20 de noviembre de 2011

EN TRES AÑOS MULTIPLICÓ POR SEIS LOS PUESTOS DE TRABAJO EN EL SECTOR TECNOLÓGICO

Tierra del Fuego recupera su lugar emblemático en la industria nacional

Publicado el 20 de Noviembre de 2011

El modelo productivo ofreció el marco para que, a partir de normas de promoción estatal, la provincia más austral del país pueda reabrir un tendal de fábricas que habían sido distintivas desde 1972 hasta su cierre en los ’90.
 
El pasado lunes el grupo Newsan inauguró oficialmente su nueva planta industrial, la quinta de las factorías que posee en Ushuaia, Tierra del Fuego. La jefa de Estado, Cristina Fernández de Kirchner, aprovechó su presencia en el acto para llamar a los distintos sectores de la estructura productiva a “no boicotear a la Argentina”, y a actuar con “responsabilidad e inteligencia” para “defender lo ya logrado” en materia de desarrollo.
El marco elegido para el reclamo no fue casual. La nueva fábrica tiene en principio un valor cuantitativo que se resume en tres puntos: fue posible gracias a una inversión de 280 millones de pesos, producirá 2 millones de unidades al año y  generará oportunidades para 2500 personas. Pero además posee un costado simbólico porque la obra ocupa las antiguas locaciones de Aurora Grundig, un mito de la industria nacional caído en desgracia en el ocaso de los noventa.

HISTORIA DE UN ABANDONO. Aquella década asistió al debilitamiento de lo que había sido la pujante industria fueguina. A la par de lo ocurrido con Aurora Grundig también otras compañías sintieron el golpe de un mercado que se concentraba en otros intereses y de prácticas empresariales que las empujaban cuesta abajo hacia la desaparición inevitable.
Ese fenómeno tuvo su correlato en el plano social. La plena actividad y la demanda de fuerza de trabajo que desde los ’70 habían favorecido la llegada de miles de familias de todo el país en busca de un proyecto de vida entraron en una crisis que duró años; 14 en el caso de Aurora Grundig. Fueron tiempos de altos niveles de desempleo y de creatividad para encontrar ocupación; tiempos de la aparición del turismo como una salida laboral que no estaba a la altura de la demanda de mano de obra que antaño había caracterizado a la industria local.

DONDE HUBO FUEGO. En 2003, el entonces presidente, Néstor Kirchner, firmó el Decreto 490/03 que instauraba el llamado Régimen de Promoción Industrial. Ese instrumento, combinado con las leyes 19.640 de 1972 –que estableció un régimen fiscal y aduanero especial para la provincia– y 25.561 –que en 2002 declaró la emergencia pública y la reforma del régimen cambiario–, fue la vía a partir de la cual la industria provincial retomó el rumbo que había perdido como consecuencia del auge neoliberal.
El Régimen de Promoción establece que todos los productos electrónicos importados que impliquen una competencia directa con los locales deben pagar un 21% de IVA, cuando antes de esa norma pagaban un 10,5 por ciento. La medida fue acompañada por la baja de la alícuota de impuestos internos (del 17% al 6,55%) para los productos fabricados en la isla y por una  modificación del tratamiento impositivo en los casos en que exista vinculación entre los fabricantes fueguinos y sus clientes que venden los productos provinciales en el resto del país.

RECONSTRUIR EL TEJIDO. La iniciativa articula motivaciones políticas, sociales y económicas. La fría y lejana Tierra del Fuego era un destino poco tentador hasta bien entrado el siglo XX. El Estado argentino buscó la manera de poblarla por cuestiones de seguridad nacional. Para ello, apeló en principio al envío de personal militar y a la instalación de instituciones como el llamado Presidio del Fin del Mundo, cárcel que alojó a los presos más peligrosos del país. Años más tarde, en los ’70, sin haber logrado cambiar el curso del entonces territorio nacional, fue momento de proponer un régimen impositivo que sedujera las inversiones, la instalación de industrias, la generación de trabajo, el desarrollo urbanístico y la creación de un mercado interno que acabara por dar forma al proyecto.
Pese al próspero inicio en el marco de la Ley Nº 19.640, el avance de los procesos que alcanzarían su punto más desarrollado en los años ’90, afectó paulatinamente al sector, que cayó casi por completo en aquellos años.

CUANDO EL FUEGO CREZCA QUIERO ESTAR ALLÍ. El presente parece mostrar un panorama distinto. Entre 2003 y 2011 el país experimentó un proceso de reindustrialización que redundó en un aumento de un 17% en el PBI. El impacto en el empleo se expresa en la creación de más de un millón de puestos de trabajo y en un crecimiento de un 3,8% en la productividad laboral.
En el mismo período, en el mercado interno se produjeron incrementos de la participación de los productos nacionales: la industria de heladeras pasó del 32% en 2003 al 69% en 2010; la de teléfonos celulares, de un 2% en 2008 a un 70% en 2011; la de aire acondicionado pasó de un 17% en 2003 a un 96% en 2011, entre otros datos.   
La producción electrónica de la provincia se destaca en el contexto de una región con un desarrollo económico heterogéneo. Según el Ministerio de Economía de la Nación entre el cuarto trimestre de 2009 y el mismo período de 2010 en la provincia se registró un “incremento de la producción de artículos electrónicos en consonancia con el aumento de demanda que experimenta el país.”
El informe destaca además que en particular “la elaboración de TV Color tuvo una alta tasa de crecimiento muy por encima del promedio regional y del país”, y aclara que “en esa misma línea, los recursos tributarios de la provincia se expandieron fuertemente en relación a lo recaudado en 2009.”
Entre los indicadores de actividad, el relevamiento ministerial asegura que en el área electrónica “se extienden importantes inversiones impulsadas por el Régimen de Promoción Industrial de la provincia”. Los recursos provinciales evolucionaron mucho mejor que los nacionales, alcanzando un 70 por ciento.
En ese proceso Newsan es el productor de tecnología más desarrollado. En Ushuaia tiene cinco plantas que fabrican sus propias marcas (Sanyo, Philco, Noblex, Atma y Sansei) y marcas internacionales (Sony, LG, Panasonic, JVC, Lenovo, Alcatel, Kodak, Pace y Huahuei). Los productos que salen de sus instalaciones son equipos de aire acondicionado, teléfonos celulares, notebooks, decodificadores, cámaras fotográficas digitales, audio, LCD, monitores y LED (los últimos tres en la planta inaugurada el lunes).
En 2009 la empresa tenía 478 empleados y hoy da trabajo a 2500 personas en la ciudad de Ushuaia. Con la puesta a punto de la nueva planta acabará por emplear a más de 3000 fueguinos. Si a eso se le suma la proyección que la compañía maneja para su planta de electrodomésticos situada en Monte Chingolo el número sube aun más. 
Otras compañías, no obstante, son parte del proceso: Radio Victoria, que fabrica Hitachi, Hitplus, Kelvinator y RCA; Athuel Electrónica, que invertirá 31,6 millones de pesos para la fabricación de computadoras portátiles; Digital Fueguina y Electrofueguina que producen para Frávega y Garbarino respectivamente, y otros emprendimientos situados en Ushuaia y Río Grande.
Los números indican que la industria fueguina, fuertemente beneficiada por un Estado intervencionista, experimenta una gran actividad aun teniendo en- frente la amenaza de una crisis de dimensiones globales.
En Ushuaia, la presidenta de la Nación garantizó la continuidad del proteccionismo pero lanzó una advertencia que se hizo escuchar con fuerza en un público repleto de hombres de negocios: “Las medidas para defender el trabajo nacional no son eternas.” El desafío para la industria fueguina, la más pujante del país, está planteado.
 Tiempo argentino

No hay comentarios: