", añadiendo en declaraciones periodísticas que Bagdad ha demostrado que su soberanía "no puede ser garantizada por fuerzas extranjeras, sino por la resistencia y la voluntad de su pueblo".

Sin embargo, la partida de la coalición internacional genera profundos temores entre los sectores que observan con desconfianza el avance de las milicias chiitas y la injerencia de Teherán. El líder tribal sunita de la ciudad de Faluya, Abdulrahman al-Zobaie, advirtió que la retirada resulta prematura e instó a no desatender las vulnerabilidades del sistema defensivo iraquí. "Creemos que Irak aún no está plenamente preparado para hacerse cargo de la seguridad en este momento", afirmó al-Zobaie, remarcando que si bien todos sus compatriotas aspiran a la plena soberanía, "la salida de la coalición liderada por Estados Unidos de esta manera, dejando un vacío, es lo que todos los iraquíes temen".

La partida de las fuerzas norteamericanas cierra un ciclo iniciado en 2003 con la invasión lanzada para derrocar al dictador sunita Sadam Huseín, que dio paso a la instalación de un gobierno de liderazgos chiitas y a una prolongada campaña de contrainsurgencia. Tras un primer retiro a fines de 2011, las tropas estadounidenses debieron regresar menos de tres años después para combatir la expansión del grupo armado sunita Estado Islámico entre 2014 y 2017. La denominada "Operación Libertad Iraquí" registró aproximadamente el doble de bajas mortales para Estados Unidos que la contienda bélica en Afganistán.

En el último tiempo, Irak se mantuvo como el único país de la región alineado militar y políticamente tanto con Washington como con Teherán, sirviendo de escenario para enfrentamientos indirectos que incluyeron el asesinato del comandante iraní Qasem Soleimani en el aeropuerto de Bagdad en 2020 y repetidos ataques contra bases estadounidenses. En el marco de la guerra en curso durante este año contra Irán, siete de los 18 militares estadounidenses fallecidos perdieron la vida en territorio iraquí, registrándose la última baja en julio pasado tras la detonación controlada de un dron en las cercanías de Erbil.

El Destape

No hay comentarios: