10 de julio de 2011

LAS ENCUESTAS VATICINAN UNA FUERTE POLARIZACIÓN ENTRE EL KIRCHNERISMO Y EL PRO

La Ciudad define jefe de gobierno en un comicio de impacto nacional

Publicado el 10 de Julio de 2011

El alcalde y aspirante a la reelección, Mauricio Macri, y el candidato del Frente para la Victoria, Daniel Filmus, se proyectan como los favoritos. Los sondeos coinciden en descontar que la definición será en una segunda vuelta. 
 
Dinámica, inasible a las categorías políticas tradicionales, modelo descarnado de las contradicciones entre crecimiento y desigualdad, la Ciudad de Buenos Aires volverá a dar hoy un veredicto clave, de inevitable impacto en el escenario nacional. Casi 2 millones y medio de ciudadanos consagrarán al nuevo jefe de gobierno del distrito, el tercero en peso electoral del país, en una compulsa que, si las encuestas y sondeos de opinión superan su propia prueba del ácido, terminará en duelo. El actual alcalde y aspirante a la reelección, el empresario Mauricio Macri, y el candidato del Frente para la Victoria (FPV), el senador Daniel Filmus se perfilan como protagonistas de esa pulseada, en una elección claramente polarizada entre las propuestas de ambos sectores. La segunda vuelta, que sólo se evitaría si alguno de los candidatos suma el 50% más uno de los votos, forma parte de un calendario asumido como irreversible por todas las fuerzas políticas. Será el 31 de julio y quedará inscripta en una secuencia de lectura obligatoria: en un período de apenas 20 días, también se realizarán las elecciones por las gobernaciones de Santa Fe (24 de julio) y Córdoba (7 de agosto) y las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias del 14 de agosto para definir a los candidatos presidenciales que competirán en octubre.
Macri se lanzó a retener el gobierno de la Ciudad tras desertar de la pelea por la presidencia. La evaluación de una segura y desigual disputa con la presidenta Cristina Fernández, consolidada en la intención de voto a nivel nacional e incluso en el distrito porteño, y el fallido intento de liderar un frente opositor con el Peronismo Federal lo llevaron a replegarse en territorio propio. El jefe comunal volverá a disputar poder en la Ciudad después de cuatro años de gestión. Carga a cuestas con el escándalo de las escuchas telefónicas, la fallida designación de Jorge “Fino” Palacios al frente de la Metropolitana, las denuncias por la actuación de esa fuerza y de la UCEP, el dilatado conflicto por los reclamos de mayor inversión en la educación pública, la crisis habitacional, puesta en primer plano en la ocupación del Parque Indoamericano, la campaña de estigmatización de los ciudadanos extranjeros, y las irregularidades en la recolección de la basura, entre otros “debes”. El resultado de hoy dirá si esos ejes operaron como un “desgaste” de su figura en la opinión de los ciudadanos. El veredicto también estará destinado a traducir, al menos en parte, el fenómeno de “voto cruzado” que  comenzaron a insinuar las encuestas: Cristina cosecha respaldos en una importante franja de votantes del PRO el distrito con mejor ingreso per cápita del país.    
El macrismo confía en mantener el liderazgo. Si hoy logra una victoria, el empresario habrá conquistado su cuarto triunfo consecutivo. En 2003 logró imponerse en la elección por el Ejecutivo porteño sobre Aníbal Ibarra, pero no pudo sortear la segunda vuelta. Además,  ganó los comicios legislativos de 2005 y pasó con éxito la primera vuelta y segunda vuelta de 2007,  también contra Filmus. En 2009, su entonces vicejefa de gobierno, Gabriela Michetti, hoy eclipsada del universo PRO, también consiguió imponerse en las elecciones parlamentarias de medio término. Como en 2007, hoy Macri competirá  secundado por una mujer, su ministra de Desarrollo Social, María Eugenia Vidal.
Filmus quedó en competencia al filo de los plazos legales. Recibió el respaldo explícito de la presidenta que definió la candidatura del kirchnerismo en la Ciudad tras un atípico período de ensayo y prueba que mantuvo al senador,  y a los ministros de Trabajo, Carlos Tomada –finalmente elegido como candidato a vicejefe– y de Economía, Amado Boudou, varios meses en carrera.
Además, el FPV logró sumar a dos fuerzas que decidieron declinar a sus candidatos a la Jefatura para adherir al binomio kirchnerista con dos listas legislativas. Gabriela Cerruti, por el Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella, y Aníbal Ibarra, por Diálogo por Buenos Aires, irán “colgados” de la boleta del FPV que, en la categoría legisladores, lleva al joven diputado porteño y dirigente de La Cámpora, Juan Cabandié, al tope de la lista. 
La fórmula kirchnerista transitó la campaña electoral atada a un discurso de firme defensa de la gestión nacional, haciendo pie en la ponderación positiva de medidas que consiguieron la adhesión de amplios sectores de la sociedad, en especial de las franjas jóvenes del electorado a las que el dispositivo proselitista del FPV y la Casa Rosada dirigieron una parte nodal de su mensaje. La estatización del sistema jubilatorio, la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Ley de Medios, la pelea frontal y casi diaria con las corporaciones mediáticas, y el matrimonio igualitario entran en esa lista fundacional.
El kirchnerismo marcha a la elección confiado en el efecto de esa sintonía. La llave de un triunfo político estará en la diferencia que logre descontar de su rival inmediato. Con las proyecciones a la vista, el candidato del FPV parece encaminado a fortalecer su posición en el distrito. La fórmula que integró junto a Carlos Heller en 2007 logró el 24% de los votos. Sobre el final, todas las encuestas le otorgaron una intención de voto positiva muy superior al 30%.
De confirmarse esa tendencia, el gobierno también podrá acreditar un aumento en el nivel de adhesión de un distrito históricamente adverso a la oferta electoral del peronismo y muchas veces crítico de la gestión nacional.
La diferencia que logre descontar de sus rivales también operará como clave para interpretar si el alineamiento con la Nación resultó suficiente para seducir a un electorado de características peculiares que suele expresar, quizás con mayor intensidad que otros distritos, una lectura cruzada entre las necesidades y reclamos locales y la mirada sobre el escenario político nacional. Será, entonces, un elemento clave para transitar hacia una potencial segunda vuelta.  
Junto con Filmus y Macri también disputarán la elección otras  12 fórmulas, relegadas en la proyección del voto que señalaron los sondeos de opinión.
El lejano tercer lugar que todas las encuestas describen para el candidato de Proyecto Sur, Fernando “Pino” Solanas –como Macri también desistió de competir en la elección nacional– presagian un retiro del cineasta en la ponderación del electorado. En 2009,  Solanas secundó a Michetti en las elecciones legislativas y cosechó el 24,2% de los votos. Esa performance le permitió ubicarse en un rol de disputa del denominado voto progresista en la Ciudad.
Después de transitar la campaña con un discurso crítico a Macri y un firme ataque al gobierno nacional, el líder de Proyecto Sur pondrá hoy esa lógica a prueba.
La campaña se desarrolló sin mayores sobresaltos salvo la operación que, en la última semana, intentó hacer blanco sobre Filmus. Una falsa encuesta telefónica que buscaba relacionar a su padre, un jubilado de 88 años que milita con organizaciones sociales en el sur de la Ciudad, con el ex apoderado de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender, reprodujo una clásica práctica de campaña sucia. El kirchnerismo centró sus sospechas en sectores vinculados al PRO.
El episodio, hoy en la justicia, funcionó como un punto de inflexión. Hasta entonces, la campaña había transitado alrededor de los alcances de un debate que finalmente no fue. El alcalde y empresario sorteó todas y cada una de las instancias de intercambio con sus rivales. Ni siquiera aceptó asistir al encuentro organizado por la Universidad de Buenos Aires (UBA) que, con la presencia de diez candidatos, tuvo un efecto democratizador para los postulantes con escaso espacio de disputa en los medios de comunicación.
Además de jefe y vicejefe, los porteños elegirán hoy 30 legisladores –se renueva la mitad de la Legislatura– y, por primera vez en la historia de la Ciudad, representantes de 15 comunas (ver página 4). El kirchnerismo y Proyecto Sur proyectan un crecimiento de su presencia en la Legislatura, mientras que el PRO enfrenta otro desafío: para renovar las 14 bancas que pondrá en juego, Macri debería orillar el 50% de los votos. 
Tiempo argentino
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No descarto la segunda vuelta pero hoy gana Filmus y chau encuestas y encuestadoras.

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