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2 de noviembre de 2026

Inquietud libertaria por los discursos humanitarios y la visita al Cottolengo Don Orione

El Gobierno envió invitaciones obligadas y se prepara para la llegada del Papa

A pocos días del arribo al país de León XIV, el Gobierno planifica solo un encuentro privado entre Milei y el pontífice. Villarruel fue invitada a dos eventos.

Melisa Molina

La cuenta regresiva ya empezó. El papa León XIV aterrizará en la Argentina el domingo que viene a las 16.30 y allí lo estará esperando Javier Milei. Según confirmaron desde el Gobierno a este diario, el presidente argentino verá, en total, cinco veces al sumo pontífice durante los días que durará su visita. Sin embargo, solo una será para conversar en privado, y ocurrirá el mismo domingo en la Casa Rosada. Por otra parte, después de idas y vueltas, desde Balcarce 50 decidieron invitar a la vicepresidenta Victoria Villarruel a dos eventos: al acto que se realizará en el Palacio Libertad (ex CCK) y también a la misa que León XIV dará en el monumento a los Españoles. En ambos Villarruel se cruzará con Milei.

Además de recibirlo en Aeroparque el domingo, el presidente sostendrá un encuentro privado con el papa en la Casa Rosada. En la previa se sacarán una foto en el Salón Blanco. Luego, a las 18.30, ambos irán al Palacio Libertad donde Prevost dará su primer discurso ante autoridades del Gobierno.

Desde la Casa Rosada también cursaron invitaciones para ese evento a la vicepresidenta Victoria Villarruel, a los 23 gobernadores, al jefe de gobierno porteño y a los legisladores (incluidos los de la oposición).

Allí, además, habrá representantes de la sociedad civil y del cuerpo diplomático. Por ahora, Villarruel no confirmó que asistirá. Si bien desde la Casa Rosada consideran que esos días serán de celebración y, en cierto punto, que eso servirá para dejar en segundo plano las internas del Gobierno y la crisis económica, en el oficialismo no deja de haber preocupación por el tono que puedan tener los discursos del papa.

En su encíclica “Magnífica Humanitas”, por ejemplo, León XIV cita una frase de su antecesor, el papa Francisco, que dice: “Nadie puede exigirnos que releguemos la religión a la intimidad secreta de las personas, sin influencia alguna en la vida social y nacional, sin preocuparnos por la salud de las instituciones de la sociedad civil, sin opinar sobre los acontecimientos que afectan a los ciudadanos”.

Y luego agrega: “No podemos permanecer distantes de los sufrimientos concretos de los hombres y mujeres de nuestro tiempo”. Para cerrar, remata: “Cuando la dignidad de los hermanos se ve desfigurada, cuando la política no responde a los dramas de la humanidad, cuando la economía se vuelve en contra de la persona (...) la Iglesia debe hacer oír su voz”.

Luego de su primera jornada en suelo argentino, el lunes por la mañana el papa encabezará uno de los eventos que más preocupa al oficialismo: la visita al Cottolengo de Don Orione en Claypole. Una institución en la provincia de Buenos Aires dedicada al cuidado integral de personas con discapacidad. Es decir, un sector vapuleado por el gobierno de La Libertad Avanza desde que asumió la gestión y que, además, remite de manera casi directa a las coimas del 3 por ciento en la Agencia Nacional de Discapacidad que están siendo investigadas y apuntan a Karina Milei.

Tras la recorrida en Claypole, el papa dará una misa en el monumento a los Españoles en CABA. Allí se volverán a ver las caras con Milei y también está invitada Victoria Villarruel. La tarde del domingo, en tanto, Karina Milei visitó el espacio junto con el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, y dijo: “Queríamos demostrarle a la gente que se puede trabajar juntos”. Luego agregó: “Cuando los argentinos nos queremos poner a hacer algo para el bien de todos los argentinos, nos ponemos de acuerdo y eso es muy importante”.Para finalizar, la hermana del mandatario pidió disculpas a los porteños por las molestias que generan las obras y señaló que se tratará de “un hecho histórico que realmente vamos a disfrutar todos los argentinos”.

Tras el acto en Españoles, Prevost tendrá un encuentro en la Universidad Católica Argentina con representantes del mundo del trabajo y con líderes religiosos. Y, el martes por la mañana, su agenda se desarrollará en la provincia de Córdoba. Milei no irá allí, pero enviará a su hermana. La secretaria general de la Presidencia irá a la provincia gobernada por Martín Llaryora acompañada por otras funcionarias del gobierno: las titulares de las carteras de Capital Humano, Sandra Pettovello, y de Seguridad, Alejandra Monteoliva.

Por la noche, la última actividad de la jornada será otra vez en el monumento a los Españoles y estará dedicada a los jóvenes. El miércoles le tocará el turno a Luján, donde ya están montando un operativo de logística y seguridad sin precedentes en la historia de la provincia de Buenos Aires.

Allí se espera que asista el gobernador Axel Kicillof (también fue invitado al CCK) y posiblemente también participe de la recorrida del papa por el Cottolengo en Claypole. Todo lo vinculado a la visita del papa y a las actividades que esos días realizará Kicillof se terminarán de confirmar este lunes, en una conferencia de prensa que darán desde la gobernación sobre ese tema.

Durante la tarde del domingo, versiones periodísticas indicaron que Milei había pedido ingresar al avión de Aerolíneas Argentinas que traerá al papa desde Uruguay a la Argentina y que eso había generado ruido en el Vaticano. También que la Casa Rosada no había invitado a ninguna actividad oficial a Villarruel y que ella tendría un encuentro privado con el sumo pontífice.

El canciller Pablo Quirno, sin embargo, salió a desmentir esa información. “Ni ha habido pedido formal para que el Presidente suba al avión al arribo del Santo Padre ni el Gobierno ‘desea cancelar’ la presencia oficial de Victoria Villarruel. La visita del Santo Padre será una fiesta para todos los argentinos”, finalizó. Villarruel permanece en silencio.

Pagina 12

31 de octubre de 2026

La operación coordinada con EE. UU. para garantizar la huída de Bolsonaro

Inútiles


Mientras el país se hunde en la recesión, la pobreza, el desempleo y el riesgo país se dispara, el gobierno se complica en la fuga de un tipo relacionado con los parapoliciales de Brasil.

El gobierno se vanagloria solapadamente de haber sido cómplice de la fuga de Flavio Bolsonaro, un personaje que tiene cinco causas por corrupción y que estaba relacionado con los parapoliciales que asesinaron a la concejal Marielle Franco. El mismo Lula, tras conocer su triunfo en las elecciones brasileñas, afirmó que nunca, en toda su vida política hubiera imaginado que “un negacionista, un hombre tan vinculado con las bandas paramilitares” como Flavio Bolsonaro, llegaría a ser candidato a presidente.

La fuga de Bolsonaro a Estados Unidos y su acogida por el gobierno de Donald Trump confirmó que la derecha que ellos representan promueve el autoritarismo y la delincuencia y se mueve por afinidad ideológica. Una investigación de Natalia Volosin determinó que el avión que trasladó a Bolsonaro está relacionado con un empresario argentino que fue socio de Fred Machado en otra empresa. Y Fred Machado fue extraditado por narco a los Estados Unidos. Machado financió la campaña electoral de José Luis Espert, el libertario muy amigo del presidente Javier Milei.

En 2005 Jair Bolsonaro era diputado nacional y su hijo Flavio concejal en Río de Janeiro. Por iniciativa de su padre, Flavio condecoró con la orden de Tiradentes al excapitán de la policía militar, Adriano Magalhaes da Nobrega, ex jefe de la Unidad de Investigaciones Especiales de esa ciudad. El ex capitán Adriano estaba preso desde el año anterior por el asesinato de un cuidador de autos que había denunciado a las bandas parapoliciales.

La justificación de Bolsonaro padre fue que Nóbrega “era un “héroe de la Policía Militar” y en 2005 no tenía ninguna sentencia en firme. “Como cualquier policía militar en operaciones –explicó-- mata a delincuentes, mata a narcotraficantes”. Hay algún parecido con los que en Argentina promueven la mano dura.

El capitán Adriano quedó en libertad y se convirtió en el jefe de la banda parapolicial “La Oficina del Crimen”. En 2018, dos sicarios de esta banda acribillaron a balazos a la concejala Marielle Franco, del Partido Socialismo y Libertad. La mujer vivía en una favela del Complexo da Maré y había sido implacable para denunciar a las bandas paramilitares que asolaban a la población. Los dos sicarios fueron apresados y señalaron al capitán Adriano, condecorado por Bolsonaro, como el autor intelectual del crimen. Adriano se fugó y un año después fue abatido en un tiroteo.

Lula no hablaba de la época de la dictadura, sino de hechos recientes, como el asesinato de esta concejala que conmovió a la sociedad brasileña. Pero ambas situaciones están relacionadas porque cuando Jair Bolsonaro fue Presidente ordenó realizar actos para celebrar el golpe militar del 31 de marzo de 1964. No hay contradicción: el que justifica los crímenes de una dictadura, luego los justificará cuando se cometan según su conveniencia.

El mismo paralelismo entre dictadura y autoritarismo se plantea en Argentina. Los que piden mano dura tienen un vínculo de complicidad con la dictadura. El respeto a las instituciones democráticas y la lucha contra la corrupción que exigen a los movimientos populares no existe para la derecha. En esa línea, la condena de Cristina Kirchner resulta un engaño frente a la impunidad de Mauricio Macri y Javier Milei, con abundancia de pruebas en las acusaciones, pero protegidos por una casta judicial.

La derecha acusa a los movimientos populares de los delitos que ellas cometen con naturalidad. Uno de los cargos que se le hacía a Lula en la campaña era el aumento de la inseguridad. Y el candidato que competía con él y le hacía esas acusaciones estaba directamente relacionado con las bandas que asolan Río y las grandes ciudades de Brasil. Los paramilitares cometen los mismos delitos que los delincuentes comunes.

La complicidad estúpida del gobierno argentino con la fuga de Bolsonaro terminó de congelar las relaciones diplomáticas con el principal socio del país. Los embajadores ya fueron retirados, pero ahora el gobierno de Brasil llamó a la encargada de negocios para exigir explicaciones por la complicidad con un delincuente reclamado por la justicia. Argentina es el país al que más le conviene tener buenas relaciones con Brasil, pero Milei es el único presidente del Continente que no saludó oficialmente al ganador de las elecciones.

La democracia argentina hace agua en varias situaciones. Una muy clara es la disfuncionalidad de un Poder Judicial que por encargo del Poder Ejecutivo se entromete o bloquea decisiones del Poder Legislativo. Es un Poder Judicial arbitrario que negocia e intercambia favores con un ministro de Justicia como Juan Bautista Mahiques que, más que ministro, destaca como lobbista.

Hay un Poder Ejecutivo que tiene la función de cuidar los intereses de sus ciudadanos y en vez de eso, se malquista con su principal socio comercial al tratar de influir en su política interna cuando tendría que alentar el comercio y estrechar relaciones. Estos personajes de la derecha creen que pueden hacer cualquier cosa cuando se los vota. ¿Cuál es el beneficio para los argentinos al pelearse con Brasil?

La fuga --y el delirio que implica-- fue respaldada por el secretario del Departamento de Estado, Marco Rubio, al que sus críticos llaman “Narco” Rubio, porque su cuñado, con el que convivió muchos años, fue condenado por narcotraficante. Y lo primero que hizo Rubio cuando lo eligieron senador, fue lograr la libertad de su pariente.

El secretario Rubio se formó en el ambiente más recalcitrante de los cubanos residentes en Miami. No se maneja en términos del derecho internacional, sino en función de la conveniencia o no de los Estados Unidos. Es una concepción más propia de una banda de matones que de una nación. En esa concepción, Donald Trump sería el jefe de la banda.

Hubo quienes se sorprendieron cuando el hombre naranja aceptó el resultado de las elecciones en Brasil, lo que obligó, servilmente, a Bolsonaro a cambiar el texto de una carta en la que se autoproclamaba Presidente. Pero es al revés, Trump no lo quiere a Lula y la fuga de Bolsonaro fue una forma de desafiarlo. El que debería protestar es el gobierno brasileño por la intromisión del gobierno norteamericano.

Mientras el gobierno se complica en una fuga vergonzosa, el derrumbe de la economía argentina es imparable. Milei no puede exhibir ni una mejora. La inflación está igual que la del año pasado, el PBI está en rojo, en recesión, aumenta la pobreza y la desocupación, las grandes empresas se retiran del país y cerraron miles de medianas y pequeñas. Los índices negativos en la recaudación, el consumo y el riesgo país se disparan a pesar de toda la legislación favorable para empresas y trasnacionales, a pesar de tener una balanza comercial récord a su favor.

Según el manual neoliberal, la economía debería crecer a tasas ultrachinas, pero se va a pique como una plomada. Es una verdadera tragedia con récord de suicidios y de endeudados morosos.

El gobierno es incapaz de manejar la economía. Trump lo rescató en las elecciones de medio término. Pero ahora el que está en problemas es Trump y lo único que le queda a Milei es rezar para que la derrota de su jefe no sea demasado rotunda en las inminentes elecciones.

Pagina 12

30 de octubre de 2026

Por el seguidismo con Estados unidos

Milei llevó la relación con Brasil a un clima de “guerra fría”

La decisión de la Casa Rosada de involucrarse en la fuga de Bolsonaro está desmoronando el sistema de confianza entre ambos países. La posible ruptura total de relaciones.

Paula Marussich

La relación bilateral entre Argentina y Brasil atraviesa su peor momento en 40 años. La colaboración del gobierno de Javier Milei en la fuga de Flávio Bolsonaro, requerido por la justicia de ese país, es un episodio de inusitada gravedad que erosiona todavía más el vínculo solo para congraciarse con Estados Unidos. Así, el sistema de confianza mutua que ambos países construyeron y que incluyó acuerdos de cooperación nuclear se transformó en un sistema de sospechas y operaciones de inteligencia. Lejos de convertirse en el líder global de la derecha que aspiraba a ser, Milei quedó políticamente aislado y convirtió a la Argentina en el único país de la región que no reconoció el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva. Se abre un abanico de posibilidades que podría ir desde el retiro permanente de los embajadores hasta la ruptura total de relaciones, una decisión de enormes consecuencias jurídicas, económicas y comerciales. Una vez más, la subordinación de la administración libertaria a Washington compromete los intereses estratégicos de la nación.

“Recuerdo con nostalgia los tiempos en que diferencias circunstanciales entre nuestros países se discutían y se solucionaban de manera civilizada y republicana”, escribió el presidente brasileño en su cuenta de X. Lula eligió responder al saludo de Mauricio Macri para marcar su malestar con Milei, pero se guardó las próximas cartas. “No va a responder hasta que no sepa qué va a hacer Estados Unidos”, explicó a Página/12 una fuente diplomática que mantiene diálogo permanente con Itamaraty.

El gobierno brasileño sigue con atención los próximos movimientos de Estados Unidos antes de fijar una postura. En el Ministerio de Relaciones Exteriores carioca barajan tres hipótesis. La primera, que consideran la menos probable, es que Washington desconozca el triunfo de Lula y promueva a Flávio Bolsonaro como presidente, en una reedición de la operación Guaidó. La segunda es que Trump cuestione la transparencia de los comicios y le mantenga el asilo a Bolsonaro, pero reconozca al presidente electo. La tercera es que Estados Unidos evite una escalada y preserve el vínculo con Brasil. Al cierre de esta edición, el diario Folha de S. Paulo informaba que la Embajada de EE. UU. en Brasilia destacó en un informe la victoria “definitiva” de Lula.

“Lo que haga Estados Unidos es clave porque marca lo que también va a hacer la Argentina”, explica el diplomático y revela un comentario que recorre los pasillos del Palacio San Martín. “El vicecanciller es Quirno, porque el verdadero ministro es Marco Rubio”. El chiste, que apenas expone la delegación de la política exterior nacional que implica, en los hechos, el alineamiento serial con Estados Unidos. “Es sin dudas el peor acontecimiento de intervención en la historia de las relaciones bilaterales entre Argentina y Brasil”, planteó Bernabé Malacalza, investigador independiente del Conicet.

En un ensayo publicado en Anfibia, Malacalza y Juan Gabriel Tokatlian analizaron el papel de la Argentina como proxy de Trump en la región. Para los especialistas, la avanzada intervencionista no terminó con las elecciones brasileñas. Tras el triunfo de Lula, busca deslegitimar a su gobierno con denuncias de fraude y persecución política, mientras facilita la fuga del candidato derrotado. La subordinación argentina adquiere una nueva dimensión. El gobierno de Milei cede su política exterior a una trama transnacional que interviene en los asuntos internos de Brasil.

De los escenarios mencionados se desprenden las consecuencias que podría tener para nuestro país haber colaborado en la fuga de Flávio Bolsonaro. Una operación que incluyó a funcionarios de la SIDE, Migraciones, Aduana, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y el Ente Binacional Yacyretá para favorecer a un aliado político. El Gobierno debería explicar qué hizo cada funcionario, bajo qué autoridad y con qué fondos. Página/12 supo que, a pesar de no tener embajador operativo en Brasilia, el canciller Pablo Quirno ordenó mantener la embajada argentina abierta toda la noche de la fuga por si algo fallaba y Bolsonaro requería un refugio.

Las fuentes consultadas coinciden en que la participación argentina en el plan digitado por Washington empeorará el vínculo. Desde julio, las dos embajadas permanecen abiertas, pero funcionan al nivel de encargados de negocios, con ambos embajadores fuera de sus destinos. El representante brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, fue llamado a consultas en julio y su regreso quedó suspendido por tiempo indeterminado tras los insultos de Milei a Lula da Silva y al juez Alexandre de Moraes. Durante la Convención Nacional del Partido Liberal en São Paulo, el mandatario argentino respaldó la candidatura de Flávio Bolsonaro, llamó a Lula “ladrón” y “presidiario” y calificó a De Moraes como una “basura calva”.

Antes de avanzar hacia una ruptura de relaciones, el gobierno brasileño podría disponer el retiro definitivo de su embajador. La medida consolidaría la reducción de la representación diplomática y es, en los hechos, una de las señales de protesta más severas antes de una ruptura formal.

El siguiente escalón es el estadio final e implica la ruptura total de relaciones. Una medida de enormes consecuencias políticas, jurídicas, económicas y comerciales para dos países interdependientes como lo son Argentina y Brasil. Los analistas consultados creen que es un escenario “poco probable”, que solo se activaría si Estados Unidos “juega fuerte contra Brasil”. “La principal dificultad que Brasil tiene para ir en contra de Argentina es que los que no cargaron en el sistema internacional una alerta de Interpol fueron ellos”, explica a este diario una fuente vinculada a Migraciones.

En el medio hay otras opciones. Brasil podría denunciar a la Argentina ante el Tribunal Permanente de Revisión del Mercosur (TPR). El órgano actúa como la máxima instancia arbitral para resolver disputas entre los Estados parte del bloque. O llevar el caso al Foro de Consulta y Concertación Política (FCCP) del Mercosur, citando la violación del Acuerdo de Extradición y Asistencia Judicial Mutua del Mercosur. Ese acuerdo obliga a los países miembros a colaborar en la detención y entrega de personas requeridas por la justicia.

Brasil podría, además, presentar una controversia política y diplomática dentro del bloque por incumplimiento grave de los compromisos de seguridad fronteriza, auxilio judicial y cláusulas de cooperación. “La política exterior de Quirno convirtió a la relación entre dos pueblos hermanos como Argentina y Brasil en un vínculo de sospecha y enemistad como el que tienen Azerbaiyán y Armenia. El ideologismo y seguidismo zonzo del gobierno de Milei nos ponen en clima de ‘guerra fría’ con nuestro principal socio comercial”, aseguró a este diario una fuente de larga data en Cancillería.

El colaboracionismo de la Argentina con Estados Unidos podría aumentar además la desconfianza del resto de los países de la región. Para el diputado y excanciller Jorge Taiana, “lo que queda claro es que el gobierno de Milei no tiene palabra, que hace cosas ocultas, que opera con la CIA en operaciones opacas y poco apegadas a la tradición diplomática de hermandad entre los países y todo eso no redunda en aumentar la confiabilidad del gobierno argentino, sino en todo lo contrario”. El presidente de la Comisión Permanente del Mercosur, Eduardo Valdés, expresó por último la “vergüenza” que da como país “que hayamos sido los que promovimos y facilitamos la fuga de Bolsonaro”.

Pagina 12

25 de octubre de 2026

Marco Rubio exigió cambios en la ley de Defensa de la Soberanía

Apriete para que la ley no sancione a empresas norteamericanas

Página/12 accedió en exclusiva al contenido de las reuniones que el vicecanciller estadounidense tuvo con Milei y Quirno. Les reclamó una “exit clause” para bancos, aseguradoras y petroleras que trabajan con Sea Lion en Malvinas. Ahora hay que cambiar el texto del proyecto de ley.

Raul Kollmann

En el marco de diálogos más que ríspidos, primero el secretario de Estado, Marco Rubio, y luego el subsecretario de Estado, Christopher Landau, le reprocharon a Javier Milei y a su canciller que no le hayan puesto un límite a las empresas chinas que están en la Argentina, que tampoco se haya aprobado la ley de patentes y, además, le exigieron que modifique la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, incluyendo una “exit clause”, cláusula de salida, para las empresas norteamericanas. Sobre el proyecto Soberanía, Landau le dejó al presidente un mensaje que dice, palabras más, palabras menos, que “no debe haber sanciones para las empresas norteamericanas —fondos de inversión, bancos, aseguradoras, mineras, petroleras— que hayan hecho operaciones con compañías que ya trabajan en las islas, mientras que las que arranquen ahora, se evaluarán una por una. “Ustedes tienen un conflicto con el Reino Unido, nos sancionan a nosotros, Londres se va a reír y arregla con otras empresas. Los perjudicados somos nosotros”, bramó Landau. Al canciller Pablo Quirno lo marginaron dos veces. Hubo una llamada de Marco Rubio a Milei, pasando por encima de Quirno: “Ustedes no nos cumplen”, le dijo el secretario de Estado al presidente. Luego recibió a Landau, algo impropio en el mundo diplomático: un mandatario no recibe al vicecanciller de otro país. Página/12 accedió a los diálogos y los choques que se dieron a lo largo de 8 días de furia.

Marco Rubio al teléfono

Todo arrancó el viernes 16 de octubre con una llamada de Marco Rubio, el canciller (secretario de Estado) de Estados Unidos, directamente a Milei. Eso solo ya provocó escozor en Quirno: “La relación debe ser de canciller a canciller”.

En el diálogo con el presidente, Rubio le dijo a Milei que quería señalarle la preocupación por la Ley de Defensa de la Soberanía. “Nosotros tenemos quejas acá —le dijo Rubio— porque los ingleses no tienen problemas con la ley. Arreglan con otras empresas, no norteamericanas, y los que perdemos somos nosotros”.

Según saben en la Cancillería, Rubio recibió un informe hecho por el CEO de la Amcham, es decir, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina. El texto que habría formulado Alejandro Díaz es fuertemente crítico de la ley y se lo mandó también a Martín Menem y Patricia Bullrich. El objetivo estuvo claro: voltear la norma.

Pero en la llamada desde Estados Unidos, Marco Rubio quiso marcar la cancha: “Ustedes no nos cumplen. No salió la ley de patentes y laboratorios, no hay nada de los minerales críticos, en especial el litio; las empresas chinas siguen sin ningún límite y no se avanzó nada con el ARTI (Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos), que requiere aprobación del Congreso. Y, encima, esta nueva ley”.

Milei al teléfono

Tras la llamada de Marco Rubio, Milei -dicen que furioso- pidió hablar con Quirno. “Me acaba de llamar Marco Rubio. ¿Cómo es que no les cumplimos? Son nuestro principal y único aliado”, gritó.

Por de pronto, Quirno no salía de su asombro. El ministro solo esbozó que buena parte de las cosas se resuelven en el Congreso, que no tienen que ver con la Cancillería en sí misma. O sea, intentó responder tirándole la pelota a los otros integrantes del gobierno.

Palo y zanahoria

La secuencia siguió, esta semana, con la visita del subsecretario de Estado, el número 2 de Marco Rubio, Christopher Landau. El diálogo fue áspero en el contenido, pero cordial en las formas.

Como era obvio, Landau se trajo la listita que ya mencionó Rubio, la de los incumplimientos. Pero, además, vino con una propuesta concreta respecto de la Ley de Soberanía: que se incluya una “exit clause”, cláusula de salida, para las empresas norteamericanas. Parece algo difícil de digerir para los legisladores argentinos, por lo que la Casa Rosada salió urgente a congelar cualquier tratamiento de la ley. O sea, el gobierno tuvo que absorber un bochorno, no quiso tratar su propio proyecto.

La propuesta era que la norma abriera dos caminos para las empresas norteamericanas:

*No habrá sanción para las que ya tienen negocios con las compañías que operan en Sea Lion, el proyecto petrolero en el norte de Malvinas. El ejemplo que dio Landau es respecto de un banco o una aseguradora que viene trabajando desde hace tiempo con empresas que ahora operan en las islas. “No tienen ninguna intencionalidad con Malvinas -argumentó-. No las pueden sancionar”.

*Se tratará caso por caso la situación de empresas norteamericanas que, desde ahora en adelante, firmen acuerdos con compañías que estén en Sea Lion. Habrá que ver si tienen alguna intencionalidad respecto de Malvinas o es una vieja relación con las compañías que operan en otros lados y también en las islas.

Como es evidente, la exit clause significa que, en la práctica, habilitan a las empresas norteamericanas para que operen en Malvinas. La frase fue siempre la misma: “Sancionen a empresas británicas, no a nosotros. Eso no va”, repetía Landau y su equipo, casi en tono de orden. En la conferencia de prensa conjunta Quirno-Landau, el canciller argentino quiso dar una respuesta tácita a la listita de reclamos: “Nosotros siempre cumplimos en lo que nos comprometemos”, dijo ante los periodistas. En paralelo, dio instrucciones para que la frase se remarque en el comunicado oficial.

También esta semana vino la zanahoria: el embajador norteamericano Peter Lamelas insistió en que Estados Unidos aportará 20.000 millones de dólares a la Argentina, aunque precisó que es en proyectos de energía, minería e infraestructura. “Creemos en este rumbo que está tomando la Argentina y creemos en ustedes”, redondeó. O sea, ponemos la plata, pero todo está condicionado a que reelijan a Milei.

La síntesis es: Landau exigiendo, Lamelas prometiendo.

Visitando la Rosada

En los códigos de la diplomacia se supone que un presidente no recibe a un vicecanciller de otro país. Son investiduras muy distintas. Pero, con perfil de colonizado, Milei sí recibió a Landau en la Casa Rosada. Por supuesto, significó un desaire para Quirno. Exhibe la conducción caótica de la administración Milei y de la política exterior. Diseñan un proyecto de Ley de Soberanía y al mismo tiempo se abstienen en la votación referida al Comité de Descolonización de Naciones Unidas, el organismo que siempre trató el conflicto e instaba al Reino Unido a negociar.

El saldo de los diálogos y reuniones de estos 8 días es que el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional está en tensión, porque ahora el bloque oficialista tiene que trabajar a destajo para incorporar las exigencias del gobierno norteamericano y aprobarla antes que termine el período de sesiones ordinarias. Así, el rayo malvinizador quedó muy debilitado. O, mejor dicho, se está convirtiendo en un terrible papelón. Milei se agarró de una frase de Donald Trump para convocar a una cadena nacional, intentó tapar la crisis económica con un disfraz nacionalista y terminó atrapado en una situación de difícil resolución ante una no tan dura advertencia norteamericana. Bastaron una llamada y una visita.

Pagina 12

22 de octubre de 2026

 

Repudio masivo a Javier Milei de la prensa española por su ataque a una periodista

Milei no pudo reunirse con el líder de la derecha española y una periodista preguntó si su estadía generaba incomodidad. El Presidente se enojó y contestó mal. La prensa y el Gobierno de España volvieron a criticarlo.

El presidente Javier Milei descalificó a una periodista española que le hizo una pregunta en Madrid y los medios lo repudiaron al tildar de "inaceptable" su actitud. A la crítica por parte de la prensa se sumó el rechazo del Gobierno de España.

Las críticas de los medios de España

Tras el episodio, la Cadena SER cuestionó con dureza la actitud del Presidente hacia una de sus periodistas. "Milei falta al respeto a una periodista de la SER que le ha preguntado en un acto", publicó en el título de una de sus notas.

El diario El País adoptó una postura aún más crítica y publicó un editorial titulado "Inaceptable Milei". En el texto, sostuvo que el mandatario argentino volvió a protagonizar un episodio inadmisible durante una visita a Madrid.

"Ya en 2024 descalificó a la esposa de Sánchez en un acto con Vox. En la estela de Donald Trump, Milei ha contaminado las instituciones argentinas con el mismo lenguaje soez con el que arengaba a sus fans en campaña. Así es como se expresa ahora Argentina ante el mundo, para bochorno de buena parte de sus compatriotas", señaló el periódico.

Además del editorial, El País llevó a su página principal una crónica sobre lo sucedido, con un título que reúne algunas de las expresiones del Presidente contra la periodista.

La reacción también llegó desde el Gobierno español, con la ministra de Igualdad, Ana Redondo. "Milei llamando intelectualmente corta a una periodista es como una motosierra dando clases de cirugía: mucho ruido, pero mayor peligro", escribió la funcionaria en X.

"¿Cree que su visita la resulta incómoda al Partido Popular y a Vox?", preguntó la cronista Julia Molina, de la Cadena SER, una de las radios más escuchadas de España. "Me parece una visión muy propia de gente corta intelectualmente y miserables políticos. Quizás, vale para tu caso", le respondió.

El cruce de Milei con la periodista Julia Molina

El exabrupto del líder de La Libertad Avanza (LLA) fue al salir del Real Casino de Madrid, donde periodistas locales intentaron formular consultas al Presidente argentino. Una de ellas fue sobre su relación con fuerzas políticas españolas de derecha como Partido Popular (PP) y VOX.

La periodista a la que maltrató Milei explicó que la consulta que lo irritó se trata de "una cuestión que está en el aire" durante su visita. "Nunca jamás me ha pasado; hablo habitualmente con políticos y jamás me habían respondido así", afirmó Molina en diálogo con La Voz.

La consulta de la periodista se dio luego de que Milei no pudiera reunirse en Madrid con Santiago Abascal, el fundador de Vox, y tenga que contentarse con tener una breve videollamada con él.

Molina relató en declaraciones a Cadena SER que también hubo enfrentamientos con el equipo de guardaespaldas que acompaña a Milei. Según contó, los custodios llegaron a empujar a otro periodista del diario El País. "Dentro, en el acto, ha llamado corruptos a los periodistas de Clarín. Está claro que no le gustan los periodistas a Milei", sostuvo.

El Destape

21 de octubre de 2026

Se cruzó con periodistas locales que quisieron hacerle preguntas

“Estúpidos incompetentes zurdos empobrecedores”: Milei llevó a España sus insultos

El Presidente calificó como “corta intelectualmente” a una periodista que le consultó sobre si su visita incomoda a la derecha española en plena campaña electoral. Defendió una vez más sus burlas sobre la gente que no llega a fin de mes.

En el marco de su visita a España, el presidente Javier Milei no solo atacó al presidente local, Pedro Sánchez, sino que también lanzó una serie de insultos e improperios a los periodistas locales que intentaron hacerle alguna pregunta.

“No pierdo el tiempo en estúpidos incompetentes zurdos empobrecedores”, fue la respuesta de Milei ante la consulta por las pancartas en su contra que colgó el PSOE. “Me encanta que me rechacen los socialistas”, insistió.

En su llegada al Real Casino Gran Círculo de Madrid, el mandatario también atacó a una reportera que le consultó sobre si su visita a España en plena campaña electoral le resulta incómoda a sus aliados de Vox y del Partido Popular.

“Me parece una visión propia de gente corta intelectualmente y miserables políticos. Quizás, digamos, vale para tu caso”, le dijo Milei a Julia Molina, de Cadena Ser.

La periodista habló luego del cruce y explicó que “simplemente le estábamos haciendo una pregunta que está en el aire en toda esta visita”. “Está claro que a Milei no le ha gustado la pregunta”, añadió. Contó que los guardaespaldas fueron bastante duros y hasta apartaron a un periodista español cuando quería hacer una consulta.

“Los españoles no hemos sido los que nos hemos llevado la peor parte. Dentro, en el acto, ha llamado corruptos a los periodistas de Clarín. Está claro que no le gustan los periodistas a Milei”, completó.

Milei y el fin de mes

En otra charla que mantuvo luego con periodista españoles, el Presidente ratificó sus dichos sobre las personas que no llegan a fin de mes. “Es un eslogan barato para afectar a la emocionalidad”, afirmó.

“Si vos decís que no llegás a fin de mmes, que el día 20 te quedaste sin dinero... ¿vos podés vivir 10 días sin beber y sin comer?“, repitió e intentó aclarar: “No dije que no hubiera pobreza”.

También defendió haber calificado como dictador a Pedro Sánchez porque “todos los socialistas son un dictador en potencia”.

Pagina 12

19 de octubre de 2026

Inspección ocular al gobierno de Milei

Dos enviados de Trump llegan a la Argentina para controlar que todo marcha acorde al plan

Se trata del subsecretario de Estado, Christopher Landau, y del responsable del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura. Ambos responden a Marco Rubio, con quien el presidente habló ayer. Malvinas y el Corredor Andes-Atlántico, en agenda.

Melisa Molina

En los próximos días aterrizará en la Argentina un avión que traerá a dos funcionarios de la administración de Donald Trump. Se trata del subsecretario de Estado, Christopher Landau, y del responsable de Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura. Milei los recibirá al regresar del viaje número 19 a Estados Unidos de su presidencia. Este domingo, por si quedaba alguna duda de la relación carnal que el gobierno argentino sostiene con el país del norte, desde la Oficina del Presidente lanzaron un comunicado oficial para decir que el mandatario habló por teléfono con el secretario de Estado Marco Rubio. Tanto Landau como Segura le responden y llegan al país con la mira puesta en acelerar el Corredor Andes-Atlántico, una inversión en infraestructura para agilizar la salida de materias primas y minerales, entre otros temas calientes en los que también se coló la cuestión de los intereses norteamericanos en Malvinas. Todo eso, además, se enmarca en la previa de la visita a la Argentina del vicepresidente J. D. Vance, prevista para noviembre.

El diálogo entre Marco Rubio y Milei, después de haber conversado hace pocos días, sin embargo, no se dio en cualquier contexto. Según rumores y notas periodísticas que circularon este domingo, el gobierno de La Libertad Avanza habría recibido un llamado de atención por parte de la administración republicana por el proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional.

Sucede que ese texto --impulsado por el asesor Santiago Caputo, y que está en tratamiento en la Cámara de Diputados--, incluye sanciones para las empresas que estén vinculadas a la explotación petrolera en las aguas que rodean a las Islas Malvinas. Eso, según consignaron las versiones periodísticas, habría molestado a las empresas estadounidenses que, a su vez, trasladaron la preocupación a los funcionarios de Trump.

Desde la oposición, quienes siguen el tratamiento del proyecto en el Congreso, opinaron que “es probable”, que ese reclamo por parte de Estados Unidos al gobierno argentino haya ocurrido. “El esquema que el gobierno plantea hace que puedan ser objeto de sanción incluso aquellos que financian alguna de las empresas que operan en el Atlántico sur con permisos en Malvinas”. “Es decir --agregaron-- “ahí podrían ingresar los fondos de inversión, muchos de ellos norteamericanos, que apoyan al gobierno de Trump”.

Quienes conocen el funcionamiento del gobierno estadounidense opinaron en diálogo con este diario que cualquier límite a las empresas de ese país “siempre despierta interés”, y que el tema puede llegar a formar parte de la agenda durante la visita de los funcionarios de Trump. Sin embargo, aclararon que el viaje estaba previsto desde antes que surja el tema y que no creen “que vengan a quejarse”.

La semana pasada el proyecto de ley de Soberanía Nacional se trató en comisiones de Diputados, pero el oficialismo no logró obtener dictamen porque hubo diferencias con algunos aliados en artículos centrales. “El tema del enojo en Estados Unidos recién apareció hoy, pero habrá que seguirlo”, dijeron desde la oposición.

Además, explicaron que se trata de un proyecto impulsado por Santiago Caputo --que, más allá de las sanciones a las empresas busca modificar la ley de Defensa--, y que “el karinismo”, no está representado allí. “Los funcionarios que van a defenderlo son de segunda línea. No ha ido ningún ministro al Congreso a hablar del tema. El único funcionario que twittea sobre la ley y que se enoja cuando la descalifican es Caputo”, señalaron.

De hecho, este domingo el asesor salió a opinar sobre el tema en X. “Es muy impresionante que el principal diario argentino haga una tapa entera del diario con información sin verificar, incorrecta, inchequeable y cuya publicación solo puede hacer daño sobre un tema que es de extrema importancia y sensibilidad. Casi como si trabajaran para el enemigo”, indicó Caputo. La oposición prestó atención a un detalle no menor. El mensaje fue reposteado por el Presidente.

Desde Balcarce 50 desmintieron en diálogo con Página12 que haya enojo por parte de Estados Unidos por el proyecto y también agregaron que no harán modificaciones al texto “más allá de algún cambio de redacción que estén discutiendo en el Congreso”.

En la comunicación oficial que lanzaron desde la Casa Rosada sobre el llamado entre Rubio y Milei, sin embargo, escribieron una oración que podría leerse en clave sobre este tema. Dijeron que en el diálogo ambos “destacaron la importancia de consolidar un entorno regional de estabilidad, que fortalezca la confianza de los inversores y permita a la Argentina integrarse plenamente a las cadenas de valor globales”.

Además, añadieron que durante el llamado “reafirmaron la solidez del vínculo bilateral y analizaron oportunidades para ampliar el comercio entre ambos países, expandir las inversiones en un marco de transparencia y promover la prosperidad y la seguridad compartidas en todo el hemisferio”.

El Departamento de Estado que conduce Rubio, en tanto, publicó un comunicado en el que anunció la visita de Landau a la Argentina y subrayaron que en Buenos Aires “se reunirá con altos funcionarios del gobierno argentino y líderes del sector privado para aprovechar el impulso generado por el lanzamiento del Corredor Andes-Atlántico”.

Se trata de un proyecto con el que Estados Unidos buscará acceder a los recursos estratégicos de nuestro país. El acuerdo fue firmado por Landau y Quirno el 23 de septiembre en Nueva York, cuando Milei viajó para dar su discurso en la Asamblea General de la ONU.

Estados Unidos tiene el ojo puesto en ferrocarriles, oleoductos, gasoductos, puertos, redes eléctricas e infraestructura digital que unen el noroeste argentino y la cuenca energética de Vaca Muerta con los puertos atlánticos.

“Discutirán vías para fomentar el crecimiento económico, aumentar la inversión estadounidense y fortalecer la cooperación en seguridad”, consignó el documento emitido por el Departamento de Estado previo a la visita y, a su vez, calificaron la gira de los funcionarios estadounidenses “como un reflejo del compromiso de la administración Trump con un hemisferio occidental seguro y próspero”. Landau y Segura comenzarán la gira este lunes en Paraguay, y durará hasta el 26 de octubre.

Además de eso, y como parte de la intromisión de Estados Unidos en la región que ellos consideran “su patio trasero”, este mes el gobierno de Trump también aprobó un fondo de más de 13 millones de dólares destinado a la “cooperación contra el crimen organizado”, con los que buscan instalar una “unidad regional de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley”.

“Argentina es un país confiable y nuestros aliados lo saben. Con Estados Unidos somos socios estratégicos en seguridad”, celebró la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.

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