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16 de julio de 2022

 

¿Por qué tanto odio a Lula y a Cristina?

Emir Sader


La burguesía no tiene héroes, según Brecht. No tiene gestas para protagonizar y que puedan generar esos héroes. Hacen la historia oficial con sus dirigentes, que han llegado a los gobiernos sin imponerse como héroes del país.

Peor: la burguesía tiene que oponerse a héroes que los enfrentan. A esos les dedica odio, sin disponer ni de sus héroes, ni de proyectos y valores que puedan conquistar amplios apoyos populares.

En América Latina la burguesía tiene la difícil tarea de enfrentarse con liderazgos populares de amplio arraigo. Perón y Getulio Vargas fueron algunos de ellos, cuyos fantasmas siguen quitando el sueño a la burguesía latinoamericana.

En común, ellos tienen no solo el amor del pueblo, sino la larga lista de derrotas que han impuesto a la burguesía a lo largo del tiempo. Y que les rinde el odio de la burguesía.

Cristina y Lula son objeto, a la vez, de amor de sus pueblos y del odio de las burguesías de sus países.

Cristina asume directamente la continuidad de Perón. El hecho de ser mujer le hace, a la vez, continuidad de la imagen de Evita, lo cual multiplica el odio de la burguesía.

Es un odio al pueblo argentino, a sus derechos, a sus formas de existencia, a sus organizaciones, a sus valores, a su cultura, a su existencia misma. Como se consideraban dueños del país antes que el pueblo surgiera en la escena política, sienten que su mundo es invadido por gente ajena, no blanca, que antes se conformaba en ser gente subordinada, sin derechos, mientras que el país giraba alrededor de ellos.

Sienten que les quitan el país, del cual siempre se han considerado dueños.

El odio a Lula, a su vez, es un odio al pueblo brasileño, a los nordestinos, que de repente surgen en la vida política, afirman que son mayoría, eligen a sus dirigentes, imponen sus derechos. Gente que ya no se resigna simplemente a trabajar para la élite blanca, prestar servicios a ellos, sin reivindicar nada. Gente que, de repente, ha elegido a un nordestino, inmigrante, que ha perdido un dedo trabajando en la máquina, como presidente de Brasil. Y como el mejor presidente que Brasil jamás ha tenido.

La burguesía entonces, a través de la derecha que la representa políticamente, trata de imponer el odio como forma central de relación con los dominados, los trabajadores. Mientras que la relación que tiene el pueblo con Lula y con Cristina es una relación de amor.

Una forma de intentar descalificar a los gobiernos populares es tildarlos de “populistas”. Sin definir precisamente de lo que se trata. En lo económico, serían gobiernos que tratan de tener políticas de distribución de renta, oponiendo a ello el equilibrio de cuentas públicas.

Todo falso. Quienes han desatado las inflaciones descontroladas han sido los gobiernos de derecha --Mauricio Macri, Bolsonaro--, mientras los gobiernos que han recuperado las economías de esos países fueron tildados de populistas: Néstor, Cristina Kirchner, Lula.

En lo político, el populismo significaría romper con las políticas de subordinación a los intereses de Estados Unidos. Priorizar los intercambios con países de América Latina y del Sur del mundo en general.

Populista sería el liderazgo internacional de Lula, las políticas de integración regional, los intercambios con Chile, los Brics.

 

En suma, el odio a líderes populares como Lula y Cristina, que representan a los intereses populares, a los intereses nacionales, es un odio de clase.

Pagina 12


22 de enero de 2022

 

Con Boric, Lula y López Obrador, la negociación argentina con el FMI ya es un tema regional

Se abren nuevas perspectivas para el gobierno de Alberto Fernández. México jugó fuerte en su apoyo ante el FMI, Lula promete hacerlo apenas llegue a la presidencia y los cambios en Chile auguran proyectos comunes. En ese escenario, Juntos por el Cambio se alía a las presiones del Fondo y boicotea un acuerdo.

Luis Bruschtein

El mismo día que el presidente electo de Chile, Gabriel Boric, anunció un gabinete de centroizquierda con mayoría de mujeres, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reclamó públicamente al Fondo Monetario por las exigencias que planteó a la Argentina y se conoció una nueva encuesta en Brasil que da ganador a Lula con mucha diferencia sobre Jair Bolsonaro.

El anuncio del gabinete de Boric incluyó algunas figuras de fuerte contenido simbólico, como la nueva ministra de Defensa, la nieta de Salvador Allende, o los compañeros de Boric en las luchas estudiantiles del 2011, como la ministra vocera, Camila Vallejos, o la ministra del Interior y virtual vicepresidenta, Izkia Siches, quien hasta hace poco era la presidenta del Colegio MédicoCamila es dirigente del Partido Comunista, en tanto que Siches fue militante de ese partido y luego se alejó.

Para los medios tradicionales chilenos, el nuevo ministro de Hacienda, Mario Marcel, es el “preferido” por el mercado. Por lo pronto, en un país muy volcado a la derecha desde el golpe pinochetista, la Bolsa subió cuando se conocieron las designaciones. Marcel es del Partido Socialista y hasta hace poco se desempeñó en el Banco Central. Es el más centrista del nuevo gabinete y el que estará a cargo de las principales reformas que prometió Boric, empezando por una reforma tributaria que debe proveer los fondos para la educación y la salud pública.

La negociaión con el FMI ya es un tema regional

La crítica pública de López Obrador al FMI por su actitud cerrada con Argentina es un síntoma muy fuerte de que esta negociación se ubicó en el centro de atención latinoamericano. Los gobiernos de la región visualizan claramente --como lo puntualizó el presidente mexicano-- que el préstamo fue político, para “ayudar al presidente anterior en las elecciones” y que otorgarlo fue una gran equivocación desde el punto de vista técnico. Con ese antecedente, agregó “ahora no pueden plantear exigencias que empobrezcan más a los argentinos”.

El panorama regional tiende a cambiar de color, desplazando a una derecha que parecía que había llegado para quedarse. A los gobiernos de Argentina, Chile, México, Perú, Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, El Salvador y Honduras, se le sumaría en octubre el Brasil de Lula. Y hasta el centroizquierdista Gustavo Petro podría ganar las elecciones de este año en Colombia.

La negociación argentina con el Fondo llegó a un punto donde tiene que dar un salto y convertirse en una cuestión de interés internacional. El debate sobrepasa las conversaciones del ministro Martín Guzmán con los técnicos del Fondo. Está en cuestión si la función del dinero público que administran los gobiernos es atender las necesidades políticas de los gobiernos de derecha.

El Fondo Monetario maneja fondos públicos. Si el gobierno denunció en la negociación que el crédito transgredió las reglamentaciones argentinas y del Fondo, está obligado a hacer una presentación ante la Justicia contra el ex presidente Mauricio Macri. Y si el Fondo reconoce –como ya lo hizo-- que el crédito fue un “error” y que “no se tomaron todos los recaudos”, tendrían que denunciar ante la justicia al ex presidente Donald Trump y al representante norteamericano en el FMI de ese entonces, David Lipton, por “malversación de fondos públicos”.

El Fondo tiene que estar atento también al nuevo color político que presenta la región. El préstamo a la Argentina de Macri es un escándalo en las finanzas internacionales. Allí fueron estafados el pueblo argentino y el de los países que conforman el Fondo. No es una negociación más, como las que tiene el Fondo con otros deudores. En este caso, la cifra es escandalosa, el acuerdo de pagos es absurdo y la situación política en la que se otorgó es muy obvia.

Con el sello mafioso de Donald Trump

Si Trump hubiera ganado las elecciones norteamericanas, estaría apretando las clavijas todavía más porque el préstamo parece concebido por las mafias de Chicago de los años '20. Es el estilo mafioso de Trump que ahora continúa el FMI por no reconocer la dimensión del problema. Argentina no está pidiendo plata ni dice que no va a pagar. Por eso la “cuestión argentina” puede convertirse a nivel internacional en un caso paradigmático que ponga en entredicho la legitimidad del Fondo.

Es un tema que Argentina puede instalar en esta nueva escena latinoamericana y donde puede sacar declaraciones y acciones conjuntas con fuerte consenso. Sin embargo, en el escenario interno, la oposición se autoconfirmó como cómplice de esta estafa a los argentinos y se sumó a las exigencias del Fondo, en vez de aportar, al menos, a fortalecer la posición negociadora del gobierno.

El Fondo está planteando un acuerdo que se sostenga aunque cambie el gobierno. El chantaje de la oposición es negarse a dialogar con el gobierno y exigirle que presente un plan económico. Apoyándose en esta exigencia del Fondo, los radicales, el PRO y la gente de Elisa Carrió, pretenden cogobernar, por lo menos en el diseño de la política económica.

Recetas de ajuste contra los heterodoxos

Mientras en la región se abren las perspectivas para economías heterodoxas, el Fondo, la oposición y los medios hegemónicos insisten en las recetas de ajuste para enfriar los mercados y frenar la inflación (como si ellos la hubieran evitado con esas recetas) y vuelven con los vaticinios catastróficos para la economía tras el salto que dió el PBI en 2021.

Durante la década pasada la economía de la región fue manejada por gobiernos ultraortodoxos libremercadistas de derecha al estilo de los de Mauricio Macri, Jair Bolsonaro o Sebastián Piñera. Y la inflación y la crisis fueron causadas por esas políticas que ahora vuelven a aconsejar que se apliquen para solucionar lo que provocaron.

La encuesta que se conoció ayer en Brasil indicaba que, en primera vuelta, Lula sacaría el 42 por ciento de los votos, en tanto que Jair Bolsonaro caería a los 28 puntos, una marca alta si se tiene en cuenta el desastre que ha sido su gobierno para la salud y para la economía macro y la popular. En segunda vuelta, Lula subiría a los 54 puntos, en tanto que Bolsonaro a 32. Cuesta entender que todavía lo respalden tantos brasileños. Pero es un respaldo similar al que tiene Macri en Argentina después de un gobierno calamitoso, con destrucción de miles de empresas y aumento del desempleo y la pobreza. Es un voto esencialmente gorila, desesperado por diferenciarse de lo popular.

Alberto Fernández tendría un año de sintonía fina con Brasil, el principal socio comercial de Argentina y cuya economía está en declive. Si Brasil crece con Lula, lo hará también Argentina. Y si a esa sincronía se suman las economías de México, Venezuela y Colombia, puede generarse un flujo comercial virtuoso entre las principales economías regionales.

Este nuevo escenario que se abre en la región es una buena noticia para la economía argentina. En la diplomacia también se abren muchas posibilidades para recomponer el frente de respaldo al reclamo argentino por Malvinas, al que el macrismo desmanteló tras firmar un acuerdo vergonzoso con Gran Bretaña. El acuerdo Foradori-Duncan cedió de hecho a la potencia ocupante la industria pesquera en las Malvinas.

En ese contexto, lo nuevo que anuncia el proceso chileno es la llegada al gobierno de una generación que creció en un país con gobiernos represivos y de libre mercado con contrastes sociales agudos. Es una generación que creció en una sociedad que naturalizó el desprecio al Estado, sin educación y con muy poca salud pública. Una sociedad que los parió y contra la que se rebelaron.

Pagina 12


5 de diciembre de 2015

Por derecha







 Por Luis Bruschtein

Imagen: EFE.
La ofensiva despiadada de la derecha en Brasil contra Dilma Rousseff y en Venezuela contra Nicolás Maduro forman parte del mismo escenario que impactó en la Argentina con la derrota electoral del Frente para la Victoria y que comenzó con la destitución hace ya tres años de Fernando Lugo en Paraguay. La novedad no es la ofensiva de la derecha, que desde principios del milenio se expresó con movimientos desestabilizadores de las democracias y con operaciones destituyentes de los gobiernos constitucionales, sino porque después de más de una década logró poner a la defensiva o enviar a la oposición a los movimientos populares. En la semana que viene asume Mauricio Macri en Argentina, Rousseff fue puesta a la defensiva con un pedido de juicio político impulsado por la derecha y mañana, en una Venezuela sacudida por la caída de los precios del petróleo, habrá elecciones legislativas con un horizonte muy disputado. Los bienpensantes y políticamente correctos prefieren separar los procesos de Brasil y de Venezuela. Obviamente son procesos diferentes, porque son sociedades muy diferentes, igual que la argentina, pero la ofensiva de la derecha usa las mismas herramientas y tiene los mismos objetivos en toda la región y esa distinción, que es tan importante para los bienpensantes, a la derecha le importa un pepino porque lo que está en juego son sus intereses y la necesidad de recuperar una hegemonía que mantuvo durante décadas antes de que le fuera arrebatada por estos movimientos entre fines del milenio pasado y principios del nuevo.
A la derecha no le interesa si el gobierno chavista es más o menos populista que el petista de Brasil o que el kirchnerismo en Argentina. Sin embargo, usa esas diferencias, que a ella no le interesan, para dividir el cuadro contrario. Cada vez que los bienpensantes, como el ex canciller frenteamplista uruguayo y actual titular de la OEA, Luis Almagro, hacen un renuncio injusto sobre Venezuela o Bolivia o Ecuador, están cediendo espacios democráticos en Brasil, en Argentina, en Uruguay y en todo el continente. Es evidente que el triunfo de Mauricio Macri en Argentina constituyó uno de los factores que aceleraron la crisis política antidemocrática contra Dilma en Brasil y que va a actuar como un factor condicionante en la interna de los demás países. El presidente de la Cámara de Diputados brasileña, uno de los legisladores más corruptos de ese país, Eduardo Cunha, tiene la protección de las corporaciones mediáticas, como aquí la tiene Macri, y está aliado en el pedido de impeachment con la misma oposición que ha usado el caballito de batalla de la anticorrupción y que se referencia con el macrismo argentino. Argentina y Brasil tuvieron estos años un rol central para frenar los intentos desestabilizadores de la derecha en la región. Por las declaraciones del mismo Macri sobre Venezuela y las de su inminente canciller, Susana Malcorra, ahora la política exterior argentina ya no cumplirá ese papel y por el contrario se sumará a las corrientes desestabilizadoras ya sea contra los gobiernos de Venezuela, Ecuador, Bolivia o Brasil. Y este último atraviesa una crisis política y económica que debilita su papel regional.
Las dos referencias internacionales más concretas que ha mostrado el PRO están a la derecha incluso de los gobiernos de la Alianza del Pacífico, la contracara de los gobiernos populares del Mercosur. A nivel latinoamericano ha traído a dar conferencias al ex presidente colombiano Alvaro Uribe, actualmente en la oposición derechista, un personaje vidrioso vinculado a paramilitares y narcos. Otros personajes que han llegado invitados por el PRO han sido los dirigentes del conservador Partido Popular, de España, sobre todo un amigo personal de Macri, el ex presidente José María Aznar, que debió abandonar el poder cuando mintió sobre los autores de un sangriento atentado terrorista en un intento de aprovecharlo políticamente. Uribe y los conservadores españoles han sido los principales instigadores de golpes y desestabilizaciones en Venezuela a la que se le exigen en forma permanente credenciales democráticas y “elecciones transparentes”, cuando el chavismo ha participado en casi dos decenas de elecciones ultracontroladas por observadores internacionales y no tuvo prurito en reconocerlo democráticamente cuando el resultado le fue adverso, cosa que la derecha nunca hace y denuncia fraude cuando los resultados no le convienen.
Durante la presentación del gabinete de Macri en el Botánico, Susana Malcorra afirmó que el eje de la política exterior argentina serán los derechos humanos. Resulta extraño que una fuerza política que, en el mejor de los casos, nunca mostró demasiado interés en ese tema en su propio país donde se cometieron verdaderos horrores, ahora lo convierta en el eje de su diplomacia. El PRO no se ha destacado en la defensa por los derechos humanos en Argentina, ni tiene ningún dirigente que haya sobresalido en esa lucha, pero será el centro de su preocupación con respecto a los demás países. Hace pocos días se negó a conformar una comisión investigadora sobre la complicidad de los negocios y las finanzas con el terrorismo de Estado y la mayoría de sus intervenciones en esa área como fuerza política han sido más bien para preservar la impunidad que para defender los derechos humanos. Esa paradoja demuestra que el macrismo usará los derechos humanos como excusa para intervenir en los asuntos internos de países cuyos gobiernos no sean afines ideológicamente. Eso se llama ideologizar la política exterior, lo que en definitiva implica subordinarla a la de Washington.
Estados Unidos, donde varios de sus presidentes han promovido las torturas en Guantánamo y otras cárceles militares, los secuestros y el espionaje en todo el mundo, no solamente defienden su impunidad sino que además se arrogan el privilegio de hacer informes sobre el estado de los derechos humanos en los demás países. La política exterior de Estados Unidos está esencialmente ideologizada, pero en función de sus intereses. Los derechos humanos no tienen nada que ver con esas decisiones. Si el gobierno venezolano fuera amigo de la Casa Blanca, ni se fijarían en sus políticas internas. Fue loable cuando el presidente James Carter planteó esta normativa para la política exterior norteamericana en los años 70, pero inmediatamente fue desnaturalizada por todos los que le sucedieron, de Ronald Reagan en adelante, incluyendo a Barack Obama que no ha podido desmontar la cárcel de Guantánamo.
Dilma Rousseff fue puesta contra la pared acusada de corrupción por la conjunción de una prensa corrupta que hace falsas denuncias contra la corrupción y políticos corruptos que dicen luchar contra la corrupción. En Argentina se aplicó esta estrategia de pinzas durante toda la campaña electoral y durante los gobiernos kirchneristas. Por ejemplo, los jueces tienen menos pruebas para involucrar al saliente vicepresidente Amado Boudou que las que tenían sobre la relación de Mauricio Macri con el espionaje telefónico. No se trata de declarar la culpabilidad o la inocencia de nadie, sino de que la evidencia es más fuerte en el caso de Macri que en el de Boudou, pero Macri va en camino de ser desprocesado y los medios concentrados no dejarán que eso suceda con Boudou. El juez Claudio Bonadio se cansó de tomar denuncias insostenibles y promover medidas anticorrupción que tuvieron gran despliegue mediático durante la campaña electoral sin que ningún órgano de la justicia le llamara la atención. El allanamiento de la Afsca de ayer forma parte de esa campaña de los sectores mayoritariamente reaccionarios de la Justicia y de la política. En el caso de Brasil, con estas metodologías, la derecha intenta llevar al juicio político y la destitución de Dilma y en Argentina tuvieron un fuerte impacto electoral.
Pagina 12

31 de agosto de 2014

El ecuatoriano Pedro Páez Pérez explica los alcances de esta iniciativa regional en el marco de un nuevo modelo de crecimiento fuera del dólar

"El Banco del Sur es una nueva banca para un nuevo desarrollo"

La entidad financiera latinoamericana está llamada a convertirse en la punta de lanza para nuevas estrategias de desarrollo en las que la usura no sea la base de los créditos y tampoco la moneda estadounidense su divisa central.

Economista- Páez Pérez forma parte de los equipos de asesores del presidente Rafael Correa desde sus inicios - Foto: Tiempo Argentino
El ecuatoriano Pedro Páez Pérez fue uno de los principales ideólogos del Banco del Sur, instancia que ahora comienza nuevamente a tomar fuerza luego del inicio de aporte de capitales por parte de los países de Unasur, y del inminente nombramiento de su dirección. En esta charla, Páez Pérez enumera las posibilidades que aporta una banca de desarrollo propia del continente, y la relación de esta institución con el nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS.
–Como uno de sus ideólogos, ¿cuál cree que es el papel del Banco del Sur en la construcción de una nueva arquitectura financiera internacional?
–Es muy pertinente recuperar esta propuesta teórica, política e ideológica que nació a nivel de los presidentes. Frente a la cacofonía aburridísima que viene del norte, del Fondo Monetario y de toda la ideología neoliberal, la propuesta del Banco del Sur tiene una serie de ideas transformadoras, tanto en el campo doctrinario como en el campo operativo. Ahí hay una serie de vectores, sobre la base de necesidades concretas, a partir de la crisis internacional, de plantear una nueva arquitectura financiera global. Cuando se habla de otra arquitectura, se menciona otro tipo de relación entre las finanzas y la producción, con primacía en el bien común, no en la lógica de los criterios 'técnicos'. Esas corrientes 'técnicas' intentan llevar toda el agua al molino del sistema financiero monopólico especulativo. El Banco del Sur entra, desde el punto de vista doctrinario pero también operativo, en una nueva banca para un nuevo desarrollo.
–¿Cuáles son los aportes más significativos que podría brindar, en términos concretos?
–El Banco del Sur está diseñado, de manera orgánica, para iniciar un proceso de reconstrucción de capacidades, tanto a nivel nacional como regional. Y en ese sentido es muy importante un concepto elaborado por los presidentes que discuten esto, primero en el marco de la Comunidad de Naciones Sudamericanas y luego en Unasur: el concepto de soberanía suprarregional, supranacional. Es decir: soberanía continental. Pero primero lo primero: la producción, el desarrollo, una red de ferrocarriles en todo el continente, una red estratégica en el tema energético con las consideraciones ecológicas que correspondan, alimentación y salud.
–¿Puede el Banco del Sur aportar para dejar la lógica del dólar como moneda hegemónica?
–A pesar de que hay algunos amigos del BNDES en Brasil que ven con ojos celosísimos la posibilidad del Banco del Sur, una de las experiencias que hay que tomar de allí es la capacidad operativa de poder dar créditos de desarrollo en monedas nacionales, rompiendo con lo que dice la teoría ortodoxa respecto a eso, y rompiendo con la idea de banca de desarrollo multilateral que básicamente hace todo tipo de préstamos en dólares, a tasas altísimas, reforzando las capacidades de debilitamiento de la soberanía nacional en el plano macroeconómico, monetario y financiero. El Banco del Sur está diseñado, y es un punto que está ahora en discusión, para no dar préstamos solamente en dólares sino también, y es la parte fundamental, potenciando el uso de las monedas regionales, e incluso previendo una posible futura moneda común, lo que se ha conocido como SUCRE. Es necesario rediscutir el concepto mismo de banca de desarrollo: la propuesta de Ecuador era abrir las puertas para que los países involucrados en el proceso de integración utilicen como herramienta la moneda de los otros países, como préstamos de desarrollo: que Ecuador tome préstamos en reales brasileños para importar productos de Brasil, tome préstamos en pesos argentinos para contratar empresas argentinas, con la condición de que los países de Unasur abran las condiciones para el repago. Esto obligaría a una intensificación de la relación comercial, pero no en los términos tradicionales neoliberales, sino en un proceso de integración productiva, de integración social.
–¿El Banco del Sur es complementario con un Banco de Desarrollo de los BRICS?
–Sí. La clave fundamental está en una transformación global: en un funcionamiento de las finanzas y la moneda ligado a la construcción de sistemas soberanos de crédito, y a la disputa del sentido de la moneda. La moneda ya no como un instrumento de opresión, de especulación, como es ahora sobre la base del monopolio mundial del dólar. Se precisa convertir a la moneda en elemento de interrelación e integración entre los pueblos. En esa perspectiva son absolutamente coherentes el Banco del Sur y el Banco de los BRICS. La posibilidad de un mercado continental que se autoalimente y genere posibilidades de integración sobre la base de la paz y la prosperidad de la gente es tremendamente contradictoria con la agenda de rentabilización rápida sobre la base del caos y de la guerra. Estamos hablando de procesos civilizatorios: la lucidez que expresan los presidentes latinoamericanos en este proceso de contrucción de Unasur es el signo de los tiempos, es parte de una vocación popular. En Argentina se está expresando eso también. Es necesario concretar este nuevo orden mundial multipolar en el plano geopolítico, en el plano diplomático, y en el plano de la defensa de la paz, sobre el horizonte de la Patria Grande: América Latina tiene que dar ese salto ahora.  
Tiempo argentino

31 de mayo de 2014

Para el vicepresidente de Ecuador, el proceso de integración regional "es irreversible"

Glas Espinel, elegido vicepresidente de Ecuador en 2013, aseguró que “el desafío es llevar esta integración al debate ciudadano. Que sean los pueblos los que la demanden, que nos demanden esa Patria Grande”.

“La integración en la región es un proceso irreversible, y tiene que ser un proceso en continuo fortalecimiento”, destacó Glas Espinel en entrevista con Télam en Montevideo, donde llegó días atrás para reunirse con el Presidente uruguayo, José Mujica.
  “El momento de la integración es ahora, este es el momento político para América del Sur, donde ya no somos patio trasero de nadie, ni hay potencias hegemónicas imponiéndonos sus políticas o sus modelos de desarrollo”, aseguró Glas Espinel, encargado de liderar en su país el proceso de cambio de matriz productiva coordinando 16 ministerios, entre ellos el de Sectores Energéticos y el de Producción, Empleo y Competitividad.
  En esa línea, el número dos del gobierno de Rafael Correa expresó que “el modelo de desarrollo que estamos construyendo en nuestros países se está traduciendo en bienestar para nuestros pueblos, y por eso se da el apoyo ciudadano a nuestros procesos políticos”.
  “Latinoamérica está viviendo un cambio de época irreversible que hay que hacer sostenible en el tiempo”, enfatizó y pidió “que todas estas políticas públicas sean sostenibles en el tiempo”.
  Ex ministro de Telecomunicaciones y de la Sociedad de Información (2009-2010), Glas Espinel expresó que de todos modos, “la integración política es una realidad que hay que seguir fortaleciendo. Hay que avanzar en los otros ejes: la integración en telecomunicaciones, por ejemplo, después de los casos de ciberespionaje de las potencias hegemónicas”.
  “Hoy más que nunca tenemos que ir a esa integración que nos permita garantizar el derechos de los ciudadanos a la privacidad de sus comunicaciones”, demandó.
  Glas Espinel defendió también los procesos de intervención estatal en la economía y aseguró: “Estuvimos tanto tiempo esperando la mano invisible del mercado para que arreglara los problemas de la sociedad… y tan invisible ha sido que nunca nadie la ha visto, nunca nadie la verá”.
  En esa línea, se preguntó “¿Cuántos años en la época liberal esperó Ecuador la llegada de inversiones?”, y analizó que por eso su país ha decidido “asumir este salto hacia los niveles de industrialización con mucha fuerza, con inversión pública”. 
  El vicepresidente visitó Uruguay en una visita oficial entre el miércoles y el viernes pasado para participar de reuniones con Mujica y otros funcionarios de primera línea del gabinete uruguayo, en el marco de la adopción del gobierno uruguayo de un programa ecuatoriano de asistencia social.
  “El programa “Uruguay sin barreras” se da a partir de la transferencia de la experiencia acumulada en Ecuador, en base a uno de nuestros programas más emblemáticos como fue la misión solidaria Manuela Espejo, hoy transformada en un programa, que ha permitido entregar más de 500 mil ayudas técnicas a más de 320 mil ciudadanos, en el que trabajaron médicos, las fuerzas armadas, médicos cubanos, todos trabajando juntos para atender a los desprotegidos de la sociedad”, detalló Glas Espinel.
  EL vicepresidente apostó también a una “integración y complementación” entre los países de la región.
  “Los países sudamericanos tenemos que ver como aumentar las capacidades de desarrollo de nuestros pueblos complementándonos como naciones. Sabiendo que ahora los gobiernos progresistas están al servicio de sus pueblos, que los ciudadanos están empoderados, hay que hacer estos procesos sostenibles en el tiempo”, exhortó. 
  Nombrado Ministro Coordinador de los Sectores Estratégicos en 2010, Glas Espinel participó desde esa cartera en la renegociación de los contratos hidrocarburíferos mediante los cuales el Estado ecuatoriano recuperó la soberanía sobre el petróleo e incrementó la renta petrolera para el país.
  Luego de esa gestión, Glas Espinel encabeza las políticas destinadas a reconvertir la matriz energética y productiva de su país. “Ecuador tiene abundantes recursos hídricos, por lo 93% de nuestra energía será hidroeléctrica en 2016. Tenemos que aprovechar eso para agregar valor y competitividad regional con una mayor integración, dejando de ser dependientes de los recursos no renovables”, explicó.
  En esa línea, explicó que partir de los cambios de paradigma energética en su país, entiende que “la energía no puede ser considerada únicamente desde el punto de vista comercial: la energía es una oportunidad de desarrollo. Y no sólo para nuestro país, sino para toda la región”.

Telam

19 de abril de 2014

"La derecha quiere apropiarse de la década ganada latinoamericana"

El especialista, que conoce las entretelas de la región mejor que muchos nativos, analiza en esta entrevista el discurso y la estrategia del nuevo conservadurismo. Massa, Capriles, Rodas como los modelos de este sector.

A un año de la llegada de Nicolás Maduro a la presidencia venezolana, el economista andaluz Alfredo Serrano Mancilla conversó con Tiempo Argentino sobre la realidad política y económica del país bolivariano, acechado en estos días por una crisis que ya dejó 41 muertos y que intenta ser resuelta con la ayuda de la Unasur. El también director del Centro Estratégico Latinoamericano Geopolítico (CELAG), que durante el año vive en ciudades tan distantes como Buenos Aires, La Paz, Quito y Caracas, advirtió sobre la aparición de una "nueva derecha" a nivel continental, representada por Henrique Capriles en Venezuela, Mauricio Rodas en Ecuador y Sergio Massa en la Argentina. 

–¿Cuál es su mirada sobre el momento actual que vive América Latina?
–Estados Unidos ha tomado una decisión firme para 2014: recuperar su hegemonía unipolar y económica. Esto explica parte de lo que puede suceder en el mundo y también tiene un daño colateral en América Latina. EE UU está procurando una "guerra" contra los emergentes porque le preocupa mucho que China cambie su política económica y se "desamericanice", y que la alianza de los BRICS sea cada vez más sólida (del 60 al 80% de las transacciones de este bloque son en otras monedas y no en dólares). Este momento de EE UU provoca una arremetida en América Latina, que es un polo propio, económico, político, que vive una suerte de cambio de época en un sentido posneoliberal. Estos cambios, llevados adelante por muchos países progresistas de la región –aun con sus diferencias–, implica mecanismos nuevos, con un relato de la derecha diferenciado al que tenía hace veinte años, con líderes como (Sergio) Massa, (Henrique) Capriles, (Mauricio) Rodas, el propio Juan Manuel Santos –con un discurso completamente diferente al de Álvaro Uribe en términos de narrativa política–, Eduardo Campos en Brasil, hasta Enrique Peña Nieto con un discurso diferente al que venía del PAN.
–¿Qué tienen en común Massa, Capriles y Rodas?
–Procuran presentar un nuevo momento, un estadío nuevo: el de la pos política, el creer que todas las discusiones son técnicas o tecnocráticas y no políticas. En la economía, posiblemente es el espacio donde más ha trabajado esto de que llegan tecnócratas del FMI, del Banco Mundial, de la Unión Europea. Justamente en América Latina la "vieja política" se ha dado cuenta de que su discurso estaba caducado, incluso era víctima de los efectos de las décadas perdidas del neoliberalismo. Un ejemplo es Ecuador, antes de la aparición de Rodas: al banquero Lasso, con un discurso a la vieja usanza de la partidocracia de los '80, le fue muy mal en las presidenciales de 2013. Entonces se intenta renovar el discurso y la narrativa, con rasgos particulares: no confrontan contra los líderes que tienen un fuerte respaldo mayoritario. En Argentina primero lo han intentado con Binner, y ahora con Massa, no confrontando directamente con Cristina. Capriles es el ejemplo más fuerte por las últimas campañas presidenciales: no confrontaba con Chávez. Y Rodas gana en Quito no confrontando con Correa. Me atrevería a decir que tienen un discurso donde tienen que jugar en el nuevo eje político de la América Latina. Esa es una victoria del progresismo latinoamericano, que ha desplazado el eje político, y ahora ya no vas a escuchar ni a Massa ni a Capriles ni a ninguno de ellos plantear directamente cuestiones de ajuste neoliberal. Seguro, van a discutir cuestiones como la reducción de los impuestos, la lucha contra la inseguridad –pidiendo endurecer penas, como hace Massa con respecto al Código Penal acá en Argentina–. Pero, en las discusiones de gasto social, no va a discutir nadie las políticas de las Misiones en Venezuela, ni la política de Asignación Universal por Hijo acá. La nueva derecha se da cuenta de que tiene que intentar captar una mayoría que ha salido victoriosa en esta década ganada latinoamericana, no sólo en Argentina sino en países como Ecuador, Bolivia y demás, y quiere apropiarse de ella. Conforman además gente alejada de las viejas partidocracias. Intentan renovar el discurso, las alianzas, con gente aparentemente nueva, sin estar anclados en la vieja partidocracia.
–¿Cuál podría ser el horizonte de Massa en cuanto a la integración regional?
–Si Massa llegara a la presidencia de Argentina, habría una nueva inserción geopolítica del país en la región. Es probable que se hagan guiños con la Alianza del Pacífico, y aunque no creo que saliera del Mercosur –por la dependencia económica–, no haría declaraciones tan contundentes respecto al intento de golpe que está sucediendo en Venezuela, por ejemplo, como si hizo el gobierno de Cristina. Massa en el gobierno sería, probablemente, una persona mucho más cercana a Santos que a Rafael Correa. 
–¿Qué papel cumple la Alianza del Pacífico en el momento que vive la región?
–Creo que la Alianza del Pacífico es una reedición del ALCA, pero con muchos matices nuevos. Han aprendido de la integración fallida del ALCA. Entre ello, no ponen a EE UU en "la foto" de las cumbres: son los presidentes, pero sin referencia pública a EE UU. Han entendido que no pueden integrarse sólo comercialmente, sino que también lo hacen en otras esferas del área económica: hablan de integración financiera, de integración bursátil. Han aprendido también que no tienen que romper con las integraciones preexistentes en América Latina. La Alianza del Pacífico no va a romper con Mercosur, no va a pelearse con la Comunidad Andina de Naciones, no va a discutir Unasur. Además, intentan pescar en el río revuelto de Centroamérica, con la traída de Panamá y Costa Rica, y puede que El Salvador en el corto tiempo. Esto es la Alianza del Pacífico que copia del ALCA la esencia de integración neoliberal, pero que lo actualiza. No sé si el objetivo final es poner en jaque al proceso de integración, pero sí tener un espacio de poder propio, que de alguna manera pueda competir con aquel bloque ya emergido que es el Mercosur, una quinta economía del mundo en la cual ningún país de corte neoliberal está adentro. Creo que la Alianza del Pacífico es darse cuenta de que no les ha funcionado ninguna de las estrategias que llevaron adelante en los últimos años, con Chávez como gran arquitecto de la integración regional. Esto ha forzado a la creación de la Alianza del Pacífico a una velocidad grande, pero a veces hay que dejar claro que "no es oro todo lo que reluce" dentro del bloque: los conflictos sociales que existen desde México, Chile, Perú y Colombia son demasiado grandes como para que una integración "por arriba", y económica exclusivamente, sea exitosa y virtuosa. Y hay que señalar que, si bien Chile no va a romper con la Alianza del Pacífico con la nueva presidencia de Bachelet, sí da señales de acercamiento a Mercosur, a Argentina, a los países del ALBA, incluso a reforzar a la Unasur, y provoca que la Alianza del Pacífico vaya a tener un poco de menor fuerza en el corto plazo. Lo que tampoco es cierto es que la Alianza del Pacífico vaya a tener un canal de comercio sólo con el Pacífico: dicho de otro modo, los países del resto de la región tienen una relación con China y con el resto del Pacífico absolutamente fluida.  «


El primer año de maduro
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, celebrará hoy su primer año al frente del gobierno bolivariano. Proclamado el 8 de diciembre de 2012 por Hugo Chávez como su sucesor, el nuevo mandatario ganó las elecciones del 14 de abril y cinco días después juró ante la Asamblea Nacional.
Maduro  cumple un año al frente de su país en medio de una ola de protestas contra su gobierno que estremeció el clima político de la nación y ya dejó un saldo de 41 muertos, cientos de heridos y miles de detenidos. Llegó al poder tras vencer a Henrique Capriles en una disputada elección presidencial, en la que se impuso por apenas un 1,5% de diferencia. La oposición denunció fraude y pidió el recuento de los votos. De hecho, los dirigentes de la derechista Mesa de Unidad Democrática (MUD) aún hoy desconocen el triunfo de Maduro.
Esta semana, el presidente venezolano dijo que, a lo largo de este año, la oposición no lo dejó gobernar tranquilo, ya que fue acosado en todos los ámbitos de la vida pública e incluso privada.
Tiempo argentino

16 de febrero de 2014

Peligro especulación: la estrategia para cuidar los precios en América Latina

Colombia, Brasil, Uruguay, Argentina, Ecuador, Venezuela y otros países de la zona han optado por pelear contra la suba de precios con medidas heterodoxas. Los casos según cada administración. Las medidas de Dilma de cara al Mundial de fútbol. Un recorrido por América del Sur para conocer cómo estos gobiernos cuidan el bolsillo de los consumidores. El ejemplo de Nueva York.
Por Juan Ignacio Agosto

Los precios preocupan a los consumidores en la región. Con características distintas según cada caso, los gobiernos de Sudamérica debieron tomar medidas para combatir la especulación y frenar una inflación que durante 2013 superó lo previsto en algunos casos.
A través del programa Precios Cuidados, el Ejecutivo nacional buscó contener la aceleración de los precios de los productos de primera necesidad de cara a las próximas negociaciones paritarias, pero el impacto de la devaluación de fines de enero, sumado al tradicional comportamiento del primer mes del año, generó incrementos que el gobierno debió salir a combatir metiéndose de lleno en el control de las cadenas de valor. Las reuniones con representantes de 38 sectores productivos derivaron en la ampliación del programa a todo el país y en nuevos acuerdos, principalmente con el sector de la construcción y los laboratorios.
"Es claro que las estrategias ortodoxas para solucionar los aumentos especulativos de precios son altamente ineficientes" opinó la economista de la Gran Makro Fernanda Vallejos en diálogo con INFOnews, y detalló: "Ya sea reducción del gasto público como de la base monetaria, generan contracciones económicas que sólo dan como resultado más desempleo e incluso pueden acelerar la inflación si los trabajadores no pierden poder de negociación. Es decir, a menos que el desempleo aumente y los salarios bajen, no hay posibilidades, dentro de la ortodoxia, de que los precios se estabilicen".
El de los medicamentos es un caso que se repite en otros países de la región. Bolivia y Colombia, con gobiernos de corte muy disímil, debieron acordar con los laboratorios para menguar el impacto de los aumentos en el bolsillo de los consumidores en una rama tan sensible. 
El presidente colombiano Juan Manuel Santos, cuyas medidas han sido tradicionalmente de carácter ortodoxo, anunció a fines del año pasado que 334 medicamentos (de los cuales cerca de un 20 por ciento se venden directamente en farmacias) se sumarían a la lista de precios regulados y, en promedio, con una reducción del 40%. En total, la nómina de medicamentos con precios controlados asciende a 546. Por caso, un tipo de insulina para personas con diabetes pasó de costar 75.500 pesos colombianos a 25.000. “La Superintendencia va a estar atenta para que los laboratorios, las EPS (NdeR: prepagas) o los distribuidores de medicamentos no vendan a precios superiores a los regulados, so pena de severas sanciones”, advirtió Santos al anunciar la medida. 
En Bolivia, el gobierno de Evo Morales busca fijar topes máximos a los precios a través del proyecto de Ley de Responsabilidad de Manejo, Distribución, Expendio de Medicamentos y Establecimientos Farmacéuticos. Según el artículo 10 del proyecto, tanto el Estado como los sectores involucrados (profesionales en salud, importadores, laboratorios y cadenas de farmacias) tendrán la obligación de de fijar los precios máximos, con base en costos reales de materia prima y producto terminado.
“Con la norma buscamos que a ningún boliviano le falte un medicamento, que el control de los costos esté a cargo del Estado, a precios únicos, y que se acabe el monopolio de las farmacias”, sostuvo el diputado Edwin Tupa (MAS), uno de los impulsores de la ley.
Por su parte, el viceministro de Salud de ese país, Martín Maturano, explicó que los topes ya fueron consensuados con las farmacias privadas, los importadores y los laboratorios: “Los sectores acordaron tener una franja de costos de los medicamentos, es decir un precio mínimo y máximo, con el objetivo de que todos puedan acceder a los fármacos”. 
Los precios en la región.

Los precios en la región.

 En cuanto a los alimentos, al caso emblemático de Venezuela se sumaron, en el último año y medio, Uruguay y Ecuador. En la república bolivariana los controles de precios existen desde los primeros tiempos de Hugo Chávez y alcanzan no solamente a alimentos sino a la industria textil y del calzado, los electrodomésticos, vehículos, artículos de cuidado personal y juguetes, entre otros. Existe un firme control del Estado para garantizar su cumplimiento.
A pesar de las evidentes diferencias en materia económica, también el gobierno de José Mujica debió implementar, en octubre de 2012, un congelamiento de precios para controlar la inflación que se había disparado en Uruguay. En septiembre de ese año, el Índice de Precios al Consumo (IPC) de ese país trepó 1,21% y acumuló un 6,67% en nueve meses, por encima del rango de entre 4 y 6 por ciento que había fijado como meta el gobierno. Ante esta situación, se acordó con los supermercados congelar hasta fin de año los precios, a excepción de la carne y la verdura, y rebajar un 10 por ciento los de 200 productos, desde arroz, fideos y galletitas hasta jabones, detergente y pañales.
También el gobierno de Rafael Correa en Ecuador, a pesar de tener una inflación baja por tener su economía dolarizada, confeccionó el año pasado una lista de 436 productos con precios máximos, ya que la subida de precios había superado las metas oficiales. El sector privado, como es costumbre, criticó con dureza la medida y Correa redobló la apuesta acusando a los empresarios de especuladores y de ser los responsables de los aumentos.
"Tanto en Argentina, como en Venezuela, Ecuador o Bolivia se están llevando adelante políticas inclusivas y redistributivas, con expansión del gasto público y centralidad del Estado, lo que genera tensiones con los poderes fácticos", evaluó Vallejos, y destacó que "las acciones especulativas son recurrentes a lo largo de la historia Latinoamericana y, en términos generales, involucran el conjunto de precios y tipo de cambio con un objetivo que trasciende la esfera económica para trasladarse a la política".  "En presencia de un Estado neoliberal, como los de pasadas décadas, se aceptaría esa ganancia extraordinaria, pero los gobiernos latinoamericanos durante toda la última década se han puesto límites a la apropiación de las super-rentas por parte de estas élites político-económicas", subrayó.
Brasil y los efectos del mundial: la “inflación FIFA”
El furor por la Copa del Mundo, que se va a jugar entre el 12 de junio y el 13 de julio, generó una fuerte escalada de los precios de pasajes, alojamiento y servicios en las ciudades que serán sede del certamen, en especial en Río de Janeiro.

La disparada de los precios de los boletos aéreos de cabotaje en la fecha del mundial hizo que el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff amenazara a las aerolíneas nacionales (TAM, Gol, Azul y Avianca) con convocar a las aerolíneas de los países vecinos para competir con ellas y obligarlas a reducir los precios. Efectivamente, así sucedió: según un informe del diario Zero Hora, un ticket de avión entre Porto Alegre y Río de Janeiro llegó a costar en octubre de 2013 cerca de 750 dólares y ahora se lo consigue por 105.
Por otra parte, se amplió la oferta de vuelos. La Agencia Nacional de Aviación Civil autorizó que durante el Mundial las empresas podrán utilizar 1.973 vuelos más que los que poseen actualmente, por lo que ese incremento en la oferta derivó también en la baja de los precios. Así lo analizó Elis Rodrigues, de la alianza SkyTeam: “Para mí el mercado retrocedió ante el alza de precios, las empresas imaginaban una demanda que no ocurrió”.
En el caso del alojamiento, la Secretaría Nacional del Consumidor, dependiente del Ministerio de Justicia, pidió “transparencia” a los hoteles que habían incrementado los precios “de manera abusiva”, según la apreciación de la titular de esa dependencia oficial, Juliana Pereira. Los hoteles deberán publicar en internet los precios por noche, que además, por decisión de Rousseff, no podrán superar los de la temporada alta en cada ciudad, o los de Año Nuevo y Carnaval en el caso de Río.
Pero no fue la única decisión que tomo la mandataria. También dio impulso al hospedaje alternativo en casas particulares a precios muy accesibles, denominado en Brasil “cama y café” (conocido tradicionalmente como “bed and breakfast”), para así incrementar la oferta y forzar a los empresarios hoteleros a bajar los precios para poder competir. Las viviendas deben cumplir con mínimos requisitos y ser avaladas por las autoridades de cada ciudad. Una noche de hospedaje de este tipo se consigue desde 50 dólares, la mitad que un hostel en temporada alta.
El negocio también llegó a las favelas, emblema del “turismo alternativo” que practican algunos viajeros. En Rocinha, la más grande de Río, se puede llegar a pagar hasta 150 dólares la noche durante el mes que durará el Mundial, y en avisos clasificados se ofrecen casas por hasta 12 mil dólares mensuales.
“La causa principal fue la especulación inmobiliaria, especialmente en Rio de Janeiro. Los precios de los departamentos, de los terrenos, subieron en niveles exorbitantes y ello arrastró obviamente a los alquileres y se introdujo en parte en los costos de comercialización”, explicó aINFOnews el economista Eduardo Crespo, profesor de la Universidad Federal de Río de Janeiro. “En esa especulación jugaron varios factores: la extensión del crédito, la ‘recuperación’ de ciertas zonas urbanas mediante la llamada ‘pacificación’ de las favelas, hecho que valorizó la propiedad en muchos lugares, y sobre todo la compra especulativa anticipada de propiedades por motivo del mundial y los juegos olímpicos”, agregó.
Esto no solo sucede en Río. Por citar un ejemplo, en internet hay avisos por hasta 30 mil dólares por un mes de alquiler en una casa en San Pablo, cerca del estadio Itaquerao del club Corinthians, donde se jugará el partido inaugural entre Brasil y Croacia, el 12 de junio.
Pero la especulación con los precios no se limitó solamente a pasajes y alojamiento. Loscomercios también aprovecharon para subir los precios, porque saben que podrían llegar a salvar el año solamente durante el mes de la Copa del Mundo. Este verano en Río, donde más se notó el incremento, se podía llegar a pagar 10 reales (más de 4 dólares) por un jugo de naranja.
Sin embargo, según Crespo se trata de un hecho puntual derivado del furor por el certamen deportivo y "nada indica que en 2014 vaya ocurrir una disparada" de precios generalizada. "La política brasileña contra la inflación es el inflation targeting, que en la práctica en Brasil funciona fijando una tasa de interés que aprecia el tipo de cambio y por esa vía amortigua las presiones inflacionarias", sostuvo, y agregó: "Tampoco creo que vaya a haber un acuerdo de precios. Lo que sí puede decirse es que Brasil suele controlar (aunque el retraso sistemático no es la norma) ciertos precios claves a través de sus bancos y empresas públicas".
Una propuesta “surreal” para boicotear los precios altos

Al igual que la campaña del #7FYoNoCompro en Argentina, en Brasil se organizaron vía Facebook para boicotear los aumentos injustificados. A partir de una foto de un menú que ofrecía un sandwich de jamón y queso a 20 reales (más de 8 dólares) que se volvió viral en las redes sociales, se desató una rebelión virtual contra los precios abusivos.
La foto la subió la periodista carioca Andrea Cals, que a partir de eso creó la página “Río $Surreal – No pague”, donde miles de usuarios comenzaron a compartir imágenes de menúes y carteles de comercios con precios exorbitantes. La página, que también incluye consejos para ahorrar, se hizo tan popular que se replicó en otras ciudades de Brasil. En diálogo con BBC Mundo, Cals señaló: "La repercusión es porque hablamos de la cosa correcta en el lugar correcto, porque todo el mundo está shockeado con estos valores".
Incluso llegaron a poner sus propias "reglas" de consumo. Por ejemplo, no pagar por los tradicionales almuerzos buffet más de 45 reales (US$ 17) por kilo. Es que en un año, el kilo pasó de 40 reales a 60 en promedio, un 50% más caro con una inflación anual de menos del 6%.
"La propuesta y modelo de la página brasileña en Facebook puede ser muy útil en la actual Argentina de especuladores y oportunistas post devaluación. Si bien los empresarios son libres para practicar sus márgenes, nada como la presión popular para colocar los hechos en su lugar", opinó el economista Carlos Sprei, del Instituto del Desarrollo Humano de la Universidad Nacional de General Sarmiento, en una columna publicada el pasado domingo en Miradas al Sur.
Precios "cuidados" en Nueva York
El crudo invierno que se vive en los Estados Unidos suele ser la época en que algunos comerciantes aprovechan para remarcar precios, una práctica prohibida en el estado de Nueva York. A principios de febrero, en respuesta al estado de emergencia declarado por el gobernador Andrew Cuomo ante las tormentas invernales, el Fiscal General de Nueva York, Eric Schneiderman, emitió una carta abierta de advertencia a los proveedores contra la especulación e inflación con precios de bienes y servicios necesarios.
La Ley General de Negocios prohíbe los aumentos en los costos de los artículos de primera necesidad (como alimentos, agua, gas, generadores, baterías y linternas) y servicios (como la poda de árboles, limpieza de nieve, reparaciones de emergencia) durante los desastres naturales. "Mientras otra tormenta invernal trae severas condiciones a todo nuestro estado, mi oficina está vigilante y someterá a aquellas personas que pudieran utilizar este tiempo para estafar a los neoyorquinos. Si una empresa está pensando en especular con los precios, debe saber que podemos y vamos a hacer cumplir la ley ", advirtió Schneiderman. "Y le pedimos a cualquiera que vea aumentos desproporcionados de los costos de bienes y servicios informar a mi oficina inmediatamente", añadió. Incluso hay una página web y un número de teléfono donde los neoyorquinos pueden realizar las quejas y denuncias por manipulación de precios.
Infonews

Control de precios de medicamentos y nuevos tratamientos cubiertos por e...

13 de febrero de 2014

Argentina expresó su apoyo a Venezuela tras la violenta marcha opositora que dejó tres muertos

Ante las maniobras desestabilizadoras contra el gobierno de Nicolás Maduro, la Cancillería envió un comunicado en el que lamentó "que estos incidentes hayan provocado varios muertos y heridos y espera una investigación que determine las responsabilidades sobre los mismos".


Ante los recientes sucesos en la República Bolivariana de Venezuela, el gobierno argentino reiteró "su firme respaldo" al gobierno constitucional elegido por los ciudadanos de dicho país.
A través de un comunicado, Cancillería se refirió a la alerta "sobre los evidentes intentos de desestabilización que enfrenta el orden institucional en el país hermano".
"Cabe recordar que el pueblo venezolano eligió en forma pacífica y democrática al Presidente Nicolás Maduro hace menos de un año, el 14 de abril de 2013, y ratificó su decisión de seguir el rumbo dándole la victoria al partido de gobierno en las elecciones municipales del 8 de diciembre pasado", sostiene el organismo.
"El legado de represión, masivas violaciones a los derechos humanos y profundización de la pobreza que dejaron las feroces dictaduras que asolaron América Latina ha reafirmado como deber prioritario de las democracias de nuestra región una solidaridad activa y de defensa común frente al accionar de grupos autoritarios, las corporaciones y aquellos ligados a la especulación financiera y productiva que pretenden gobernar de hecho, imponer sus intereses sectoriales y suplantar gobiernos legítimos surgidos de la voluntad popular", continúa.
Finalmente, el comunicado sostiene que la República Argentina lamenta que estos incidentes hayan provocado varios muertos y heridos y espera una investigación que determine las responsabilidades sobre los mismos.
Infonews
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Toda América Latina debe estar atenta el primer mundo por primera vez debe hacerse cargo de sus crisis y no se la pueden trasladar a sudamerica .entonces tratan de desestabilizar, cambiar gobiernos y ubicar personajes afines.

4 de febrero de 2014

El FMLN confía pero busca socios de cara al balotaje en El Salvador

El 9 de marzo se resolverá la disputa por la presidencia salvadoreña. El ex líder guerrillero instó a la militancia a asegurar la victoria con "una campaña limpia". Igualmente intentará un acuerdo con el Movimiento de Unidad.

Con el 83,20% de las actas procesadas hasta ayer, el candidato del oficialista Frente Farabundo Martí para la Liberación (FMLN), Salvador Sánchez Cerén, de 69 años, obtuvo el 48,96% de los votos, casi diez puntos arriba de su principal contendiente, Norman Quijano, de la opositora Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), quien alcanzó el 38,96 por ciento. Sánchez Cerén proclamó su triunfo, pero reconoció que los datos oficiales preliminares le obligan a ir a una segunda vuelta con Quijano el 9 de marzo próximo, porque no obtuvo el 50% más uno de los votos para ganar en primera ronda. 

La ventaja del FMLN supone cerca de 300 mil votos, dado que según el último conteo del Tribunal Supremo Electoral (TSE), el FMLN habría tenido 1,3 millones de votos, mientras que ARENA se habría quedado con un poco más de un millón de votos.
A pesar de la diferencia, ambos partidos tendrán que buscar alianzas para poder apuntalar sus posiciones y lograr la deseada victoria. Según algunos análisis, los votos de otros candidatos que compitieron el domingo, René Rodríguez, del Partido Salvadoreño Progresista (PSP), y Oscar Lemus, de Fraternidad Patriótica Salvadoreña (FPS), irían a Quijano, por sus simpatías ideológicas de derecha, aunque no lograron ni el uno por ciento. Por su parte, Sánchez Cerén ya anunció que buscará un acuerdo con el candidato del Movimiento de Unidad, Antonio Saca, que obtuvo unos 300 mil sufragios.
Conocidos estos resultados, Sánchez Cerén felicitó a los salvadoreños por marcar un hito en la historia del país y los instó a continuar trabajando en base a una campaña limpia y mantener la confianza en su propuesta, para asegurar la victoria en segunda vuelta. "Estoy seguro de que ganaremos por una diferencia de más de 10 puntos. Nos dieron el triunfo en la primera vuelta y estamos seguros de que en la segunda vuelta van a ser más de diez puntos", confió el candidato oficialista. 
Adelantó que hasta marzo el FMLN trabajará "fuertemente, con optimismo, en una campaña limpia, uno de los éxitos de nuestra campaña que generó confianza en la gente". Parte del acento estará puesto en lograr el voto de quienes no fueron a las urnas. 
"Seremos un gobierno para todos, de inclusión y de participación social; que de eso no quede duda", expresó el candidato del FMLN, ministro de Educación por tres años del presidente Mauricio Funes. 
Su rival, Quijano, dio por iniciada "una indetenible marcha hacia la victoria", confió en que los salvadoreños podrán "demostrar juntos que se puede vencer el miedo" y apuntó directamente a los votantes de Saca, un 11% que se volverá clave en el balotaje. "A los compatriotas que votaron por Unidad quiero decirles que nos unamos, pues compartimos los mismos principios de un país libre", remarcó Quijano, que durante la campaña había tratado de "traidor" a Saca. 
Los comicios del domingo fueron los quintos presidenciales desde el fin del conflicto armado interno, marcaron el mejor desempeño del FMLN y el peor de Arena. 
A los alrededor de 300 mil votos que logró Unidad y que se vuelven claves, se suma como codiciado el 47% del padrón que no fue a votar, una cifra alta de abstenciones.  «


un maestro contra un odontólogo
Salvador Sánchez Cerén, del gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), podría ser el primer ex comandante guerrillero en llegar a la Presidencia tras el fin del conflicto armado salvadoreño (1980-1992). Fue maestro de escuela a los 19 años, luego se incorporó a la Asociación Nacional de Educadores Salvadoreños y en la década de 1970 se unió a las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), una de las cinco estructuras que dieron vida al FMLN, hoy partido político en el poder. En la guerra civil fue miembro de la cúpula del FMLN y, en tiempos de paz, coordinador general. Se desempeñó en varios períodos como diputado del Parlamento, hasta que en 2009 fue electo vicepresidente del país como vice de Mauricio Funes.
Quijano, un odontólogo de 68 años, milita en ARENA desde 1983 y se caracteriza por un marcado discurso anticomunista. Comenzó su carrera política con un cargo gerencial en la Alcaldía de San Salvador en 1989, de donde saltó al Parlamento en 1994. En 2009 ganó la Alcaldía de San Salvador y tras lograr la reelección en 2012, fue nombrado candidato presidencial.
Tiempo argentino