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23 de mayo de 2026

Tras la imputación de EE.UU. al expresidente por el derribo de dos avionetas

Miles de cubanos marcharon en La Habana en apoyo a Raúl Castro

Presente en el acto delante de la embajada estadounidense en Cuba, la hija del exmandatario, Mariela Castro, aseguró que a su padre “nadie lo va a secuestrar”.

Miles de personas participaron este viernes en un acto delante de la embajada de Estados Unidos en La Habana para condenar la imputación de Washington al expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de una organización opositora y la muerte de sus cuatro tripulantes hace 30 años. El mandatario cubano Miguel Díaz Canel, quien asistió al acto pero no pronunció ningún discurso, escribió en sus redes sociales al finalizar la ceremonia que la acusación es una “acelerada construcción mediática para justificar una agresión militar”. Por su parte la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, repudió la imputación contra el expresidente.

Un “fugitivo” de la justicia

El Departamento de Justicia de EE.UU. (DOJ) presentó este miércoles cargos en la corte federal del Distrito del Sur de Florida contra Castro por ordenar, cuando era ministro de las Fuerzas Armadas, el derribo el 24 de febrero de 1996 de dos avionetas, en las que iban tres ciudadanos cubano-estadounidenses y un cubano residente legal de Estados Unidos. Tras los cargos presentados por el DOJ, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificó al expresidente como un “fugitivo” de la justicia estadounidense, pero se negó a comentar planes para arrestarlo.

Raúl Castro, protagonista del acto político de la jornada en La Habana, no asistió, pero sí lo hizo gran parte de su familia, entre ellos sus hijos, y su nieto y guardaespaldas, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, quien participó también en las recientes negociaciones entre La Habana y Washington. Estuvieron además otros altos dirigentes de la isla y el ex segundo secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), José Ramón Machado Ventura, el otro único representante de la llamada generación histórica aún en activo.

Díaz Canel dijo en sus redes que Estados Unidos amenaza a La Habana “a niveles extremos, combinan mentiras absurdas, con intimidación militar y privación al pueblo cubano de los más elementales recursos y servicios para su supervivencia cotidiana”. Los presentes acudieron a la cita con banderas de Cuba y retratos de Raúl Castro. Allí repudiaron las acciones de las autoridades estadounidenses y expresaron su apoyo al gobierno, según el diario cubano Granma.

“Nadie me lleva vivo”

Sobre la respuesta de Raúl Castro a la acusación de Estados Unidos, Mariela Castro, una de sus hijas, señaló que su padre permanece “muy tranquilo”, observando y sonriéndose". Y subrayó que él siempre ha dicho: “A mí nadie me lleva vivo. A mí me cogen combatiendo”.

Además reafirmó que a su padre “nadie lo va a secuestrar”. “Eso se lo puedo asegurar. Ni a él ni a nadie”, contestó la también parlamentaria y directora del Centro Nacional de Educación Sexual. “Aquí estamos preparados para combatir al imperialismo”, agregó Mariela Castro, para destacar de seguido que Cuba es “un país pequeño, pobre, pero con experiencia de combate frente al imperialismo liderado por EE.UU.”.

“Sabemos que mientras haya una revolución antiimperialista, habrá un enemigo gigantesco y despiadado”, prosiguió Mariela Castro, y respecto a la imputación consideró que “viola todo lo establecido a nivel legal en Estados Unidos”, aunque “ellos (la administración de Donald Trump) hacen todo lo que quieren y violan hasta la Constitución”. La “táctica que ellos utilizan” es “mentir, crear incertidumbre, generar miedos”, agregó.

Contra la “injerencia” de EE.UU.

Desde México la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que la acusación penal contra Castro responde a una visión “injerencista” histórica de Washington hacia otros países. “La autodeterminación de los pueblos. Ha habido históricamente una visión injerencista de los Estados Unidos. No es de ahora (...) nosotros no estamos de acuerdo con esa visión”, afirmó la mandataria al ser cuestionada sobre los cargos presentados contra Castro, de 94 años.

Sheinbaum cuestionó el momento de la imputación contra el exmandatario cubano, quien enfrenta cargos por conspiración para matar estadounidenses, destrucción de aeronaves y asesinato. “El caso de Cuba ocurrió hace 30 años, imagínate. ¿Qué sentido tiene que en este momento acusen a una persona por algo que ocurrió hace 30 años?“, señaló.

Sheinbaum sostuvo que este tipo de acciones reflejan una práctica histórica de presión estadounidense sobre América latina. La gobernante mexicana citó las memorias del expresidente mexicano Miguel de la Madrid para argumentar que Washington utilizó históricamente el combate al narcotráfico como argumento de presión política. Sin embargo aclaró que México busca mantener una relación de cooperación con Estados Unidos, aunque bajo límites claros de soberanía.

México es uno de los últimos sostenes políticos de Cuba, sumida en una grave crisis marcada por la falta de combustible, electricidad, alimentos y otros productos básicos. El gobierno de Sheinbaum ha enviado al menos cinco cargamentos con toneladas de ayuda humanitaria y hace gestiones para reanudar sus envíos de petróleo sin ser sancionado por Estados Unidos.

A las sanciones económicas que el presidente estadounidense, Donald Trump, viene imponiendo a Cuba desde principios de año, se suman ahora la imputación de Castro por hechos ocurridos en 1996, en una maniobra que recuerda a la emprendida contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

Pagina 12


31 de enero de 2026

 

El gobierno cubano declaró una emergencia internacional

China condenó las sanciones de Trump contra el suministro petrolero a Cuba

Beijing considera una práctica inhumana a la amenaza de Washington de imponer aranceles a quienes vendan crudo a La Habana.


China condenó este viernes las medidas adoptadas por Estados Unidos contra el suministro de petróleo a Cuba, al considerar que vulneran la soberanía del país caribeño y privan a su población de su derecho al desarrollo. A su vez el gobierno cubano declaró una emergencia internacional. La reacción de ambos países se produjo luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, firmara una orden ejecutiva que amenaza con imponer aranceles adicionales a los países que suministren crudo a la isla.

“Práctica inhumana”

Durante una rueda de prensa celebrada este viernes, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Guo Jiakun, expresó que Beijing apoya firmemente a Cuba en la defensa de su soberanía y seguridad nacional y rechazó lo que calificó como prácticas inhumanas que afectan directamente a la población civil. “China se opone resueltamente a cualquier acción y práctica inhumana que prive al pueblo cubano de sus derechos a la subsistencia y al desarrollo”, afirmó el vocero, reiterando la postura de histórica de su país contra el uso de sanciones como instrumento de presión política.

China ha sostenido en múltiples foros internacionales su llamado al levantamiento del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos contra Cuba, al considerar que agrava la crisis humanitaria y vulnera el derecho internacional. En los últimos años, ambos países han mantenido cooperación financiera, comercial y humanitaria, incluyendo el suministro de bienes esenciales y asistencia económica.

Cuba atraviesa actualmente una de las peores crisis económicas y energéticas de las últimas décadas, marcada por escasez de combustible, apagones recurrentes, desabastecimiento de alimentos y medicamentos, así como una profunda contracción productiva. Las autoridades cubanas atribuyen esta situación principalmente al endurecimiento del bloqueo estadounidense, además de factores internos estructurales y el impacto prolongado de la pandemia. En más de seis décadas, los daños acumulados por el bloqueo estadounidense contra Cuba superan los 170.677 millones de dólares.

La reciente declaración china se produjo tras la firma de una orden ejecutiva por parte de Donald Trump que habilita la imposición de aranceles a bienes provenientes de países que vendan o suministren petróleo a Cuba, bajo el argumento de que la situación en la isla representa una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional estadounidense. El decreto otorga facultades a los departamentos de Comercio y Estado para identificar y sancionar a los países involucrados, en un contexto donde Washington ha señalado directamente a China, Rusia e Irán como actores con vínculos energéticos con La Habana.

La orden ejecutiva no menciona a qué porcentaje ascenderían esos impuestos. “El presidente puede modificar la orden si Cuba o los países afectados dan pasos significativos para abordar la amenaza o alinearse con los objetivos de seguridad nacional y política exterior de Estados Unidos”, indicó el documento publicado por la Casa Blanca.

Horas después de anunciar las medidas, Trump aseguró que Cuba no podrá sobrevivir. “Hay que sentirse mal por Cuba porque han tratado muy mal a la gente”, dijo a la prensa durante la presentación del documental de la primera dama estadounidense, Melania Trump. El presidente fue preguntado sobre si está intentando ahogar a Cuba, ante lo que respondió que esa palabra es muy dura, pero aseguró que el país caribeño es “una nación fallida”.

El repudio cubano

Por su parte, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció que la Casa Blanca intenta asfixiar la economía del país centroamericano. “Bajo un pretexto mendaz y vacío de argumentos, el presidente Trump pretende asfixiar la economía cubana imponiendo aranceles a países que soberanamente comercien petróleo con Cuba”, escribió Díaz-Canel en redes sociales.

Ante estas amenazas de Trump, el gobierno cubano anunció la declaración de emergencia internacional. “El pueblo de Cuba, con la solidaridad de la comunidad internacional, concluye que la situación con respecto al Gobierno de los Estados Unidos constituye una amenaza inusual y extraordinaria, que proviene total o sustancialmente de la derecha neofascista anticubana de allí, para la seguridad nacional y la política exterior de todos los países, para la Paz y la seguridad internacionales y para la supervivencia de la Humanidad frente a la amenaza nuclear y el cambio climático”, manifestó el canciller Bruno Rodríguez en una publicación en la red social X.

Además de condenar el bloqueo al suministro de combustible, el funcionario sostuvo en otro posteo que, para justificarse, Estados Unidos se apoya en una larga lista de mentiras que buscan presentar a Cuba como una amenaza que no es, cuando en realidad Washington es la única amenaza para la paz, la seguridad y la estabilidad de la región. “La única influencia maligna es la que ejerce el gobierno de Estados Unidos contra las naciones y los pueblos de nuestra América, a los que intenta someter a su dictado, despojar de sus recursos, mutilar su soberanía y privar de su independencia”, señaló.

“Estados Unidos recurre también al chantaje y la coerción, para tratar de que otros países se sumen a su universalmente condenada política de bloqueo contra Cuba, a los que, de negarse, amenaza con la imposición de arbitrarios y abusivos aranceles, en violación de todas las normas del libre comercio”, afirmó Rodríguez. “Denunciamos ante el mundo este brutal acto de agresión contra Cuba y su pueblo, al que durante más de 65 años se ha sometido al más prolongado y cruel bloqueo económico jamás aplicado contra toda una nación y al que ahora se promete someter a condiciones de vida extremas”, agregó.

A mediados de este mes, Díaz-Canel reiteró la disposición de su país a dialogar con Estados Unidos, pero sin hacer ninguna concesión política. Tras enfrentar a 13 administraciones estadounidenses en un clima mayoritariamente hostil, Cuba solo experimentó un acercamiento con Washington durante el segundo mandato de Barack Obama. Ese efímero deshielo diplomático concluyó precisamente tras la primera llegada a la Casa Blanca de Trump (2017-2021), quien reforzó como ningún otro presidente estadounidense el embargo que Washington aplica contra la isla desde 1962.

El petróleo

Cuba precisa unos 110.000 barriles de petróleo diarios, según distintas estimaciones, informó la agencia de noticias EFE. De esta cantidad, en torno a 40.000 provienen de su producción nacional de crudo (que se dedica fundamentalmente a nutrir las centrales termoeléctricas).

Su principal proveedor histórico era Venezuela, que el año pasado le suministró unos 27.000 barriles diarios, según el sistema de seguimiento de Reuters (mucho menos de los hasta 100.000 diarios que llegó a proporcionar). Esto acabó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores el 3 de enero, en un operativo realizado por el ejército estadounidense. A partir de esto, Trump tomó el control del comercio del petróleo venezolano.

México también suministra en la actualidad crudo vital para la isla. Entre enero y septiembre del año pasado, la petrolera mexicana Pemex exportó a la isla 17.200 barriles de crudo diarios y 2.000 de derivados, por un total de 400 millones de dólares, según datos oficiales. Rusia, por su parte, envió a Cuba el año pasado unos 6.000 barriles diarios, según el Instituto de Energía.

Pagina 12

4 de mayo de 2020

Más de 30 disparos contra la sede diplomática cubana en EE.UU.

Un ataque a Cuba en el corazón de Washington

La investigación recién comenzó y no puede confirmarse todavía ninguna hipótesis sobre el autor del delito y único detenido, identificado como Alexander Alazo.  
Por Gustavo Veiga
En el saco de José Martí se ve un orificio de bala de fusil AK-47 sobre su lado izquierdo. A 125 años de su caída en combate no es que lo hayan matado dos veces. Es su estatua, ubicada dentro de la embajada cubana en Washington. Tampoco es el único disparo que impactó sobre el frente y el interior de la sede diplomática. Más de treinta balazos dejaron su huella sobre las columnas dóricas, vidrios y paredes del edificio construido en 1917. 
El embajador José Ramón Cabañas estuvo el 1° de mayo – fecha emblemática en la isla por sus tradicionales marchas en el día del trabajador – haciendo un control de daños provocado por el ataque de un tal Alexander Alazo. Para más datos cubano y de 42 años, residente en Aubrey, Texas y que pasó por el ejército de su país antes de migrar a México en 2003 y de ahí a EE.UU. en 2007. La información surge del acta que se labró en el lugar. El presidente Miguel Díaz Canel calificó el hecho como “un atentado terrorista, un acto de odio coherente con la hostilidad de la administración estadounidense hacia Cuba”.
La investigación recién comenzó y no puede confirmarse todavía ninguna hipótesis sobre el autor del delito y único detenido. El gobierno de La Habana tiene motivos para sospechar el móvil del ataque. Lo sugirió el director general para EE.UU de la cancillería, Carlos Fernández de Cossio: “Hay una historia de crimen organizado cubanoamericano en los Estados Unidos, incluso libros sobre el tema que involucra a ex mercenarios de la fallida invasión de Bahía de Cochinos. Pero no existe el crimen organizado en Cuba” escribió en su cuenta de Twitter. La última oración de su texto fue una respuesta a las declaraciones de Alazo, quien dijo que había recibido amenazas de “organizaciones criminales cubanas”.
Según información publicada por la agencia AP y otros medios basados en ella, el hombre que disparó contra la embajada tuvo varios domicilios desde su llegada a Estados Unidos. Vivió en los condados de Miami-Dade y Broward, Florida entre 2011 y 2017 para después mudarse a Texas donde trabajaría como masajista. Alazo no tendría antecedentes penales y si bien se declaró cubano, su nacionalidad no fue todavía confirmada oficialmente. En su detención intervinieron el Servicio de Seguridad Diplomática (DSS), el Servicio Secreto, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) y la Policía Metropolitana del Distrito de Columbia (MPDC).
Aunque en el atentado cometido en la madrugada del 30 de abril no hubo víctimas fatales, el cuerpo diplomático cubano tiene un largo historial de asesinados o desaparecidos en distintos lugares del mundo. En 1976 fueron secuestrados en Buenos Aires por la dictadura militar Crescencio Galañena Hernández y Jesús Cejas Arias muy cerca de la embajada en el barrio de Belgrano y sus cuerpos recién aparecieron en 2012 y 2013, respectivamente. Los jóvenes diplomáticos Adriana Corcho y Efrén Monteagudo fueron asesinados con una bomba colocada en la embajada en Portugal también en el ‘76 y Felix García Rodríguez, quien trabajaba en Naciones Unidas, cayó muerto a balazos en Nueva York en 1980. En aquellos años hubo mútiplies atentados contra objetivos cubanos en distintos países. Todos los indicios casi siempre conducían a connotados terroristas vinculados a la CIA con base en Miami como Orlando Bosch y Luis Posada Carriles, ya fallecidos.
La primera reacción contra el ataque en Washington que surgió de algún funcionario de Estados Unidos fue la de su encargada de Negocios en La Habana, Mara Tekach: “La Embajada de EE.UU. condena el tiroteo. Es un gran alivio que nadie haya resultado herido. EE.UU toma muy en serio sus responsabilidades con la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas e insiste en una investigación completa y profunda” escribió en un tuit. El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla la convocó a su ministerio para pedirle explicaciones y le preguntó – según sus propias palabras- “¿Cómo reaccionaría el gobierno de los Estados Unidos ante un ataque como este a cualquiera de sus Embajadas?”
Hasta el senador repúblicano Marco Rubio, uno de los mas activos detractores de la Revolución Cubana y lobbista permanente contra los intereses comerciales de la isla tuiteó que “la violencia contra cualquier embajada no debe ser excusada o tolerada y debe ser enjuiciada”. El mensaje de Tekach y el comentario de Rubio no pudieron disimular que el Departamento de Estado ignoró por completo el ataque a la embajada. Al día siguiente de producirse el hecho, siguió con su retórica anticubana y las críticas a las misiones médicas que la isla envía a diferentes países para colaborar en la lucha contra la pandemia.
Medios de Estados Unidos como el Nuevo Herald de Miami publicaron el último fin de semana que Alazo “estaba bajo tratamiento médico psiquiátrico y creía que la Seguridad del Estado lo perseguía, según documentos de la corte y el testimonio de un pastor evangélico cercano a la familia”. También AP señaló que el tirador de Washington vivió durante varios meses en su auto, mudándose de estado a estado por su presunto delirio de persecusión. Como fuere, el ahora detenido dejó estacionada frente a la embajada cubana una camioneta Nissan Pathfinder marrón con una bandera de EEUU pegada en su luneta trasera y se le incautó el AK-47 con que disparó 32 cartuchos y que había cambiado por una pistola Glock 19. Según el embajador Cabañas si el hecho no se hubiera poducido de madrugada y sí al mediodía “podría haber sido una matanza”.
La viceministra cubana de Comercio Exterior Ana Teresita González colocó en contexto el tiroteo a la embajada en Washington: “No nos asombra que estas cosas pasen en un país, EEUU, donde se alimenta la violencia y el uso de armas de fuego, donde la vida de las personas no vale nada, donde los niños no están seguros en sus escuelas, donde la salud es una mercancía. El país que se erige como juez en el mundo”.

20 de abril de 2020

Un avión con materiales para luchar contra el coronavirus no llegó a La Habana

El bloqueo a Cuba no para ni con la pandemia

Jack Ma, el multimillonario dueño de Alibaba, donó kits de diagnóstico y barbijos a 24 países de la región. La carga no llegó a la isla. 
Por Gustavo Veiga
En los cielos casi vacíos del mundo hay un avión que nunca llegó a destino. Por más que se había anunciado su arribo desde China a Cuba, no pudo aterrizar en La Habana. El 22 de marzo, Jack Ma, el multimillonario dueño de la plataforma de comercio virtual Alibaba anticipó que donaría a través de su fundación suministros esenciales para luchar contra la pandemia a 24 países de América Latina. Pero hubo uno que no recibió los barbijos ni los kits de diagnóstico y otros implementos necesarios para detener la expansión del coronavirus. El bloqueo unilateral de Estados Unidos – y al que solo apoyaron en 2019 los gobiernos de Israel y Brasil en la ONU – impidió que la carga terminara en la capital de la mayor de las Antillas.
El sábado último el presidente cubano Miguel Díaz Canel se reunió con científicos de la isla y anunció que “en las próximas tres semanas se pronostica que entremos en la fase más difícil de la pandemia”. Su país entonces no tendrá esos elementos indispensables para afrontarla porque todavía rige la orden ejecutiva que firmó el 3 de febrero de 1962 el entonces presidente de EE.UU John F. Kennedy. Pasaron 58 años y ni los miles de infectados y muertos que se extienden por el mundo la detuvieron. En Cuba este domingo se informó que son 1.035 los contagiados y 34 fallecidos.
“Hay que emplear racionalmente las energías y los recursos que son escasos, porque ratifico que seguimos estando bloqueados, que sigue arreciando contra nosotros esa política cruel, asesina y prepotente del gobierno imperial”, dijo Díaz Canel en La Habana. Esos recursos no se incrementaron porque el avión con la donación de Ma se vio impedido de llegar a la isla. El hecho lo denunció a fines de marzo en su blog el embajador cubano en Beijing, Carlos Miguel Pereira Hernández. “Las cosas para Cuba siempre son más difíciles” escribió el diplomático y contó cómo se frustró el envío del cargamento que el empresario chino había dispuesto para luchar contra la pandemia.
“Resulta que su transportista, una empresa estadounidense contratada para hacerlo, declinó a última hora su encomienda bajo el argumento de que las regulaciones del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra el país de destino, recrudecido por la administración de turno en EEUU, le impedían hacerlo” informó Pereira Hernández, quien desde noviembre de 2019 es el embajador cubano en China.
Está claro que la carga no llegó por las consecuencias de la guerra comercial de EE.UU contra Cuba que ya se acerca a las seis décadas, pero Alibaba habría cometido un error adicional al contratar a una compañía aérea que no era la indicada: la colombiana Avianca Cargo. La periodista Lupe Mouthón del diario El Heraldo de Barranquilla escribió el 23 de octubre pasado: “Si bien la aerolínea fue constituida bajo las leyes de Panamá, hace un tiempo quedó sujeta a la jurisdicción de Estados Unidos, luego de la transferencia que hizo la sociedad matriz de Synergy Aerospace Corp, de aproximadamente el 78% de las acciones ordinarias y con derecho a voto que tenía, desde una sociedad establecida en Panamá a una sociedad de responsabilidad limitada constituida en Delaware (EEUU), propiedad en su totalidad de Synergy (BRW)”.
El gobierno de Donald Trump amenazó una y otra vez durante 2019 con sancionar a Avianca por sus vuelos a Cuba y la compañía decidió dejar de operar desde enero de este año hacia La Habana. Es más, la propia aerolínea hasta reconoció que podría haber incurrido en una violación a las leyes extraterritoriales de EE.UU en un comunicado que publicó la superintendencia Financiera de Colombia: “La compañía identificó que los vuelos comerciales regularmente programados entre ciudades en Centro y Sur América y La Habana, Cuba y las operaciones relacionadas en Cuba, que históricamente ha realizado, pueden haber constituido violaciones involuntarias a las Regulaciones Estadounidenses para el Control de Activos Cubanos (U.S. Cuban Assets Control Regulations, CACR) durante el período posterior a la Transferencia de Acciones”.
La cuestión se volvió más controvertida después de que el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, anunciara el 6 de abril pasado que había arribado a la isla “un donativo enviado por el gobierno de la República Popular China para el enfrentamiento a la covid-19”. Consistía según la agencia china Xinhua en un cargamento de 2 mil máscaras N° 95, 10 mil barbijos quirúrgicos, 2 mil trajes de protección y la misma cantidad de gafas protectoras, guantes y zapatos de aislamiento. Pero al día siguiente, el propio canciller denunció lo que había pasado con el avión que llevaba la carga del empresario Ma: “El bloqueo de EE.UU ataca constantemente la batalla de Cuba vs la covid-19. Impedir la llegada del lote de mascarillas, kits de diagnóstico y respiradores artificiales donados por la Fundación Alibaba es un ejemplo que desgarra. Evidencia que el bloqueo es cruel, inhumano, genocida”.
Ma, el dueño del emporio chino de comercio electrónico difunde cada una de las donaciones que realiza en su cuenta de Twitter bajo el hashtag “Un mundo, una lucha”. La que no llegó en aquel vuelo a Cuba era una más entre otras destinadas a 24 países de América Latina como Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, República Dominicana y Perú. “¡Enviaremos a larga distancia y nos apuraremos! ¡Somos uno!”, exclamaba.
El empresario tiene además de Alibaba un porcentaje considerable del club Guangzhou Evergrande, el múltiple campeón de la Superliga de fútbol china. Es el mismo que en su última visita a la Argentina en 2017 dijo del expresidente Mauricio Macri: “Respeto su sacrificio, su apertura y su gran visión para este país”. El hombre de negocios que solía sostener sin ponerse colorado: “Cualquiera debería estar preparado para trabajar 12 horas al día si quiere tener éxito”. Propuso en su blog un sistema que se denomina 996. Trabajar de las 9 de la mañana a las 9 de la noche seis días a la semana.
La historia del avión con la donación que nunca arribó al aeropuerto José Martí de La Habana es un episodio más en la extensa lista de violaciones al derecho internacional humanitario que comete el gobierno de Estados Unidos contra Cuba. La aplicación de la ley Helms-Burton de 1996 cuyo Título III activó Trump en abril del año pasado, profundizó las sanciones a la isla. Alibaba, el principal competidor de Amazon - cuyo dueño es Jeff Bezos, el hombre más rico del planeta-, perdió de vista ese detalle y el pueblo cubano no recibió los materiales sanitarios que necesitaba.
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Trup aparte de hacerse cargo de los muertos por convid 19 en su país también deberá hacerse cargo de los muertos cubanos.

19 de marzo de 2020

La isla permitió que atracara un crucero británico con infectados 

EE.UU. se cierra y Cuba se abre ante el desafío del coronavirus

Trump le habría ofrecido al laboratorio alemán CureVac la compra de una vacuna para que se usara de manera exclusiva en su país. La desmentida de la farmaceútica no aplacó el enojo del gobierno de Merkel. 
Por Gustavo Veiga
El coronavirus viene con miserias y gestos altruistas incluidos. Demostró que hay una grieta planetaria de niveles colosales, entre el comportamiento social responsable y un egoísmo solo comparable con el sálvese quien pueda. Dos hechos de los últimos días lo confirman. Distinguen al caimán barbudo – acaso la definición más poética referida a Cuba, el título de su célebre revista literaria - del Tío Sam que interpela con el dedo índice en alto convocando a alistarse para ir a la Primera Guerra Mundial. “Te quiero a ti en el ejército de Estados Unidos” decía el afiche de 1917, una oda a la exacerbación del guerrerismo. Hoy, más de un siglo después, Donald Trump interpreta cabalmente ese gesto de arrogancia en medio de una pandemia descontrolada.
El presidente de EE.UU le habría ofrecido al laboratorio alemán CureVac la compra de una vacuna para que se usara de manera exclusiva en su país. La información la publicó el diario Welt am Sonntag al que la empresa farmacéutica desmintió después. Ya era tarde. Más de un indicio confirmaría que el magnate estaba detrás de esa idea. Lo sugirieron altos funcionarios del gobierno de Angela Merkel. Los ministros del Interior Horst Seehofer y de Relaciones Exteriores Heiko Maas.
Si Trump le ofreció a CureVac una suma multimillonaria para garantizarle la vacuna, es algo que debería preguntársele al exCEO del laboratorio, Daniel Menichella. Según el sitio especializado en biotecnología Fierce Biotech después de reunirse con autoridades de EE.UU “se fue abruptamente, dejando a su antiguo jefe nuevamente a cargo y muchas preguntas sin respuesta”. Los medios de todo el mundo reprodujeron el enojo del gobierno de Merkel con Trump y le atribuyeron estar “muy interesado en que se desarrollen vacunas y principios activos contra el nuevo coronavirus también en Alemania y en Europa”. CureVac tiene sedes en su país en Tubinga y Francfort y también en Boston (EE.UU).
La reunión de la que participó Menichella sucedió el 2 de marzo. Estaba presente el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, científicos que investigan sobre el covid-19 y ejecutivos del sector farmacéutico y biotecnológico. El encuentro no pudo ser desmentido como sucedió con la presunta y multimillonaria propuesta de Trump. El presidente de EE.UU debió tener información privilegiada – que CureVac se había adelantado a la competencia en la creación de una vacuna - para tomar esa decisión. Y esa información ya se sabe quién la suele tener en Estados Unidos: la CIA.
Como fuere, el escándalo ya se había producido en Alemania. El periódico Mannheimer Morgen atribuyó a los inversores de CureVac que jamás harían una vacuna exclusiva para Estados Unidos. “Queremos una vacuna para el mundo entero y no para países concretos”, explicó Christof Hettich, director del fondo Hopp BioTech Holding y principal inversor de CureVac.
Pence, el vice de EE.UU que se reunió con el CEO de CureVac y además conduce la crisis provocada por el covid-19 en su país, es un político que no tiene antecedentes destacables en el manejo de catástrofes humanitarias. Cuando era congresista resistió la entrega de un paquete de ayuda para los damnificados por el huracán Katrina que destruyó Nueva Orleans en 2005. Lo recordó hace poco la periodista e investigadora Naomi Klein en una entrevista para la revista Vice: “La persona que presidió el grupo de Katrina fue Mike Pence”.
La autora de No Logo y La doctrina del shock comentó en el mismo reportaje: “El shock es realmente el propio virus. Y ha sido manejado de una manera que maximiza la confusión y minimiza la protección. No creo que eso sea una conspiración, es sólo la forma en que el gobierno de los EE.UU. y Trump han manejado -completamente mal- esta crisis. Trump hasta ahora ha tratado esto no como una crisis de salud pública sino como una crisis de percepción, y un problema potencial para su reelección”.
La contracara de esta política está sintetizada en un episodio que tuvo escasa repercusión en los medios más importantes del mundo. Cuba permitió que el crucero británico MS Braemar, con 682 pasajeros y 381 tripulantes entre quienes hay contagiados de coronavirus, atracara en el puerto de Mariel cuando en otros intentos parecidos no se le había permitido la entrada como sucedió en Bahamas. El gobierno cubano confirmó que hay cinco casos de covid-19 en el navío y que dispuso todas las medidas necesarias para que los turistas a bordo puedan ser trasladados hacia el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana. Ahí fueron repartidos en cuatro vuelos chárter directos enviados por las autoridades británicas para regresar a Inglaterra.
El gobierno de Boris Johnson reconoció oficialmente el gesto de Cuba. Según Radio Reloj, la histórica emisora de la isla “el Ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Dominic Raab, agradeció al gobierno cubano por permitir la llegada al puerto del Mariel del crucero MS Braemar con pasajeros afectados por la Covid-19”.
Juan Antonio Fernández, el subdirector general de la Dirección General de Prensa, Comunicación e Imagen del Ministerio de Relaciones Exteriores cubano declaró sobre el desenlace del episodio con el barco británico: “Son estos tiempos de solidaridad y de cooperación y así lo estamos haciendo, conforme a la tradición humanista y solidaria que caracteriza a nuestro pueblo”.
gveiga@pagina12.com.ar  

14 de agosto de 2015

 FIDEL CASTRO EXIGIO A ESTADOS UNIDOS QUE INDEMNICE A SU PAIS POR EL EMBARGO ECONOMICO

“Se le adeuda a Cuba cuantiosos millones”

El ex mandatario se expresó en esos términos veinticuatro horas antes de la histórica visita del secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, al país caribeño, para participar hoy en la reapertura de la embajada norteamericana.








El líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, señaló ayer, al cumplir 89 años, que Washington debe pagar a la isla por las pérdidas que el embargo causó. El ex mandatario se expresó en esos términos veinticuatro horas antes de la histórica visita del secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, al país caribeño, para participar hoy en la reapertura de la embajada norteamericana en La Habana. “Se adeuda a Cuba indemnizaciones equivalentes a daños, que ascienden a cuantiosos millones de dólares, como denunció nuestro país con argumentos y datos irrebatibles a lo largo de sus intervenciones en las Naciones Unidas”, escribió el revolucionario caribeño en una carta de cinco párrafos difundida ayer en la que no hace referencia a la visita de Kerry ni al restablecimiento de las relaciones entre La Habana y Washington.
En su artículo, titulado “La realidad y los sueños”, Castro manifestó que escribir es una forma de ser útil si se considera que “nuestra sufrida humanidad debe ser más y mejor educada” ante “la increíble ignorancia que nos envuelve a todos”, con excepción de los investigadores que buscan en las ciencias una respuesta satisfactoria. “Es una palabra que implica en pocas letras su infinito contenido”, aseguró el comandante. Luego señaló que todos, durante la juventud, escucharon hablar alguna vez de Albert Einstein y, en especial, tras el estallido de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, que puso fin “a la cruel guerra desatada” entre Japón y Estados Unidos. Cuando aquellas bombas fueron lanzadas, después de la guerra desatada por el ataque a la base de Estados Unidos en Pearl Harbour –recordó el ex mandatario en su carta–, ya el imperio japonés estaba vencido. “Estados Unidos, el país cuyo territorio e industrias permanecieron ajenos a la guerra, pasó a ser el de mayor riqueza y mejor armado de la Tierra, frente a un mundo destrozado, repleto de muertos, heridos y hambrientos”, afirmó.
Fiel a su memoria y apegado a las estadísticas, que pese a sus 89 años maneja como pocos, Castro señaló que, juntos, la Unión Soviética y China habían perdido más de 50 millones de vidas, sumadas a una enorme destrucción material. “Casi todo el oro del mundo fue a parar a las arcas de Estados Unidos. Hoy se calcula que la totalidad del oro como reserva monetaria de esa nación alcanza 8133,5 toneladas de dicho metal”, contabilizó y señaló que, a pesar de eso, “haciendo trizas los compromisos suscritos” en Bretton Woods, Estados Unidos, declaró unilateralmente que no harían honor al deber de respaldar la onza Troy con el valor en oro de su papel moneda.
Tal medida decretada por Nixon, rememoró Castro, violaba los compromisos contraídos por el presidente Franklin Delano Roosevelt. “Según un elevado número de expertos en esa materia, crearon así las bases de una crisis que entre otros desastres amenaza golpear con fuerza la economía de ese modelo de país. Mientras tanto, se adeuda a Cuba las indemnizaciones equivalentes a daños, que ascienden a cuantiosos millones de dólares, como denunció nuestro país con argumentos y datos irrebatibles a lo largo de sus intervenciones en las Naciones Unidas.”
La Habana reclama a Washington más de 100.000 millones de dólares por perjuicios ocasionados por el embargo económico impuesto a la isla desde 1962. Washington, a su vez, exige a Cuba indemnizaciones por la nacionalización en 1960 de propiedades estadounidenses, que superan actualmente los 7000 millones de dólares, incluidos los intereses, según expertos. Estos reclamos figuran en los temas pendientes tras el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, que quedará sellado hoy con la histórica visita a Cuba de John Kerry, quien reabrirá formalmente la embajada estadounidense en La Habana.
La única vez que el líder cubano se refirió públicamente al deshielo de las relaciones entre Washington y La Habana fue en una nota publicada el 27 de enero, en la que declaró que no confiaba en Estados Unidos, aunque eso no significaba un rechazo a una solución pacífica de conflictos.
En la carta, fechada el 13 de agosto de 2015, a la 1 y 23 a.m., Fidel Castro Ruz, tal como aparece firmada la misiva, sostiene que como fue expresado con toda claridad por el partido y el gobierno de Cuba, “en prenda de buena voluntad y de paz entre todos los países de este hemisferio y del conjunto de pueblos que integran la familia humana”, y así contribuir “a garantizar la supervivencia de nuestra especie en el modesto espacio que nos corresponde en el universo, no dejaremos nunca de luchar por la paz y el bienestar de todos los seres humanos”, con independencia del color de la piel y el país de origen de cada habitante del planeta, así como “por el derecho pleno de todos a poseer o no una creencia religiosa”.
Finalmente, el líder de la Revolución Cubana manifiesta que la igualdad de todos los ciudadanos a la salud, la educación, el trabajo, la alimentación, la seguridad, la cultura, la ciencia, y al bienestar, es decir, “los mismos derechos que proclamamos cuando iniciamos nuestra lucha más los que emanen de nuestros sueños de justicia e igualdad para los habitantes de nuestro mundo, es lo que deseo a todos; los que por comulgar en todo o en parte con las mismas ideas, o muy superiores pero en la misma dirección, les doy las gracias, queridos compatriotas”.
El Departamento de Estado anunció que John Kerry se reunirá con disidentes cubanos y hará hincapié en el tema de los derechos humanos. El gobierno de Barack Obama, que mantiene una dura disputa interna, sobre todo con el Partido Republicano, que rechaza reabrir las relaciones diplomáticas con la isla, anticipó que en su visita el secretario de Estado no se limitará a izar la bandera. Tras la ceremonia de reapertura se reunirá con el canciller cubano, Bruno Rodríguez.
Pagina 12

21 de julio de 2015

 WASHINGTON Y LA HABANA RESTABLECEN RELACIONES DIPLOMATICAS DESPUES DE 54 AÑOS

Ondea la bandera cubana en Estados Unidos

El canciller Bruno Rodríguez encabezó la reapertura de la embajada cubana y pidió al gobierno de Obama que no persiga cambios en su país. John Kerry anunció que estará el 14 de agosto en La Habana para izar la bandera estadounidense.







Estados Unidos y Cuba reanudaron formalmente sus relaciones diplomáticas y la bandera cubana volvió a ondear en la embajada que la isla tiene en Washington. El histórico gesto puso fin a décadas de hostilidades entre los países vecinos. Tres militares cruzaron la puerta de la embajada e izaron el estandarte cubano –rojo, blanco y azul con una estrella– a las 10.36 hora de la capital norteamericana (11.36 de Argentina), bajo los acordes del himno cubano. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, pidió al gobierno de Barack Obama que no persiga cambios en Cuba, algo que, en su opinión, recae en la soberanía de la isla y la voluntad de los cubanos, al tiempo que confió en que los dos países puedan coexistir y cooperar. El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, anunció que estará el 14 de agosto en Cuba para izar la bandera de Estados Unidos en la que promete ser otra histórica jornada, esta vez, con la ceremonia de reapertura de la embajada norteamericana en suelo cubano. Kerry aseguró que su país está decidido a tener una relación de buenos vecinos con Cuba y que el reclamo cubano por la devolución del territorio que ocupa la base naval de Guantánamo no forma parte de la conversación, por ahora, entre su gobierno y el de Raúl Castro.

Bajo el calor sofocante de julio, 500 invitados –entre ellos legisladores estadounidenses, funcionarios del gobierno, empresarios y artistas como el actor estadounidense Danny Glover o el cantautor cubano Silvio Rodríguez– siguieron el discurso del canciller desde la nueva embajada, abarrotada en sus tres pisos. Un pequeña multitud de curiosos acompañó la ceremonia en el edificio, una mansión neoclásica de piedra caliza que desde inicios del siglo XX representa los intereses cubanos. Afuera, un grupo de manifestantes gritaba “Viva Cuba”, “Fidel, Fidel” y “Cuba sí, embargo no”, en medio del frenesí de camarógrafos, fotógrafos y periodistas de varios países que cubrían el acto. “No quería perderme este día, es histórico, nunca pensé que viviría este día”, dijo Ralph Patiño, un empresario de Miami, mientras se cubría con la bandera del país caribeño. La enseña era la misma que fue arriada hace 54 años de la sede diplomática, cuando ambos países rompieron relaciones en el contexto de la Guerra Fría, contó el canciller cubano ante una audiencia de invitados que abarrotaban los pasillos de la embajada.
Rodríguez aseguró en rueda de prensa en el Departamento de Estado, tras reunirse con su homólogo, John Kerry, que el gobierno soberano de Cuba debe ser el encargado de liderar los cambios que Washington espera que se den con la normalización de relaciones entre los dos países. El canciller agradeció a la administración Obama por abordar la normalización de las relaciones y por pedir al Congreso que pusiera fin al embargo sobre la isla, decisión que recae en el legislativo norteamericano. Asimismo, aseguró que Estados Unidos mostró respeto por la independencia de Cuba y confió en que el ritmo de normalización de relaciones se dé bajo el principio de soberanía igualitaria, pese a que consideró que será un proceso largo y complejo.
“Hay diferencias profundas entre Cuba y los Estados Unidos en lo referente a nuestra visión sobre derechos humanos, así como temas relacionados con derecho internacional que persistirán inevitablemente”, señaló el ministro de Relaciones Exteriores cubano. Rodríguez asistió a la reapertura de la embajada en Washington 54 años después de la ruptura de relaciones. El canciller consideró que los pasos dados por la Casa Blanca van en la dirección correcta, especialmente las medidas ejecutivas de Obama que alivian ciertas limitaciones a los intercambios entre los dos países. Del mismo modo, aseguró que espera poder dar la bienvenida a Kerry en la visita a La Habana que tendrá lugar el 14 de agosto para asistir al izado de la bandera estadounidense en la embajada.
En la conferencia de prensa con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, Kerry confirmó que en la segunda semana de agosto hará su primer viaje a Cuba. “El 14 de agosto tendré el honor de izar la bandera estadounidense en nuestra embajada en La Habana”, escribió el secretario de Estado en su cuenta de Twitter. Kerry será el primer jefe de la diplomacia norteamericana que visita la isla desde 1945. “Los Estados Unidos ven con beneplácito el nuevo comienzo de su relación con el pueblo y el gobierno de Cuba”, manifestó el funcionario de la Casa Blanca, en declaraciones en español ante los medios en Washington. Y afirmó que es el deseo del gobierno de Obama que todos los ciudadanos en los Estados Unidos y en Cuba miren hacia el futuro con esperanza.
“Por ello celebramos este día, el 20 de julio, porque hoy empezamos a reparar lo que se ha dañado y a abrir lo que durante demasiado tiempo ha estado cerrado”, subrayó. Washington y La Habana retomaron sus relaciones como parte de un histórico acercamiento presentado el 17 de diciembre por Barack Obama y Raúl Castro. En el marco de ese proceso, los presidentes de Estados Unidos y Cuba celebraron en abril una inédita reunión bilateral en Panamá.
“No sé lo que pasará en un futuro, pero por el momento, eso no forma parte de la conversación por nuestra parte”, dijo Kerry en referencia al pedido que el gobierno cubano encabeza para que Estados Unidos devuelva el territorio que ocupa con una base naval en Guantánamo. El ministro de Exteriores cubano recordó durante la conferencia de prensa la posición del gobierno de Raúl Castro: la normalización de las relaciones no podrá completarse hasta tanto Estados Unidos levante definitivamente el embargo que mantiene sobre Cuba y devuelva el territorio que ocupa en la isla.
Washington evitó incluir el tema Guantánamo en las negociaciones para restablecer las relaciones con Cuba; por el contrario, no demostró estar abierto a devolver el territorio alquilado en la isla, pese a la promesa de Obama de hacer esfuerzos por cerrar la prisión. Kerry dijo que con Rodríguez hablaron sobre cómo avanzar eficazmente en la relación, quizá –deslizó– con la creación en un futuro de un comité bilateral.
La Casa Blanca aseguró que con la apertura de embajadas en las respectivas capitales, los diplomáticos estadounidenses tendrán la capacidad de relacionarse “de forma más amplia” en toda la isla “con el gobierno cubano, la sociedad civil y cubanos de a pie”, según un comunicado difundido ayer por el vocero de Obama, Josh Earnest.
En lo que antes fuera la sección de intereses y ahora es la Embajada de Cuba en Washington, muchos cubanos y estadounidenses brindaron con un mojito por algo que hace apenas unos meses nadie podía imaginar: la puesta en marcha de una relación diplomática sin trabas entre los dos enemigos de la Guerra Fría.
Pagina 12

14 de febrero de 2015


EE UU permitirá exportar ciertos productos de pequeños empresarios

Obama alivia parcialmente el embargo a productos cubanos

El gobierno de Barack Obama anunció que permitirá al sector de pequeños negocios privados de Cuba vender productos a Estados Unidos, en una medida potencialmente importante para aliviar el embargo de medio siglo a la isla. Pero la lista publicada ayer por el Departamento de Estado es en la práctica bastante restringida: los estadounidenses podrán importar cualquier producto de los pequeños empresarios cubanos pero no alimentos, productos agrícolas, alcohol, minerales, sustancias químicas, textiles, maquinarias, vehículos, armas y municiones.

Obama alivia parcialmente el embargo a productos cubanos
El gobierno de Barack Obama anunció que permitirá al sector de pequeños negocios privados de Cuba vender productos a Estados Unidos, en una medida potencialmente importante para aliviar el embargo de medio siglo a la isla. Pero la lista publicada ayer por el Departamento de Estado es en la práctica bastante restringida: los estadounidenses podrán importar cualquier producto de los pequeños empresarios cubanos pero no alimentos, productos agrícolas, alcohol, minerales, sustancias químicas, textiles, maquinarias, vehículos, armas y municiones.
Los artículos permitidos, se aclara, deberán ser producidos por un cubano que opere en una de las docenas de categorías privadas autorizadas por el gobierno de la isla. Pero la mayoría de dichos rubros son para servicios como mantenimiento o reparación de relojes, cafeterías o taxistas y no para la producción de mercancías potencialmente exportables.
Además, prácticamente todas las exportaciones cubanas son producidas y despachadas por medio de empresas controladas por el estado y no hay indicaciones de que el gobierno permita flexibilizar los controles ni que los negocios privados en la isla empiecen a comerciar directamente con firmas del exterior.
Por lo tanto, nadie debe esperar que los productos cubanos comiencen a llegar en cantidades importantes a Estados Unidos en un futuro inmediato, afirmó Pedro Freyre, director de prácticas internacionales en el bufete de abogados Akerman LLP en la Florida.
Sin embargo, la posibilidad de exportar artículos cubanos a un mercado masivo a 150 kilómetros (90 millas) de distancia podría inspirar a negocios privados a empezar a desarrollar productos para exportación, agregó. "Establece el mecanismo", comentó. "Ahora la gente tiene que hacer que se concrete, lo que es una cuestión totalmente distinta."
Cuba flexibilizó los permisos para la iniciativa privada en 2010 cuando el estancamiento de la economía obligó al Estado a pensar en formas de hacerla más eficiente y en despidos en gran escala.
El número de personas empleadas en negocios privados subió este año a 483.396 y parece haberse quedado estancado en ese nivel debido a la falta de demanda interna. Más de una cuarta parte de los empleos privados son en venta de alimentos, transporte y alquiler de viviendas. 
Tiempo argentino

31 de enero de 2015


A modo de respuesta al reclamo que hizo Raúl Castro en la tercera cumbre de la CELAC

Guantánamo seguirá en poder de EE UU

La Casa Blanca anunció que, aunque se cierre el penal, no piensa desmantelar la base naval ni devolver la tierra.

Guantánamo seguirá en poder de EE UU
Conflictivo - EE UU alega que tiene un contrato de alquiler perpetuo desde 1903, por el que paga 4000 dólares anuales.
El gobierno de Estados Unidos no planea devolver a Cuba el territorio en el que se encuentra la base naval de la Bahía de Guantánamo, aunque el presidente Barack Obama consiga, tal y como ha prometido hacer, cerrar el centro de detención que allí se encuentra. "El presidente cree que la prisión de Guantánamo debe cerrarse, pero no así la base naval", dijo ayer en rueda de prensa el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.
El funcionario aseguró que, por el momento, no existen conversaciones bilaterales al respecto, tras el histórico acuerdo de diciembre entre Washington y Cuba para restablecer relaciones diplomáticas, rotas desde el año 1961. Si bien aseguró que el territorio no será devuelto a La Habana, Earnest defendió, al igual que Obama, el cierre de la prisión de Guantánamo porque consideró que "sólo sirve como herramienta de reclutamiento para Al Qaeda y otras organizaciones extremistas en todo el mundo".
Las palabras del vocero de la Casa Blanca fueron una respuesta directa a lo dicho el pasado miércoles por el presidente cubano Raúl Castro, quien criticó, durante la III Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), las "injerencias" de Estados Unidos en su país en el marco del actual acercamiento diplomático. En esa oportunidad, el mandatario exigió a Washington el fin del embargo, una compensación justa por los daños humanos y económicos, el cierre de las emisiones de radio y televisión Martí, y la devolución del territorio que considera que está ilegalmente ocupado por la base naval de Guantánamo.
"Sus comentarios ilustran que hay una clara diferencia entre restablecer relaciones diplomáticas y llevar a cabo el proceso de normalización de las relaciones", dijo Earnest sobre las declaraciones de Castro. El vocero de la Casa Blanca dejó en claro que los desacuerdos entre ambos países todavía persisten, a pesar del deshielo diplomático iniciado en diciembre.
Obama prometió en varias ocasiones que antes de abandonar la Casa Blanca en enero de 2017 cerrará el centro de detención de Guantánamo, creado por el ex presidente George W. Bush para detener a los prisioneros detenidos en la guerra de Afganistán y sospechosos de pertenecer a Al Qaeda, la red terrorista fundada por el ya fallecido Osama Bin Laden.
Desde 2002, la prisión recibió un total de 780 presos, todos acusados de terrorismo. La mayoría de quienes habitan el controvertido penal  fueron detenidos durante la invasión estadounidense en Afganistán, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Muchos nunca fueron juzgados. Desde entonces, 649 fueron trasladados a 55 países y 122 permanecen encarcelados en el centro de detención, denunciado por organismos internacionales que exigen su cierre inmediato debido a las torturas y las penosas condiciones de vida que sufren los reclusos. Entre los países que recibieron presos de Guantánamo se encuentran Uruguay (seis), España (cinco) y El Salvador (dos).
La base naval de Guantánamo se encuentra en el sureste de la isla. Cuba considera que es un territorio ocupado, pero Estados Unidos se niega a entregarlo, argumentando que tiene firmado un contrato de arrendamiento perpetuo de dicho territorio, en virtud del tratado cubano-estadounidense firmado hace más de un siglo, en 1903. Cada año, la Casa Blanca envía un cheque de apenas 4085 dólares para pagar el alquiler anual simbólico del territorio, que el gobierno de La Habana se niega a cobrar.  «
Tarjetas en la isla
Como parte de la renovación que tiñe las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, las compañías emisoras de tarjetas de crédito American Express y MasterCard anunciaron que, a partir de marzo, sus plásticos se podrán usar en la isla. En sintonía, la representante demócrata por Minnessota, Betty McCollun, presentó un proyecto de ley para desactivar radio y TV Martí. "Son artefactos anticuados de la Guerra Fría", definió a las cadenas de propaganda anticastrista. El jueves, ocho senadores (cuatro demócratas y cuatro republicanos) presentaron además un proyecto para ampliar los viajes a Cuba.
Los representantes de ambos países se encontraron por primera vez en La Habana, la semana pasada, en lo que fue el inicio de la normalización de relaciones diplomáticas.
Tiempo argentino