Intimidad de las 14 horas en las que el mandatario boliviano estuvo en Viena
De buen humor, pero cansado, Morales permaneció demorado en condiciones mínimas de comodidad, a dos kilómetros de la terminal.
Las únicas dos periodistas austríacas que estuvieron conversando con Evo Morales durante las 14 horas de "permanencia" del presidente boliviano en el aeropuerto de Viena,
consideraron en diálogo con el sitio web argentino Infonews, que Estados Unidos "está metiendo mucha presión" a sus aliados europeos con la intención de aislar a Rusia y a los países que podrían darle asilo al experto informático Edward Snowden y, así, lograr trasladarlo a territorio norteamericano, donde podría ser juzgado por traición a la patria, un cargo que conlleva la pena de muerte.
Las comunicadoras Olivera Stajic y Tanja Malle coincidieron en que Morales estaba cansado pero afable, pese a haber permanecido casi diez horas en un sector alejado del edificio principal de la terminal aérea vienesa, donde las comodidades eran mínimas y él y su comitiva debieron permanecer sentados durante todo ese tiempo. “El presidente Heinz Fischer llegó recién hoy de mañana (por ayer) y una hora después, casi al mediodía, llegó el canciller, Marco Spindelegger. Para entonces, Morales había pasado unas diez horas allí. Creo que Fischer y el ministro estaban haciendo consultas, no sé con quién, para enterarse de lo que estaba pasando", dijo Stajic.
Stajic es una periodista del diario Der Standard, de Viena. Malle trabaja en la radio nacional Ö1, perteneciente a la Austrian Broadcasting Corporation. Ambas decidieron ir al aeropuerto por su cuenta, ya que para sus respectivos medios y para el resto de la prensa austríaca la dramática situación vivida por Morales y su comitiva no era "una gran noticia". Ahí "nos encontramos con un empleado de limpieza que nos dio algunas pistas acerca de dónde podría estar el avión presidencial. Estaba a dos kilómetros del edificio principal del aeropuerto", explicó Malle.
En ese lugar apartado estaban Morales y sus acompañantes, que hasta entonces sólo habían recibido la visita "de un miembro semioficial del servicio secreto, que había ido a monitorear la situación, no para ayudar", complementó Malle, quien aclaró que "si no lo iban a ver, Morales no tenía ninguna posibilidad de hablar con nadie del gobierno porque la oficina presidencial recién empieza a trabajar a las ocho de la mañana". Stajic dijo que "la atmósfera era bastante relajada, aunque el ministro de Defensa, Rubén Saavedra, estaba irritado y enojado. Evo no, y la tripulación estaba simplemente cansada", agregó. Las periodistas no pudieron precisar si el avión había sido inspeccionado, en la búsqueda de Snowden.
Las comunicadoras Olivera Stajic y Tanja Malle coincidieron en que Morales estaba cansado pero afable, pese a haber permanecido casi diez horas en un sector alejado del edificio principal de la terminal aérea vienesa, donde las comodidades eran mínimas y él y su comitiva debieron permanecer sentados durante todo ese tiempo. “El presidente Heinz Fischer llegó recién hoy de mañana (por ayer) y una hora después, casi al mediodía, llegó el canciller, Marco Spindelegger. Para entonces, Morales había pasado unas diez horas allí. Creo que Fischer y el ministro estaban haciendo consultas, no sé con quién, para enterarse de lo que estaba pasando", dijo Stajic.
Stajic es una periodista del diario Der Standard, de Viena. Malle trabaja en la radio nacional Ö1, perteneciente a la Austrian Broadcasting Corporation. Ambas decidieron ir al aeropuerto por su cuenta, ya que para sus respectivos medios y para el resto de la prensa austríaca la dramática situación vivida por Morales y su comitiva no era "una gran noticia". Ahí "nos encontramos con un empleado de limpieza que nos dio algunas pistas acerca de dónde podría estar el avión presidencial. Estaba a dos kilómetros del edificio principal del aeropuerto", explicó Malle.
En ese lugar apartado estaban Morales y sus acompañantes, que hasta entonces sólo habían recibido la visita "de un miembro semioficial del servicio secreto, que había ido a monitorear la situación, no para ayudar", complementó Malle, quien aclaró que "si no lo iban a ver, Morales no tenía ninguna posibilidad de hablar con nadie del gobierno porque la oficina presidencial recién empieza a trabajar a las ocho de la mañana". Stajic dijo que "la atmósfera era bastante relajada, aunque el ministro de Defensa, Rubén Saavedra, estaba irritado y enojado. Evo no, y la tripulación estaba simplemente cansada", agregó. Las periodistas no pudieron precisar si el avión había sido inspeccionado, en la búsqueda de Snowden.
Tiempo argentino

No hay comentarios:
Publicar un comentario