Mostrando entradas con la etiqueta Campo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Campo. Mostrar todas las entradas

1 de junio de 2026

 

Por el atraso cambiario los exportadores de granos retienen la liquidación de su cosecha

La liquidación de divisas del complejo cerealero-oleaginoso cayó respecto del año pasado a pesar de la reducción de retenciones. Mientras el Gobierno niega problemas de competitividad, exportadores y productores demoran ventas ante un tipo de cambio que insuficiente. consideran

Cristian Carrillo
La liquidación de dólares del principal sector exportador volvió a mostrar señales de desaceleración en momentos en que el gobierno de Javier Milei necesita consolidar la acumulación de reservas para cumplir con las metas impuestas por el Fondo Monetario y mantener la ilusión de estabilidad financiera. Aunque las empresas agroexportadoras liquidaron en abril más dólares que en marzo, el volumen ingresado se ubicó por debajo del registrado un año atrás y el acumulado del año también refleja una caída, en un contexto atravesado por las quejas del sector por la pérdida de competitividad cambiaria. 
Según informó la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), durante abril las empresas del complejo oleaginoso-cerealero liquidaron 2.495 millones de dólares. La cifra representó un aumento del 23 por ciento respecto de marzo, impulsado por una mayor llegada de camiones de maíz, girasol y los primeros lotes de soja para procesamiento industrial y exportación. Sin embargo, la comparación interanual mostró una caída del 1 por ciento respecto de abril de 2025, cuando habían ingresado 2.524 millones de dólares.
Entre enero y abril ingresaron 7.667 millones de dólares, un volumen inferior al registrado durante el mismo período del año pasado, según las cámaras que nuclean a entidades que representan cerca del 48 por ciento de las exportaciones argentinas. El dato se conoce además luego de que el Gobierno anunciara una reducción de derechos de exportación para el sector agropecuario.

Con el actual esquema de rebaja gradual de retenciones, el trigo y la cebada pasaron del 7,5 al 5,5 por ciento. Para la soja y sus derivados se estableció un cronograma de reducción que comenzará en 2027 y que llevará la alícuota desde el actual 24 por ciento hasta el 15 por ciento a fines de 2028. El maíz y el sorgo también tendrán reducciones escalonadas, mientras que el girasol llegará a una tasa del 3 por ciento dentro de dos años. Paralelamente, las retenciones para sectores industriales como el automotriz, el petroquímico y el de maquinaria fueron llevadas a cero.

La expectativa oficial era que esas señales alentaran una mayor comercialización de granos y aceleraran la liquidación de divisas, algo que aún no sucede en un esquema en que los productores no ven precios internacionales interesantes para vender y un dólar que consideran no es competitivio. La respuesta del mercado es entonces de cautela.  Productores y exportadores continúan postergando ventas a la espera de mejores condiciones cambiarias y de una eventual corrección del valor del dólar. En el sector consideran que la apreciación del peso redujo significativamente la rentabilidad exportadora y deterioró la competitividad de las economías vinculadas al comercio exterior.

Hasta el FMI lo dice

 Desde el Ministerio de Economía rechazan la idea de que exista atraso cambiario y sostienen que el valor del dólar surge del equilibrio alcanzado tras el ajuste fiscal, la desaceleración de la inflación y la liberalización parcial del mercado cambiario. Para el Gobierno, las críticas responden a sectores acostumbrados a operar con tipos de cambio artificialmente elevados.

Pero el propio Fondo Monetario Internacional incluyó el tema en su última evaluación técnica sobre la economía argentina y planteó observaciones que contradicen la narrativa oficial. En el denominado “staff report”, los técnicos del organismo concluyeron que el tipo de cambio real argentino presenta una apreciación significativa. Según sus cálculos, la brecha cambiaria se ubica en un rango de entre 9,5 y 22 por ciento, con un punto medio de 15,8 por ciento. El documento sostiene que la reciente evolución de la moneda local “erosionó las ganancias de competitividad obtenidas previamente” y advierte sobre los riesgos de utilizar la apreciación cambiaria como herramienta principal para contener la inflación.

La observación resulta particularmente relevante porque el FMI se mantiene como uno de los principales respaldos internacionales de la gestión económica de Milei. El informe contiene elogios al ajuste fiscal y a la consolidación de las cuentas públicas, pero introduce una advertencia explícita sobre el frente externo. No obstante, en sus conclusiones, el organismo recomienda “evitar la dependencia excesiva de la apreciación de la moneda con fines de desinflación a corto plazo” y plantea que la flexibilidad cambiaria debería funcionar como “primera línea de defensa” frente a shocks externos.

La preocupación del Fondo está vinculada a un fenómeno que comienza a reflejarse en distintos indicadores de la economía real. La combinación de inflación todavía elevada y un dólar con movimientos más moderados provocó una apreciación del peso que encarece los costos locales medidos en moneda extranjera. Como resultado, exportar se vuelve menos rentable y competir con productos importados resulta más difícil para numerosos sectores, algo que comienza a reflejarse en sectores históricamente competitivos como el agroexportador.  El agro aparece entre los primeros afectados porque constituye el principal generador de divisas de la economía argentina.

El mismo informe del FMI señala que la apreciación reciente fue impulsada por los ingresos provenientes de las exportaciones agropecuarias y energéticas, además de las colocaciones financieras realizadas por empresas argentinas. No obstante, el organismo advierte que esos flujos extraordinarios pueden derivar en una profundización del atraso cambiario si no son acompañados por políticas que permitan preservar la competitividad externa.

El Destape

10 de marzo de 2026

 

Las agroexportadoras dejaron de pagarle al fisco 162 millones de dólares entre 2017 y 2024

El cálculo surge del trabajo “Silos rotos, bolsas llenas”, publicado por Gustavo García Zanotti, miembro del Equipo de Trabajo Fiscal para la Equidad (ETFE) e Investigador Asistente CONICET. Se analizó la planificación fiscal nociva de Cargill, Bunge, Viterra, Monsanto, Dreyfus, Syngenta, Cofco, Adecoagro, ACA, Molinos Ríos de la Plata y Aceitera General Deheza

Detrás de la concentración empresarial en el sector agroexportador se esconde el submundo de la elusión fiscal a través de la triangulación de operaciones vía las mamushkas de sociedades radicadas en guaridas fiscales. La Argentina y la región no escapan de la planificación fiscal nociva que llevan adelante firmas como Cargill, Bunge, Viterra, Monsanto, Dreyfus, Syngenta, Cofco, Adecoagro, ACA, Molinos Ríos de la Plata y Aceitera General Deheza, a través de sus “empresas cáscaras” radicadas en Uruguay.

De acuerdo al trabajo “Silos rotos, bolsas llenas”, publicado por Gustavo García Zanotti, miembro del Equipo de Trabajo Fiscal para la Equidad (ETFE) e Investigador Asistente CONICET, se estima que las filiales del agronegocio radicadas en Uruguay evitaron el pago de aproximadamente 1328 millones de dólares en concepto de impuesto a la renta corporativa (Impuesto a las Ganancias) durante el período 2017–2024. De ese total, 1045 millones de dólares correspondieron al fisco brasileño y 162 millones al fisco argentino.

“Semejante concentración refuerza el poder estructural de la cúpula empresarial en la dinámica externa y productiva de la región, al punto de incidir de manera significativa en la orientación de las políticas económicas”, puede leerse en el documento que contó con el apoyo de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina.

Las empresas cáscara

Las filiales cáscaras de los grandes jugadores del agronegocio no producen nada; simplemente se apropian del valor y la riqueza generados en otras jurisdicciones. Según lo descripto por Zanotti, entre las prácticas más comunes se encuentran las operaciones de comercio entre partes relacionadas.

En estos casos, una empresa con actividad productiva vende su producción a una filial cáscara del mismo grupo económico a un precio inferior al de mercado. Luego, esta filial revende el mismo bien al precio pleno, apropiándose de la diferencia.

“El resultado es un mecanismo de transferencia de ganancias que actúa como un juego de suma cero: la empresa productiva reduce su rentabilidad, mientras la filial cáscara incrementa artificialmente sus beneficios”, afirma Zanotti.

En el medio, las empresas eluden la carga fiscal en los países donde producen. Este es uno de los complejos mecanismos de evasión global instrumentado a través de una planificación fiscal nociva que repercute en la vida de todo un país. Cuánto más chica es la recaudación, menor será el Presupuesto nacional (salvo que seas Javier Milei, no te importe el gasto público y te dediques al ejercicio cruel de la motosierra sobre las capacidades estatales).

En definitiva, este esquema favorece a que el excedente productivo generado gracias al esfuerzo conjunto de actores públicos y privados —trabajadores, proveedores, clientes, así como producto a las políticas públicas en obras de infraestructura, entes reguladores, etc.— “sea apropiado por un reducido número de grandes corporaciones que logran fugarlo hacia jurisdicciones de baja tributación”. ¡Es el sistema, estúpido!

El vórtice Uruguay

La guarida fiscal elegida por estas corporaciones –como también lo sabe el dueño de Mercado Libre, Marcos Galperin- es Uruguay, que todavía sostiene una estructura jurídica funcional a la planificación fiscal nociva, la fuga de divisas y el lavado de activos.

A pesar de algunos cambios normativos producidos en los últimos años, Uruguay conserva una estructura que favorece este proceso de intermediación, donde las “empresas cáscaras” funcionan como traiders, lejos de cualquier proceso productivo.

  • Se destacan las zonas francas, ámbitos en los cuales las empresas no tributan impuestos.
     
  • Sigue vigente el Régimen de intermediación internacional, establecido mediante la Resolución DGI N.º 51 de 1997, destinado a empresas dedicadas a la compra y venta de bienes cuyo origen y destino se encuentran fuera del territorio uruguayo. Bajo este esquema, cuando no se genera valor agregado local, las empresas tributan apenas un 0,75% sobre la renta, en contraste con las alícuotas vigentes en Argentina (35%) y Brasil (34%).
     
  • Las sociedades holding están exentas del impuesto a la renta de las actividades económicas por las ganancias derivadas de dividendos percibidos de empresas extranjeras o por los resultados de sus participaciones en el exterior.
     

“Las filiales en Uruguay son empresas cáscaras en las que no existe un proceso productivo real ni siquiera el commodity pasa por su puerto. El financiamiento que necesitan estas empresas cáscaras es para seguir adelante con esta intermediación sin valor agregado. Es decir, por ejemplo, necesitan financiamiento para comprarle la mercadería a la empresa controlante en Argentina. Parte de ese dinero se utiliza para desarrollar inversiones financieras con derivados, futuros, opciones, etc”, explicó el autor en diálogo con El Destape.

Evasión y elusión fiscal: ganancias ocultas

El vórtice de las empresas cáscara uruguayas cumple la función de manipulación contable y financiera orientada al traslado de ganancias y la elusión fiscal. Las empresas de capitales locales poseen la mayor parte de su facturación como grupo concretada a través de las cáscaras creadas en Uruguay.

En el caso de Aceitera General Deheza (Urquía – Acevedo), la concentración de la planificación fiscal nociva para eludir el pago de impuestos en la Argentina llega al 62%; la situación de Molinos (famiglia Pérez Companc) es mucho más abusiva con el 94%; la cooperativa ACA (que pertenece a Coninagro) traslada a la guarida fiscal el 75% de su facturación.

En el caso de Cargill, en 2024 trasladaba hacia las cáscaras uruguayas el 10% de la facturación total del grupo; la China Cofco lo hacía con el 20%, mientras que Bunge redujo su planificación fiscal nociva de un 25% en 2021 a un 2% en 2024 (situación que podría modificarse a partir de la oficialización de la su fusión con Viterra).

Las filiales del agronegocio analizadas registraron ganancias brutas por 713 millones de dólares en 2023 y 270 millones de dólares en 2024, con un acumulado de 4186 millones de dólares a lo largo de los ocho años considerados en el trabajo “Silos rotos, bolsas llenas”, que a su vez es una continuación del documento de trabajo “Cruzar fronteras para cosechar ganancias”, realizado en coautoría con Alejandro Gaggero e impulsado por Friedrich Ebert Stiftung (Argentina).

“Se estima que las filiales del agronegocio radicadas en Uruguay evitaron el pago de aproximadamente 1328 millones de dólares en concepto de impuesto a la renta corporativa durante el período 2017–2024. De ese total, 1045 millones de dólares corresponderían al fisco brasileño, 162 millones al fisco argentino y 122 millones a otros países de la región”, concluyó el investigador.

Apuntes sobre los flujos financieros de las empresas cáscaras

Estas empresas cáscaras poseen altos porcentajes de liquidez, además de recibir inversiones financieras desde otras guaridas fiscales donde operan las mismas agroexportadoras. “Los mayores volúmenes de financiamiento son canalizados por las multinacionales a través de firmas relacionadas como Koninklijke Bunge B.V. (Países Bajos), Cargill Global Funding (Reino Unido), Cargill International Luxembourg 2 Sàrl (Luxemburgo) y Cofco International Netherlands B.V. (Países Bajos), entre otras”, puede leerse en el trabajo de investigación.

En el caso de las filiales controladas por capitales argentinos, puede citarse la situación de la cooperativa ACA, que en 2013 creó una firma relacionada en Hong Kong —KEZI Trading Limited—, controlada desde Argentina; por su parte, AGD se financia a través de una filial vinculada radicada en los Países Bajos, denominada Losur Overseas B.V.

Las empresas cáscaras en Uruguay también se caracterizan por su liquidez. Entonces cabe la pregunta: ¿de dónde consiguieron las agroexportadoras el adelanto de 7000 millones de dólares durante la ventana de tiempo que duró la baja a cero de las retenciones en septiembre de 2025?

El negocio de la baja temporal de retenciones fue una clara influencia del sector sobre una decisión política, al margen de las urgencias financieras por las que atravesaba la administración Milei.

El Destape

17 de noviembre de 2025

 

Acuerdo comercial con EE.UU.: el campo, entre la cautela y la crítica

Las entidades de la Mesa de Enlace advierten que quieren ver la letra final del futuro acuerdo y señalan algunos puntos negativos que ya se conocen.

Los primeros detalles conocidos sobre el futuro acuerdo comercial con Estados Unidos dejaron al campo en situación de alerta. Aunque algunas entidades lo apoyan desde un marco general, advirtieron que quieren esperar a ver la letra chica y ya lanzan críticas sobre el contenido revelado hasta ahora.

Aunque todavía no se sabe el texto oficial del acuerdo, el comunicado "conjunto" que la Casa Blanca publicó el jueves unilateralmente generó preocupación entre los productores rurales.

La cuestión es que el gobierno de Trump adelantó oficialmente que Estados Unidos obtendrá varios beneficios en materia de agro. Por ejemplo, "mejores condiciones de exportación de carne bovina", "acceso preferencial a la exportación de productos agrícolas", el desmantelamiento de barreras no arancelarias para alimentos y productos agrícolas, la exportación a Argentina de ganado bovino y aves de corral vivas, y la exportación de "ciertos quesos y carnes".

Además, se establece que Argentina desregulará la importación de carne bovina, carne porcina y lácteos desde Estados Unidos, mientras que ambos países trabajarán en la "estabilización del comercio mundial de soja", que algunos expertos entienden como la garantía de que no habrá nuevos regímenes preferenciales como el dólar soja o las retenciones cero.

En cambio, el único beneficio concreto para Argentina en materia agro es la reciprocidad en obtener mejores condiciones para la exportación de carne bovina a Estados Unidos No hay referencias sobre una posible apertura a la exportación de biodiésel argentino ni a la exportación de esos "tres productos clave" que mencionaba el Gobierno el mes pasado.

La cautela del campo frente al acuerdo con EE.UU.

Ciertamente, algunos referentes de los productores rurales ven al futuro acuerdo de manera positiva, pero lo hacen desde un punto de vista general antes que basado en su contenido específico.

"Es una muy buena señal en relación a que Argentina consolida el rumbo y los valores republicanos y democráticos, donde la libertad comercial para emprender, el respeto a la propiedad privada, que en Argentina parecen no tan básicas, se están consolidando muy fuerte", destacó un importante dirigente de una de las entidades de la Mesa de Enlace. "Lo importante es la voluntad de buscar alianzas por el lado de ellos. Creo que es beneficioso", agregó.

Pero, tal como evidencia el hecho de que quienes expresaron estas posiciones eligieron preservar su nombre, lo que reina en el campo es un clima de cautela que evidencia que los productores no fueron consultados por el Gobierno sobre el contenido del acuerdo.

Otro referente de una de las cuatro principales entidades productivas, que prefirió hablar en off, afirmó que el acuerdo "no será negativo". Sin embargo, reconoció: "Estamos esperando la letra chica del acuerdo para dar una opinión responsable" como entidad. Y adelantó que "si vemos algún punto que creemos que no es positivo lo vamos a expresar".

Este panorama se reflejó en la postura oficial de la Sociedad Rural. En un comunicado, la entidad resaltó que se muestra "a favor de la apertura comercial y de conquistar nuevos mercados para nuestros productos" y que el anuncio del acuerdo "se da en un contexto de apoyo financiero de los Estados Unidos a nuestro país y de un entendimiento político entre ambas naciones".

Sin embargo, la asociación presidida por Nicolás Pino advirtió: "Aguardamos que el texto completo refleje un acuerdo equilibrado donde se detallen los compromisos y obligaciones de ambas partes para poder evaluar los posibles efectos". Y se hizo indirectamente eco de la disparidad del acuerdo, al señalar que "hasta el momento hemos observado que hay acceso de productos de Estados Unidos a nuestro mercado, entre ellos los relacionados a la carne vacuna, aviar y porcina. Por otro lado, se aguardan detalles de la reducción de aranceles para carne, y también de la revisión de normas internacionales laborales y ambientales".

Consultada por este medio, desde otra entidad de la Mesa de Enlace evitaron destacar el comunicado de la Casa Blanca y expresaron: "Lo más acertado es mantenernos a la espera de conocer la letra chica". En ese sentido, remarcaron: "No se conoce lo que más nos interesa, que son los productos que involucraría el acuerdo".

Las críticas directas del campo al acuerdo

En paralelo a la cautela expresada, otros en el sector van más allá y directamente marcan los puntos contrarios a los intereses del campo dentro de lo que ya se conoce.

José Luis Volando, vicepresidente de la Federación Agraria (FAA), afirmó a El Destape que en el acuerdo "hay cosas buenas, como el aumento de la exportación de carne" de Argentina a Estados Unidos, aunque agregó que "el efecto es mucho menor que el que dice la propaganda del Gobierno porque Estados Unidos solo compra el 5% de la carne argentina" contra un 70% que compra China.

Pero, además, Volando alertó que "la posibilidad de que entre carne de pollo y lácteos desde Estados Unidos a la Argentina es una mala noticia para nosotros. Yo soy productor tambero y ahora no se sabe a quién venderle los quesos, porque no hay consumo y no hay exportación, entonces eso nos complica".

Como otro punto negativo, el dirigente de la FAA advirtió que "preocupa" la conformidad que Argentina le dará al equivalente norteamericano del SENASA porque "pueden mandar cosas buenas o pueden mandar cosas que a nosotros no nos gustan, sin el estatus sanitario necesario". Del mismo modo, señaló que "el acuerdo no dice nada" respecto a la exportación de biodiésel argentino.

Para el consultor agro Javier Preciado Patiño, de RIA, la declaración de "estabilizar el mercado de la soja" significa "no más dólar soja por parte de Argentina", tal como virtualmente ocurrió con las retenciones cero temporales de septiembre pasado. Y agregó que "no hay reciprocidad en cuanto a que se mencione el biodiésel o los cítricos para Argentina sino solo una mención general a la carne vacuna".

El Destape

26 de septiembre de 2025

El titular de ARCA confesó por error que exportadores vendieron granos que no tienen

Mientras contestaba las quejas de la SRA y aseguraba que las retenciones cero sí "beneficiaron" a los productores, Juan Pazo tuvo un error y dio pistas de cómo fue la operatoria millonaria de las exportadoras.

En medio de las críticas de los ruralistas a la breve medida de retenciones cero que les permitió hacer un negocio millonario a las principales cerealeras del país, el titular del Agencia Nacional de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), Juan Pazotuvo un acto fallido y deslizó que las exportadoras ahora deberán "comprar" esos granos que se comprometieron a enviar al exterior. Al defender la iniciativa, el funcionario le aconsejó a los productores que "no vendan" sus productos si creen que el precio es bajo, aunque planteó que es "el mejor" de los "últimos 25 años".

"Esta baja transitoria es para proteger todos los logros que mostramos antes. Ahora bien, los productores están teniendo un beneficio de esta medida, se ve en el precio. Si no están contentos con el precio, somos un gobierno liberal, no vendan, defiendan el producto porque las exportadoras van a tener que comp... cumplir con sus compromisos de venta", dijo Pazo durante el streaming libertario Carajo.

Este furcio del funcionario devela que las compañías podrían haber emitido sus Declaración Jurada de Venta al Exterior (DJVE) por productos que en realidad no poseen y que ahora tendrán que ir a buscar a los silos de los ruralistas. "Tienen una oportunidad enorme de hacer valer más lo que tienen porque tienen el mejor precio en los últimos 25 años", indicó Pazo.

Sus dichos se dan en medio del revuelo entre productores y cerealeras por la repentina interrupción de las retenciones cero tras alcanzar el cupo límite establecido de US$ 7.000 millones. En apenas tres días, las exportadoras presentaron todas las declaraciones de ventas al exterior posibles por esa suma, mientras desde la propia Sociedad Rural Argentina (SRA) dudaban que esta medida haya beneficiado a los productores, en contraposición a los planteos de Pazo. Además, la iniciativa fue frenada justo después del anuncio del salvataje financiero de Estados Unidos, que incluyó un expreso pedido de "poner fin a las exenciones fiscales para los productores de materias primas".

Las quejas del campo

Horas después del retorno de las retenciones, el exministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la gestión de Mauricio Macri, Ricardo Buryaile, aseguró que los productores están "calientes" y que perdieron "confianza" en las políticas que lleva adelante la Casa Rosada"Soy productor agropecuario y digo lo que me pasa. El dirigente agropecuario debe expresar lo que le pasa a sus representados, y los representados están calientes", dijo Buryaile en declaraciones a El Destape 1070.

Para el exfuncionario de Macri, los ruralistas "no se beneficiaron" con esta medida y remarcó que esto afectará la "confianza" en Milei. "Lo que perdió el productor fue confianza", lanzó. También puso en duda que el Poder Ejecutivo pueda, a partir del acuerdo con Estados Unidos, cumplir con sus promesas de bajar a cero los aranceles de exportación.

El Destape

Cómo y por qué Caputo armó una operación millonaria dejando un tendal de heridos

La oscura novela de la soja, una prueba de amor a Trump 

Bessent -que advirtió que los libertarios ya se consumieron millones de dólares para desactivar la crisis- le pidió a Caputo un muro de dólares genuinos como condición de otorgamiento de un swap grande del Tesoro. La negociación contra reloj con el campo por las retenciones pospuso un día el viaje de Milei a Washington. Cuando estalló la queja de los farmers estadounidenses, Bessent llamó a Caputo y, en menos de 12 horas, las grandes cerealeras liquidaron el total. "No me interesan los productores, preciso ya los 7000 palos", blanqueó el ministro. 

Leandro Renou

El lunes y martes pasado, en algunos mitines privados y en un salón reservado de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el equipo económico de Luis Caputo terminó de cerrar una operación relámpago, que hizo estallar de bronca a los productores agropecuarios de todo el país en las últimas horas. Un rato después del anuncio de retenciones cero para la soja, tres funcionarios nacionales, entre ellos el titular de ARCA, Juan Pazo, y el secretario de Agro, Sergio Iraeta, definieron con corredores de granos y operadores el monto tope de liquidación, el objetivo de la misma y hasta los tiempos cortos para hacerse de dólares frescos para parar la corrida cambiaria que amenazaba con llevarse puesto al Gobierno. En ese mitín, los funcionarios nacionales blanquearon que Caputo les había ordenada avanzar "urgente" en las condiciones de la liquidación de granos, por pedido expreso de los Estados Unidos. Toda esa negociación fue la que demoró un día el viaje de Milei a Washington. "No podemos ir sin nada", los apuró "Toto", que supo siempre que esto era un tema recaudatorio, no una política pro campo. El affaire de la soja fue una prueba de amor casi esclavo a Trump. Una traición tranqueras adentro. 

Durante el fin de semana, el jefe del Tesoro de Donald Trump, Scott Bessent, le prometió a Milei un salvataje de su gobierno, pero pensó inicialmente en un swap de monedas mucho menor al que se anunció. Bessent quería un puente no mayor a 2000 millones de dólares. Caputo, pero sobre todo funcionarios políticos del gobierno, presionaron para que sea más. Según supo Página I12 de fuentes de la negociación, el tesorero le dijo que, para que sea más, Argentina debía tener un respaldo de dólares genuinos para evitar comerse, una vez más, divisas prestadas. Allí, el ministro hizo la lógica: arrancó charlas con el sector del agro y la Mesa de Enlace para bajar a cero retenciones por pocos días y hacerse de dólares. Fue donde hay dólares rápidos. 

En medio de la pirotécnia simbólica de los tuits de Bessent y las fotos con Trump en Washington, el caso de la soja quedó inicialmente atrás, pero es el centro del freno de la corrida. Sin eufemismos y lecturas entreveradas, el dinero de los sojeros es la única plata fresca que tiene el Gobierno. El resto son promesas poselectorales, en un escenario delicado. "Mirá, yo preciso los dólares, no me importan los productores", les blanqueó Caputo a sus laderos. En Rosario estuvo uno de ellos, Martín Vauthier, que desde el inicio dejó en claro que ésta era una medida netamente recaudatoria. De hecho, uno de los negociadores fue Pazo, el titular del fisco. En ese momento, los gobernadores de la zona núcleo, la Mesa de Enlace y los productores salieron a celebrar la medida, porque regía hasta el 31 de octubre o hasta conseguir los 7000 millones. No se imaginaban que, en la negociación, ellos ya habían perdido. 

En la Bolsa de Rosario, el campo ofertó un techo de liquidaciones de exportaciones con retenciones cero de 4000 millones, pero Caputo pidió 10 mil millones. Cerraron en 7000 millones. Es curioso, pero la metodología de la negociación, algo desesperada, fue parecida a la de la negociación de piso y techo de la banda de flotación del dólar que se hizo con el Fondo Monetario (FMI). Cuentas urgentes a ojo y promediando. Rastros más que habituales de amateurismo entre traders. Pero hay más, porque cuando arrancó la liquidación, a Bessent le estalló un conflicto con los granjeros estadounidenses, quejosos del rescate de Estados Unidos al gobierno de Milei. Eso volvió a darle un giro a la historia. 

En las primeras 24 horas de retenciones cero, las grandes cerealeras hicieron contratos de soja por algo más de 4000 millones. ¿Por qué, de repente, el miércoles ya se llegó a los 7000 millones? Bessent llamó a Caputo para que apure a las empresas. Caputo cumplió. Entre las 6 AM y las 22 PM del miércoles, se completó el faltante, por pedido del gobierno. Cerca de las 23, el vocero de Milei, Manuel Adorni, replicó un tuit de ARCA vendiendo la noticia como una movida récord y exitosa, cuando había sido, en realidad, un acuerdo de tiempos, montos y presiones para que Estados Unidos no se moleste. Unas horas después de esta operación, estallaron de bronca no sólo los granjeros estadounidenses, sino también los argentinos.

Bronca acá, allá y en todos lados

Para salir del paso del escándalo, Adorni retomó en la mañana del jueves un anuncio de retenciones. Aclaró que la baja de derechos de exportación a la carne no tiene topes y sigue hasta el 31 de octubre. Mientras tanto, los productores locales y extranjeros estallaban de bronca. La Asociación Americana de la Soja emitió un  comunicado advirtiendo que se estaba favoreciendo a China, que en la operación Caputo se llevó 30 embarques a 15 dólares menos que lo que le pagan a los farmers estadonidense.  

A nivel local, hasta el titular de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, se vio sorprendido. Había apoyado la baja de retenciones, pero las bases que quedaron afuera -arrasadas por las exportadoras de cereales que sí entraron- le marcaron la cancha y tuvo que salir a critica. "Quiero pensar que la intención era otra", dijo en una nota periodística. Un rato antes, llamó a Caputo para preguntarle qué había pasado. Lo derivaron a hablar con sus laderos. "Me cagaron", les dijo. No hubo respuestas. Pino, matarife de profesión, no conoce el paño de los manejos sojeros, pero el gobierno del que es aliado lo traicionó sin que él lo esperara. 

Una dinámica parecida, de bronca, apareció en los grupos de Whatsapp del campo Gurú Agro y Gurú Ganadero. Integrados por productores, militantes del PRO y dirigentes de la Mesa de Enlace, los grupos dispararoh críticas fuertes al Gobierno. Algunas, matizadas. "A ver... no creo que quien no vendió lo haya hecho sabiendo que esta nueva modalidad de comercialización duraría un suspiro ... muchos pensábamos en retenciones 0.hasta el 31 de octubre y tuvimos que pensar el destino del dinero con criterio y la prudencia que nos caracteriza!", escribió allí un productor de la zona núcleo. 

Otro de ellos agregó que "todo es cierto, pero también lo es que, a las 48 hs de la Declaración Jurada, hay que depositar los dólares!!! Alguien los tiene que poner!!!". Otra alta dirigente de la SRA expresó que "el que no vendió fue porque no quiso. Y se le escapó la tortuga. El Mercado a Término estuvo abierto para operar y sus operaciones fueron récord, además en el disponible operó para cualquiera, o sea, si tenías y no vendiste, bancatela. No inventes que coimeaste a Caputo. Cocodrilo que se duerme...  fuiste...cartera...". 

Pagina 12

25 de septiembre de 2025

"Muchos productores se quedaron afuera", dijo Nicolás Pino

La queja de la Sociedad Rural por la efímera baja de retenciones

Las grandes empresas cerealeras fueron las que aprovecharon la ganga financiera lanzada por Milei y Caputo. El titular de la SRA pidió ver “cómo se distribuyeron esos recursos” y reclamó una extensión.

El titular de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, salió a manifestar el desencanto de los productores agropecuarios por la insólita brevedad con que la administración de Javier Milei aplicó las publicitadas retenciones cero al agro. El empresario adelantó que la entidad analiza pedirle al Gobierno una extensión de ese plazo.

“Realmente el ánimo nos duró poquito” porque “muchos productores se quedaron afuera”, lamentó el dirigente rural al ser consultado sobre el anuncio del ARCA de levantar el beneficio lanzado el lunes pasado, luego de llegar al cupo de 7 mil millones de dólares previsto en el decreto que daba vigencia a la quita de retenciones.

Tal como se explicó anoche, la medida fue levantada luego de que las Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) llegaran a ese monto pero también de manera coincidente con el acuerdo entre la Casa Rosada y Washington por la toma de una deuda que puso como condición la eliminación de “las exenciones fiscales para los productores de materias primas que conviertan divisas”, tal como lo dictó el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent.

Pino se manifestó “sorprendido” de que en sólo “48 o 72 horas se cubriera el total del cupo disponible y que todo vuelva a la situación anterior”, es decir a la obligación de pagar retenciones por la exportación de granos y carnes.

El dirigente comentó que la entidad que preside “comenzó a analizar desde anoche cómo se dio esa situación”. Sobre todo si el breve beneficio de la quita de retenciones “realmente llegó al productor y si pudo aprovecharlo o no”.

Pino se queja

Al parecer, la evaluación no fue positiva porque “muchos productores se quedaron afuera”, se quejó y lanzó un tiro por elevación contra las grandes empresas cerealeras que aprovecharon la ganga financiera y se hicieron de sus beneficios:

“Resulta llamativo que en tan poco tiempo la exportación haya presentado tantas declaraciones juradas para cubrir semejante monto”, deslizó Pino durante una entrevista por Radio Mitre, en la que le pidió al gobierno de Milei mayor claridad sobre “cómo se distribuyeron esos recursos”.

Lo que también pidió de paso fue que se analice la posibilidad de extender por más tiempo las retenciones cero. El decreto que las había implementado determinaba que la vigencia de esa quita de impuestos era hasta el 31 de octubre o bien hasta agotar los 7 mil millones de dólares en declaraciones de exportación.

Una vez conseguido este segundo objetivo, el Gobierno dio de baja la medida. Pero para el titular de la Sociedad Rural, si las retenciones cero “se extendieran hasta el 31 de octubre, podría beneficiar realmente al productor”.

“Mirando hacia adelante, si los derechos de exportación regresan a los niveles previos, los productores necesitamos certezas sobre el valor que tendrá nuestro producto de ahora en adelante”, enfatizó como quien pide un poco más.

Pagina 12

21 de septiembre de 2025

 

Inundados y fundidos, los productores sufren la alianza de Milei con la Sociedad Rural

Millones de hectáreas siguen anegadas y se prevén más lluvias para la segunda mitad de septiembre. El clima y la falta de obra pública amenazan la producción argentina mientras Brasil bate récords en granos y exportación de alimentos. El drenaje de votos rurales que preocupa al Gobierno y entusiasma al panperonismo. 

ADRIAN MURANO
Una postal sombría se extiende sobre el interior pampeanodos millones de hectáreas bajo agua, la misma cifra que dejó la crisis hídrica otoñal hace apenas seis meses. La repetición no es casual: es la consecuencia previsible de un Gobierno que eligió la especulación financiera por encima de la infraestructura productiva y la planificación territorial.
Sobre llovido, mojado. Los pronósticos del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar anticipan precipitaciones de más de 100 milímetros para la segunda mitad de septiembre, concentradas en territorios que ya sufren anegamientos: el centro-sur correntino, la región central entrerriana, el noreste santafesino, el corazón pampeano y las áreas occidental y central bonaerenses. Para una región que arrastra consecuencias devastadoras desde las precipitaciones de agosto, el pronóstico implica la confirmación de un desastre anunciado.

El presupuesto para evitar -o al menos mitigar- el desastre su escurrió por la canaleta de la timba oficial. Los recursos del Fondo de Infraestructura Hídrica ascienden a 174.060 millones de pesos, pero 154.676 millones duermen en instrumentos financieros como plazos fijos y Lecaps, mientras las intervenciones del Plan Maestro de la Cuenca del Salado permanecen detenidas. La paradoja es implacable: los fondos destinados a combatir inundaciones se utilizan para sostener artificialmente la cotización cambiaria que profundiza la crisis para miles de productores agropecuarios.

Agua estancada

Las obras interrumpidas del "Tramo IV" del Plan Maestro requieren menos del 20% de los fondos disponibles para su reactivación. "El Fondo Hídrico Nacional acumula casi 175.000 millones de pesos y las obras se paralizan por deudas que no llegan al 20% de esa cifra; esto no resiste el menor análisis, es inexplicable e inaceptable," afirmó Alberto Larrañaga, titular del Consejo Asesor de la Comisión de Aguas de Carbap, al sitio especializado Bichos de Campo.

La aritmética de la catástrofe es contundente: casi 500.000 hectáreas anegadas, 463.777 muy anegadas y 441.540 inundadas, distribuidas en al menos 17 partidos del centro provincial. Los números adquieren rostro humano cuando se proyectan sobre la vida diaria de miles de familias rurales que conviven con el agua al cuello, literal y metafóricamente.

En términos productivos, buena parte del área programada de maíz temprano en la zona bonaerense afectada no podrá sembrarse, derivando -si las condiciones lo permiten- en soja de primera o girasol. El pronóstico es crítico: extensas superficies no pudieron destinarse a trigo o cebada, privando a los productores de cualquier entrada económica agrícola hacia el cierre del año, en un marco de severas restricciones crediticias.

La contracción sojera profundiza la crisis productiva. Las estimaciones oficiales proyectan una reducción de superficie sembrada que oscila entre 800.000 hectáreas según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y 1,35 millones de hectáreas conforme la Bolsa de Comercio de Rosario. Esta última cifra representa una merma del 7%, llevando el área implantada a 16,4 millones de hectáreas, muy por debajo de los techos históricos de más de 20 millones alcanzados hace una década.

El retroceso responde a una ecuación económica implacable: el maíz y el girasol ofrecen márgenes superiores que desplazan a la oleaginosa, mientras la relación insumo-producto y los márgenes ajustados condicionan la expansión del cultivo que más divisas genera para el país. Con retenciones del 26% frente al 12% del maíz, la soja enfrenta una presión fiscal que erosiona su competitividad.

Mientras tanto, el maíz experimenta una recuperación del 17% en superficie proyectada, alcanzando 9,7 millones de hectáreas con posibilidades de "cosecha récord" de hasta 61 millones de toneladas. La revancha del cereal se sustenta en mejores márgenes y menor presión de la chicharita que el año pasado generó pérdidas históricas.

Los costos de producción reflejan la volatilidad macroeconómica: los fertilizantes nitrogenados aumentaron 10,6% interanual, los fosfatados subieron 4,7%, mientras los herbicidas para soja descendieron 16,1%. El combustible registró una reducción marginal del 1,4%, pero la presión fiscal sobre la soja mantiene su competitividad comprometida frente a cultivos alternativos.

La contradicción meteorológica cierra el panorama: después de años de sequías, los suelos recuperaron reservas hídricas apropiadas, pero los excesos en territorio bonaerense despiertan inquietudes sobre el cumplimiento oportuno de la siembra programada. La abundancia de agua se convierte en obstáculo para la implantación, lo que deja en evidencia cómo la falta de infraestructura de drenaje transforma las condiciones favorables en limitaciones productivas.

La devaluación acelerada profundiza la crisis de los productores locales. El precio de la leche que cobran los tamberos cayó 20% en dólares respecto al valor de mediados del año pasado, pasando de casi 45 centavos por litro a 35 centavos actuales. La explicación: el 70% de los insumos del tambo están dolarizados, desde productos veterinarios hasta alimentación.

En agosto, el valor promedio informado por la Secretaría de Agricultura fue de 473,74 pesos por litro, con una variación intermensual de apenas 0,1%, cuando la inflación fue de 1,9%. El deterioro de la relación precio-insumo resulta evidente: hoy con un litro de leche se pueden comprar 1,9 kilos de maíz, cuando meses atrás se llegaba a 2,5 kilos.

La ganadería de engorde sufre el mismo ahogo financiero. Los feedlot experimentan un proceso de vaciado, con ocupación que bajó del 69% al 67% en agosto. Para cientos de productores ganaderos la ecuación es desesperante: el margen bruto por animal destinado a faena alcanza casi 30.000 pesos, pero cuando se agrega el costo del capital inmovilizado por las tasas de interés estratosféricas, las pérdidas llegan a 151.000 pesos por cabeza.

La alegría es brasileña

Mientras Argentina naufraga en sus propias decisiones, Brasil consolida su hegemonía agroindustrial regional. Los productores brasileños obtuvieron la mayor cosecha agrícola de su historia con 350,2 millones de toneladas, una cifra 16,3% superior a la registrada en 2023/24. El contraste no podría ser más elocuente.

El logro brasileño está sustentado en tres récords simultáneos: 171,4 millones de toneladas de soja, 139,4 millones de toneladas de maíz y 4,06 millones de toneladas de fibra de algodón. La Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) de Brasil celebra que "esta cosecha excepcional garantiza nuestra soberanía alimentaria, la alimentación de la población brasileña y de los países que dependen de nuestra producción".

La diferencia no radica únicamente en el clima. Brasil desarrolló una política integral que combina tecnología, infraestructura y planificación estratégica. El país emplea el 20% de su producción de maíz para fabricar bioetanol, mientras Argentina apenas utiliza un 3,5%, evidenciando el atraso estructural en agregado de valor y diversificación energética.

La supremacía brasileña también se extiende a la cadena avícola. Entre enero y julio de 2025, Argentina importó casi 13.000 toneladas de productos avícolas brasileños por un valor de 30,6 millones de dólares, cuando durante todo 2024 habían ingresado apenas 2.500 toneladas. Las pechugas brasileñas llegan a las góndolas argentinas con un 30% menos de costo que las nacionales, evidenciando la competitividad del "gigante sudamericano" frente a la desarticulación productiva local.

Según datos del Senasa, sólo en los últimos tres meses ingresaron 3.250 toneladas de carne aviar brasileña. Brasil se posicionó como "el único origen con capacidad de exportar productos avícolas en condiciones competitivas", aprovechando su escala industrial y proximidad geográfica para consolidar su peso en el mercado regional.

Drenaje de votos

El análisis de la elección bonaerense de septiembre anotó una novedad: Javier Milei sufrió una derrota contundente precisamente en territorios rurales que históricamente rechazaron al peronismo. Por primera vez en dos décadas, Fuerza Patria conquistó las secciones segunda y cuarta (norte y noroeste provincial) y la séptima (centro), zonas donde la actividad económica gravita en torno al agro.

El contraste electoral es elocuente. En 2023, durante el ballotage presidencial, Milei se impuso en casi todo el interior bonaerense con apoyo del PRO y neutralidad radical. En septiembre de 2025, apenas retuvo 25 distritos rurales. La explicación no radica en el crecimiento kirchnerista, sino en el desencanto libertario.

El interior rural resintió que el Gobierno Nacional cortara los recursos para el Plan Maestro de la Cuenca del Río Salado, infraestructura vital para casi seis decenas de municipios. Pese a que los tributos sobre combustibles que financian el proyecto siguen ingresando al Tesoro nacional, los recursos no se transfieren a territorio bonaerense. La consecuencia: más de 700.000 hectáreas sumergidas en Bolívar, Pehuajó, Carlos Casares y Nueve de Julio.

El territorio bonaerense alberga 40.000 establecimientos productivos que durante el último ciclo agrícola destinaron 5,5 millones de hectáreas a soja, 3,1 millones a maíz y 2,5 millones a trigo, mientras mantienen 1,7 millones de cabezas de ganado. La presión tributaria combinada de los tres niveles de gobierno devora hasta el 70% de los ingresos rurales, según los relevamientos que se diseminan en el sector.

La Sociedad Rural, que había declarado "persona no grata" al gobernador Axel Kicillof por el Inmobiliario Rural, no pudo torcer la voluntad electoral de productores que, aunque reactivos al peronismo, reprochan por las promesas incumplidas al gobierno nacional.

Por acción o abstención, el “campo” aportó al triunfo electoral de Axel Kicillof, quien aprovechó el envión para arrimarse a las comunidades agropecuarias. En el 8° Congreso Internacional de Coninagro, el gobernador bonaerense celebró haber ganado "en Pergamino, Junín, Rauch y Ayacucho, distritos productivos, pero más bien rurales", y contrastó su gestión con la nacional: "Hemos trabajado muy fuerte con los caminos rurales, tenemos más de 5 mil kilómetros intervenidos por el gobierno de la provincia de Buenos Aires".

"En la Argentina hemos padecido gobiernos que se oponían a las cooperativas, pero nunca antes habíamos visto uno como el de Javier Milei, que valora la concentración económica y está a favor de los monopolios", sostuvo Kicillof ante la Mesa de Enlace bonaerense. Su crítica apuntó al núcleo de la política económica libertaria: "La macro no se puede desentender de la microeconomía, porque la micro es cómo le va a la gente, a las cooperativas, a las familias".

El gobernador recordó que su administración "fue la que más avanzó en dragado del río Salado", hasta que "Milei paralizó esa obra" y le pidió que la terminara. También destacó la entrega de "más de mil patrulleros rurales" y la construcción de "escuelas rurales y universidades a través de Centros universitarios en toda la provincia", contrastando la inversión provincial con la paralización nacional.

La postal de dos millones de hectáreas anegadas es consecuencia de esa parálisis. Mientras el Brasil del “colectivista” Lula cosecha récords históricos a pura inversión y progreso con sentido distributivo, Argentina chapotea en el agua estancada del “original” modelo neoclásico mileísta que, como de costumbre, ya fracasó.

El Destape