3 de mayo de 2013


En el macrismo crece el recelo con Lavagna por la "foto disidente"

En las filas del PRO aseguran que el ex ministro de Economía, además de la banca de senador, reclama "lugares en la lista de diputados", pero que luego "se muestra con De la Sota y De Narváez".

La foto que el miércoles pasado se sacaron en Córdoba José Manuel de la Sota, Francisco de Narváez, Hugo Moyano y Roberto Lavagna, entre otros dirigentes que se autodefinen "peronistas opositores", tuvo su principal impacto político en el PRO de Mauricio Macri. "Nos vemos lejos de esa foto", remarcó el principal armador del jefe porteño, el ministro de Gobierno de la Ciudad, Emilio Monzó. "Nuestra estrategia es distrital. En cada provincia el frente electoral puede armarse de modo diferente", agregó. Sin embargo, en reserva, los macristas no ocultaban su malestar con la "cumbre" cordobesa, y en particular con Lavagna. "Le damos la plataforma para que vuelva a la política. Se lleva una banca a senador  sin aportar estructura. Y ahora aparece con esto. Hay más de un compañero  que quiere sacarlo de la cancha",  le aseguró a Tiempo Argentino un diputado nacional del macrismo, enfilado en el demonimado PRO-peronismo.  

El acto en la provincia mediterránea, que se hizo en el Centro Cívico, concluyó con la presentación de un documento cuyo título es: "Unidos para cambiar". Y De la Sota, que se muestra como la posible figura de alcance nacional de esta alianza, hizo declaraciones ayer. "Hay que decirle basta, ahora, al kirchnerismo", remarcó. Luego, sacó a relucir la estrategia que desplegará, que consiste en intentar pelear el "voto camiseta" del Justicialismo. "El gobierno de Cristina no es peronista. A la sociedad hay que pedirle perdón por los dos últimos gobiernos peronistas".  "La gente que gobierna hoy no sigue al mejor Perón –agregó el cordobés, que parecía tener el "peronómetro" en mano–. Yo no tengo nada que ver con el Perón del resentimiento, el del ‘55. Me siento parte del mejor Perón, del demócrata, del que volvió a plantear la unión de los argentinos, la necesidad de la convivencia, el que se abrazó con (Ricardo) Balbín en 1973." 
En el caso de Lavagna, veinticuatro horas después de haber ido a comer el locro a Córdoba, trató de tirarle un guiño al los macristas, con quienes tiene casi cerrado el acuerdo para ser candidato a senador nacional por la Ciudad. "Mi idea personal es que hay que crear un fuerza que se ubique en un centro grande, que obviamente incluye al PRO, y que sólo excluye dos espacios, el gobierno, y sectores muy conservadores, a los que hablar de la pobreza y la Asignación Universal por Hijo les molesta." 
Sobre su posible candidatura al Senado, Lavagna fue determinante al señalar que sería en el marco de un frente. "Si yo hago algo será desde el PJ. A partir de un Justicialismo que sale del freezer." "Sigo pensando que las legislativas de 2013 son absolutamente fundamentales en términos de fijar un límite al gobierno", remató, en línea con lo dicho antes por De la Sota.  
Desde el PRO, Monzó definió el encuentro como "peronista" y aseveró que la alianza que se está ultimando "es con Lavagna. Las conversaciones son supeditadas al distrito. Él no acuerda en nombre de todos los otros con los que se reunió." 
El diputado macrista que habló con este medio, por su parte, volvió a expresar su enfado y aseguró que el ex ministro de Economía, en las negociaciones, está reclamando lugares para su gente en la lista de diputados nacionales y en la de legisladores porteños. "Pide y pide", se quejó, "pero luego sale con esto".
Uno de los temores que recorre a las filas del macrismo es que pase con el ex ministro lo mismo que sucedió con De Narváez en 2009. En aquella ocasión, el "Colorado", antes de la elección, aseguraba que su candidato nacional sería Macri. Pero al día siguiente de la votación, con la victoria que consiguió en provincia de Buenos Aires, se levantó con ganas de jugar él por la presidencia.
Otro elemento que circuló luego del encuentro en Córdoba, lanzado a rodar por el diputado nacional peronista Jorge Yoma, fue la posibilidad de que se incorporen a este intento de armado el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, y el intendente de Tigre, Sergio Massa. Otro diputado nacional del Frente para la Victoria, que es operador todo terreno del peronismo bonaerense, le contó a Tiempo que se reunió con Scioli y que "es imposible que se pliegue a esa propuesta". "En primer lugar, él quiere ser presidente, así que De la Sota es su rival", señaló. 
Lo que sí reconoció el dirigente es que hay sectores del sciolismo que negocian "lugares en las listas de De Narváez". "Pero es sólo para tener más espacio", algo que ya hicieron los intendentes del Conurbano con el Colorado en 2009. El referente resaltó además el gesto de alineamiento con la presidenta que tuvo Scioli días atrás. "Encabezó la reunión del Consejo Nacional del partido y respaldó con contundencia el documento que apoya la reforma judicial. Nadie que está pensando en romper hace algo así." Respecto de Massa, el diputado se preguntó: "¿Qué ganaría Massa sacándose una foto con Moyano y Barrionuevo? Nada." 
Desde el kirchnerismo, quien se refirió a la "cumbre" del miércoles pasado fue el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto. Opinó que fue una "foto que atrasa 30 años". Consideró que esa alianza que se presentó como "alternativa de gobierno para 2015" busca que se adopten "medidas al estilo neoliberal",  aprovechando lo que denominó "problemas del crecimiento" porque el país "está llegando casi al pleno empleo". "Hay una Argentina que intenta detener el reloj y ponerlo 15, 20, 30 años atrás. Pero los pueblos no atrasan, construyen y avanzan. Algunos dirigentes políticos que quieren defender privilegios sectoriales se empecinan en detener el reloj; pero es sólo  una fotografía del pasado", remató  Mariotto. 
Tiempo argentino
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Tiene el sindrome Scioli, le gusta posar para la cámara y no se fija con quien.

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