24 de septiembre de 2013

La masacre de Nairobi contada por la vocera argentina de la Cruz Roja

A última hora se confirmaron 62 muertos y 65 desaparecidos pero, como dice la mujer nacida en Bahía Blanca, la cifra final puede ser inmensamente mayor. El ejército anunció anoche que había logrado neutralizar a los atacantes.

Decenas de muertos y desaparecidos, centenares de heridos, familias destruidas y un pueblo entero en estado de shock.

Desde Nairobi, la vocera de la Cruz Roja aseguró que, ante el estado de los heridos y la enorme cantidad de personas que aún no fueron halladas por sus familias, el número de víctimas fatales puede ser mucho mayor. Además, contó cómo vivió la dramática situación, explicó el trabajo de la organización humanitaria y realizó una radiografía de la concurrida zona donde la milicia islamista somalí Al Shabaab mantuvo secuestrado a un grupo de rehenes durante tres días.

–¿Cuántos rehenes estuvieron en poder de los atacantes?
–No se sabe cuántos rehenes hubo, quiénes son, si son niños o si hay mujeres embarazadas. Tampoco se sabe cómo fue el operativo para rescatarlos. La información que circula por los medios es la misma que tenemos aquí y sólo sabemos lo que dijo el gobierno. Hay mucha desinformación, muchos rumores. No se sabe la cantidad de gente que estuvo dentro del shopping, ni del lado de los secuestradores ni del de los rehenes. Si hubo diez rehenes o 50, no lo sabemos. Solamente se va a saber cuando el gobierno lo diga. Pero es difícil tener información precisa. Como la zona está bloqueada, los medios de comunicación están bastante alejados. De hecho, la única imagen que hay en la televisión es la columna de humo que sale del shopping. Toda la zona está cerrada. El gobierno y la Cruz Roja están pidiendo a la gente que no se acerque por cuestiones de seguridad. Quienes tienen que actuar en este momento, la policía, las Fuerzas Armadas y la Cruz Roja, están ahí las 24 horas para ayudar.
–¿Qué se cree que puede haber pasado con los desaparecidos?
–La Cruz Roja de Kenia tiene muchas ambulancias. Había 12 estacionadas en la zona. También un centro de operaciones a un costado del shopping. Ahí funciona el programa de búsqueda, que la Cruz Roja Internacional usa muchísimo en los conflictos armados o en las guerras, porque las familias, cuando hay un ataque, se separan o se pierden. Entonces, cuando hay una persona que no encuentra a alguien, producto de un evento de mucha violencia, se acerca a la Cruz Roja. En Nairobi, hasta el momento, son 65 las personas que están siendo buscadas por sus parientes, pero la verdad no podría decir si están dentro del shopping o no.
–¿Cuál es la situación de los heridos?
–Hay 175 personas heridas, que fueron evacuadas hacia diferentes hospitales en Nairobi. Hay heridos de bala, algunos tienen esquirlas de granadas. Hay gente que salió corriendo del lugar y en la desesperación cayó al suelo y se golpeó muy fuerte. Hay gente muy asustada, muy angustiada. Hay heridos en estado crítico.
–¿Cómo estaban las víctimas que sobrevivieron a la masacre?
–La Cruz Roja está brindando apoyo psicológico, sobre todo a las personas que en la mañana del sábado pudieron salir corriendo del lugar. Cuando sucede un evento de estas características, que es extraordinario, inesperado completamente, genera una tremenda angustia psicológica porque es un shock para las personas. Vos de repente estás en un lugar, escuchás balazos, no sabés qué está pasando. Muchas familias tenían nenes chiquitos. La Cruz Roja está ayudando también en los hospitales para que la gente pueda hacer catarsis, llorar, expresar lo que les pasa. Para eso hay un grupo de profesionales que los está atendiendo porque, evidentemente, esto puede tener secuelas psicológicas. Es muy traumático un evento de estas características.
–¿Y cuál fue la reacción de la población keniata?
–Esto fue algo inesperado y además es un shock porque no hay otro tema del que se hable en este momento. Pero la población se volcó completamente a ayudar a las víctimas y los hospitales atendieron gratuitamente. El sábado, la Cruz Roja pidió que la gente se acerque a donar sangre. La respuesta fue tan impresionante, que 2700 personas se acercaron a hacerlo. El pueblo está muy shockeado y quiere ayudar.
–¿Había mucha gente en el momento del ataque?
–El shopping está en una zona acomodada, de alto nivel económico. Enfrente hay un hotel cinco estrellas, al lado hay otro shopping. Después, también está una calle en donde hay una feria, con locales que venden artesanías, como si fuesen los que hay en Plaza Francia. A pesar de ser un lugar con mucho lujo, hay muchísimas personas todo el tiempo. Los fines de semana, la gente va con la familia a pasar un par de horas o a almorzar. Justo ese día había un evento para chicos, entonces, había muchísimos bebés, nenes y familias. Es muy difícil caminar por la calle en Nairobi, es un lugar donde hay que moverse en auto o en transporte público. Entonces, la gente se congrega mucho en los centros comerciales, porque no hay veredas para caminar y ver vidrieras como en Buenos Aires. Eso aquí no existe.  «
El asalto y la posterior masacre fueron registrados por las pupilas de una argentina, Cecilia Goin, quien se desempeña como vocera de la Cruz Roja Internacional en la capital keniata. En diálogo con Tiempo Argentino, Goin confirmó que hasta el momento fueron contabilizados 62 muertos y 65 personas desaparecidas. "También hay 175 heridos. Hay heridos de bala, algunos tienen esquirlas de granadas. Hay gente que, ante la desesperación, salió corriendo, cayó al suelo y se golpeó muy fuerte. Hay gente muy asustada, muy angustiada", relató Goin, de 51 años y nacida en Bahía Blanca.

Ese es el saldo que dejó la violenta toma de rehenes que comenzó el sábado en un lujoso shopping de Nairobi y que terminó ayer después de que el ejército de Kenia lograra neutralizar a los atacantes, ligados a la red Al Qaeda. "Tenemos el control del centro comercial Westgate y creemos que todos los rehenes fueron liberados", anunció ayer el Ministerio del Interior, con la habitual imprecisión que mostró cada vez que debió informar sobre el caso (ver aparte).



entre desastres naturales y conflictos armados
Cecilia Goin nació en Bahía Blanca y tiene 51 años. La vocera del Comité Internacional de la Cruz Roja siempre se desempeñó en lugares donde hubo –o hay– conflictos armados. El año pasado estuvo en la convulsionada Siria y también trabajó en el conflicto palestino-israelí, y pasó por Sudán, Uganda y Filipinas, entre otros países. Su primera misión fue en 1998, como parte de una operación humanitaria organizada por las 20 mil muertes ocasionadas por el huracán Mitch en Guatemala. Cubrió otros desastres naturales, como las lluvias torrenciales y los deslizamientos de tierras de Venezuela en 1999.
Entre 2002 y 2005 trabajó en la sede mundial de Greenpeace en Holanda. Durante 2007 y hasta 2008 fue portavoz del conflicto de Darfur en Sudán.
El año pasado trabajó en Damasco, la capital siria (foto). Allí, Goin vio de cerca las atrocidades del conflicto bélico que, según la ONU, ya dejó más de 110 mil víctimas fatales. "A veces, mientras trabajo, escucho el sonido de las bombas en diferentes barrios. No me acostumbro a ese ruido ensordecedor ni creo que lo haga jamás", contó Goin en una entrevista con el diario Crónica.
Por razones de seguridad, en julio de 2012, a sólo un mes de haber llegado a Siria, la vocera y un grupo de la Cruz Roja tuvieron que ser trasladados a Beirut, en el Líbano. Recién en septiembre del año pasado pudo volver a ingresar al país. Junto con la organización Media Luna Árabe Siria, distribuyó paquetes de alimentos y agua para más de un millón de personas.
Tiempo argentino

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