24 de noviembre de 2012


La Unión Europea y los rebeldes sirios

Alberto Galeano
Así como avaló a los rebeldes libios, la Unión Europea (UE) dio su respaldo a la insurgencia siria que lucha contra Bashar al Assad, preocupada por un conflicto que es vital para el futuro deMedio Oriente.
De todos modos, hasta el momento de las veintisiete naciones que forman la UE sólo Francia, el Reino Unido e Italia le dieron categoría diplomática a la coalición del Consejo Nacional Siriocomo “único representante” del pueblo de ese país.
La decisión de la UE fue adoptada el 20 de noviembre, pero hasta el momento la Casa Blanca le dio sólo reconocimiento político a la coalición, al igual que Turquía, mientras que el consejo deCooperación del Golfo Pérsico la respaldó diplomáticamente.
Con algunos matices propios de cada país, el caso se parece a la decisión de la UE de apoyar alConsejo Nacional Libio que derrocó al ex dictador Muammar Kaddafi,el 21 de agosto de 2011, en el marco de la llamada “Primavera árabe”.
Previamente, el 22 de mayo de dicho año, la representante de la UE, Catherine Ashton, viajó a Bengazi para expresar el apoyo de los países europeos a los rebeldes que habían ocupado esa estratégica ciudad.
Después de que Israel y el Movimiento Integrista Islámico, Hamas, que gobierna la Franja de Gaza, llegaran el miércoles pasado a una tregua, la guerra civil de Siria volvió a cobrar actualidad, ya que los rebeldes capturaron una importante reserva de artillería en el este del país.
“Irán está definitivamente implicado en el conflicto de Siria (que por este motivo deja de ser solo interno) apoyando a Bashar al Assad directamente y también a través de Hezbollah que ha enviado combatientes a Siria”, dijo Mario Sznajder, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
“Está muy claro que para Irán el enfrentamiento en Gaza y en el Sur de Israel, entre Israel y Hamas, le proporcionaba varias ventajas: desviaba la atención publica internacional del conflicto en Siria y del proyecto nuclear militar iraní", dijo el analista en respuesta a un mail enviado por Télam.
Para James Harkin, del diario británico The Guardian, “reconocer a los rebeldes no significa el fin deAl Assad. Esto no es lo que los estados del Golfo quieren”.
“La verdad es que con su autoridad debilitada por la guerra en Irak y su nerviosismo por el radicalismo islámico, Estados Unidos no tiene indicios sobre lo que debe hacer en Siria. Por eso se inclina más firmemente que antes sobre sus regionales aliados para actuar en su nombre”, afirmó.
La supuesta implicancia de Irán en Siria también fue comentada esta semana por el ex primer ministro sirio, Riad Hijab, durante una entrevista televisiva con la BBC de Londres.
El ex funcionario dijo que Teherán “ahora está gobernando (en Siria), mientras Rusia juega su papel supervisando” el país y señaló: “Por supuesto, ellos (los iraníes) no mantienen encuentros oficiales sino consultas a través de expertos y de la embajada de Irán en Damasco”.
“Yo no creo que Bashar al Assad renunciará al poder. Nosotros esperamos verlo en un juicio donde todos los jerarcas del régimen reciban un justo castigo por sus crímenes”, afirmó Hijab.
Al Assad, por su parte, dijo el viernes que busca un “diálogo nacional” mientras lucha contra el “terrorismo” y volvió a culpar a Turquía y a otros países de proveer armas para los rebeldes que tratan de derrocar a su gobierno.
El dilema por resolver el conflicto preocupa a Occidente, ya que la guerra civil causó más de 40.000 muertos -la mayoría de ellos civiles- desde que se inició la revuelta en marzo de 2011, según informes del opositor Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Londres.
El conflicto sirio está repercutiendo también en Turquía, país que ha pedido a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) -de la que forma parte- el envío de misiles de defensa antiaérea para desplegar en la frontera entre ambos países.
Los misiles, del tipo ”Patriot”, tendrían un fin meramente defensivo y, de ningún modo, servirían para establecer una zona de exclusión aérea, según el ministerio de Relaciones Exteriores turco.
A diferencia de otros conflictos, que se resolvieron rápidamente como el caso de Libia, la guerra civil en Siria parece encaminarse hacia una lucha más prolongada, debido a que Al Assad tiene gran influencia sobre los mandos medios de las fuerzas armadas y el apoyo de la minoría alauita (una rama chiita del islam).
Sin embargo, la nueva coalición (que se ha fortalecido con el apoyo de la UE) podría acortar dichos plazos en un país donde operan grupos yihadistas que -según algunos analistas- pretenden instalar un gobierno basado en el fundamentalismo islámico.
La otra clave del conflicto consiste en saber hasta cuándo Rusia y China continuarán respaldando al gobierno sirio, después de vetar varias resoluciones en las Naciones Unidas que implicaban sanciones más severas contra Al Assad.
Telam

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