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13 de marzo de 2018

Otorgan una licencia de TV satelital al formoseño Juan Honofre Amarilla
Hasta el infinito y más allá
Un cablero formoseño vinculado al macrismo obtuvo la licencia para brindar TV satelital pese a que la ley excluye de esa posibilidad a quienes ya operan servicios audiovisuales. Dice que cuenta con el respaldo de capitales paraguayos y chinos.
Por Fernando Krakowiak
“En 6 meses vamos a estar operativos”, dijo Amarilla, quien se suma a un negocio que hasta ahora solo brinda DirecTV.
El Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) le otorgó una licencia para brindar servicios de televisión satelital por suscripción a la empresa Interam SRL. Su principal accionista es Juan Honofre “Chacho” Amarilla, un empresario vinculado al macrismo que tiene varios medios de comunicación en la provincia de Formosa, incluida la cablera CVC. El DNU 267/15 establece en el artículo 17 que “la titularidad de una licencia de servicios de comunicación audiovisual satelital por suscripción excluye la posibilidad de ser titular de cualquier otro tipo de licencias de servicios de comunicación audiovisual y servicios TIC”. Por lo tanto, Amarilla no podría brindar al mismo tiempo televisión por cable y satelital. El empresario prometió el viernes una inversión inicial de 100 millones de pesos, pero en el sector especulan con la posibilidad de que haya adquirido la licencia para revenderla. 
Enacom oficializó su decisión a través de la resolución 1235/18 publicada en el Boletín Oficial el jueves 1º de marzo. La licencia es por diez años y tiene alcance nacional. A la empresa se le fijó un plazo de 15 días hábiles para depositar 3,6 millones de pesos en concepto de garantía hasta que cumpla con el montaje y la instalación del sistema. “En tres meses podemos empezar a hacer pruebas y en seis meses vamos a estar operativos”, aseguró el viernes pasado Amarilla al ser entrevistado en Radio Uno de Formosa, otro de los medios de su grupo. “Vamos a llegar a lugares remotos donde no tiene acceso el cable ni la televisión de aire y a un costo muy reducido dado que va a ser para gente de bajos ingresos”, agregó. También sostuvo que cuenta con el respaldo de capitales paraguayos y chinos y que la inversión inicial prevista es de 100 millones de pesos. “Tenemos crédito asegurado en la China”, agregó sin dar más precisiones. 
Amarilla dijo que la estación terrena de transmisión estará localizada en el parque industrial de la ciudad de Formosa. “El proyecto contempla también el ensamble de decodificadores, pero está supeditado a la logística. Estamos esperando que el puerto de Formosa tenga más actividad y los barcos que vienen de afuera que traen los insumos puedan desembarcar en el puerto de Formosa. Ahora estamos trayendo vía Asunción o Buenos Aires y es muy costoso”, agregó el empresario. Luego afirmó que “Formosa está en una situación envidiable por el puerto que tiene y por la cercanía con Paraguay que tiene más de 2500 buques que pasan semanalmente por Formosa”.
El empresario, que también es propietario del diario formoseño El Comercial, aseguró que está negociando con otras pymes cableras para trabajar articuladamente. “Tenemos conversaciones con la gente de Colsecor (Córdoba) y con otros grupos de cooperativas. Aquí hay que trabajar en equipo porque si los chicos no nos unimos van a aparecer Movistar y Claro, que en algún momento van a tener la misma licencia que nosotros, y ahí los cables chicos van a desaparecer si no apuestan e invierten en tecnología”, remarcó. Movistar y Claro por ahora no han aparecido porque las telefónicas tienen prohibido brindar televisión satelital por suscripción. Con el marco regulatorio vigente solo podrían hacerlo si antes se retiran del mercado telefónico. La misma restricción opera sobre las cableras ya que tanto la ley de medios audiovisuales 26.522 como el DNU 267/15 que la modificó establecen que quien tenga una licencia de servicios de comunicación audiovisual satelital por suscripción queda automáticamente excluido de la posibilidad de ser titular de cualquier otro tipo de licencia de comunicación audiovisual y servicios TIC regulados por la ley 27.078. Sin embargo, esa limitación no impidió que Amarilla accediera a la licencia satelital. Una posibilidad es que el empresario no figure formalmente como controlante de CVC, pero en Formosa es de público conocimiento que la cablera le pertenece.
Fuentes del sector aseguraron ayer a PáginaI12 que los contactos políticos de Amarilla sin duda influyeron para que a la estadounidense DirecTV le haya surgido este sorpresivo rival. Este empresario de medios fue candidato a intendente de la ciudad de Formosa en 2015 y contó con el apoyo de Mauricio Macri (Cambiemos), Sergio Massa (UNA) y Margarita Stolbizer (Progresistas), quienes lo llevaron en sus listas. En ese entonces trascendió también que Amarilla aparece en una investigación sobre el “Plan Cóndor” como un agente de inteligencia que participó durante la última dictadura militar en la persecución, secuestro y muerte del médico paraguayo Agustín Goiburú. La acusación surge del libro “Los años del Lobo. Operación Cóndor”, de la periodista Stella Calloni, quién a través de documentos desclasificados mostró la participación de Amarilla en la llamada “Operación Safari”.
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La ley de medios está vigente y quienes no la cumplan no tendrán derecho al pataleo cuando se acabe este estado corrupto.

17 de julio de 2017

El Gobierno se niega a difundir el anteproyecto de ley de medios audiovisuales
La transparencia todavía te la debo
La comisión encargada de redactarlo supuestamente entregó el texto en marzo. Entonces se abrió una nueva ronda de consultas, pero aún no hubo convocatoria y tampoco se difundió el documento. CPR-Ceppas realizó tres pedidos de acceso a la información sin resultados.
El ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, dejó su cargo sin difundir el anteproyecto de ley.
Luego de haber derogado por decreto artículos clave de la ley de medios audiovisuales 26.522, el gobierno creó en marzo del año pasado una comisión encargada de elaborar un anteproyecto de ley de comunicaciones convergentes que reemplazaría definitivamente a la norma aprobada durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. La comisión, coordinada por la vicepresidenta del Ente Nacional de Comunicaciones, Silvana Giudici, organizó una serie de seminarios y reuniones con referentes del sector y en marzo de este año elevó su trabajo al Poder Ejecutivo. El Ministerio de Comunicaciones publicó entonces una nueva resolución que extendió el plazo de consultas por otros 180 días, aunque desde entonces no volvió a realizar ninguna convocatoria. En los considerandos de la resolución 601 que extendió los plazos se afirma que la comisión “ha dado cumplimiento a su cometido consistente en la confección de un anteproyecto de Ley de Reforma, actualización y unificación de las Leyes 26.522 y 27.078”. A raíz de ello, el Centro de Producciones Radiofónicas (CPR-Ceppas) realizó tres pedidos de información pública para acceder al texto, pero en los tres casos el gobierno le negó la información. 
CPR-Ceppas realizó el primer pedido de acceso a la información el 26 de mayo. La respuesta sorprendió a los integrantes del centro porque incluyó una larga lista de documentos, pero no lo solicitado. El Ministerio de Comunicaciones les envió la resolución 9/2016 que creó la comisión de redacción del anteproyecto, fotocopia del propio pedido que realizó CPR-Ceppas, la nota firmada por la coordinadora de la Comisión de Redacción pidiendo una segunda prórroga (la primera había sido en octubre de 2016) e incluso la resolución 601/2017 que en sus considerandos admite que el anteproyecto supuestamente está listo, pero el anteproyecto no fue incluido. “Los documentos preliminares que darán lugar al anteproyecto serán difundidos según el cronograma para la realización del nuevo proceso de consulta”, se limitaron a aclarar. Hubo un segundo pedido de CPR-Ceppas que obtuvo la misma respuesta y el 23 de junio la organización hizo un tercer pedido en el que aclaró no sólo lo que quería obtener sino también lo que no necesitaba.
“El 14 de julio nos llegó la respuesta, consistente en, nada más y nada menos que: fotocopia de nuestro pedido, nota de Silvana Giudici pidiendo la segunda prórroga, Resolución 9/2016, Resolución 1098/2016 de primera prórroga, el dictamen jurídico que aprueba la segunda prórroga, y la mismísima Resolución 601/2017 citada en nuestro pedido, entre otros documentos complementarios y laterales”, afirma Francisco Godinez Galay, director de CPR-Ceppas en un artículo publicado en el blog de la organización. “Con estas respuestas –y en el contexto de posible fusión de Cablevisión y Telecom– no nos queda otra cosa que pensar que no quieren que el texto de una futura ley se conozca y que la consulta que se está haciendo es con las grandes empresas. O incluso que no hay texto, incumpliendo con un documento oficial como lo es una Resolución (…) Esto abriría una problemática mayor: no solo se trataría de negligencia y oscurantismo, sino también de fraude”, concluye Godinez. 

13 de julio de 2017

Los DNU que bajaron la Ley de Medios se discutirán en la Corte Suprema

En diciembre de 2015 mediante decretos, el Presidente lesionó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y favoreció la concentración mediática y el poder de los grandes grupos. Ahora la Cámara de Apelaciones habilitó el reclamo de una radio comunitaria para que se declaren nulos esos decretos.

Ni bien Mauricio Macri decretó la disolución de la Afsca y creó el Enacom, FM En Tránsito 93.9 con el patrocinio del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) interpuso un fuerte crítica en la justicia ante el accionar del ejecutivo: “Cuestionamos los decretos de necesidad y urgencia que modificaron la ley más participada y debatida de la historia de nuestro país y que ponen en peligro la democracia”, decía aquel texto del presidente de la Cooperativa de Trabajo para la Comunicación Social, Patricio Enciso, gestionadora del medio comunitario.
a Cámara de Apelaciones habilitó un recurso extraordinario y finalmente será el Máximo Tribunal quien evalúe la validez de aquellos decretos, a pesar de que en abril de 2016 Diputados validó la maniobra.
“Durante todos estos años peleamos, junto a las organizaciones sociales, las redes de medios comunitarios, las carreras de comunicación, los pueblos originarios, sindicatos, movimientos feministas y músicos independientes por una ley de la democracia, porque entendemos que la comunicación es un derecho”, puntualizó Enciso en al petición a la a Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal.
Seguidilla
El Ejecutivo dio vida al ahora casi extinto Ministerio de Comunicaciones con el DNU 13, interviniendo primero la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) con el DNU 236 para mutilar su espíritu antimonopólico.
Con el DNU 267 creó el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), la autoridad en la que el gobierno se aseguraba 5 nombramientos de los 7 directores, y la capacidad de cambiarlos.
Desde el CELS advirtieron enseguida que habían favorecido “la creación y consolidación de monopolios en perjuicio de la diversidad y el pluralismo y afectan los derechos tanto de las audiencias como de las organizaciones y grupos que gestionan medios de comunicación sin fines de lucro”. 
“Es una oportunidad para volver a discutir mano a mano en términos jurídicos sobre el sistema de comunicación en Argentina y si los decretos de Macri son constitucionales o no. En la Corte vamos a debatir qué tipo de comunicación queremos”, consideró Diego Morales, director del área de Litigios del CELS, en declaraciones a Página 12.
Diario Registrado

27 de mayo de 2017

LA JUSTICIA PROCESÓ AL EX DIRECTORIO DE LA AFSCA POR IMPULSAR LA ADECUACIÓN DEL MULTIMEDIO CLARÍN Un fallo para imponer más miedo En un escrito plagado de desprolijidades, Bonadio dispuso el embargo y procesamiento de Sabbatella y otros ex funcionarios del organismo. En el mismo texto reconoció que el trámite fue “correcto” pero consideró que hubo un intento de “hostigamiento”.
Más de un año después de la destrucción (por decreto) de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSdCA) y sin que el Grupo Clarín se adecuara jamás a los límites que ella establecía, el juez Claudio Bonadío decidió procesar a Martín Sabbatella y casi todo el directorio de la Afsca por haber dispuesto la adecuación de oficio de ese multimedio. En un fallo de 56 páginas con reiterados errores de “copy/paste”, de tipeo y hasta en el nombre de los procesados, el magistrado consideró que existen elementos para suponer que los integrantes del organismo incurrieron en “abuso de autoridad” por realizar un tratamiento “diferencial” y “arbitrario” del grupo encabezado por Héctor Magnetto. Los únicos que no fueron involucrados fueron los integrantes del directorio por la oposición, Gerardo Milman y Marcelo Stubrin, ambos funcionarios actuales de Cambiemos. Además, Bonadio dispuso un embargo por 100 mil pesos a la mayoría de los denunciados. A pesar de que la ley que regulaba el mercado de la comunicación audiovisual fue una de las primeras normas que desarticuló Macri al llegar a la Casa Rosada, la causa penal iniciada por el Grupo Clarín continuó su curso y tomó un nuevo impulso en los últimos meses. Bonadio dispuso el llamado a indagatoria de Sabbatella y otros imputados a la semana siguiente de que el titular de Nuevo Encuentro presentara una denuncia penal contra Macri por el escándalo del “Curreo Argentino”. Sabbatella se presentó a declarar ante el juez pero el magistrado decidió no formularle ninguna pregunta. Sin embargo –en un nuevo fallo de impacto político difundido justo antes del fin de semana– Bonadio consideró que la Afsca utilizó sus facultades con un “fin ilícito” para “perjudicar y hostigar al Grupo de medios” Clarín. El argumento central del juez es que otros grupos recibieron, supuestamente, un tratamiento más benévolo que Clarín. “Se imprimió un trámite diferencial en relación al de los expedientes de adecuación de los grupos de Directv (SIC), Prisa, Nemesio, Supercanal S.A., Telecentro, Telefe y Grupo Indalo, de esta manera se observan diferencias en la aplicación del procedimiento, en los plazos otorgados y en los dictámenes emitidos”, sostiene el fallo. Para hacer esa afirmación, el juez se detuvo en las fechas y los plazos de los expedientes de adecuación de los distintos grupos, pero no analizó el contenido de las propuestas ni las actitudes de las distintas empresas frente a la aplicación de la ley. “Esto no es así en lo más mínimo. En todo el proceso el Grupo Clarín tuvo una actitud totalmente distinta al resto. Se le dio el tratamiento que corresponde a la actitud que tuvo”, aseguró a PáginaI12 Sergio Zurano, director de Asuntos Legales del Afsca durante la gestión Sabbatella. Zurano también fue procesado y embargado por Bonadio, igual que otros dos funcionarios del organismo con intervención en los expedientes: La titular de la Dirección de Adecuación y Transferencia, Lorena Milca Di Filippo, y el titular de la Dirección de Análisis Económico y Patrimonial, Guillermo Pérez Vacchini. Entre las desprolijidades del fallo menciona a Di Filippo como “Claudio Lorena Milca Di Filippo” (sic) y a Sergio Ernesto Zurano como “Eduardo Ernesto Zurano” (sic). Lo cierto es que el Grupo Clarín presentó su propuesta de adecuación voluntaria el 4 de noviembre de 2013 después luchar durante años contra su aplicación y fracasar judicialmente en la Corte Suprema. Luego la Afsca descubrió una maniobra por la cual la división en 6 del multimedios era “ficticia” ya que sus distintos accionistas continuaban vinculados a través de un complejo entramado de sociedades tanto en el exterior como en argentina. Esa situación no se había advertido en ninguna de las otras propuestas de los otros grupos. En su fallo, Bonadío reconoce que “el trámite que se le dio al expediente del Grupo Clarín es correcto en cuanto a su procedimiento” pero asegura que “se establece la diferencia con el dado a los expedientes de los oros (sic) grupos de medios”. Además de Sabbatella fueron procesados y embargados los integrantes del directorio Néstor Avalle, Ignacio Saavedra, Claudio Schifer, Eduardo Rinesi. La medida judicial será apelada en los próximos días. Pagina 12 -------------------------------------------------------------------------- El problema con Sabatella es que tardo un año en adecuar de hecho a Clarin que se defeco el la ley argentina como lo hace siempre.El otro problema es del congreso que permite que se incumpla una ley que aun esta vigente, un decreto no anula una ley.

22 de febrero de 2017

Los increíbles beneficios millonarios que tuvo Clarín gracias a la gestión Macri

Desde que llegó Cambiemos al poder, se disolvió el AFSCA, el ente regulador de medios que aplicaba la ley de medios, resistida por el grupo Clarín, y ahora, encima, el multimedio recibe beneficios por sobre otras empresas.

El 4 de enero, Mauricio Macri firmaba un Decreto de Necesidad y Urgencia creando el ENACOM (Ente Nacional de Comunicaciones), disolviendo el AFSCA, pero además tiempo después le otorgó el beneficio a Cablevisión de ingresar en el negocio del "triple play", mientras que otras empresas de telefonía básica y móvil solo podrán ofrecer televisión a partir del año que viene. 
Por ejemplo,a Direct TV se le prohibía ofrecer servicio de internet. "No es momento de tirar piedras, necesitan a Clarín, tienen minoría en ambas cámaras", concluían las embajadas de Estados Unidos y España cuando las empresas afectadas reclamaban. 
Sumado a eso, en enero de este año, Clarín a través de Cablevisión compró al 100 por ciento Nextel Argentina, por lo que ya entraría al "cuádruple play" telefonía fija y móvil, internet y televisión. Mientras que las telefónicas podrán hacerlo apartir del 2018, o si Enacom decide, puede extenderlo a recién el 2019, Cablevisión y Nextel lo pueden hacer a partir de ahora. 
Durante el 2014-2015, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner licitó el 4G, por la escasez de dólares, se requería un alto pago, al que accedieron Telefónica, Telecom y Claro, la cuarta empresa Arlink (Vila- Manzano) no pagó y el caso se judicializó. 
Pero Clarín, con Nextel, se hizo de cinco compañías del servicio inalámbrico, y ahora presiona al gobierno de Mauricio Macri para que les den las licencias del 4G, sin poner un peso, sin plazo ni compromiso de inversión. 

Además del escándalo por la publicidad oficial -el famoso "error de carga"- por el que la empresa de Ernestina Herrera de Noble tuvo un increíble incremento del monto que percibe del Estado: Según los datos oficiales, Clarín recibió en 2016 $519 millones de pesos, mientras que en el último año de gobierno de CFK recibipo $96 millones. 

Fuente:Ámbito/Diario Registrado

2 de enero de 2017

 ¿DEVOLVER FAVORES ELECTORALES?

A un año de derogar la ley de Medios, el Gobierno vuelve a favorecer a Clarín con otro decreto

Mauricio Macri le permite al pulpo mediático ingresar al mercado de las telecomunicaciones y brindar servicio de 4G. De esta manera, Cambiemos beneficia a Clarín en la disputa con las telefónicas.

Como al inicio de la gestión hace un año, el Gobierno nacional volvió a favorecer con un decreto al grupo Clarín. Al desmantelamiento de la ley de Medios pocos días antes de arrancar el 2016, ahora un DNU habilita al multimedios a ingresar al mercado de las telecomunicaciones ya mismo para brindar servicio de 4G, mientras que las telefónicas recién podrán dar servicio de TV por cable en 2018.
El decreto 1340/2016 lleva las firmas del presidente Mauricio Macri, el jefe de Gabinete Marcos Peña y el ministro de Telecomuniaciones Oscar Aguad, y abre la posibilidad de que una misma empresa brinde el servicio de telefonía fija, móvil, Tv por cable y servicio de Internet, lo que se conoce como "cuádruple play", informó este lunes El Destape. 
El servicio de cuádruple play estará vigente para las zonas de la Ciudad Autónoma, el conurbano bonaerense, Rosario y la ciudad de Córdoba, dejando a criterio del ENACOM habilitarlo en el resto del país.
Lo llamativo es que mientras las empresas que brindan servicios de televisión pueden ofrecer el cuádruple play a partir de este momento, las telefónicas recién podrán ingresar al negocio de la TV por cable a partir del 1 de enero de 2018.
En su momento, el Gobierno favoreció a Clarín al modificar puntos clave de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Entre ellos, se modificó el artículo 40 de la ley de medios que limitaba las prórrogas de las licencias audiovisuales. Además, se cambió el el artículo 41 que limitaba a casos extremos la transferencia parcial de las licencias. Y, sobre todo, la modificación más importante que cambia el artículo 45, que limitaba el dominio del pulpo médiatico para hacer una comunicación más plural. Se amplió de 10 a 15 el número de licencias para un mismo operador de TV abierta y radio AM y FM en todo el país, y de 3 a 4 en el número de licencias permitidas dentro de una misma ciudad. Elimina el tope del 35% del mercado que regía para la radiodifusión privada (hasta ahora, un mismo licenciatario no podía cubrir con sus señales más del 35% de la población del país). De este artículo se eliminan los topes referidos a la televisión por cable (actividad en la que una empresa podía llegar sólo a 24 localidades) y a las señales de TV paga (los cableoperadores y los titulares de licencias de TV abierta o radio podían tener sólo una señal, algo que ahora queda eliminado).
Diario Registrado

18 de julio de 2016

“Para este gobierno, la concentración no es un problema”

Es investigador del Conicet y profesor de la Universidad Torcuato Di Tella. Lleva años estudiando la relación entre la prensa y los gobiernos progresistas de América latina. Aquí, advierte sobre las efectos negativos de los pasos dados por la actual gestión en esa materia y analiza el impacto de esas medidas en otros países de la región. Por Natalia Aruguete
La política de comunicación impulsada por el gobierno de Mauricio Macri tendrá “consecuencias de difícil reversión”: restituye la posibilidad de los grandes medios de consolidar e incrementar sus niveles de concentración y vulnera el derecho a la libertad de expresión. Así lo definió Philip Kitzberger en esta entrevista de Página/12. El investigador del Conicet y profesor de la Universidad Torcuato Di Tella analiza los pasos dados por la actual gestión y sus efectos negativos tanto para la Argentina como para otros países de la región.
–¿Qué análisis hace de la política de medios del actual gobierno y, más concretamente, de la filosofía que subyace al proyecto de ley de comunicaciones que está impulsando?
–Lo que uno puede advertir a partir de las declaraciones de algunos funcionarios ejecutivos, de los considerandos de los decretos y conociendo a algunos de los personajes que forman parte de la comisión redactora del anteproyecto, es que para ellos la concentración no es un problema; podría ser un problema en el caso de los medios que utilizan el espectro, que es finito y escaso, pero no lo es en los demás sectores. De allí que se haya quitado todo límite a la concentración en el cable o en los servicios por suscripción.
–¿Por qué tan especialmente en esos sectores?
–Porque allí la filosofía es que la acumulación de licencias o suscripción de audiencias no es un problema. El hecho de transferir el régimen de servicios de comunicación por suscripción al régimen de telecomunicaciones con una licencia única supone asumir que en ese sector no hay un problema de concentración. El otro punto importante es creer que la concentración en el sector de los medios es equivalente a la concentración de otros sectores de la economía y, por lo tanto, puede ser resuelta por una ley de Defensa a la Competencia o por una legislación anti-monopólica.
–¿Qué riesgos conlleva ello en términos de derecho a la libertad de expresión?
–La comunicación es un tipo de bien especial que ofrece un servicio a la ciudadanía, no se trata solamente de bienes de consumo sino de la producción de un bien público que tiene que ver con la democracia, la ciudadanía, la circulación de la información. Ellos (los actuales funcionarios del sector) ven a las audiencias como consumidores, sólo advierten una dimensión económica, no ven la dimensión cívico-democrática y cultural.
–¿Qué impresión le deja la audiencia que tuvo lugar en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, sobre todo en cuanto a las consecuencias en materia comunicacional?
–La audiencia que tuvo lugar en la CIDH deja un sabor agridulce, para aquellos que creen que los peticionarios tenían un reclamo importante hacia el Estado argentino por los decretos que tiraron abajo los aspectos más esenciales de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Algunos de los partícipes hablaban de un empate; yo creo que respecto de algunos aspectos fue decepcionante y en cuanto a otros, hubo algún resultado positivo. El Gobierno envió una comitiva cuyos integrantes fueron seleccionados en forma muy inteligente. Uno de los que formó parte de la representación del Gobierno había sido ex comisionado de la CIDH y el otro, relator de la Libertad de Expresión. Eso marcó la cancha en la audiencia. Quien presidía la Comisión destacó la notoriedad y el prestigio de los representantes del Gobierno argentino: eso les confirió legitimidad y los puso en una situación más cómoda.
–¿Cómo evalúa los argumentos de los peticionarios?
–Los peticionarios fueron muy claros en los puntos en los cuales la nueva situación regulatoria, que se inicia con los decretos del gobierno de Macri, vulnera derechos y estándares del sistema interamericano. La respuesta del Gobierno fue, precisamente, no responder en absoluto a esos planteos. Se limitaron a, por un lado, narrar las violaciones a los derechos que habrían ocurrido durante el pasado gobierno y justificar los decretos como una necesidad del escenario dejado por la administración anterior y, por el otro, hacer unas promesas muy vagas hacia el futuro, en relación al proyecto de ley que –según prometen– se va a sancionar en un futuro “próximo”, pero eso es poco claro. En definitiva, la delegación del Gobierno esquivó de manera muy hábil los puntos que se estaban discutiendo en la Comisión: hablaron de no mostrar una foto sino una película, de que en Argentina se vive una situación violatoria y de otras situaciones relativas a la libertad de expresión que se habían producido en el gobierno anterior.
–¿Y cómo ve la reacción de la Comisión frente a la falta de respuestas a las peticiones?
–Me parece que la Comisión fue muy benevolente y condescendiente con el Gobierno. Hasta uno de los comisionados lo dijo: “Es un gobierno nuevo, que está en sus inicios y por lo tanto no se puede evaluar”. El relator de la libertad de expresión, el uruguayo Edison Lanza, sí marcó los planteos de manera amable, pero a su vez fue llamado al orden por quien presidía pidiéndole que fuera breve. No quiero decir que en la audiencia hubiera un sesgo, un favoritismo, pero estaba planteado el escenario de una forma tal que no se quería ir más allá de una conversación amable. Aun así, más allá de ese tono amable, me parece que sí quedó claro que el Gobierno está bajo observación y que estas medidas que ha colocado como transitorias serán observadas en el futuro. Y por último, hubo situaciones curiosas.
–¿Como cuáles?
–Ante uno de los reclamos del peticionario de que el decreto deroga las obligaciones de must carry, el funcionario Miguel de Godoy mintió diciendo que ya existía una Resolución del Enacom donde se restablecían esas obligaciones, y afirmó que esa resolución era del 1° de abril; finalmente esa Resolución salió pero con fecha posterior a la audiencia, lo cual muestra también el saldo positivo: el reclamo ejerce cierta presión sobre el Estado. La agenda de los derechos en relación a la libertad de expresión está a la defensiva, pero hay algunas cosas que se pueden hacer. La activación de actores, peticiones y otras instancias valen la pena, porque hay mucho por defender. Hubo retrocesos importantes, algunos irrecuperables.
–¿Cuáles son irrecuperables?
–Lo relativo a las disposiciones del límite a la concentración a la propiedad de medios de comunicación, me parece que allí sufrimos un retroceso que va a ser difícil de revertir. El DNU 267 anula la mayor parte de las limitaciones a la concentración de licencias, a la propiedad cruzada. Los grandes grupos de medios pasan de una situación de adecuación a otra donde ya no tienen esa obligación.
–Todo ello con la vulneración del artículo de la LSCA que no reconocía los derechos adquiridos, precisamente uno de los puntos de posible reversión de la concentración en el sector, si se hubiera terminado de implementar.
–Exactamente. Las consecuencias materiales de los DNU, por más que el gobierno los haya planteado como situación transitoria a la que “se vio obligado”, van a tener consecuencias de difícil reversión.
–Dentro de esa agenda defensiva de los derechos a la libertad de expresión, ¿cómo evalúa el artículo 85 de la Ley de Blanqueo de Capitales, que penaba con hasta dos años de cárcel a todo aquel que publique datos sobre los patrimonios de las personas involucradas?
–Uno supondría que un proyecto de ley de esa relevancia pasa por varios pares de ojos calificados antes de salir de los despachos del Poder Ejecutivo. Más que la falta de la proclamada sensibilidad frente a libertad de expresión por parte de sectores gubernamentales, lo que llama mucho la atención es que no advirtieran que una tan grosera invocación del derecho penal para restringir la difusión de información de interés público no tiene chances, afortunadamente, de convertirse en norma en la Argentina actual. La inmediata reacción pública fue ejemplar en ese sentido.
–Por poner un ejemplo, Telesur ha salido de la grilla de algunos planes de empresas de cable. ¿Qué previsiones tiene de este tipo de acciones?
–El otro caso es el canal de noticias de la Universidad de Córdoba, que Cablevisión quiere sacar de su grilla. La filosofía de la nueva regulación sostiene que quien presta un servicio de televisión por suscripción tiene un negocio legítimo y puede maximizar beneficios, no se piensa en un servicio que es esencial para la comunidad en términos culturales, cívicos, democráticos. Por lo tanto, puede decidir autónomamente qué poner y qué no en su grilla, consecuencia de haber sacado las obligaciones del deber de transportar, que ahora han repuesto, luego de haber sido presionados. En un país donde el 83 por ciento de los hogares recibe televisión a través del cable, la idea de que quienes prestan ese servicio tienen la obligación de incluir las señales públicas, locales, estatales, para garantizar el acceso a ciertos contenidos, no está contemplado en quienes manejan la política de comunicación en este gobierno.
–Dentro del concepto de interés público, hay una mirada “reflectiva” vinculada con la competencia, la búsqueda de mayores audiencias y el mercado, y otra “abierta” orientada a garantizar la diversidad y el acceso por fuera de la lógica del mercado. ¿Cómo ve la noción de interés público frente a la propuesta del reparto de la pauta oficial según criterios de rating? ¿Qué consecuencias tendrá en un evidente escenario de fragilidad de los medios para subsistir?
–Hasta ahora hubo insinuaciones de parte del gobierno en el sentido de que ellos tendrán una política distinta en cuanto a la distribución de la pauta oficial. Las declaraciones de los funcionarios advirtiendo que la pauta se debe ajustar al rating tienen un argumento tramposo: si la pauta oficial se compone por la comunicación de campañas de concientización o asuntos de interés publicado, debe llegar a los medios de mayor audiencia.
–¿Por qué dice que el argumento es tramposo?
–Porque sólo ve una cara del problema. En primer lugar, si prevalece ese criterio serán favorecidos los grandes medios en detrimento de los más pequeños, y eso afectará la sustentabilidad de una cantidad enorme de medios en la Argentina. En mi opinión, debería haber una política que separe la publicidad oficial de mecanismos de subsidio estatal a medios alternativos, más pequeños; que el criterio no responda a la lógica de las audiencias. De una vez por todas necesitaríamos una separación clara. Es cierto que en un mercado de medios que depende fuertemente del Estado, tanto el gobierno nacional como el de la ciudad y los gobiernos provinciales, han utilizado esa dependencia. Eso debe ser repensado, debe haber un sistema de subsidios que garantice una diversidad y pluralidad de medios que exceda la lógica de audiencia y de tamaño. La visión predominante de los funcionarios es que si el gobierno debe comunicar algo, lo haga a través de los medios de mayor número de audiencia.
–Ese reparto de pauta es presentado por el gobierno nacional como un criterio “objetivo” y de “calidad”. ¿Qué análisis hace de los términos “objetividad” y “calidad” para referirse a este reparto?
–Es un enorme problema porque la medición de audiencia, llevada a cabo por Ibope en Argentina, recoge una muestra no representativa, de población urbana y sólo de algunos medios, lo cual conlleva una gran cantidad de sesgos y problemas. Además, lo que subyace es la idea de que el ciudadano elige, si los ciudadanos ven mayoritariamente más un medio que otro es lo que quieren, esto es la idea de que la oferta satisface las demandas de los ciudadanos. Ese argumento no contempla que la libertad de expresión requiere también que la ciudadanía esté expuesta a diferentes puntos de vista, más allá de sus preferencias inmediatas en relación al consumo. En una esfera pública deben ser audibles diferentes opiniones y verse representados diferentes intereses. Ahí hay un argumento perverso que limita la idea de qué quiere decir pluralismo, libertad y libertad de expresión.
–¿Cómo cree que impactará la política de comunicación el gobierno de Macri en el resto de la región?
–La LSCA, en 2009, fue para toda la región una referencia muy importante y un caso inspirador. Por ese motivo es que uno recibe muchas adhesiones de solidaridad, de inquietudes por parte de figuras comprometidas que ven con mucha preocupación lo que está pasando en Argentina. Dado que la LSCA ha sido considerada un precedente importante –incluso por las relatorías de libertad de expresión del CIDH y Naciones Unidas–, frente al virtual giro a la derecha hay temor de que se produzca un efecto contagio. Y así como abre temores en sectores comprometidos con agendas de ampliación de derechos en esta materia, también genera expectativas en quienes quieren revertir estos procesos.
–¿Por ejemplo?
–Los sectores empresariales, los grandes conglomerados de medios en la región, ven con simpatía lo que está ocurriendo en Argentina. Asimismo, la oposición ecuatoriana, Mauricio Rodas y Guillermo Lasso, prometen revertir todo lo hecho por la revolución ciudadana de Correa si llegan al poder. El Partido Blanco uruguayo también ha declarado públicamente que cuanto tengan mayoría legislativa derogará la ley de servicios de comunicación audiovisual que se aprobó a fines de 2014 en Uruguay. Una buena noticia es que luego de los decretos dictados en Argentina –que generaban esta sensación de efecto dominó en un sentido inverso–, la Corte Suprema uruguaya ratificó la constitucionalidad de casi todos los artículos de la ley de servicios audiovisuales, que se encontraba judicializada. Allí hay una decisión positiva con la esperanza de que algunas cosas queden y se mantengan.
–Esa judicialización detuvo cualquier avance en la implementación, de hecho.
–Luego de la sanción de la ley, los avances han sido bastante exiguos. Al iniciar su segunda presidencia, Tabaré Vázquez afirmó que no quería reglamentar la ley hasta tanto la Corte Suprema no se expidiera. Por lo tanto, el fallo ha sido importante, porque compromete al gobierno a avanzar. Quiero remarcar que todos los avances que se produjeron en este campo de la mano de los gobiernos progresistas de América Latina no han estado exentos de tensiones; por un lado, están las agendas de democratización de la comunicación y de los medios, promovidas por coaliciones o movimientos reformista dentro de la sociedad y, por otro lado, están los gobierno cuyos integrantes comparten en parte estas agendas.
–¿Cómo se traducen esas tensiones en el campo de la comunicación?
–Esas tensiones se expresan en la propia redacción de la ley orgánica de comunicación, como en el caso de Ecuador, donde el gobierno ha metido la cuchara en la redacción de la ley para establecer ciertas disposiciones que no tienen que ver con defender la libertad de expresión sino con controlar voces opositoras. La implementación de estas leyes requiere de una aplicación universalista y no selectiva de todo aquello que estipulaban las nuevas leyes. Entonces, me parece que hay ahí unas tensiones importantes que han sido un problema en estos procesos y que han tenido ciertos costos.
–¿Es posible establecer un paralelismo entre la ley argentina y la uruguaya, como ejemplos de la región que ha seguido parámetros similares?
–Si bien desde las voces críticas se ha puesto a todas las reformas en la misma bolsa, hay una diferencia muy importante en los tipos de reformas legales que se han llevado a cabo en la región. Se puede establecer un grupo formado por los países de la cuenca del Plata y otro compuesto por los países andinos. Las leyes argentina y uruguaya no por casualidad se llaman igual; son leyes cuyo principal foco regulatorio es la estructura de propiedad, poner ciertos límites a la concentración de los monopolios, diversificar el tipo de propiedad de medios, que no haya medios sólo privado-comerciales sino público-estatales y sectores privados sin fines de lucro. Aquello que han regulado en términos de contenido, de establecer cuotas de producción local o ciertas restricciones a la programación, siempre estuvo en función de estándares internacionalmente aceptados tales como la protección a los derechos del niño, la restricción en términos de la protección a los menores o de la integridad de las personas.
–¿En qué se diferencian estas normas de las implementadas en los países andinos?
–Los países andinos, especialmente Venezuela y Ecuador, impulsaron leyes cuyo foco principal ha sido la regulación de los contenidos, y han sido regulaciones polémicas. En primer lugar, establecen ciertas adjetivaciones, los contenidos deben ser objetivos, probados, verificados, la Ley Orgánica de Comunicación ecuatoriana se refiere a la prohibición al linchamiento mediático, es decir, estipulan sanciones para cierto tipo de contenidos y alguien debe evaluar si esos contenidos responden a esa naturaleza, y además las definiciones acerca de cuáles son los contenidos no admitidos son interpretables. A eso se suma que las agencias creadas para evaluar esos contenidos no ofrecen, en buena medida, garantías de que tales interpretaciones sean imparciales, ecuánimes. En el caso de Venezuela, es muy claro cómo la Ley Resorte de 2004 respondía a la crisis de 2002/2003, al paro de petroleros, el golpe de abril de 2002, donde sin duda los grandes medios privados opositores tuvieron un comportamiento muy cuestionable sobre cómo cubrieron esos acontecimientos, esa crisis. Pero a partir de esas preocupaciones muy coyunturales, los reguladores establecieron algunas restricciones para evitar que volvieran a pasar estas cosas, y crearon así instrumentos que se prestan a un uso discrecional. Entonces en América Latina hay regulaciones muy distintas, en el caso de Argentina y Uruguay tiene que ver también con su historia, con cómo han surgido y del peso de las coaliciones de la sociedad civil que han participado, comprometidas con ciertos principios de derechos humanos y estándares y que los gobiernos han hecho suya y, en otros casos, han prestado otros factores, no casualmente en Venezuela y Ecuador los procesos de sanción de las leyes han sido menos participativos que en Argentina y Uruguay. Esas diferencias merecen destacarse.
–En Brasil hubo un intento fallido de regular el sistema de medios. ¿Qué rol jugaron las grandes corporaciones mediáticas en esta frustración? ¿Qué rol observa en esos mismos medios en el impeachment de Dilma Rousseff?
–En Brasil, bajo los gobiernos del PT –sectores del gobierno y de la sociedad civil ligados al gobierno, integrantes de una coalición llamada Foro Nacional por la Democratización de la Comunicación– hubo intenciones de llevar adelante reformas legales; aunque estas iniciativas fracasaron por razones políticas y mediáticas. Políticas porque, a diferencia del caso argentino, el gobierno del PT ha sido siempre un gobierno minoritario en coalición con partidos que no comparten sus posiciones programáticas, el PMDB y los partidos evangélicos. El PT siempre ha gobernado en coaliciones muy heterogéneas y nunca ha tenido mayorías propias que le pudieran permitir pasar una legislación de medios similar a la de otros países de la región, eso habla de sus propias limitaciones políticas. Muchos de sus aliados están comprometidos con intereses de grandes medios, famosos coroneles mediáticos ligados a las grandes redes como Globo. En segundo lugar, también hay un poder simbólico por parte de los grandes medios, especialmente por la Globo, a quienes es más difícil cuestionar, y por lo tanto los dos gobiernos, tanto el de Lula como el de Dilma, han sido más tímidos en sus iniciativas reformistas. De hecho, los proyectos de ley impulsados nunca llegaron al Parlamento. En Brasil, nunca hubo un cuestionamiento sistemático por parte del gobierno sobre cómo los medios construyen sus agendas, los puntos de vistas que forjan, los encuadres que establecen. El gobierno fue mucho más deferente. El caso de Argentina y otros de la región no sólo hubo reformas legales sino que se politizó la cuestión de cómo los medios son actores que disputan poder, ha habido una desnaturalización y algo de eso ha quedado. La sociedad hoy mira a los medios de otra forma, los considera actores de poder, actores que no reflejan una realidad objetiva sino que tienen intereses y, en función de ello, construyen sus agendas.
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18 de abril de 2016

ADVERTENCIA DEL ORGANISMO INTERNACIONAL POR LOS CAMBIOS EN LA LEY DE MEDIOS AUDIOVISUALES

Bajo la observación de la CIDH

Después del reclamo presentado por la Coalición por la Comunicación Democrática, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos le recordó al Gobierno “el principio de no regresividad en materia de derechos humanos” y afirmó que dará “seguimiento al proceso”.
› Por Washington Uranga
El gobierno argentino quedó en la mira de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) después de la audiencia pública sobre libertad de expresión en el país realizada el pasado 8 de abril en Washington, donde un grupo de peticionantes liderado por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) e integrado por organizaciones de la sociedad civil, medios comunitarios y universidades pertenecientes a la Coalición por la Comunicación Democrática, se presentaron para denunciar que las modificaciones introducidas por el gobierno de la alianza Cambiemos a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) constituyen un atropello al derecho a la comunicación y violan los estándares internacionales en materia de libertad de expresión. Si bien los representantes del gobierno argentino, encabezados por el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, Claudio Avruj, argumentaron en la audiencia que las reformas se deben a la “velocidad de los cambios en las tecnologías de la información”, la CIDH dejó en claro ahora en un comunicado de prensa –en el que también se refiere a otros temas– que “toma nota de la transitoriedad de la situación vigente y recuerda el principio de no regresividad en materia de derechos humanos, por lo que continuará dando seguimiento al proceso”.
Fueron los propios representantes del gobierno argentino quienes manifestaron durante la audiencia en Washington que los cambios introducidos por decreto en la LSCA tienen carácter “transitorio” y se comprometieron a realizar consultas a todos los sectores interesados, incluidos los peticionantes, para la elaboración de una nueva norma en materia de servicios de comunicación audiovisual.
No menos significativa es la apreciación de la CIDH subrayando el “principio de no regresividad en materia de derechos humanos” en la materia, advirtiendo sobre el riesgo que implica echar por tierra los avances logrados en los últimos años sobre el tema, en particular a raíz de la aprobación en el 2009 de la LSCA.
El Estado argentino argumentó a su favor que las reformas de la ley introducidas mediante decretos de necesidad y urgencia (DNU) fueron posteriormente convalidadas por el Poder Legislativo en la Cámara de Diputados.
Frente a esta declaración, la CIDH reconoció el valor del anuncio del Gobierno en el sentido “de que abrirá un espacio de consulta y diálogo previo a la promulgación de una nueva legislación respetuosa de los estándares internacionales”, lo que –de acuerdo a lenguaje diplomático– puede leerse como un señalamiento directo al gobierno argentino para que dichas consultas se realicen efectivamente.
La comisión nombrada por el Poder Ejecutivo para redactar un proyecto de ley funciona en el marco del Ministerio de Comunicación y está coordinada por la ex diputada radical y hoy en el PRO Silvana Giudici, en la actualidad miembro del Directorio del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) y a quien se recuerda como acérrima opositora a LSCA durante su discusión y posterior aprobación en el Congreso.
La comisión está integrada además por el filósofo Santiago Kovadloff; el constitucionalista Andrés Gil Domínguez; el secretario de las Tecnologías y Información y Comunicación, Héctor Huici; el abogado y miembro del directorio de Enacom Alejandro Pereyra; y el vicepresidente de Arsat, el también abogado Henoch Aguiar. Todos los nombrados se han caracterizado por sus críticas a la ley vigente. Hasta el momento no hay noticias de una convocatoria a otros expertos o personas con una perspectiva diferente a la del Gobierno en materia de comunicación y servicios audiovisuales.
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7 de abril de 2016

 OSCAR AGUAD CELEBRO LA CONVALIDACION DEL DECRETO QUE DESTRUYE LA LEY DE MEDIOS Y FOMENTA LA CONCENTRACION DEL MERCADO

"La adecuación del Grupo Clarín quedó en la nada"

El ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, expresó su satisfacción por la convalidación que ayer obtuvo en el Congreso el decreto presidencial que le pone "punto final" a la Ley de Medios y anunció el envío "antes de fin de año" de un proyecto para una nueva legislación.
"La adecuación del Grupo Clarín quedó en la nada, se volvió para atrás. Era ridícula. Desguazaba a los medios con la única intención y objetivo de de perjudicar al Grupo", celebró Oscar Aguad durante una entrevista en radio Latina, en las que aseveró que "esa pelea de tipo político e ideológico en el país se ha terminado".
Ayer, el macrismo (PRO, UCR y CC) con el respaldo del massista Frente Renovador y el Bloque Justicialista de Diego Bossio avaló la vigencia del Decreto de Necesidad y Urgencia que creó el Enacom, disolvió la Afsca y la Aftic y anuló artículos de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
"Aquellas famosas adecuaciones que exigía la Ley de Medios han sido suprimidas y hoy la idea es una gran apertura y que todos puedan competir en el mercado, un paradigma totalmente distinto", añadió el funcionario macrista y anticipó que "antes de fin de año tenemos que tener un nuevo proyecto" que será presentado ante el Congreso.
Para Aguad, "la adecuación legislativa tiene que ir a tono, de la mano, con los avances de la tecnología", ya que "estamos frente a una extraordinaria modificación del mundo laboral y de la prestación de servicios y comercio".
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6 de abril de 2016

 LA COALICION POR UNA COMUNICACION DEMOCRATICA ADVIRTIO A LOS LEGISLADORES QUE EL DECRETO 267 VIOLA LOS ESTANDARES INTERNACIONALES EN MATERIA DE DERECHO A LA COMUNICACION

Piden a los diputados abstenerse de avalar el DNU contra la Ley de Medios

La Coalición por una Comunicación Democrática denunció la maniobra que intenta el gobierno de Mauricio Macri "apenas 48 horas antes de tener que explicar ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), las afectaciones al derecho a la comunicación en la Argentina como consecuencia de las modificaciones a las Leyes de Servicios de Comunicación Audiovisual y Argentina Digital"
En ese sentido el colectivo, que reúne a 300 organizaciones de todo el país, subrayó que la sesión especial solicitada por Cambiemos activa "un procedimiento para darle un aval parlamentario al decreto 267/2015" y solicitaron "a los legisladores nacionales de todas las pertenencias políticas se abstengan de convalidar una medida que avasalla al propio fuero parlamentario y no resiste ningún control de constitucionalidad".
En un comunicado titulado "Dnu que atenta contra los derechos ciudadanos", la CCD precisó que el decreto "convirtió a las autoridades regulatorias del sector audiovisual y de TIC en un ente subordinado al control gubernamental con mayoría automática del Ejecutivo" y resaltó que "favorece la concentración del mercado audiovisual y las telecomunicaciones, poniendo en serio riesgo miles de fuentes de trabajo".
Además, el colectivo advirtió sobre "la disolución de organismos de representación multisectorial y federal como el Consejo Federal (previstos en las leyes 26.522 y 27.078), el menoscabo al control parlamentario y la mercantilización de una actividad considerada como parte de los derechos humanos esenciales violan los estándares internacionales en la materia y por eso ha sido convocado el gobierno ante la CIDH de la OEA".
En ese tono, las más de 300 organizaciones de la CCD denunciaron el "intento antidemocrático que convalida los abusos de poder a través de decretos innecesarios y carentes de cualquier urgencia, como no sea fomentar la concentración de medios en los sistemas convergentes y el ingreso de grandes operadores transnacionales" y exigieron "el debido proceso para el dictado de normas que protejan y promuevan los derechos ciudadanos en materia de comunicación social".
Por último, la CCD convocó a legisladores y ciudadanos a la retransmisión de la Audiencia Pública ante la CIDH del viernes a las 10 en el Auditorio de la Cámara de Diputados, ubicado en Avenida Rivadavia 1865.
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5 de diciembre de 2015

EL JUEZ CLAUDIO BONADIO ALLANO LA AFSCA UN DIA DESPUES DE QUE MARTIN SABBATELLA RATIFICARA SU DECISION DE NO RENUNCIAR

Un magistrado rápido para los mandados

El juez fue a buscar información para una causa iniciada por el Grupo Clarín de la que el organismo nunca había sido notificado. “Este atropello tiene más que ver con lo que estamos debatiendo sobre la continuidad del directorio”, dijo Sabbatella.






 Por Adriana Meyer


“Estamos frente a un estado mafioso en construcción”, fue la lapidaria frase que usó Martín Sabbatella, titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), para caracterizar el allanamiento ordenado ayer por el juez federal Claudio Bonadio en el marco de una investigación impulsada por el grupo Clarín. “Es muy grave, hay una suerte de red que funciona con una parte de la Justicia, poderes económicos corporativos concentrados, una parte del poder político: ayer (por el jueves) vino Miguel de Godoy a la Afsca a plantearme que quería asumir el 11 de diciembre, violando el espíritu de la ley, que dice que claramente el mandato está desacoplado del mandato presidencial y como les dije eso la sensación es que no funcionó, y hoy (por ayer) mandan a Bonadio en una causa que hasta recién no sabíamos de qué se trataba”, agregó el funcionario, en alusión a la visita que le realizó su potencial sucesor en el cargo. La causa, de la cual el equipo de Sabbatella no fue notificado, es en su contra y de los demás directores que responden al kirchnerismo por presunto abuso de poder e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Desde la Justicia señalaron que el allanamiento es la medida que correspondía tomar en este caso. Sin embargo, Sabbatella dijo a Página/12 que “hubiera alcanzado con un oficio y les mandábamos lo que pedían, pero esto fue un acto intimidatorio que busca cortar la institucionalidad en la Afsca”. El episodio generó un cruce de alto voltaje entre funcionarios del Ejecutivo y del Judicial, a pocas horas paso de mando del kirchnerismo al macrismo. Bonadio también había allanado el Banco Central antes del ballottage. Su titular, Alejandro Vanoli, tiene, como Sabbatella, estabilidad en el cargo más allá del cambio de gobierno.
Al cierre de esta edición, los funcionarios judiciales junto a personal de la Policía Federal permanecían en las oficinas del organismo creado por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, en el microcentro porteño, porque aún no habían terminado de firmar las constancias de las ocho mil fojas que estaban secuestrando. Para Sabbatella este hecho “es una vergüenza, violenta los valores democráticos, y no nos cabe ninguna duda de que este atropello tiene más que ver con lo que estamos debatiendo en el marco institucional sobre la continuidad del directorio y la voluntad de violar la ley que tiene el nuevo gobierno”. El presidente del organismo agregó que “este allanamiento no tiene ninguna explicación, ya que podrían haber hecho un requerimiento judicial para obtener la documentación”, al referirse al procedimiento ordenado por el juez Bonadio en el marco de una denuncia que presentaron los abogados del Grupo Clarín contra los directores del organismo por delitos que supuestamente habrían cometido durante el proceso de adecuación de esa empresa a la Ley 26.522. “Somos testigos del accionar de una parte del Poder Judicial que, articulado con un sector político, más ciertos intereses económicos corporativos, conforman una verdadera trama mafiosa. Para aquellos a los que verdaderamente les importa la democracia este accionar asusta, ya que se quiere violentar una ley para favorecer a los intereses corporativos de un grupo cuya posición dominante la usa para lesionar la libertad de expresión, la pluralidad”, remarcó Sabbatella.
Sobre el encuentro del jueves a mediodía con Miguel de Godoy, actual secretario de Medios de la Ciudad y el designado para ocupar la presidencia de la Afsca, Sabbatella manifestó que “tuvimos un encuentro muy cordial, en el que ellos nos plantearon que querían asumir el 10 de diciembre, y yo les leí el artículo 14 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que dice con claridad que los mandatos están desacoplados de los mandatos presidenciales, y que no admite otras interpretaciones, por lo cual si quieren asumir tendrán que esperar al 10 de diciembre de 2017”. A su criterio, hay una estrecha vinculación entre esa reunión y el procedimiento ordenado por Bonadio. “No es extraño que justo ayer (por el jueves) les dije que no voy a renunciar y hoy (por ayer) ordenan allanar, se hace muy difícil no relacionarlo. Antes de asumir el gobierno quiere violar la ley, y si vos no aceptás y decís que vas a respetarla te mandan a esa parte de la Justicia que les hace los mandados”, enfatizó.
En tanto, en los pasillos de Comodoro Py tampoco bajaban los decibeles para explicar la medida judicial. “Creen que sabe indicarle a un juez cómo integrar pruebas a un expediente, pero parece que no entienden lo que dice la Constitución”, se despachó un cercano colaborador del magistrado. El razonamiento consiste en que, del mismo modo que nadie está obligado a declarar en su contra, tampoco puede ser forzado a ofrecer prueba si esos elementos pudieran ser pruebas de cargo. Por esa razón la fuente consultada por Página/12 resaltó que “nunca la pedimos, vamos a buscarla para que la persona denunciada no pueda decir que la obligaron a entregarla”, y agregó que en este caso el allanamiento era “absolutamente necesario”.
Desde el Grupo Clarín informaron que “es una querella iniciada contra Sabbatella y directores oficialistas por abuso de poder e incumplimiento de deberes de funcionario, al rechazar la implementación de adecuación voluntaria de las empresas del Grupo Clarín e iniciar arbitrariamente la adecuación de oficio”. Y subrayaron que “el motivo es el accionar intempestivo y arbitrario, emitiendo una resolución cuyo tratamiento fue secreto, sin brindar información previa a los directores no oficialistas y sin notificar previamente al grupo Clarín para darle el derecho a una debida defensa y garantizar el debido proceso”.
La denuncia de Clarín, presentada el 23 de octubre (mucho después de que ocurrieran los hechos cuestionados) describe la supuesta irregularidad del trámite en el que fue rechazada la adecuación voluntaria, porque habría sucedido en una reunión de directorio no prevista en el orden del día y por lo tanto en la que estuvieron ausentes los directores no kirchneristas, y enumera los grupos mediáticos a los cuales la Afsca les aceptó su adecuación voluntaria. El fiscal federal Eduardo Taiano había pedido al juez Bonadio esos expedientes como elementos de prueba, tal como expresó en su requerimiento para impulsar la denuncia por considerarla “verosímil”. Desde la Afsca aclararon que “es mentira que no hayamos aprobado su adecuación voluntaria, lo que sucedió es que cuando detallaron cómo estarían integradas las empresas en que se dividían encontramos la trampa por la cual parecía que se desprendían pero por las condiciones que le imponían a los compradores en el fondo seguía quedando en manos del grupo”. Y también desmintieron que la reunión de directorio donde se terminó aprobando la adecuación de oficio haya sido sólo con asistencia oficialista.
Poco antes de la segunda vuelta electoral, el juez Bonadio había allanado las oficinas del Banco Central por una denuncia del macrismo sobre el dólar futuro, y en ese momento el titular de la entidad, Alejandro Vanoli, calificó la medida como “electoralista” que apuntaba a perjudicar al candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli. Vanoli, al igual que Sabbatella, tiene estabilidad en el cargo más allá del cambio de gobierno. El macrismo pretende que ambos renuncien y ambos recibieron la visita de Bonadio.
Según fuentes oficiales, el macrismo había pedido que el encuentro con Sabbatella fuera secreto, pero la respuesta del funcionario fue pública. “Cuando asumí sabía que iba a tener dos años en el cargo con un gobierno que comparto y dos con otro nuevo surgido de la voluntad popular que podía no ser del mismo signo, por eso no cabe renunciar, eso sería ser cómplice de la violación del espíritu de la ley que creó la Afsca, que pensó de esa manera el mandato”, expresó muy tarde ya, en su despacho.
Pagina 12

4 de diciembre de 2015

"Estamos ante la sensación de un estado mafioso con la articulación del poder judicial”


EL TITULAR DE LA AFSCA, MARTÍN SABBATELLA, DIJO HOY QUE ES "UNA VERGÜENZA Y ESTAMOS ANTE LA SENSACIÓN PROFUNDA DE UN ACCIONAR DE UN ESTADO MAFIOSO EN CONSTRUCCIÓN" EN REFERENCIA AL ALLANAMIENTO AL ORGANISMO ORDENADO POR EL JUEZ CLAUDIO BONADIO PARA HACERSE DEL EXPEDIENTE DE CLARÍN", EN EL MARCO DE UNA DENUNCIA DEL HOLDING CONTRA LOS DIRECTIVOS DEL ORGANISMO.

"Estamos ante la sensación de un estado mafioso con la articulación de una parte del poder judicial en favor de los intereses económicos concentrados, y una parte de la política que responde a esos intereses", manifestó en declaraciones a radio Nacional.

"Ante una causa que no conocíamos porque no nos la dejaron ver, basada en una denuncia del grupo Clarín contra los directores de la AFSCA viene Bonadio, manda a retirar el expediente del Grupo Clarín, directamente, lo que es burdo", relató.

En la misma línea contó que "ayer vino Miguel de Godoy, con quien tuvimos una reunión muy cordial, y ellos nos plantearon que querían asumir el 10 diciembre próximo. Entonces yo les leí el artículo 14, que dice con claridad que los mandatos están desacoplados de los mandatos presidenciales y que no admite otras interpretaciones por lo cual, si quieren asumir, tendrán que esperar al 10 de diciembre del 2017, y en todo caso si Macri nombra a Godoy tendría que convivir con los actuales directivos".

"Expliqué que nosotros vamos a cumplir la ley y que no iba a renunciar porque nos parecería violentar las instituciones. Ahora, con esto, la sensación que tenemos es que como no funcionó Godoy ayer, hoy Macri manda a Bonadio. Por eso digo que estamos ante un estado mafioso articulado", afirmó.

El titular de la AFSCA agregó que "para los que nos preocupa verdaderamente la democracia esto asusta, es peligroso, se quiere violentar una ley para favorecer a los intereses corporativos de un grupo cuya posición dominante la usa para lesionar la libertad de expresión, la pluralidad y lo hacen con una parte del poder judicial".

"Antes de asumir quieren violar la ley y si vos no aceptás te mandan otro capítulo de su misma estrategia, que es la pata del poder judicial, que funciona para eso con esta suerte de estado mafioso que se está construyendo", finalizó Sabbatella previo a la conferencia de prensa que brindará en el organismo.
Telam

29 de noviembre de 2015

Marcos Peña afirmó que la ley de medios “fue diseñada para una guerra”


EL PRÓXIMO JEFE DE GABINETE DE CAMBIEMOS, MARCOS PEÑA ANTICIPÓ QUE DESPUÉS DEL 10 DE DICIEMBRE “TIENE QUE HABER UNA DISCUSIÓN SOBRE LA POLÍTICA DE MEDIOS”, DENTRO DE ESTO MENCIONÓ “LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN CON HIPERGARANTISMO”, Y ASEGURÓ QUE LA ACTUAL LEY DE SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL “FUE DISEÑADA PARA UNA GUERRA”.
Peña indicó hoy en una entrevista publicada por el diario Perfil que “la Ley de Medios es antigua y pensada para un mundo y una comunicación que ya no existen”, al tiempo que cuestionó la política de comunicación del actual gobierno al considerar que “fue diseñada para una guerra con los medios, y no la compartimos”.

De esta manera, el próximo jefe de Gabinete de Ministros deslizó la intención de la alianza Cambiemos de rediscutir la actual ley que rige a la comunicación audiovisual y que fue producto de más de 200 foros nacionales impulsados de manera conjunta por el actual Ejecutivo y la plataforma por 21 puntos elaborados por la Coalición para una Radiodifusión Democrática.

“La misma discusión (hay) con la pauta publicitaria o la libertad de expresión, con hipergarantismo” afirmó Peña y relacionado a este último tema, anticipó que desde Cambiemos “estamos pensando en ordenarla, darle mayor previsibilidad, estudiando mecanismo con la idea de trabajar en conjunto Ciudad, provincia de Buenos Aires y Nación”.
Telam
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Me imagino que también adecuaran la grilla y le quitaran las multas a cable vision.

Billetera mata pluralidad






 Por Washington Uranga

Según lo consignó Página/12 en su edición de ayer, Oscar Aguad, designado responsable de comunicación del nuevo gobierno, afirmó que la Afsca (Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual) es un organismo que “fue creado como una medida de restringir esto que ellos (en referencia al kirchnerismo) llaman los medios concentrados, los medios monopólicos”. Para completar su punto de vista y que no quedara ninguna duda subrayó que ese concepto, el de los “medios concentrados y monopólicos”, “tiene que cambiar”. ¿Por qué? Según Aguad, “no hay medios concentrados”. “Lo que pasa es que hay medios más grandes que otros, más poderosos, que tienen más audiencia”, sostuvo con la ligereza y la impunidad de quien ahora se sabe dueño de las riendas de una parte del poder y actúa como vocero de los grupos que han combatido todas las iniciativas de democratización de la comunicación generadas en los últimos años.
Tales afirmaciones merecen al menos un comentario. Aguad ha sido un aliado del Grupo Clarín y siempre actuó en consecuencia. Tan claro como que no se trata de un experto en el tema de comunicación, sino de un dirigente político puesto en ese lugar para intentar echar por tierra la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual con todas sus consecuencias. Aguad, como otros voceros del nuevo gobierno, también cree que “ha llegado el momento” de volver a poner las cosas en el lugar del que, a su juicio, nunca debieron haber salido.
La Justicia hizo lo suyo aceptando una y otra chicana judicial del Grupo Clarín para trabar la aplicación de una ley aprobada en democracia y con absoluta mayoría parlamentaria. Este el momento... que Clarín esperó hace tanto tiempo y que se fue postergando por los resultados electorales adversos a sus deseos e intereses. Cambiaron los aires y quienes fueron pilares de la campaña de Macri comienzan a pasar facturas cada uno en su terreno. La Nación lo hizo al día siguiente de la elección reclamando el fin de la política de derechos humanos. Aguad ya se adelantó a darle tranquilidad a Clarín, asegurando que por lo menos intentará cambiar lo que ya existe. Habrá que ver si le dan fuerzas políticas y los números parlamentarios para hacerlo. Pero más allá de esos límites, cuando se ejerce el Poder Ejecutivo siempre existen resortes para encaminar las decisiones en el sentido que se desea. Aunque se haga trizas la “institucionalidad” y la “seguridad jurídica” que tanto reclamaron estos mismos dirigentes cuando estaban en la oposición.
Pero más allá de esta consideración política, la afirmación de Aguad encierra una grave amenaza para el costado comunicacional de la democracia. Una de las improntas de la LSCA ha sido precisamente garantizar la pluralidad de voces poniéndolo un límite a los “más grandes” y los “más poderosos”. Lo que la sociedad necesita es escuchar voces diversas, plurales, distintas. Es el principio fundamental del derecho a la comunicación como se lo entiende en todo el mundo y a la luz de los debates de las últimas décadas.
Ni los grandes ni los poderosos suelen ser plurales. Imponen, por su propio peso, la “única verdad” o sea, la propia. Al Estado le corresponde asegurar, por el bien de todas y todos, por el bien de la democracia, el derecho a la comunicación que significa acceso y participación al sistema de medios. Porque la comunicación es un derecho humano fundamental que no puede estar sometido a las leyes del mercado capitalista. De la misma manera que no lo puede estar el derecho a la educación o a la salud, para mencionar otros derechos igualmente importantes.
Aguad adelantó cuáles serán los lineamientos políticos del nuevo gobierno para la comunicación. Las leyes del mercado aplicadas al ejercicio de la palabra. Es de prever que con el mismo criterio de poder y de audiencias se distribuirá la pauta publicitaria del Estado. Todo ello conlleva, inevitablemente, a la consolidación de esa realidad que Aguad dice que no existe: medios concentrados y monopólicos. Y a la desaparición y silenciamiento de quienes carezcan de poder económico para enfrentarse a los grandes monstruos. Billetera mata pluralismo. Sin voces disidentes, el relato del oficialismo y sus sostenedores mediáticos será el único que se escuche en claro menoscabo de un derecho democrático como es la comunicación.
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2 de octubre de 2015

ORDENARON A CABLEVISION PAGAR CASI 900 MIL PESOS A LA AFSCA

Multa judicial por no cumplir con la grilla








La empresa Cablevisión, que brinda servicios de televisión por cable, deberá pagarle a la Administración Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) una multa de 886.000 pesos por el reiterado incumplimiento de la orden judicial que obliga a la firma del Grupo Clarín a respetar el ordenamiento de la grilla de programación dispuesto por el organismo. La medida la dispuso el juez en lo Contencioso Administrativo Federal, Pablo Cayssials, en el marco de una causa iniciada por la Afsca.

“Se está ante una empresa que se sitúa por encima del Estado”, advirtió el director de Asuntos Jurídicos y Regulatorios de la Afsca, Sergio Zurano. “No cumplen las leyes aprobadas por el Congreso, no cumplen las resoluciones de la autoridad de aplicación y tampoco las órdenes judiciales, a tal punto que les tienen que aplicar una multa”, apuntó. “Esta resolución judicial no hace más que ratificar que el Grupo Clarín debe cumplir la ley, las resoluciones de la Afsca y los fallos de la Justicia”, destacó. “No quieren cumplir la grilla de programación, no quieren cumplir lo que resuelven las instituciones del Estado porque se habían acostumbrado a imponer ellos las reglas”, pero “con este gobierno no pueden y por eso no les gusta, por eso mienten”, aseguró.
El 16 de mayo de 2012, el juez Cayssials dictó una medida cautelar en la que le ordenó a la empresa que cumpla las resoluciones sobre la grilla bajo apercibimiento de aplicarle una sanción económica por cada día de incumplimiento. Luego de la apelación de Cablevisión, tanto la Cámara de Apelaciones como la Corte Suprema confirmaron la medida cautelar y la sanción económica impuesta. Ante la persistente renuencia de la cableoperadora a cumplir con la normativa vigente, la Afsca solicitó en reiteradas oportunidades hacer efectiva la multa, pedido que fue frustrado mediante recursos interpuestos por la empresa. En ese contexto, dado que Cablevisión continúa sin cumplir con las resoluciones de la Afsca respecto al ordenamiento de su grilla de canales, inclusive mediando una orden judicial firme, es que el juez Cayssials ordenó el inmediato pago de la multa impuesta. La Afsca aclaró mediante un comunicado que “más allá de la sanción económica, Cablevisión continúa incumpliendo, por lo que se presentó una nueva liquidación por multas por otros 278.000 pesos, que está pendiente de resolución del juez de la causa”.
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